Petra, la cocinera de la casa me lo recalcó mientras servía el desayuno en la
terraza.
Carlos Slim es ya el hombre más rico del mundo, recalcó.
Pero, ¿por qué tan contenta, Petra?
Porque por fin somos campeones en algo a nivel mundial y qué mejor que tener
en México al hombre más rico del planeta...
Insisto, ¿por qué tan contenta, Petra?
¡Ay, no sea aguafiestas! ¿A poco no se siente feliz de la riqueza de nuestro
Rey Midas?.
¿Por qué habría de estarlo?, le dije mientras daba un sorbo al café.
¡Ay, Usted siempre está de envidiosote. Y no me diga que no, porque basta leer
los artículos que ha escrito en su revista para saberlo. ¡No pueden ver a nadie
triunfar!
Y le siguió:
A ver, ¿quién en casi 20 años ha logrado ganar 53 mil 500 millones de dólares?
¿Cómo sabes eso?, le inquirí con mi paciencia franciscana.
Mire me dijo mientras vertía huevos refritos en mi plato, junto con tostadas
de pan blanco el 10 de diciembre de 1990 Slim ganó la licitación por Telmex y
la ganó con bastante transparencia, no como ahí andan diciendo que Carlos
Salinas se la otorgó. Para eso pagó 440 millones de dólares.
Asombrado por el dato, seguí engullendo el desayuno.
Y esto es para que lo publique en su revista: ¿Quién ha logrado hacer crecer
cien veces lo que pagó por una empresa?.
Pérate, Petra, pérate. Para empezar, ese dinero que dice la revista Forbes que
tiene Slim es de todas sus empresas y no sólo de Telmex. ¡Por favor!, le dije
un tanto harto. Porque como dice un viejo periodista que se cree superior a los
demás, hay niveles.
Petra se secó las manos en su mandil y volteó para mirarme con indignación.
Usted no sabe lo que dice porque nomás está de criticón. Pero yo si me siento
orgullosa de nuestro millonario campeón porque yo colaboré para su fortuna.
¿Cómo está eso?, pregunté perplejo.
Mire, cada vez que compro una tarjeta de prepago para los teléfonos públicos,
abono algo para Slim. En mi cuarto tengo muchas tarjetas de esas. Cada una
tiene 50 centavos, un peso, dos pesos y hasta 2 pesos con 50 centavos que yo le
doné.
¡A caray!, ¿cómo? quise enterarme más.
Sí. Esas tarjetas ya no las puedo usar porque la tarifa mínima es de tres
pesos, así que cómo ya las pagué, prácticamente le estoy ayudando a su enorme
fortuna a mi Slim de oro. ¿Y qué decir de la telefonía celular, patrón?
prosiguió es de las más caras del mundo y como quiera le cargamos su
tarjetita al teléfono, que nos cuesta caro, pero vale la pena para contribuir
al éxito de este noble mexicano.
Pero, eso es un robo en despoblado, traté de explicarle...
¡Qué robo ni que robo!, ¡Infórmese bien!, me retobó porque leí lo que
publicó en RegioNegocios de que Dorian´s cerraba sus puertas y no es cierto.
Fui con mi comadre Carmela que es intendente en esa tiendota retebonita allá
por San Agustín y me dijo que no era cierto. Que Dorian´s sigue...
¿Qué me informe bien, Petra? la reté todo seriedad.
Sí, porque -no se haga- Usted ha publicado que Slim debe su fortuna a la
enorme mina de oro que compró a precio de ganga porque Telmex en ese tiempo era
caro mantener para el Gobierno...
¡Basta, ya! la paré en seco en RegioNegocios nunca nos hemos equivocado,
aunque una vez nos equivocamos al creer que estábamos equivocados.
¡Ay, sí!, nomás que se le lleguen las planotas de publicidad para
RegioNegocios de Telmex, Telcel, Sanborn´s, Galas de México, Marlboro,
Condumex, SDM, Selmec, Equiter, Industrias IEM, Sinergia, Micom, Dorian´s,
Hotel Francia, Hotel Racquet, Hotel Viva, Hotel Geneve, Hotel Veracruz, Calinda
Beach, Grupo PC Constructores, Cicsa, Servicios integrales GCM....
No, pos sí le contesté ido de la mente (como dicen en el rancho)
imaginándome toda una tarde llene y llene facturas de la edición
correspondiente. Sí, Petra, ¡qué bonito es el dinero y el triunfo!, ¡Imagínate
RegioNegocios semanal de 144 páginas a todo color con más de 20 páginas del
Grupo Carso! ¡Sería la envidia del mundo editorial mexicano!....¡Aaaaa...!
Pos qué estás soñando me despertó mi esposa qué hasta suspiras. Ándale, da me
para ir a pagar el teléfono porque si no nos cortan el Infinitum.
Siempre tan oportuna, mi esposa me sacó de ese delicioso sueño: Slim compartía
su fortuna conmigo y ya no tendría que ir a buscar a comerciantes y empresarios
pequeños que te regatean un cuarto de página...
Me pregunto: ¿Cómo dormiría Slim Helú después de saber que ya era el hombre
más rico del mundo? y que la mina de las telecomunicaciones lo mantendrán ahí
por muchos, muchos años...
Presidentes en Pugna/
Fox, disimulado
Tercero de cuatro
El Presidente que sacó a patadas al PRI de Los Pinos y que nos prometió un cambio,
se hizo el disimulado con la venta de Banamex al CitiGroup en donde no se pagó
un solo centavo de impuestos.
La operación fue por 12 mil 500 millones de dólares de los cuales el 50 por
ciento fue en efectivo y el restante 50 por ciento en acciones en una operación
que se hizo en la Bolsa Mexicana de Valores.
El Presidente de Banamex, Roberto Hernández, fue compañero en la Ibero de
Vicente Fox Quesada y fue uno de sus patrocinadores durante los cuatro años que
estuvo en campaña, disfrazado de Gobernador de Guanajuato.
¿Cómo le iba a cobrar impuestos a su amigo? Así, el CitiGroup que ya se había
echado a la bolsa a Banca Confia por 220 millones de dólares, ahora adquiría el
banco más grande del país.
Por eso creo que Fox es quien debe ser llamado al Consejo de Administración,
por los favores concedidos, pero en el mundo de los negocios cuenta mucho el
ridiculum que Fox hizo como Presidente.
Fue el sexenio de Vicente Fox Quesada un galimatías que se midió con los
macheteros de San Salvador Atenco en donde se pretendía construir un nuevo
aeropuerto internacional que finalmente no lo hizo en ningún lado. En el
periodo del foxiato, China construyó 8 aeropuertos internacionales.
¿Y qué decir de la estatización de la industria azucarera? Un Presidente surgido
del sector empresarial y postulado por un partido conservador resultó ser un
estatista.
El rancherote que nos impresionó a caballo y con camisa azul, se mostraba
altanero, orgulloso y nos inspiró confianza, pero ya en el Poder siguió con sus
botas de charol y su incultura a flor de piel.
José Luis Borjes, evocó equivocadamente el Presidente al autor de El Aleph de
Jorge Luis Borges exhibiéndonos en el mundo de la cultura. La respuesta al
equívoco, el disimulo.
Por otra parte, Fox prometió la creación de un millón 200 mil empleos al año.
Recibió un país con un PIB del 7 por ciento en el 2000 y a lo largo de seis
años el crecimiento fue para abajo generando 5, 332 personas diariamente a la
pobreza extrema.
La economía hubiera sido un verdadero colapso, pero quedó en estanflación,
gracias al manejo ortodoxo de Francisco Gil Díaz en Hacienda y de Guillermo
Ortiz Martínez en el Banco de México. El crecimiento promedio en el sexenio de
Fox fue del 0.7 por ciento, igual que el periodo gris y problemático de Miguel
de la Madrid.
Por lo demás, el súper gabinete resultó un trastero de rancho y los amigos de
Fox se fueron desapareciendo uno a uno hasta quedar solo con Marta Sahagún.
Fue el 2 de julio del 2001 cuando Fox desnudó su alma al pueblo de México con
triple festejo: cumplió años, celebró el primer aniversario de su victoria
sobre el PRI y se casó ese día con Sahagún.
Prácticamente compartió el Poder con la Primera Dama en esa política del
disimulo aderezada con la frase ¿y yo porqué? dándonos a los mexicanos media
enchilada.
Poco o nada hizo por la seguridad y el empleo, problemas que vinieron a detonar
en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Ahora, como ex presidente, critica
lo que hace su sucesor cuando él no pudo sacar ninguna reforma política
importante en el Congreso de la Unión.
Fue el disimulo disfrazado de frases para historia lo que caracterizó el
Gobierno de Fox que, en sus propias palabras simplemente no se vale darle en
la madre... al país.
Desde los primeros días de julio del año 2000, en la columna Mister Holding de
esos días advertimos el cambio de rumbo del Presidente electo y en la columna
titulada El Mesías que vino con los ricos di cuenta de la visita que hizo a
Nuevo León en jet privado, para trasladarse en el helicóptero de Vitro a la
mansión del dueño del Grupo Xignus.
Más tarde, el primero de diciembre del 2000, arrancó con un desayuno con niños
de la calle, en un acto de disimulo porque jamás los volvió a ver. No obstante,
hay que reconocer que su programa Oportunidades dio becas a más de 4 millones y
medio de niños.
Ese mismo mes de diciembre, modestia aparte, el poeta y escritor Arnulfo Vigil
y un servidor, acuñamos la frase El estilo gerencial de gobernar que sirvió
de título a otra columna donde dábamos cuenta de las señales que emitía el
estilo sui generis del nuevo Presidente.
Por lo demás, Fox aún se siente Presidente y en ese torrente político que le
corre por la sangre, acudió a ver su suerte con un pajarito que saca papelitos
de una caja. Sólo él sabe que leyó ahí, pero Presidente, ya no es.
Y como dijo Crecencio Cuevas: A mí ni me miren: yo vengo de rancho
Mañana: Presidentes en Pugna/ Calderón, sobre mojado
Cuatro de cuatro.
Tras la hecatombe que provocó subir las tasas de Cetes para que no se fueran
los inversionistas extranjeros y que elevaron a niveles demenciales las deudas
de los mexicanos, surgió el Fobaproa que no tiene nada de malo para
convertirlo en institución pública como IPAB que es un verdadero cáncer.
El Fobaproa no ha sido criticado en su función de rescatar el ahorro de los
mexicanos que estaba en peligro ante la morosidad de deudores desde el más
grande al de una tarjeta de crédito.
Lo criticable en el sexenio de Ernesto Zedillo que ya había dirigido el
Ficorca experto en rescates, es que se convirtió en deuda interna cientos de
miles de millones de pesos producto de malos negocios, componendas entre
banqueros y malas decisiones financieras.
¿Por qué tenemos que pagar los entuertos entre empresarios y banqueros y entre
banqueros y banqueros? ha sido el reclamo de todos.
Para tener una idea del error de convertir a deuda pública esas monumentales
sumas, hay que revisar qué hizo el Gobierno de Obama para enfrentar el riesgo
de un colapso financiero: rescató, pero se quedó con altos porcentajes de las
instituciones bancarias y de corredurías.
Estas han ido pagando al Gobierno las inimaginables cifras y así rescatar, poco
a poco, acciones. En este momento, el pueblo de norteamérica es propietario de
acciones de bancos rescatados.
Pero en cambio, en México, por poner otro ejemplo, el caso de Confia que
presidió el regiomontano Jorge Lankenau Rocha nos da una muestra de cómo se
hicieron las cosas al revés.
Primero, el banquero y un grupo importante de accionistas, como las familias
Canales y Maiz Mier, entre otras, adquirieron Confía en unos 2 mil 500 millones
de dólares.
Después, invirtieron más de mil 500 millones de dólares en nuevas sucursales,
unificación de imagen física y una agresiva campaña mercadológica que lo
posicionó de inmediato como un banco competitivo.
Con la crisis, al subir el índice de morosidad y para responder a los
escándalos que se filtraban en la prensa, la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores lo rescató, lo saneó inyectándole monumentales cantidades de dinero
fresco y lo remató al CitiBank en 220 millones de dólares.
Los mexicanos fuimos dueños del Banco Confia, sí, pero sin avisarnos lo
remataron a precios ínfimos, todo lo contrario que en Estados Unidos.
Ahora nos encontramos que el banco que adquirió Confia a precios de ganga es
quien invita a Ernesto Zedillo Ponce de León como parte de su Consejo de
Administración.
BANAMEX, LO QUE FALTA
Hace falta leer una entrevista reveladora a Gabriel Reyes Orona, ex Procurador
Fiscal de la Federación quien acusa a Ernesto Zedillo y el entonces Secretario
de Hacienda, José Angel Gurría de haber transado la venta de Banamex
rescatado, limpiado y capitalizado al CitiGroup.
En entrevista concedida al periódico La Jornada y que se publicó el 26 de
diciembre del 2006, el ex funcionario, perseguido por Zedillo por saber
demasiado, acusa a los funcionarios de haber orquestado la venta de Banamex un
año antes de la ejecución de la misma.
Me quedo claro que fue una operación concertada con un año de anterioridad,
donde precio y cosa había sido determinada, sostiene.
El ex funcionario guardó celoso enormes archivos que eran auténticos acervos de
irregularidades. Archivos que nadie quería recordar.
Los periodistas quieren ahondar en el caso y preguntan cuánto deberían pagar
los accionistas favorecidos con la banca: Tres mil millones de dólares,
respondió Reyes Orona.
El simple hecho de que en el sexenio de Ernesto Zedillo se dio el rescate
bancario, la limpieza de créditos malos, la capitalización y el remate de las
instituciones a bancos extranjeros, deberían ser la enorme muralla moral que le
impida acceder a un puesto en el Consejo de Administración del CitiGroup.
Zedillo ha sido afortunado como ex Presidente, pero debe recordar el infortunio
de millones de mexicanos que perdieron casas, autos y otros bienes en esa
vorágine que pocos entendieron y dejar a un lado la invitación.
Cuatro día antes de que se diera a conocer la inclusión de Ernesto Zedillo en
el Consejo de Administración del CitiGroup, Carlos Salinas de Gortari dio
muestras de que la información es Poder: llamó a mexicanizar los bancos.
La simple aparición del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari levantó no sólo
ámpula, sino la tapita de la Caja de Pandora y todas las tropelías y malas
decisiones que se quieren olvidar tras el Fobaproa.
Pero el dardo dio en el blanco del respetable y se recordó inmediatamente que
Banamex-CitiGroup ha sido y es el más grande escándalo disputado desde antaño
por su enorme poder de captación de ahorro de los mexicanos.
Maestro de la entelequia política política ficción hoy Salinas de Gortari
aprovecha la coyuntura mediática de la nominación de Zedillo para recordarnos
los días tristes del rescate bancario y su origen, el famoso error de
diciembre.
De inmediato, las cifras de diciembre de 1994: para enero de 1995, se vencían
Tesobonos por 30 mil millones de dólares y el saldo negativo de la balanza
comercial sería de otros 30 mil millones de dólares. En la caja del Banco de
México solo había 6 mil millones de dólares. No hay que ser un genio de la
macroeconomía para entender que el país estaba en quiebra.
Y viene el error o los errores de comunicar a los empresarios más poderosos
del país la necesidad de devaluar el peso y ofrecer a los tenedores de
Tesobonos que las tasas de interés a ganar serían igual a las de los Cetes que
en ese momento se incrementaban.
La primera decisión provocó un ataque especulativo al peso, que tiene como
precedentes las mini devaluaciones y el juego de la especulación que se vivió en
México en 1982.
La segunda decisión hipnotizó a los inversionistas tenedores de Cetes y
Tesobonos, pero mandó directo al despeñadero a millones de mexicanos que tenían
créditos hipotecarios, bancarios, automotrices y demás bajo la referencia de
los Cetes más los puntos que los bancos cobraban.
Crisis, más altas tasas de interés y el famoso Pacto de Anatocismo fueron los
ingredientes del veneno letal que se dio a beber a los mexicanos que, en los
estertores de su digestión, vieron horrorizados multiplicar sus deudas y
desaparecer sus empleos.
A eso llama Carlos Salinas el error de diciembre, evangelio que predica desde
el mes de febrero de 1995 cuando vino a una humilde vivienda en el sector de
San Bernabé, en Monterrey, a iniciar una huelga de hambre en medio de una
cacería política sin precedentes.
El encono Lázaro Cárdenas-Plutarco Elías Calles o el de José López
Portillo-Echeverría, era un día de campo en los días de alarido
político-financiero de 1995.
A Salinas le tocó la reprivatización de la banca a principios de los noventa,
tras la nacionalización que decretó José López Portillo aquel primero de
septiembre de 1982.
El momento cumbre fue la venta de Banamex que se adjudicó a Roberto Hernández,
el bolsero que no pudo quedarse con Teléfonos de México el inolvidable 10 de
diciembre de 1990.
Sí: Salinas ha destapado la caja de pandora y de los recuerdos de los años
bonitos cuando los empresarios del país accedían de nueva cuenta a la banca.
Si en México cayó el premio mayor, Banamex, aquí cayó Bancomer, Serfin,
Banorte, Confía y Banorie.
Eran días felices en los que no se detectó en el horizonte la inminente
metamorfosis de la banca global que empezó en otros países pero que tenía
puntos de origen en Estados Unidos y España.
Aquí todo era felicidad y se inventaron los Tesobonos para poder mantener la
paridad cambiaria fija... hasta que llegó el año político de 1994 y sus
consecuencias.
Hoy, Salinas desliza información y hasta el cómo hacerle frente a la
problemática actual, en un acto al que Zedillo le ha sacado la vuelta en
interminables ocasiones.
Por eso hoy llama a debatir qué pasó con la privatización de la banca y cómo
terminó rescatada por Zedillo para después pasar ese costoso rescate a deuda
pública, hipotecando el bienestar de los mexicanos por varias décadas.
A eso le apuesta: a no olvidar los errores que nos tienen postrados.
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La falta de infraestructura de las compañías en telecomunicaciones se muestra
evidente en un caso de lágrimas y risas en donde el esperanzado usuario se
deslumbró con alternativas de servicio para quedar peor que antes.
El caso de un usuario, que llegó a este columnista, nos habla de la capacidad
de hacer sufrir a los usuarios de servicios de telefonía doméstica, ya no de la
móvil.
Un iluso usuario pidió que la empresa de Cablevisión Monterrey (que
pertenece en un 51 por ciento a Televisa) le instalara una línea telefónica
impulsado por la publicidad que denosta a Telmex.
Llamó a la empresa y pidió los requisitos: 300 pesos más identificación oficial
y comprobante de domicilio. --¿Triple play? ¡Claro! Mañana pasamos por ahí.
Puntuales, los de Cablevisión pasaron y se llevaron la papelería y los 300
pesos. Quince días después avisaron que por esa calle no hay cableado.
Infraestructura, pues.
¿Y la lana?, preguntó el desesperanzado usuario.
Pase a la sucursal que le corresponde y ahí se la regresan, contestó la amable
operadora.
Han pasado más de 30 días y después de vuelta y vuelta no ha logrado que le
regresen los 300 pesos.
Las empresas de este tipo le apuestan al cansancio de la gente y al orgullo mal
aplicado.
Quédense con el dinero y chinguen a su madre, es la respuesta común del
mexicano.
Pero si multiplican 300 pesos por más de cuatro mil caso al mes, estamos
hablando de que la empresa se jinetea un millón 300 mil pesos mensuales.
Cansancio y orgullo le allegan recursos frescos a la compañía y son pocos
quienes denuncian ante la Profeco la anomalía, porque ahí, un representante de
la empresa dice que sí van a devolver el dinero y alargan el plazo.
Eso sin contar sobre cobros, mal servicio y la puntualidad eso sí- de
cortar el servicio al siguiente día del vencimiento de la factura. Amén del
cinismo de reactivar el teléfono muerto a los quinces días, sólo para preguntar
cuándo va a pagar.
Igual o peor que Telmex.
Lo dicho: Telmex, te perdonamos todo.
En corto
Empresas depredadoras se llevan, muchas veces, el dinero que era para alimentar
a la familia.
El conflicto entre los secretarios de gobernación y los presidentes no es
nuevo: siempre el número dos quiere ser el número uno en el futuro inmediato y
el número uno teme al número dos.
En vías de entrar a la vida institucional y dejar atrás la época militar,
el general Manuel Ávila Camacho nombró a Miguel Alemán Valdés como Secretario
de Gobernación. El llamado cachorro de la revolución tomó la batuta de la
política interna del país y comenzó a pavimentar su ascenso.
Ya como Presidente, Alemán Valdés nombró a Adolfo Ruiz Cortines como secretario
de Gobernación. Los jarochos llevaron la fiesta en paz y fue hasta la toma de
protesta de Ruiz Cortines cuando se tuvo que imponer al Presidente
saliente que salió del Palacio de Donceles, la antigua cámara de diputados,
como si todavía fuera el Presidente.
Ruiz Cortines lo atajó con el sombrero y le ordenó: Paso al Presidente de la
República. La ruptura sobrevino y se ventilaron casos de corrupción en el
gobierno alemanista.
Contrario a lo que parecía tradición, a la hora de la sucesión Ruiz Cortines
preguntaba al general Sánchez Taboada, Presidente del PRI nacional quiénes se
oían para la sucesión. Era larga la lista de los aspirantes. --¿Y López Mateos?
Preguntaba Ruiz Cortines. Está muy verde respondió el militar.
--Qué bueno que los sectores del partido lo han elegido candidato a la
Presidencia de la República, retobó Ruiz Cortines.
Así, Adolfo López Mateos tomó posesión el primero de diciembre de 1958 y nombró
Secretario de Gobernación a Gustavo Díaz Ordaz, hombre del sistema, hecho desde
las trincheras del poder judicial de su natal Puebla.
Dos años antes de terminar su mandato, López Mateos vivía recluido días enteros
en Palacio Nacional víctima de la migraña que terminó por matarlo. El encargado
de la política interna tuvo la elegancia de conducir al país sin mostrarse el
número uno. Ahí sí había respeto de a de veras.
Díaz Ordaz llega a la Presidencia de la República y nombra secretario de
Gobernación a quien fuera subsecretario: Luis Echeverría Alvarez. La ignominia
con la que se conducía Echeverría era pública. Abrochaba las cintas de los
zapatos del presidente y fue ganando su confianza.
Vienen los sucesos trágicos de 1968 y la secretaria de gobernación fue acusada
de instigar los enfrentamientos entre estudiantes y autoridades policiacas,
hasta que el batallón Olimpia abrió fuego con los hechos ya conocidos.
Sin embargo, Díaz Ordaz aceptó la responsabilidad histórica, personal, familiar
y política de esos hechos, limpiando a Echeverría, más no fue suficiente la
vacuna para exentarlo.
Así, Luis Echeverría Alvarez llega la Presidencia de la República e
inmediatamente quiere un diálogo con los jóvenes de la época, dejando a un lado
a la política tradicional de Gustavo Díaz Ordaz al que indirectamente mandó al
basurero de la historia llamándolos emisarios del pasado.
Fue tortuosa la presidencia de Echeverría Alvarez y sus maratónicas jornadas
burocráticas. De la nada sacó a Mario Moya Palencia para la secretaría de
Gobernación y éste se sintió presidenciables desde el primer día.
Pero ahora fue la Secretaría de Hacienda de donde salió el candidato a la
Presidencia, José López Portillo quien designó a Jesús Reyes Heroles como
Secretario de Gobernación. Hombre de inteligencia política como ninguno, su
principal tarea fue detener el protagonismo desmedido de Echeverría.
Era 100 por ciento presidenciable. Pero López Portillo lo descarriló a la mitad
del camino y nombró al profesor Enrique Olivares Santana secretario de
Gobernación. El candidato salió de la Secretaria de Programación y Presupuesto:
Miguel de la Madrid Hurtado.
De la Madrid nombró Secretario de Gobernación a Manuel Bartlett Díaz que desde
el primer día comenzó a prepararse para ser el candidato del sistema que se
fue. Pero astucia y cerco político le obstaculizaron el camino y de nueva
cuenta de Programación y Presupuesto salió el candidato: Carlos Salinas de
Gortari.
El cruento sexenio de Salinas de Gortari necesitaba un hombre con mano de
hierro: Fernando Gutiérrez Barrios que al llegar a la Secretaría de Gobernación
coronaba décadas de trabajo arduo en la dependencia que ahora lideraba. Era
presidenciable.
Pero Salinas de Gortari se deshizo de él a la mitad del sexenio y trajo a
Patrocinio González Garrido desde Chiapas. Un año después, casualmente, el
primero de enero de 1994, se dio la entrada del Ejército Zapatista de
Liberación Nacional y el sub comandante Marcos.
Ese año trágico, también, murió asesinado Luis Donaldo Colosio, el candidato
que salió de la Secretaría de Desarrollo Social. Meses más tarde Francisco Ruiz
Massieu también fue asesinado.
Crisis política y económica fueron el broche de cierre del sexenio salinista.
Gobernación ya no dio candidatos. Ernesto Zedillo Ponce de León salió de la
Secretaría de Educación y tomó la bandera ensangrentada de Colosio.
A pesar de lo turbio de la política interna Zedillo impuso al inexperto Esteban
Moctezuma Barragán al frente de la Secretaría de Gobernación. Cortas fueron las
quincenas que cobró como encargado de la política interna. Fue sustituido por
Emilio Chuayfet Chemor que a su vez fue reemplazado por Francisco Labastida
Ochoa.
Al ser destapado Francisco Labastida Ochoa, Diódoro Carrasco Altamirano quedó
al frente de la política interna, siendo el cuarto secretario de Gobernación en
el sexenio de Zedillo.
Ahí terminó la historia de los secretarios de Gobernación impuestos por
presidentes emanados del PRI. Con la llegada de Vicente Fox Quesada en el 2000,
Santiago Creel llegó a la Secretaría de Gobernación. Carlos Abascal Carranza
sustituyó al presidenciable Creel.
En un sexenio donde el cambio no llegó, Creel fue el preferido del Presidente,
pero la audacia de Felipe Calderón aprovechó el recoveco del infortunio llamado
Fox y ganó la candidatura del PAN.
Ya presidente, llegó Francisco Javier Ramírez Acuña quien duró apenas un año y
dos meses pues Calderón nombró al joven Juan Camilo Muriño quien murió en
trágico avionazo. Fue reemplazado por Fernando Gómez Mont quien acaba de
renunciar a la militancia en el PAN y por ende a la posibilidad de ser el
candidato en el 2012.
Larga es la lista de los hombres que han transitado por Bucareli y sólo ellos
han sentido los aires que soplan allá arriba.
Por congruencia, Gómez Mont debe dejar la Secretaría de Gobernación antes que
le pase lo que a destacados políticos de carrera como Jesús Reyes Heroles y
Fernando Gutiérrez Barrios.
La historia ahí está y desconocerla es la puerta para volver a transitarla.
En corto
Antes había secretarios de gobernación que alineaban a gobernadores e imponían
agendas legislativas. A la mano dura la ablandó la democracia.
El cisma es evidente: la salida del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez
Mont de las filas del PAN, muestra las cuarteaduras serias que en la política
interior del país vive el Partido Acción Nacional y su pérdida de valores.
De que le sirve al PAN ganar las elecciones, si se pierde así mismo, parece
ser la reflexión final del angelus de la tarde del día de ayer del encargado de
la política interior.
Y si el dogma está antes que el rito, los hechos de César Nava simplemente son
equivalentes a adorar al mismo tiempo a Dios y al Diablo.
¿Qué decir del estado de ánimo de Efraín González Morfín, candidato del PAN a
la Presidencia de la República en 1970 contra Luis Echeverría Alvarez?
Simplemente, se volvería a morir porque la alianza actual es equivalente que en
su momento Acción Nacional se uniera a los guerrilleros de los setentas para
ganarle al PRI.
Como se recordará, los guerrilleros arrepentidos recibieron los beneficios de
la amnistía política que se dio en 1979 con la Ley de Organizaciones y
Procedimientos Electorales, mejor conocida como la Lope por lo que una alianza
en los setentas contra un PRI de izquierda simplemente hubiera sido imposible.
¿Imagina el lector que Manuel J. Clouthier hubiera dejado a un lado sus principios
y se hubiera sumado al Frente Democrático Nacional que encabezaba Cuauhtémoc
Cárdenas para vencer al candidato del PRI, Carlos Salinas de Gortari?.
La congruencia es la divisa ausente en estos momentos difíciles de la política
mexicana y más cuando ésta es alentada desde el poder. Por que mexicanos somos
y tloatoani es Felipe Calderón para los actuales dirigentes del PAN.
Lo que sigue, si va por la ruta de la congruencia, es la renuncia de Fernando
Gómez Mont a la Secretaria de Gobernación lo que provocaría una seria crisis
política a Felipe Calderón que ahora si verá como lo saca el PRI a patadas de
Los Pinos.
Duele ver partir a un compañero de partido dice el acólito César Nava
mientras se frota las manos pensando que podrá vencer al PRI en Oaxaca y
Durango en donde ya tiene alianza con el PRD y Convergencia.
Lo que ignora es que tratar con los diablos siempre será peligroso y no siempre
estará el tlatoani mexicano junto a él mientras camina por el valle de la
muerte política.
En corto...
Perdónalos, porque no saben lo que hacen...
Emisarios del
pasado
Lo que faltaba: de las sombras del pasado más negro de México, surge la figura
de Luis Echeverría Álvarez quien a sus 88 años de edad nos vaticina un
estallido social y una feroz crisis económica si no se hace algo para
detenerla.
Lo dice quien en su momento reprimió a los estudiantes del país que exigían
democracia. Lo vaticina un enemigo natural de la libertad de expresión y como
gran orquestador del golpe a Excélsior en junio de 1976, asesta pronósticos
apocalípticos.
En una nota difundida por la agencia española EFE, se dice que Echeverría
apareció en Tijuana a quien a un grupo de estudiantes, les advirtió del rumbo
del país.
Lo mismo hizo allá por 1979 cuando envió a su periodista de cabecera Luis
Suárez a preguntarle al entonces Presidente José López Portillo si podrían ser
él y Gustavo Díaz Ordaz senadores de la República.
Tú qué harías en mi lugar escribió Jolopo en una tarjeta que entregó el
emisario echeverrista para después denostar al ex presidente Echeverría
públicamente con un mensaje a los emisarios del pasado que pretenden
desestabilizar el rumbo del país...
Echeverría podría ser bautizado padrino de las crisis económicas recurrentes
en México y que terminó con el desarrollo estabilizador que se dio desde el
tercer año de Adolfo Ruiz Cortines, siguió con Adolfo López Mateos, se mantuvo
con Gustavo Díaz Ordaz y se tambaleó hasta caer en junio de 1976.
Después, las crisis del 82, 87 y 94 han sido muro impenetrable a la recuperación
económica por los hijos de las crisis y sus nietos, ahora estudiantes que ven
en persona al mismo emisario del pasado que tanto temieron los políticos de
1979.
Vivimos un México de terror al que se suma este negro personaje del que el
mismo Gustavo Díaz Ordaz se arrepentía de haber llevado a la Presidencia de la República.
Eres un pendejo, Gustavo cuenta la leyenda popular que era lo primero que
decía el ex presidente que gobernó México de 1964 a 1970 cuando se veía en el
espejo, por las mañanas.
Son distantes esos dos México. Aquél, tenía una guerrilla urbana que entre
otras cosas ejecutó al empresario regiomontano Eugenio Garza Sada. Hoy, el
México violento es distinto y se libra una batalla sin fin en las calles del
país.
Actor del libro de Luis Suárez Echeverría rompe el silencio el ex presidente
lo vuelve a romper.
Podríamos decirle lo mismo que José López Portillo a Echeverría cuando mandó
insertar en las páginas de los periódicos nacionales aquel encabezado que decía
¿Tú también, Luis? en clara referencia a las últimas palabras del emperador
romano Julio César que también fue apuñalado por el senador Bruto. (No
confundir con los actuales).
El tiempo es sabio y pone a cada quien en su lugar aunque hay quienes mantienen
la maldad a flor de piel para recordarnos un pasado superado como emisarios de
las malas nuevas.
En corto...
Arriba y adelante fue el lema de campaña de LEA. Hoy es para vivir mejor y ya
ve, estimado lector, como nos va: ni arriba, ni adelante, ni mejor.
El día que el joven Dionisio Garza Medina presentó al Consejo de Administración
del Grupo Alfa la idea de vender tamales, flautas y yougurth, más de uno volteó
a verlo con signo de interrogación: ¿y nuestra vocación netamente industrial?.
Veinte años después, de los cuales 16 ha sido Presidente del Consejo, la
empresa Sygma Alimentos es una de las más fuertes del Grupo Alfa, sí,
pero antes hay toda una historia de competitividad que se corona con el retiro
de Garza Medina.
Hijo de Dionisio Garza Sada, Garza Medina recibió la responsabilidad de dirigir
los destinos del Grupo Alfa. Su tío, Bernardo Garza Sada tuvo la encomienda de
avisarle la decisión del Consejo de Administración el 2 de noviembre de 1993.
Dejó en el camino a tres de sus primos, el actual alcalde de Garza García,
Mauricio Fernández Garza, Armando Garza Sada favorito para sucederlo y
Fernando Garza Delgado.
El grupo Alfa es otro: totalmente globalizado y enfocado a cuatro grandes
divisiones como Sygma en alimentos, Nemak, en la fabricación de motores, Alpek
en petroquímica y Alestra en telecomunicaciones.
En el trayecto, desincorporaron a Hylsa, la empresa estrella e insigne. El
Grupo Alfa nació tras la muerte de Eugenio Garza Sada en 1973.
También se enfrentó Dionisio a la crisis mundial que se desató en septiembre
del 2008 y a la fuerte pérdida de dinero en el mercado de derivados.
Antes, el consorcio regiomontano bajo la batuta de Bernardo Garza Sada había
enfrentado la crisis de 1982 con un polémico préstamo de Banobras, mismo que
terminó de liquidarse centavo a centavo de 1982 a 1988. Recientemente falleció
Bernardo Garza Sada, hijo de Don Roberto Garza Sada, patriarca de este grupo industrial.
Dionisio se queda al frente de la Presidencia de la Universidad de Monterrey y
deja atrás 35 años años de trabajo en el Grupo Alfa de los cuales 16 fue
Presidente del Consejo.
La única mancha son las pérdidas en el mercado de derivados que según él han
sido sobre dimensionadas.
Se retira con la entrevista concedida a un medio local en donde critica la
falta de competitividad de México en los últimos diez años en el país.
Tema que nos servirá para otra columna en esta semana.
En corto...
Quizá sea la venta de Alestra y la fundación de otra empresa dedicada al gas
natural, el nuevo camino del Grupo Alfa bajo el mando de otro capitán de
empresa que se cree será Armando Garza Sada.
MR. HOLDING
Por Osiel Castillo Barraza
Impuesto del bicentenario
Don Camilo se llevó la mano al corazón al cerciorarse que de su pensión de 14 mil y tantos mensuales le habían rebajado más de 4 mil pesos de Impuesto Sobre la Renta.
Nuestros ancianos que reciben más de 9 salarios mínimos de pensión son ahora blanco de Hacienda que cobra el ISR autorizado por los representantes populares del PRI, PAN, PRD, Convergencia, PT y los que resulten responsables.
Fue el contador público Adolfo de la Huerta, (no confundir con Victoriano Huerta) como Secretario de Hacienda quien logró que el Presidente Alvaro Obregón decretara el Impuesto del Centenario a toda persona física y moral que desarrollara actividades en el territorio nacional.
Los montos iban del 1 al 4 por ciento, dependiendo de los ingresos. Los obreros y jornaleros que pagan ese impuesto, antecesor del ISR, eran obligados si el sueldo era superior a los 100 pesos.
A partir de ahí, el impuesto fue subiendo progresivamente. El último incremento fue del 2 por ciento para llegar al 30 por ciento y el IVA en 1 por ciento para quedar en 16 por ciento.
La urgencia del Impuesto del Centenario era para desarrollar los puertos marítimos de México, para lo que no había presupuesto, y para la reparación o compra de barcos.
Las leyes hacendarias vigentes fueron aprobadas por nuestros diputados ante la urgente necesidad de tapar un boquete financiero de 300 mil millones de pesos, producto de la baja en los precios del petróleo, entre otros factores.
Pero, oh!, sorpresa: nadie avisó a nuestros pensionados que ganan más de nueve salarios mínimos que también tendrían que pagar el ISR en el 2010.
Mientras son peras o son manzanas, durante este año los pensionados pagarán ese impuesto y solo un milagro hará que desaparezca el próximo año junto con el ISR.
Nuestros diputados federales empiezan a manejar ooootra reforma fiscal y parece ser que el Impuesto Sobre la Renta pasará a mejor vida una vez que el ahora famoso IETU ha sido declarado constitucional y hasta entendible, según el diputado Gustavo Madero.
Por lo pronto, responsabilice a los diputados federales por este hecho y rece porque la indignación y la carestía no cobre vidas de nuestros bien trabajados ancianos en todo el país.
¿Así es como festejamos el bicentenario?
En Corto...
Hay un titipuchal de gente que quiere pagar el ISR... pero primero hay que darles un trabajo.
Novecientos mil pesos no son nada cuando se salva una vida, pero eso parece no
importar en el caso del dirigente sindical de Nuevo León, Agustín Serna Servín.
Cliente del periódico de mayor circulación por lo que haga o deje de hacer,
Serna Servín ha enfrentado cambios políticos y sociales con acierto y ha
evolucionado en forma clara como líder social.
Para muestra tenemos los días en que explotó la crisis financiera más aguda en
septiembre del 2008: convocó a comerciantes adheridos a la central obrera a
ofrecer artículos de la canasta básica a precios simbólicos, además de frutas y
verduras.
Lo movió el espíritu de superación de la clase obrera y fundó una universidad
para hijos de obreros en donde el costo también es simbólico.
Tumbó una de las tradiciones del viejo PRI que era el desfile obligatorio el
primero de mayo y propuso que todos se fueran a festejar ese día en compañía de
sus familias.
Es el único líder que está en contra del aumento en las tarifas del transporte
y del sistema Feria.
Pero hoy, postrado en el lecho de la enfermedad se le sacan cuentas de su
operación: 900 mil pesos sin destacar que lo operaron a tiempo para salvarle la
vida.
Más allá de una defensa del dirigente, que también tiene sus bemoles, está el
respeto por el espíritu de lucha para vivir y no una cantidad mercantil que
estamos seguros Agustín la cubrirá.
El periódico de alto tiraje y de cuestionada moral debería cubrir notas que
denuncien situaciones que afectan a la ciudadanía y no quién pagará la cuenta
del hospital.
En corto...
Atacar a un enfermo en recuperación y de tan delicada operación, simplemente no
tiene madre...
Atrapados entre los escombros tras el terrible terremoto financiero de
septiembre del 2008 y sus múltiples réplicas en el 2009, los mexicanos
sobrevivimos en el submundo de la economía con prácticas inteligentes... o
gandallas.
Vemos con disimulo como la cajera de tal o cual centro comercial pregunta si
tienes la tarjeta del aprecio o del ahorro y ante la negativa del cliente
desliza una que tiene en caja y que es de ella. Los puntos o los descuentos
son, a chaleco, para la cajera. ¿Le suena conocido?
Todavía con la mano en lo alto para pedir taxi y ya está en marcha en taxímetro
mas la lastimera queja del todo está caro para ir preparándote para la
propina.
En los tacos al vapor de conocida taqueria de Emilio Carranza, ya no se puede
pedir uno o dos más sin pagarlos antes. Se enoja el señor si paga con uno de
cincuenta dice tímido el mesero veracruzano. Aquí no se sirve un taco gratis y
menos se gasta en servilleteros, Los envases de yougurth sirven para eso.
Los puesteros del Mesón Estrella ofrecen 3 kilos de plátano por 10 pesos
y al pedirlos preguntan si de esos unos que están a un lado ya medios pasados
o de los buenos, de a 10 pesos el kilo.
Es la economía del submundo, de fintas entre mexicanos para poder sortear la
carestía y la falta de empleo...a costa de otros mexicanos.
Pueden sonar chafos los argumentos si los comparamos con las explicaciones
tecnócratas del Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens de que lo peor
ya pasó y que la inflación está amarrada, amén de que creceremos en un 3.3 por
ciento el próximo año.
Sí, pero los de a pie no lo entendemos y más cuando el taquero barbacollero y
retobón cercano al Mercado Juárez saca con un tenedor mañoso un montón de
barbacoa que embarra en una tortilla. Magistralmente maneja el tenedor
para dejar sólo un hilito de carne.
Esa actitud la vemos hacia arriba, en los bancos, en las ofertas chapuceras y
la falsa publicidad.
Es el submundo de la economía de un país que necesita crecimiento superior al 7
por ciento anual, salarios competitivos, gente más preparada y un entorno ideal
para una economía de libre mercado.
Salga a la calle a ver esa economía de submundo y se estremecerá.
En corto...
En la clase, la maestra empieza un cuento: Había una vez un niño pobre...
¿Y de dónde lo sacaron?, interrumpe un niño la clase, hijo de periodista
financiero. Si ya salimos de la crisis.