Los mexicanos tenemos miles de razones para festejar el
bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución.
Sinceramente, no se trata de lanzar fuegos pirotécnicos al aire en una noche
estrellada o lluviosa, sino participar activamente en la transformación del
país que todos deseamos.
Los mexicanos tenemos memoria, aprendemos de nuestros
errores y, aunque volvamos a repetirlos, seguimos aprendiendo. Sí, es verdad,
hay cosas del país que duelen y producen una tristeza profunda, pero recordemos
que México ha vivido momentos duros y difíciles y ha logrado darle la vuelta a
la tortilla. ¿Qué no podría darle otro giro una vez más?... Pero ese giro no se
da por sí mismo, requiere de mexicanos dispuestos y comprometidos a voltear la
masa del comal.
Los motivos de celebración pueden ser infinitamente más
numerosos a los que expongo y es posible que una gran mayoría esté de acuerdo
conmigo y hasta los complementen. Mirar hacia el futuro con pasos firmes es
posible con la participación de todos los mexicanos. Si no, nos limitaremos a
juzgar y a vivir la incertidumbre.
México es un país libre, con historia, es también nuestro
hogar y el de nuestras familias y amigos. No hay como llegar a casa, sentir el
olor a comida recién hecha y que te reciban con un plato de sopa caldosa. Que
llame tu cuate sólo para preguntarte cómo te sientes. Estas son buenas razones
para festejar porque a pesar de sus problemas, como México no hay dos. Nuestro
país promete y está lleno de esperanza. Y si alguien piensa que es falso,
pregúntense: ¿a quién no se le enchina la piel cuando está rodeado de muchos
mexicanos y entonamos el himno nacional?... también reflexionen ¿dónde llevamos
el ¡Viva México!?....
La abrumadora mayoría de los mexicanos nos levantamos
para trabajar por un país más justo, productivo y amable. Sabemos que no hay
nada como la marchanta de un mercado o un taco de frijoles refritos, que el
verdadero milagro es el fervor del pueblo hacia la Virgen de Guadalupe y que el
anciano más venerado es el ahuehuete del Tule; nos tranquiliza la bendición de
nuestra madre y la oración que hacemos cada noche con nuestros hijos; motiva
abrir la cortina de un negocio y ver a los niños con su uniforme rumbo al
colegio. Sabemos que la mejor forma de decirle a una mujer cuánto la amas es
con un trío y que la dama más dichosa es la que despierta con una serenata de
mariachis. Los mexicanos siempre hemos estado juntos en los lanzamientos de
Fernando Valenzuela, así como en los goles de Hugo Sánchez y el Chicharito
Hernández, llevamos colgadas las medallas obtenidas en los juegos olímpicos y
la voz de Pedro Infante es también la nuestra.
Para quienes comparten mi sentir, el país más bello del
mundo es México y tenemos razón: Taxco merece una visita apasionada; el asombro
se encuentra en las momias de Guanajuato; las ballenas grises de Baja
California nos hacen sentir pequeños; el color rojo más intenso está en el
brillo de la Sierra Tarahumara; el Mar de Cortés es realmente el acuario del
mundo; las preguntas comienzan ante una cabeza Olmeca de Tabasco y Veracruz;
una vista aérea de la Mixteca parece un cuadro de Francisco Toledo; de norte a
sur florecen poetas; Coatlicue provoca simultáneamente horror y admiración de
su belleza; las piezas de barro del Museo de Antropología parecen salidas de
los hornos de los alfareros actuales; no hay playas más hermosas que las de las
costas mexicanas; las ciudades virreinales fueron coloreadas por sus canteras;
la voz de los ancestros se escucha desde Paquimé, pasando por Tzintzuntzan,
Monte Albán hasta Calakmul; verdaderamente Cuernavaca es la ciudad de la eterna
primavera; las tumbas mayas reflejan la grandeza de nuestro país; los mejores
alcatraces son los de Diego Rivera; las ciudades mineras resaltan por su
caótica urbanización ordenada; la mejor cobija es una ceiba de la selva
lacandona y los atardeceres parecen pintados por Rufino Tamayo.
México, además de su hermosura, tiene un alma que palpita
y que se refleja en nuestra solidaridad en cada colecta de la Cruz Roja; en los
bebés mixes que llevan una flauta en la boca antes de caminar;en las grandes letras que hemos heredado; en
el estado de Oaxaca que se hablan más lenguas que en el continente europeo; en
la geografía que nos ha brindado una de las mayores biodiversidades del mundo;
en los empresarios mexicanos que compiten internacionalmente y ofrecen millones
de empleos; en que la Universidad Nacional Autónoma de México recibe
diariamente a cerca de 300,000 alumnos y junto con el Instituto Politécnico
Nacional y otras instituciones educativas fomentan la investigación científica
en nuestro país; en que los institutos nacionales de salud son de los mejores
del mundo; en saber que los Lasallistas, Maristas y Jesuitas llevan más de 100
años educando a niños y jóvenes mexicanos; en que el aroma más sugestivo es una
cazuela de mole hirviendo y así, podríamos pasar horas enumerando las emociones
que nos regala cada rincón de la República Mexicana.
Hay demasiadas razones para festejar y la celebración
consiste en saber que tenemos mucho por hacer, que vale la pena trabajar por
México activa y permanentemente enla
construcción del futuro. Se trata de ejercer un compromiso voluntario y personal,
sin acarreados. Cada uno tiene una función importante y las voces internas
saben bien cómo lograrlo. La multiplicación es mayor que la suma, de ahí la
necesidad de unir voluntades. Recordemos que somos mayoría los mexicanos que
compartimos estos deseos.
Las responsabilidades son innumerables. No sólo señales
culpables, busca soluciones, actúa, ejerce tu voto y evita actos de corrupción.
Cada uno podemos y debemos ayudar a lograr el cambio. ¿No crees que es
necesario comunicar a tus hijos los valores y aprender de aquellos que tienen otra
cultura, una lengua distinta y tradiciones diferentes?..., ¿no sería más
productivo destacar las virtudes de México que pasarnos la vida quejando?... Si
no conoces tu pasado y tu país no podrás llegar lejos. Es importante participar
en las actividades culturales que fomenten la convivencia social, recreativa y
deportiva. Acciones pequeñas también transforman nuestro entorno, hagamos algo
más que separar basura; sembremos árboles y ahorremos agua y energía. La
participación de la sociedad civil es vital para lograr nuestros deseos. No
podemos olvidar que la base de nuestra economía sea la pequeña y mediana
empresa, ya que son las mayores empleadoras. Apoya para que los avances
tecnológicos permitan que ningún mexicano prescinda de la educación media superior
y superior, así como programas que prevengan las adicciones. Exijamos policías
y autoridades eficientes y honestas. Valoremos la labor del ejército y la
marina de México.
Hay mucho por hacer, nuestro país requiere del talento de
sus ciudadanos. El tiempo corre y es hora de ponernos a trabajar con metas a
corto plazo.
¡Esta sí es una manera de celebrar a nuestro
querido México!
A propósito del pasado mundial de futbol y la reciente
Olimpiada juvenil que se realizó en Singapur, de alguna forma se ha considerado
el deporte no solo en su parte como actividad física, sino además como mecanismo
social que puede ayudar al desarrollo de un país.
Lo anterior se puede ilustrar mejor con dos ejemplos: Uno
de ellos es España, el cual con la obtención del campeonato mundial de futbol,
muestra un gran impulso y desarrollo que se le ha dado al deporte en ese país,
con todos sus efectos sociales y culturales.
Dicho por los mismos españoles, desde la celebración de
las Olimpiadas en 1992 en Barcelona, se dieron cuenta del bajo nivel que
tenían, y se pusieron como meta mejorar su posición; para ello gobierno y
sociedad promovieron el deporte desde las escuelas primarias, creando además
espacios deportivos de todos tamaños y en el mayor número de lugares posibles.
Pero no fue solamente en el aspecto físico y de
ejercicio, sino el ir creando una mentalidad de mejora, de no conformismo entre
la población en general, independientemente de la actividad laboral que se
realice.
Con ello se fomento el prepararse mejor, el trabajo en
equipo, el buscar metas compartidas, una mentalidad positiva que considera la
posibilidad real de ocupar una mejor posición. El resultado de ello, es además
de su triunfo en el futbol, el destacado desempeño de sus deportistas en
diversas disciplinas como el ciclismo, el tenis, el basquetbol y otros más.
Un segundo ejemplo nos lo da la película de Mandela y la
selección nacional de rugby de Sudáfrica; considero que en ella Mandela muestra
un verdadero manejo de la política para muchos que se llaman políticos, pero
que no pasan de ser funcionarios públicos.
Lo que hace este dirigente cinco años después de haber
estado en prisión cerca de 30 años, es unir a la sociedad que estaba dividida
por el apartheid, en torno a un símbolo nacional que muestra que a través del
trabajo en conjunto y haciendo su trabajo lo mejor posible, tanto por ellos
mismos como equipo, sino además por la responsabilidad de la representación que
llevan, Sudáfrica puede ser un país fuerte y competitivo en todos los sentidos.
Con estos ejemplos, los dirigentes políticos tal vez
podrían utilizarlos para buscar un verdadero desarrollo del país; dejar de ver
el futbol que tanto se sigue en este país, como un distractor y pretexto para
el consumo excesivo de cerveza, y usarlo como un mecanismo que muestre el
esfuerzo y perseverancia como un mecanismo de mejora, tanto en lo individual
como colectivo.
El lugar destacado por Hugo Sánchez (por muy pedante que
sea), o el actual Chicharito Hernández, no son por casualidad o por suerte;
sino es algo logrado a través del trabajo y el esfuerzo constante, y que en el
caso actual de este último, tiene que seguirse preparando para poderse
mantener.
Tanto el caso España, el de Sudáfrica y de estos últimos
mexicanos por no decir de muchos más, muestran que se puede ser competitivo,
por lo que el deporte en términos de esfuerzo, trabajo constante, puede ser el
mecanismo para que México ocupe mejores lugares en las clasificaciones
mundiales de competitividad, exportaciones, seguridad, producto interno bruto,
civismo y educación.
Hijo del más importante narco colombiano cuenta su vida. Sebastián
Marroquín reflexiona sobre lo que vivió al lado de su padre, PabloEscobar Gaviria; siento una profunda
amargura de que México esté repitiendo casi literalmente esta historia, dice.
El hijo del narcotraficante colombiano decidió tomar un
camino diferente alde su padre.
"El primer coche bomba de Colombia explotó en mi casa", recuerda
Sebastián.El 10 de diciembre se estrenó
en Colombia el documental "Pecados de mi padre",dirigido por Nicolás Entel (a México llegará
en 2010). Es la primera vez que, tras 15 años de exilio en Argentina, acepté
romper mi silencio y contarmi vida
junto a mi padre, Pablo Escobar, el más importante narcotraficante colombiano
de los últimos tiempos.
Son muchas las
razones que tuve para salir ahora a la luz pública. Con milargo silencio quise mostrar mi respeto
absoluto a las víctimas de mi padre, a todo mi país. Aproveché este largo
tiempo para poder encontrarme a mímismo
como persona, en busca de una propia identidad y sabiendo que nada crece bajo
la sombra de un gran árbol como la de mi progenitor. Elegí ydecidí, humildemente, reinventarme como ser
humano y estudié dos carreras universitarias: soy arquitecto y diseñador
industrial. Me preparé por añospara la
construcción de sueños, no para la destrucción.
Con dolor he aprendido a separar al padre del Pablo
Escobar que recuerda lamayoría. Jamás
podría renunciar al amor que como hijo le profeso, pues además lo recuerdo
siendo un padre que me cantaba las canciones de Topo Gigio y me inventaba
cuentos para dormirme, me enseñó a jugar al futbol, a montar en bicicleta, en
moto y hasta en elefante. Me enseñó a ser un hombrede palabra, decía que la palabra era un
contrato. Lo acompañaba a los barrios marginales a donar decenas de canchas de
futbol y polideportivos, vicómo crecía
su proyecto de construir 5,000 viviendas equipadas para regalarle a estas
familias que vivían en el basurero municipal de Medellín y restaurar así la
dignidad de las clases que nos negamos a reconocer aún hoy en la sociedad. Fue
además un gran maestro de lo que no debemos hacer y esasí como lo recuerdo a diario frente al
espejo, debatiéndome en un duelo permanente de sentimientos explosivos y
contradictorios que estoy obligado aenfrentar, buscando encontrar un equilibrio y una paz que respete la
dignidad de todos sin excepción.
No es fácil, aprendí que el odio mantiene a muchos atados
al pasado, yperpetúa infinitamente el
dolor generado por el victimario hasta enfermarnos de violencia.
Por ello busqué una reconciliación y un perdón público
ante los hijos de lasvíctimas más
prominentes de mi padre, Rodrigo Lara Bonilla y Luis Carlos Galán. Un Ministro
de Justicia que se atrevió a denunciar públicamente lainfiltración del narcotráfico en la vida
política de Colombia, y un líder reformista seguro ganador de las elecciones
presidenciales de 1990.
Además de ellos pido aún hoy perdón a cada uno de los 44
millones decolombianos víctimas de la
violencia generada por mi padre. Es una larga lista, que tristemente no excluye
a nadie: policías, jueces, políticos,periodistas, narcotraficantes y cientos de inocentes transeúntes que
nisiquiera osaron enfrentarlo, pero que
estuvieron en el lugar y el momentoincorrecto cuando explotaban sus bombas indiscriminadamente.
Como su familia,
no nos fue ajena esa violencia ni logramos escapar de ella.
El primer coche bomba de la historia de Colombia explotó
en mi hogar un 13de enero de 1988 a las
05:13 horas. Allí nos encontrábamos con mi madre Victoria Eugenia, quien tenía
28 años, mi hermanita Manuela, con escasosmeses de edad, todavía no tenía ni siquiera la posibilidad de declararse
inocente por no saber hablar aún. Yo tenía 11 años. Mi padre tenía paraentonces un enorme poder económico y militar.
Cuando vio la foto de la cunadonde
dormía su hija durante la explosión que destruyó los vidrios de todaslas viviendas de Medellín en un kilómetro a
la redonda, enloqueció de violencia y respondió con ferocidad. Una sola bomba
contra su familia lo hizo ordenar la
explosión de más de 200 bombas por todo el país hasta casi lograr la
claudicación de todos los poderes del Estado frente al poder delnarcotráfico. Estábamos todos ciegos y
aturdidos en ese ambiente hostil.
Aprendí que la vida es un búmeran, que los actos
violentos generan unaviolencia cada vez
mayor y desenfrenada, llevándonos hacia una espiral inconmensurable de maldad
que luego es imposible detener, salvo por nuestrapropia e íntima voluntad. Así corren aún hoy
en Colombia ríos de sangre que tiñen de odio, maldad, tristeza y desazón a la
sociedad. Solemos olvidar lahistoria, y
por ello es que siempre se repite, pues insultamos así elprecioso legado de las experiencias de la
vida. Colombia ya era violentaantes del
nacimiento de Pablo Emilio Escobar Gaviria.
La carta más difícil que escribí en mi vida fue para los
hijos de aquelloslíderes que prometían
rescatar el país y que murieron junto a la esperanzade muchos. Allí les dije a sus hijos en la
misiva enviada a principios de2008 que
Comprendo que nací en un ambiente fértil para la violencia, peroel legado de nacer en un ambiente tan hostil
no podría ser otro distinto alde la
búsqueda de la paz. No quiero repetir la historia. Recordé que mipadre con su violencia obligó a muchas
familias a exiliarse, principalmente a las suyas, ignorando que con ello se
estaba también gestandosubrepticiamente
el exilio de sus seres más queridos. Quiero tener un hijo,pero no le dejaré por ello un testamento de
violencia.
Tengo el honor de estar casado con una mujer mexicana,
que tiene un corajeque haría palidecer
a cualquier guerrero, parafraseando a Gandhi. Ella me haenseñado mucho sobre esas lindas y sabias
tierras. Me ha acompañado en losmás
pétreos caminos. Es mi gran amor y así también lo es México para mí.
Adoro las rancheras y me atrae el tequila. Pero me
entristece ver lo queestoy observando
desde el lejano Buenos Aires, pues se parece mucho a laprimera parte del documental "Pecados de
mi padre".
Siento una profunda amargura de que México esté
repitiendo casi literalmenteesta
historia, aquella de la que tanto me cuesta aún hoy hacerme cargo.
Siento que la película que hoy están viviendo mis
compadres mexicanos, esla misma que yo
viví en Colombia exactamente en 1984, a mis siete años deedad, cuando mi padre decidió por cuenta
propia mandar a asesinar alentonces
ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla (Q.E.P.D.).
De ahí en más, mi país vivió una violencia sin
precedentes. Ese día mifamilia se
desmembró para siempre, mi padre pasó luego toda su vida en laclandestinidad, el hogar por él construido no
existió más. Por eso me decidía
participar en este documental y a romper el silencio sepulcral que mantuve16 años después de su muerte, porque he
vivido en carne propia el horror deuna
violencia sin par que no quiero para Colombia, para México ni paraninguna nación del planeta. Fui testigo, al
igual que mi país, de una guerra sin cuartel del narcotráfico contra el poder
del Estado que no ganó nadie,pues sólo
quedamos como mudos testigos los miles de huérfanos y viudas detodas las esferas de la sociedad. La
violencia no discrimina.
Comprendí que aun
en las más segregadas familias como la nuestra haypadres, hijos, hermanas, abuelos, etc. Ahí
también hay sentimientos porencima de
lo machos que pretendamos ser ante otros en la vida. Veo en miesposa a diario el fiel reflejo del tesón del
pueblo mexicano. Respeto ladignidad de
cada persona y no distingo entre uniformes o nacionalidades,sólo veo a ciudadanos de la raza humana y a
nadie más. Sólo veo a hombrescon su
voluntad de sobrevivir en un ambiente donde las oportunidades son escasas y
donde el hambre abunda, así como los deseos de brindarle la mínimadignidad a nuestros seres más queridos. Algunos
están dispuestos a matarpara no vivir
en la indigencia, pero no puede haber excusa válida paragenerar violencia hacia nuestros hermanos a
costa de nuestras necesidades oambiciones personales.
En Medellín, mi
ciudad natal, la presencia de la arquitectura y el urbanismoaplicado desde el Estado ha comenzado a
aportar ejemplos de exportación deestas
ideas para el mundo como una esperanza de paz para brindar dignidad,seguridad, cultura y oportunidades a los más
marginados.
Creo en la arquitectura
como una herramienta capaz de transformar larealidad a partir de hechos arquitectónicos concretos. Es
definitivamenteuna herramienta eficaz
para la paz.
Por ello no me dedico a la política.
En nuestra vasta
familia latinoamericana solemos heredar las virtudes y lospecados de nuestros padres, y es bajo esta
excusa que vivimos por décadasenfrascados en unos círculos de violencia y venganzas generacionales que
serepiten incesantemente. Yo no fui
ajeno a esto, de hecho, al enterarme de lamuerte de mi padre, a mis 16 años, caí en esos círculos y armado de ira
eintenso dolor amenacé públicamente con
matar a quienes habían dado muerte ami
padre.
Sin embargo, ahora
agradezco a Dios que 10 minutos después me hizoreflexionar y transformar el odio para no perpetuar este aparenteestilo de vida que les aseguro es más de
sufrimientos y depersecuciones que de
placer.
Un ejemplo? Un día
la policía dispuso, sin saberlo, un control rutinario enalguna calle de la ciudad justo frente a la
casa donde yo me escondía con mipadre.
Ese control policial comenzó un domingo y duró siete días frente anuestro escondite. Se nos terminaron los
víveres y estábamos solos perorodeados
de millones de dólares. Aguantamos hambre mientras comprendí que eldinero del narcotráfico no servía para nada
si no te podías comprar siquierauna
libra de arroz con él.
La muerte de mi padre no afectó en absoluto el tráfico de
drogas en elplaneta, la violencia y las
drogas ya estaban afincadas en Colombia y en elmundo antes de su nacimiento, y siguen lamentablemente estando aún
hoy,hasta que elijamos perdonarnos unos
a otros desde nuestras más íntimasfibras.
La guerra consume
y derrocha inconmensurables recursos humanos y públicos.Distintos países y los enemigos de mi padre
gastaron más de 3,000 millonesde
dólares para perseguirlo a él y su organización. Mi padre usó toda sufortuna para la guerra y para defender sus
intereses, y lo que queda de ellaestá
destruido por completo o en manos de las más diversas autoridades.
Miles de millones
de dólares que podrían haber sido gastados para asegurarsalud, educación y un futuro mejor y más
digno para el pueblo colombiano.
La paz, en cambio,
es gratis!, pues sólo se requiere de nuestra humanavoluntad de hacerla.
Análisis y estudios de diversos orígenes señalan de
manera enfática que el avance y desarrollo de países como China, se debe
principalmente a la atención que han tenido a los temas de educación y salud,
con lo que han venido preparando de mejor manera a su población para su
participación en la vida económica.
Tomando esto como referencia, tal vez sería bueno que los
funcionarios públicos de primer nivel, ya sea a nivel federal, estatal y
municipal, así como las cámaras legislativas; se pusieran como objetivos
concretos y específicos lograr un avance significativo en estos aspectos, y no
dedicarse solamente al juego político de buscar el poder, y ya inmersos en las
elecciones del 2012.
Y si bien es cierto que el nivel educativo de la
población ha subido hasta prácticamente tercero de secundaria en al menos los
pasados 20 años, el nivel de competitividad en esta era de la globalización,
requiere tanto elevar dicho nivel, como detener la elevada deserción de
estudiante que existe actualmente.
Además de ello, es necesario que su nivel de preparación
se incremente, y no se convierta en lo que se denomina analfabetismo funcional.
Al respecto, un estudio del Centro Nacional de Evaluación
para la Educación Superior (Ceneval), señala: En los últimos 50 años México se
concentró en alfabetizar pero no en aumentar el nivel y la calidad de la
educación. La consecuencia es que el mexicano promedio tiene poca capacidad
para comprender lo que lee y limitantes para expresarse con claridad, además se
encuentra aún en la fase de aprendizaje visual que le impide participar en la
revolución educativa que se está produciendo en torno a Internet.
Esto nos dice claramente la gravedad del problema
existente, y que seguramente puede aumentar en un futuro cercano si no se toman
medidas en el corto plazo.
En términos de salud, si bien es un hecho innegable que
se ha mejorado la condición de la población, medido por el aumento en la
esperanza de vida, es también una realidad el adaptar el Sistema Nacional de
Salud a la nueva realidad demográfica y epidemiológica del país, diseñando e
implantando una política pública de Estado que consolide una visión de largo
plazo, pensando en al menos los próximos 20 años.
Y considerar también la prevención de enfermedades, con
lo cual esto se junta con el tema educativo; es necesario fomentar el ejercicio
y una vida sana que evite problemas en el futuro como la obesidad o la
diabetes.
Pero esto no es a través solamente de prohibir la venta
de comida chatarra en las escuelas, sino desde una perspectiva más amplia,
promover en las escuelas la educación física, el ejercicio y el deporte, pero
esto último no en su parte comercial como espectáculo; sino como una forma de
ser que mejore la calidad de vida de la persona.
Todo esto puede lograr tener una población mejor
preparada y sana que tenga la capacidad de participar en forma activa en este
mundo globalizado.
Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina
Respecto
a los ríos de Nuevo León, Gonzalitos sentenció una vez: ninguno de
ellos es navegable, tanto por su poco caudal, como por lo rápido de sus
corrientes, a causa de mucho descenso que tienen sus cauces, por estar
situados en la ladera oriental de la mesa central de México. Son, pues,
estos ríos contados de Norte a Sur. Por su parte, en la memoria de
gobierno del general y licenciado Lázaro Garza Ayala nos informa que por
lo general los ríos (son) invadeables por lo fragoso de sus riberas y
los pocos vados que ofrecen, fácilmente de ordinario, son peligrosos en
la estación de otoño, admitiendo muy pocos, como el Salado y el San
Juan, el paso en balsas, sujetas a fuertes cables o cuerdas de hierro,
que sostienen su movimiento transversal contra el ímpetu de sus
corrientes tempestuosas.
En 1893 el ilustre educador nuevoleonés Miguel F. Martínez señaló
que en Nuevo León había doce ríos importantes y como cien arroyos que
regularmente son vadeables y reitera que por ninguno de ellos se puede
navegar. Enumeraba a el Salado, Sabinas, el Pesquería, Salinas, el Santa
Catarina, San Juan, Ramos, Pilón, el Potosí, el Hualahuises, el
Pablillo y el Blanco o Purificación. Ciertamente que no consideró al río
Bravo porque anterior a esa fecha, Nuevo León aun no tenía frontera con
Texas.
Uno de los ríos más importantes que se nutre a su vez de otros como
el Santa Catarina, el Pesquería, el Ramos y el Pilón y otros de regular
cauce, es el río San Juan. A decir de Gonzalitos, éste se forma de
inumerables vertientes que brotan en la Sierra Madre y que bajan por la
villa de Santiago, sale por la boca del cañón del Huajuco, se dirige a
Cadereyta en donde riega al menos diez haciendas y sigue su curso por
municipios del nororiente de Nuevo León hasta desembocar en el río
Bravo.
Por su parte, la Reseña Geográfica y Estadística de Nuevo León en
1910, señala que el río San Juan nace en la Sierra Madre, entre las
sierras de San José y de Abrego en terrenos que originalmente
pertenecieron a la hacienda y luego valle de Santa Catarina, pero que en
1898 todo el territorio serrano le fue desmembrado a Santa Catarina
para dárselo al de Santiago. En la sierra recoge las aguas de arroyos
como la Hedionda y de otros que vienen de San Juan Bautista, la Laguna
de Sánchez, Laborcitas y la Ciénega de González. Probablemente se llame
San Juan porque viene de una comunidad que se llama San Juan Bautista y
que atraviesa buena parte del antiguo municipio de San Juan Bautista de
Cadereyta.
Río abajo, cerca de la cabecera municipal de Santiago se le juntan
los arroyos de la Chueca y Escamillas. Este arroyo que viene del
potrero de Cerna forma un salto de 30 metros de altura y con su caudal
movía las turbinas de la vieja fábrica de Hilados y Tejidos el Porvenir.
El San Juan se interna a Cadereyta por donde pasa por los ranchos de
la Boca, el Durazno, Cieneguita, Rendones, San Rafael, Santa Gertrudis,
el Castillo, San Bartolito, San Bartolo, Santa Ifigenia, Chihuahua,
Santa Inés, Cerritos y en la estación de San Juan se le unen por la
izquierda el río Santa Catarina y por la derecha el río Ramos. Más
adelante, recoge las aguas de los ríos que vienen de Montemorelos, el
Garrapatas y el Pilón.
Pasa por un sitio llamado las Enramadas y se nutre de otros arroyos
como Paso de Leal y el Chiltepin. También sirve de límites entre China y
General Terán. Pasa cerca de las cabeceras de China y de General Bravo y
en el rancho las Adjuntas en Doctor Coss, se le une el Pesquería. Luego
sirve de límite entre éste municipio y los Aldamas. Ya en el rancho de
las Mujeres sirve de límite entre Nuevo León y Tamaulipas. Gonzalitos
sostenía que el San Juan, fortalecido con corrientes que vienen de la
Sierra Madre, de la Silla y Papagayos, bien podía hacerse navegable en
el trayecto que va de Cadereyta, China y Bravo.
En Camargo, Tamaulipas, el San Juan desemboca en el río Bravo.
Manuel
Payno estuvo en Camargo poco antes de 1840 y vio las adjuntas de los
ríos. Se atrevió a pronosticar que por estar entre los ríos San Juan y
Bravo, Camargo tendría mejor posición económica si estuviera comunicada
con barcos de vapor con Matamoros, pues la distancia de 41 leguas que
las separa a través del río Bravo, bien podían recorrerse en 36 horas,
para comerciar algodón con el puerto. Pero como no hay modos de lograrlo
y como solo contaba con una tienda de ropa, la subsistencia de la
población era muy complicada. Sabemos que en 1846, mientras el ejército
norteamericano se hacía de la región, Camargo fue inundada por las
crecidas del San Juan. Por ello se llevaron a la población a un sitio
más arriba que se llama Villa Nueva de Camargo. Una vez que bajaron las
aguas, volvieron a su antiguo sitio en donde se fundó.
Se habla de una cuenca hidrológica llamada San Juan y a decir de la
Reseña Geográfica y Estadística de 1910, comprende las vertientes más
importantes de Nuevo León como lo son el Santa Catarina, el Pesquería,
el Ramos, el Pilón y el mismo San Juan. El río Ramos nace en la Sierra
de Mauricio, tal vez con el nombre de la Cebolla y se nutre de otros
arroyos y manantiales que vienen de la sierra, como el Blanquillo, los
Amoles, la Chancaca y Canoas de lado de Montemorelos y de parte de
Allende, de arroyos como el Mireles, Hondo, Lazarillos y Garrapatas.
Todavía en la montaña, pasa un lugar mágico conocido como el Colmillo,
llamado así en honor al hermano del cacique indio Huajuco que fue
asesinado cruelmente cuando intentaba vender indios como mano de obra.
Dicen que Colmillo logró escapar y que hizo una guarida en éste sitio en
donde corre el rumor que en las noches aun se escuchan sus cantos
ancestrales y sus lamentos.
El río Ramos sirve de punto limítrofe entre Allende y Montemorelos.
Uno de los ríos más bellos de Nuevo León pero también el que más reporta
decesos por los visitantes que se atreven a nadar en su cauce, sin
pensar que es profundo y se forman fuertes corrientes en su interior.
Recuerdo que en agosto de 1983 y de 1984, fallecieron en sus aguas dos
jóvenes alumnos del Seminario de Monterrey que tiene una casa de
formación cerca de Paso Hondo. Desde entonces, una causa de expulsión
del seminario es la de bañarse en el Ramos. Todavía en ese tiempo se
veían moldes para hacer piloncillo tirados en las orillas. El río Ramos
se interna en Cadereyta en donde se le une al San Juan.
Por su parte, el río Pilón considerado por Gonzalitos como el más
bello de Nuevo León, nace en las sierras de la Esmeralda y de Enmedio a
2,689 metros de altura en Galeana, Nuevo León. Pasa por varios ranchos
en donde se le añaden varias vertientes como Cieneguillas. Luego se
interna por el municipio de los Rayones en donde también se le conoce
con ese nombre o de Casillas, al cual se le juntan corrientes que vienen
de la Sierra Borrada, de los Amargos y de Santa Martha. En la hacienda
de San Andrés entra a Montemorelos en donde se le llama de río de
Montemorelos, del Pilón o del Pilón Viejo.
Seguramente el nombre del Pilón viene por el antiguo nombre de la
región que se le conoció desde la época colonial como Valle del Pilón y
porque durante mucho tiempo fue una importante región productora de caña
de azúcar. Pasa por varias haciendas y ranchos antes de internarse a
General Terán. Sigue su curso, enriqueciendo su corriente con la de
otros arroyos como Lajas, Lagunilla, Nogal Viejo y el Olmito o
Tlahualillo. Según Gonzalitos, en un sitio llamado Las Adjuntas cerca
del rancho de la Morita se une al San Juan. El caudal del río Pilón a
decir de Gonzalitos se medía en ocho bueyes de agua, equivalente a 65
mil litros de agua, por eso lo consideraba además del más bello, como
uno de los más caudalosos de la entidad.
Los tres ríos, el San Juan, el Ramos y el Pilón, riegan con sus
aguas a un extenso valle que conforman la llamada zona citrícola, que
antiguamente se dedicaba a la agricultura y a la producción cañera.
Desde fines del siglo XIX cambió su vocación para la producción de
cítricos, que prontamente colocaron a esos municipios como lugares
turísticos y con una vida municipal plena y autónoma. Lamentablmente
después de las heladas de 1983 y 1987, toda la región se ha convertido
en un énclave turístico que dependen mucho del sector servicios.
Ahora todos quieren vivir en Santiago Allende, Montemorelos, General
Terán y una parte de Cadereyta y Juárez que colinda con dichos
municipios. El problema es que estamos causando una deforestación y
cambio climatológico ambiental de la aun conocida zona citrícola.
Ciertamente que el agua deberá servir para consumo humano si continúa el
crecimiento desordenado. Pero lo dudo pues recibí la noticia de que se
acaban de autorizar cerca de cien desarrollos inmobiliarios entre
Monterrey y Linares.
Dicen que en esos municipios viven las muchachas más bonitas de
Nuevo León. Y además corre el rumor de que la pureza y los rasgos
étnicos de sus habitantes se deben a que son descendientes de un
regimiento francés que se perdió durante la invasión francesa entre 1864
y 1867. Todos ellos lugares comunes para mi pues tuve la fortuna de
vivir en Allende, que según la estrofa: pueblito bonito que me vio
nacer. Yo no nací ahí, nací en Santa Catarina, pero quiero mucho a
Allende como si también fuera de allí. Seguramente porque tomé agua del
río Ramos.
Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina
El arroyo del
Obispo nace en la Sierra Madre Oriental en su tramo correspondiente a Santa
Catarina. Específicamente su cauce viene desde El Jónuco, corriendo de sur a
norte y en la Cuesta de Carvajal, cruza la carretera Monterrey- Saltillo a
partir de la cual corre de poniente a oriente. A su vez, río abajo comienza a
alimentarse de arroyos menores que bajan de la sierra de las Mitras entre ellos
uno que llaman del Salitre.
Atraviesa la parte norte del municipio de
Santa Catarina, en las estribaciones de las Mitras, pasando por zona agrícola
de temporal, luego las congregaciones de los Treviños y de la Fama. Se interna
por la misma dirección al municipio de San Pedro Garza García, hasta juntarse
con el río Santa Catarina en un punto que sirve de límite entre Monterrey y San
Pedro, en donde se instalaron los molinos de trigo Jesús María en 1842,
precisamente para aprovechar la fuerza de las aguas que venían por ambos
cauces. Originalmente al arroyo del Obispo le llamaban de las Encinillas.
Con éste
nombre lo conocieron todos los viajeros que recorrían desde Saltillo a
Monterrey y viceversa. Es probable que se le conozca como del Obispo, a partir
de enero de 1832, cuando una comitiva de fieles regiomontanos esperó la llegada
del obispo José María Belaunzarán que venía a tomar posesión de la diócesis de
Linares. Dicen que algunos de los fieles se acercaron al carruaje que llevaba
al prelado, le quitaron los caballos y comenzaron a jalar ellos mismos el
vehículo.
Una breve
descripción de 1854 señala lo siguiente desde Santa Catarina hasta el arroyo
del Obispo: camino carretero, desde la salida de ésta hacienda se lleva al
poniente una cerca de piedra, cuya extensión será una legua, hasta llegar a un
puentecillo, en el cual hay grandes encinos, la subida a éste puerto es suave y
el camino que sigue desde éste punto a Monterrey es un descenso, a cuyo
principio se encuentra el arroyo del Obispo, el cual es pedregoso.Los viajeros debían cruzar por un puente y
luego por la orilla del río. Desde fines del siglo XIX se construyó el puente
del ferrocarril.
Una vez juntos
el Obispo y el Santa Catarina, recorren por la antigua comunidad de San
Jerónimo de Monterrey, situada a poco más de seis kilómetros de la cabecera
municipal que data desde tiempos de la fundación en 1596. Esa comunidad servía
de paso obligatorio entre Santa Catarina y Monterrey, se dedicaba a la
agricultura y llegó a convertirse en congregación a mediados del siglo XIX. Por
constancias de viajeros sabemos que había un jagüey, un manantial de agua que
presumiblemente venía de las Mitras.
En un informe
de Francisco Leónides Mier en 1866, se dice que al pie del cerro de las Mitras
había vertientes que agotados, brotan en tiempos de lluvias muy copiosamente.
Entre ellas brotaba un manantial de aguas termales que los vecinos de Monterrey
frecuentaban. En 1892 se hicieron perforaciones en San Jerónimo, en la cual
encontraron agua a una profundidad entre los 12 y los 15 metros. Y no andaba
tan errado, porque la mayoría de las minas que se trabajaban en las Mitras se
inundaron y por ello dejaron de trabajarse.
A principios
del siglo XX se hicieron perforaciones a través del cauce del río desde la
desembocadura del arroyo del Obispo y su junta con el Santa Catarina hasta San
Jerónimo, pues se dieron cuenta de que muchas de las aguas del Santa Catarina
se escapaban en éste tramo.Desaparecían
y reaparecían en distintos lugares a través de su curso, especialmente en el
lugar que llaman la garganta de San Jerónimo, situada en el paso que se forman
desde las estribaciones de la sierra de las Mitras y la Loma Larga.
Don Santiago
Roel señala en una de sus obras, que Monterrey contaba con manantiales en 1938:
el Santa Lucía, los Peña, los Nogales a cinco kilómetros al poniente y cerca de
ahí, los jagüeyes al píe del cerro de las Mitras. El mismo historiador señala
la creencia popular de que en las Mitras había agua en abundancia y que ésta
bien puede suministrar el vital líquido a todo Monterrey. En todos esos
manantiales abundaban los peces. Pues bien, la compañía de Agua y Drenaje tiene
un depósito de agua en el cerro del Obispado que aparentemente viene de esos
manantiales.
Se sabe que el
río Santa Catarina se divide subterráneamente detrás del cerro del Obispado en
dos cuencas: una que sigue al norte de dicho cerro y que surte una infinidad de
veneros en lugares como San Jerónimo, los Urdiales y la antigua comunidad de
Gonzalitos y la otra que continúa por el curso tradicional del río. Para evitar
la fuga del agua, proponían hacer un muro sumergido en la garganta de San
Jerónimo y la prolongación de una galería de filtración hasta las estribaciones
de la sierra de las Mitras.
Total, que el
Obispo y las Mitras, como San Jerónimo son nombres que nos refieren cosas
relacionadas con la iglesia. Pero de ninguna manera, esos lugares son sitios
apacibles, pues la corriente del arroyo del Obispo fue la más perjudicial y la
que más daños causó durante la tormenta tropical Alex. Y todos nos fijamos en
el río Santa Catarina y las corrientes que bajan de la sierra, pero no
consideramos el peligro de las aguas que bajan de las Mitras. Los principales
daños materiales del Alex como del Gilberto ocurrieron en el tramo delObispo hasta San Jerónimo, tanto por
Boulevard Antonio L. Rodríguez como de Morones Prieto. Por ejemplo, durante las
lluvias del Gilberto, la carretera que cruzaba el puente del Obispo fue
carcomida hasta casi a su cruce con Corregidora. Cuentan que en esa mañana, dos
o tres trasportes que venían de Santa Catarina, vieron el agua pensando que
eran charcos cuando en realidad eran las aguas embravecidas de las adjuntas del
Obispo con el Santa Catarina. Esos camiones se fueron arrastrados por las
corrientes y nunca más se supo de ellos. O también de los camiones que estaban
en el vado de Santa Bárbara que fueron prácticamente sumergidos en las corrientes
del Santa Catarina en aquella fatídica noche del Gilberto.
Dicen que
había un alto funcionario de Monterrey que no quería que los camiones pasaran
por San Jerónimo y Fleteros porque hacían ruido y no lo dejaban dormir.
Entonces desviaron los camiones hasta Morones Prieto por donde los impidieron
circular porque decían que podían dañar el asfalto y no podían transitar por
ahí por ser vehículos pesados. Ahí en frente del Auditorio San Pedro, un grupo
de judiciales perdieron la vida intentando rescatar a los pasajeros y prueba de
ello, es que Rogelio Ayala Contel cayó al agua cuando quiso ayudarlos.
Los problemas
que ocasiona el arroyo del Obispo, tienen que ver con la construcción de casas
habitación en las laderas del cerro de las Mitras, tanto del lado de Santa
Catarina como de San Pedro como de Monterrey,además de la invasión de sus márgenes tanto de posesionarios como de
empresas que están en sus riberas. Además, arroyo arriba, cerca de la carretera
que une a Santa Catarina con Villa de García, depositaron toneladas de desechos
y escombro sobre su cauce. De ahí que los efectos destructivos fueron
evidentes: bajó mucha agua de la montaña y las calles con pronunciadas
pendientes pronto se convirtieron en arroyos que ampliaron su cauce. Ahí en la
colonia López Mateos, muchos vehículos fueron arrastrados hasta la parte más
baja en donde quedaron sepultados por escombros.
Testigos de
los alrededores vieron con tristeza de que era mucha agua para el tamaño del
cauce del arroyo del Obispo, de ahí que colonias como la San Francisco, el
Frutal, Cuauhtémoc, Portales, Santa Magdalena, Trabajadores y otras más
reportaron pérdidas materiales. Sabemos que una empresa, al ver que el agua se
estaba concentrando en sus terrenos, decidió tirar el muro, haciendo que toda
esa agua inundara a un asentamiento irregular. O que el templo de la colonia
San Francisco, situado en la margen izquierda del arroyo, prácticamente quedó
debajo del agua. Ya desde tiempos del Gilberto, había desparecido completamente
una colonia llamada Francisco Sarabia. Recientemente me decía el secretario del
Ayuntamiento de Santa Catarina, el lic. Luis Ignacio Arce, que hubo más dañados
en ésta zona que en Anáhuac, Nuevo León.
Y todo porque pensamos que un arroyo no puede llevar
tanta agua, que realizando su canalización y poniendo pares viales en sus
riberas se pueden evitar inundaciones. El Obispo a mi juicio, fue más
perjudicial que el Santa Catarina y nadie quiere admitirlo. Y lo malo,
seguiremos expuestos a más desbordamientos.
Antonio Guerrero
Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina
A mi amigo Mario Elizondo, la Voz de Pesquería
Así como el río Santa Catarina hizo posible el
establecimiento de la hacienda de Santa Catalina en 1596, el río Pesquería
provocó el establecimiento de varios pueblos de Nuevo León, específicamente dos
de ellos que le deben su nombre y que para diferenciarlos, a uno le llamaron
Pesquería Grande y al otro Pesquería Chica. La hacienda de San Juan Bautista de
la Pesquería Grande le fue mercedada a don Gonzalo Fernández de Castro a fines
del siglo XVI, aunque desde tiempos de Luis Carvajal y de la Cueva, ya se le
había otorgado a don Manuel de Mederosen 1583 una merced de tierra para poblar la región que servía de enlace
entre Saltillo y Monterrey.
La región mantuvo el nombre de Pesquería Grande hasta
1851 en que el gobierno del estado le impuso el nombre de García en honor a don
Joaquín García, ilustre vecino del lugar que llegó a ocupar primero la alcaldía
de Santa Catarina en 1820 y luego la gobernatura de Nuevo León en varias
ocasiones. Mientras que el actual municipio de Pesquería surgió como hacienda
con la advocación del Espíritu Santo de la Pesquería Chica el 28 de febrero de
1669 al amparo del capitán Francisco de la Garza Falcón, quien se casó con una
nieta de don Gonzalo Fernández llamada Leonor de Sepúlveda y Rentería.
Existe la posibilidad de que el nombre de Pesquería venga
por la abundancia de peces o debido a la actividad colonial de los primeros
pobladores de venir a éstas tierras para pescar indios y venderlos como mano
de obra en las minas de Mazapil y de Zacatecas. Aunque a decir verdad, es
probable que el primer causa no sea la más acertada, porque según las crónicas
de la época, los primeros habitantes se quejaban de que el agua del río siempre
ha tenidos altas concentraciones de sal lo cual impedía la existencia de peces
en el río y de especies vegetales. Este río ha recibido varios nombres a lo
largo de su historia: de Pesquería Grande, de Pesquería, del Capadero y río Viejo.
Según el Doctor Gonzalitos, el río Pesquería nace en un
lugar llamado San Lucas en Coahuila y de ahí recorre la totalidad de los
municipios de García, General Escobedo, Apodaca y Pesquería en donde se le
junta el río Salinas. Juntos constituyen el río Pesquería, que va a desembocar
en el San Juan en el rancho de las Mujeres, famoso por un corrido de la
localidad. El caudal de agua suministraba en 1873 tres bueyes de agua,
equivalente a 24 mil 400 litros de agua.
En la Reseña Geográfica y Estadística de Nuevo León
publicada en 1910, señala que su nacimiento está en la sierra de Nacataz, a
cuatro kilómetros de la cabecera municipal cercana al rancho del Durazno en
Villa de García y que ahí reúne el agua de otras vertientes como la que baja
del cañón de Cortinas en Santa Catarina, la cual atraviesa Rinconada, los
Fierros y Maravillas,a las que se les
une el caudaldel río Chiquito,
antiguamente conocido como arroyo de los Muertos, llamado así porque pasa por
la cuesta de los Muertos que viene desde Higueras y Ojo Caliente en Ramos
Arizpe, Coahuila. El manantial estuvo a la vera de la carretera
Monterrey-Saltillo en donde se le podía ver cercado por unas tapias de adobe y
que ahora que destruyeron sin miramientos en el 2009 cuando hicieron el tramo de
la autopista Saltillo-Monterrey.
Como se advierte, el río Pesquería entra a Nuevo León por
la cuesta de los Muertos y pasa por el cañón de la Mariposa. Pasa por Nacataz y
García en donde se aprovechan sus aguas a través de un sistema de acequias y canales
que aun mantienen muchas quintas y huertas en la localidad. Lamentablemente
unos balnearios se asentaron cerca de su cauce, recortando los niveles del agua
rodada. Río abajo, en la hacienda San José se le une el arroyo Pedregoso, que
viene de la sierra del Fraile. Luego entra a territorio de General Escobedo y
después pasa por Santa Rosa, Apocada y Agua Fría. Adelante de Santa Rosa se le
suma el arroyo de Apodaca que a su vez viene de la sierra de las Mitras. Al
dejar el territorio de Apodaca, sirve como línea divisoria entre Marín y
Pesquería. Entra a Pesquería por la hacienda de Zacatecas y en el rancho de las
Adjuntas se le une el río Salinas pero conserva el nombre de Pesquería.
El río Salinas nace en General Cepeda, Coahuila,
recorriendo parte de Coahuila hasta ingresar a Nuevo León en Icamole de Villa
de García, ahí donde precisamente nace el valle de las Salinasen donde recoge las aguas del río del mismo
nombre. Luego atraviesa al municipio de suroeste a noroeste en Mina, regando
tierras de Hidalgo, Abasolo, el Carmen, Salinas Victoria y Marín, hasta que en
Pesquería se une al río del mismo nombre. En 1910 se decía que el caudal del
río comprendía hasta siete bueyes equivalente a 64 mil litros de agua
aproximadamente. En la época colonial al río Salinas también se le llamó río de
los Cuanales en honor a una nación india que predominaba en la región.
Ya juntos los ríos Salinas y el Pesquería, ingresa al
municipio de los Ramones, en donde se le unen arroyos que vienen tanto de la
sierras de Picachos como de Papagayos. Por ejemplo, en China se le une el
arroyo el Ayancual que viene desde el norte de Monterrey conocido como de la
Talaverna y que recoge a su vez corrientes de San Nicolás, Guadalupe, Doctor
González y Ramones. Este arroyo también recibe el nombre de Salinillas que se
enriquece con riachuelos que vienen de la sierra de Papagayos. Pasa por los
Herreras y en el límite entre éste y los Aldamas se junta al río San Juan.
Todos los arroyos con corrientes intermitentes.
Gonzalitos estimaba la longitud del río Pesquería desde
García hasta Pesquería en 122 kilómetros y de ahí hasta su junta con el San
Juan en los Aldama, en poco menos de 115 kilómetros. En consecuencia, el Santa
Catarina y el Pesquería pertenecen a la cuenca hidrológica del río Bravo-San
Juan.
En el siglo XIX y parte del XX, para captar las aguas de
ambos ríos en Villa de García, tanto del Pesquería como el Salinas, existían
tres presas muy pequeñas, una en Icamole, otra en García y un bordo conocido
como de Cristaloza, situado al norte de la cabecera. Paradójicamente, aunque
Villa de García cuenta con muchos arroyos y dos ríos de considerable
importancia, siempre ha batallado con el suministro del vital líquido.En la década de 1870 se llevaba el agua potable
desde el paraje conocido como el Volcán hasta la cabecera de la población. Las
acequias atravesaban las calles, provocando a veces inundaciones, por lo que el
cabildo solicitó en 1879 que se construyeran en los patios de las propiedades.
Ese año, los accionistas decidieron donar agua para los servicios de la villa y
satisfacer las necesidades de la población. Por ello, a partir de la década de
1990 la compañía de Agua y Drenaje estableció un sistema para dotar de agua
potable a Villa de García.
Como hemos visto, el río Pesquería y su afluente el
Salinas hicieron posible que las antiguas haciendas situadas en los actuales
municipios de García, Mina, Hidalgo, Abasolo, el Carmen, Salinas Victoria,
General Escobedo, Apodaca, Marín, Pesquería, los Ramones, China y los Aldamas
florecieran como centros agropecuarios de singular importancia. Pero también
todos esos municipios son muy buenos para la cría de ganado mayor y menor pues
sus suelos concentran buenas cantidades de sal, de ahí que durante la época
colonial se le llamara valle de las Salinas en honor a las salinas existentes.
De ahí que una empresa muy importante de la localidad se
dedicara a la explotación de los yacimientos de sal, especialmente para la
producción del vidrio, pues como todos sabemos, del cloruro de sodio de la
región y de la arena sílica que extraen en Lampazos, sirven como materias
primas para su fabricación. Entonces se hicieron perforaciones para sacar la
sal inyectando altas presiones el agua del Pesquería. Lamentablemente este río
se contaminó mucho a partir del establecimiento de fábricas que manejan
químicos altamente peligrosos, a tal grado de que la mayoría de sus especies y
plantas nativas además de la agricultura desaparecieron.
El tramo correspondiente entre villa de García, Escobedo,
Apodaca y Pesquería han sido testigos de la trasformación del río, de ambientes
netamente agrícolas a lugares densamente poblados en los que predominan los
asentamientos irregulares a partir de la década de 1980. Y recientemente todo
el sector situado entre Monterrey, Escobedo y García se llenaron de casas
habitación. Y que además sigue el ejemplo de su hermano el Santa Catarina que
ha ocasionado inundaciones y destrozos a los municipios por los que pasa.
Yo quiero mucho a éste río, porque nace en un
lugar donde confluyen los tres muncipios en donde tengo raíces maternas: Santa
Catarina, García y Ramos Arizpe y porque viví un tiempo en Ramones y realicé
servicio comunitario en Pesquería. Y porque enlaza a una serie de pueblos que le
han dado gloria a las letras, a la cultura, a la música y al ejercicio de la
medicina, de la abogacía, de la docencia y del sacerdocio.
Ya en las postrimerías de este mes de julio de 2010, los
miembros de los diferentes partidos políticos, tanto los que están en el poder
como los llamados de oposición según sea el caso, están pensando y ubicados en
las elecciones que se llevarán a cabo prácticamente dentro de dos años, cuando
en el presente el país en sus aspectos socioeconómicos todavía está resintiendo
los estragos de lo que fue el pasado 2009.
En su agenda de trabajo las elecciones y todo lo que vaya
consigo se ha convertido en su prioridad principal, pasando a un segundo plano
la búsqueda de la recuperación y mejora plena de la calidad de vida de toda la
población, el buscar desarrollar un ambiente de negocios más positivo; y
primordialmente, el generar una visión del México que se quiere al menos para
los próximos diez años.
Aunque es prácticamente imposible revisar todas las
publicaciones escritas y electrónicas que existen en el país, me atrevo a decir
que en una gran mayoría los temas políticos están dedicados ya a las elecciones
del 2012.
Como una muestra de lo anterior, el autodestape de Andrés
Manuel López Obrador el pasado domingo 25 de julio, abrió ya la contienda
política para dentro de dos años. Esto significa para el ciudadano de a pie,
que en los próximos 24 meses nos estarán atosigando e intoxicando con sus
grandes y elocuentes declaraciones, pero en concreto nada que sirva realmente
para mejorar la situación del país.
Lo alarmante de todo esto ahora como lo fue en el pasado
2006, es que las populistas declaraciones de algún candidato, lleve a las
grandes mayorías a votar por él, y replicar con ello el fenómeno Venezuela, es
decir, que llegue a la presidencia otro Hugo Chávez; Mesías que salvará al
país del imperio.
Recordemos que la llegada de este real personaje al poder
en dicho país sudamericano, fue precisamente por culpa de los propios partidos
políticos que en su falta de empeño y verdadero quehacer, le abrieron el camino
para su llegada a la presidencia.
Recordemos también que desde hace unos años, se decía en
forma alarmante que se podría entrar en México en un proceso de colombización
por los problemas con el narcotráfico; y por no hacer lo adecuado ahora estamos
inmersos en una plena violencia de distintos matices por la misma causa.
Y lo mismo nos puede llegar a pasar con la presidencia
del país, que aprovechando los problemas de violencia y el escaso desarrollo
económico, alcance dicho puesto el gran caudillo que se preocupa por todos en
una forma plenamente demagógica.
Necesitamos aprender de la historia, y más de los
cercanos países de América del sur, y no cometer los mismos errores.
Las lecciones ahí están, por que hay que aprender de
ellas, de no hacerlo así, le espera al país un futuro muy difícil por decir lo
menos.
Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
Después del escrito sobre Anáhuac, llegaron algunas dudas
respecto al cauce del río que inundó a Ciudad Anáhuac y a la estación
Rodríguez. El río que sale de la presa don Martín se llama Salado. Al respecto
me señala en forma ilustrada el maestro Carlos Gutiérrez Recio, cronista de Cuatro
Ciénegas, Coahuila, que el río Salado tiene su origen en la junta de las
corrientes de los ríos San Marcos en Cuatro Ciénegas y Nadadores del municipio
del mismo nombre y que pasa por Sacramento, Nadadores San Buenaventura, Abasolo
y Escobedo.
Luego a la altura del kilómetro 36 viniendo de Monclova
rumbo a Sabinas de la carretera Piedras Negras-Saltillo, el Salado se junta las
con el río Monclova, cerca de la estación de ferrocarril conocida como
Hermanas. También acota que se le llama salado debido al elevado contenido de
sulfato proveniente del río San Marcos, pues las tierras del valle de Cuatro
Ciénegas son salitrosas. Posteriormente el Salado recoge las aguas del río de
la Candela.
Indudablemente que el río Salado es un referente
obligatorio para la historia del norte de Nuevo León. Hasta el siglo XIX, fue
el punto limítrofe del Nuevo Reyno de León con la provincia de Coahuila y el
Nuevo Santander. Fue continuamente recorrido por los llamados indios bárbaros
que lo utilizaban como una vía que los comunicaba desde el valle de Cuatro
Ciénegas y el presidio de Santa Rosa hasta la llamada franja de tierra situada
entre el río Bravo y el Nueces.En
consecuencia, más allá del Salado, el Nuevo Reyno de León, convertido en Nuevo
León en 1824, inexplicablemente nunca quiso o pudo ampliar su extensión
territorial. Es probable que más allá del Salado había muchas tribus de indios
belicosos. Por cierto, don Isidro Vizacaya Canales (QEPD) describía al río
Salado como un lugar en el que continuamente se reunían los llamados indios
bárbaros para cometer sus albazos en los pueblos del norte de Coahuila, Nuevo
León y Tamaulipas.
Gonzalitos en su obra publicda en 1873, Algunos apuntes y
datos estadísticos que pueden servir de base para formar una estadística del
Estado de Nuevo León,señala que el río
Salado está formado por el Sabinas, el de Monclova y el de Candela y que es el
río de mayor caudal que tiene el estado. Lamenta que sus aguas casi no se
utilicen para la agricultura, pero en cambio cría excelentes pescados y perlas
finas, no muy buenas, por ser angulosas y que además vivían muchas nutrias.
Nos da cuenta de que en su margen derecha estuvo la villa de la Candelaria de
Asanza, llamada así en honor al entonces virrey de la época y que fue destruida
por una fuerte corriente ocurrida en 1800 y que el gobierno de Nuevo León
pretendía en ese año de 1873, establecer una colonia militar en las
inmediaciones del lugar en donde había estado la extinta villa de Asanza. Lo de
las perlas coincide con un relato del historiador Fernando Garza Quirós quien
me platicó que su mamá tenía perlas que provenían del río Salado y que en el
siglo XIX fueron muy estimadas por las féminas de la región.
En la Reseña Geográfica y Estadística de Nuevo León
editada en 1910, nos describe que el río Salado entra a Nuevo León por el paso
de los reineros o del Nogal y que 50 kilómetros más abajo recoge las aguas del
río Candela que viene del lugar del mismo nombre en Coahuila. Seguramente el
paso de los reineros era el límite entre la Nueva Extremadura y el Nuevo Reyno
de León a cuyos habitantes se les conocía precisamente como reineros.
La obra continúa señalando que al Salado se le van
añadiendo las aguas de los arroyos y ríos menores como del Ocano, la Leona,
Jabalí y Alamos que también proceden de Coahuila. Ya en Nuevo León se añaden
las aguas de otros arroyos, pasa por la vía de ferrocarril cercana a la
estación Rodríguez, que está a 196 metros sobre el nivel del mar y luego por la
de Camarón situada a 25 kilómetros río abajo. Más adelante se nutre con las
afluentesde la Resaca y más abajo el
del arroyo de las Ranas que sirve de punto limítrofe entre Lampazos y Vallecillo.
En total, el río Salado recorre unos 120 kilómetros en el estado de Nuevo León.
Al entrar a Tamaulipas, el río Salado pasa por el rancho
de la Reforma, San Rafael de las Tortillas y San Martín de las Juntas y se
fortalece con los arroyos del Coyotey
el de Comitas que nace en Vallecillo. En el arroyo Mateño se le suma el río
Sabinas que a su vez viene de la Boca de Leones y que atraviesa los municipios
de Bustamante, Villaldama y Sabinas y que pasa por territorio perteneciente a
Parás. Ya fortalecido el Salado desemboca en Guerrero, Tamaulipas al río Bravo
o Grande del Norte. Ahí en su desembocadura se formaba una laguna y unos saltos
de agua que eran muy visitados por los habitantes de Guerrero. A principios de
siglo XX, se estaban obteniendo concesiones para el riego de los campos tanto
de Nuevo León como de Coahuila. Luego, en 1952 se decidió trasladar la ciudad
de Guerrero en un punto cercano a Mier, en la cual se construyó la Nueva Ciudad
Guerrero y al pueblo establecido en 1750 por Vicente Guerra, al amparo de José
de Escandón, lo dejaron morir debajo de las aguas de la presa Falcón.
Necesariamente todos aquellos que viajaban por los
territorios septentrionales de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas debían cruzar
por el río Salado, ya sea para llegar al presidio de San Juan Bautista del Río
Grande o para Laredo. Por ejemplo, el 29 de junio de 1767 la expedición de
Nicolás de Lafora pasó por las adjuntas del río Monclova con el Salado, en el
cual describe un paisaje de tierra llana, con algunas barranquitas en las que
predominaban los mezquites y huizaches, encontrando un estero y varias ruinas
de construcciones que abandonaron debido a la escasez de agua.
El 30 de enero de 1830, la expedición científica que
comandaba el general Manuel Mier y Terán con la intención de poner orden en
Texas y evitar su separación y en la que venían Luis Berlandier y Rafael
Chovell entre otros, salieron del rancho llamado de la Barranca para enfilarse
con rumbo al río Salado. Refieren que el paisaje en los alrededores estaba
repleto de chaparrales y arenisca. Todavía se veían caballos salvajes, osos y
venados, además de aves de presa. Cuando arribaron al río Salado escribieron:
encontramos una inmensa caja, en la que entonces la corriente estaba
interrumpida. En tiempos de lluvias los viajeros son detenidos muchas veces en
éste punto, porque el agua, sin salir de su vasta caja, se eleva a una altura
considerable. En los alrededores del río crecían árboles como los sabinos y
los álamos y vieron las ruinas de una pequeña población que desapareció debido
a los albazos de los indios. Ahí pasaron la noche esperando a que llegara el
resto de la expedición.
Al día siguiente, recorrieron algunos lugares del río y
analizaron la composición orográfica del mismo. Vieron que el agua era salada y
más en tiempos de seca y muy turbia debido a la arcilla que contiene, no
obstante había muchas tortugas. También se dieron cuenta que los vecinos de
Lampazos iban por ostras de las cuales sacaban perlas de no muy buena calidad.
De igual forma, daban permisos para la pesca que se hacía entre los meses de
marzo, abril y mayo. Siguieron recorriendo las orillas hasta que vieron los
restos de un campamento que tenían los indios.
Al respecto,
Manuel Payno en las crónicas que realizó en torno a la situación y vida en la frontera
noreste, señalaba que los indios cruzaban los ríos con mucha facilidad, pues
eran excelentes nadadores. El escritor añade que en aqullos paisajes
predominaban los bosques enmarañados compuestos en su mayor parte por
mezquites, ébanos y matorrales. Una vez también sentenció que en la región
cercana al Bravo podía sembrarse con mucho éxito la caña, el arroz y el
algodón, que por el clima y el agua de la zona, bien se podía colocar entre los
mejores del mundo.
Manuel Payno llegó en 1838 a Matamoros para trabajar como
meritorio de la aduana marítima que se acababa de abrir. Ahí le llegó la
noticia de que habían encontrado unas minas de plata muy grandes en Nuevo León
y decidió recorrer las llamadas villas del Norte que comprendían Reynosa,
Camargo, Mier, Revilla y Laredo, además del presidio de Río Grande en Coahuila.
De regreso se introdujo a Nuevo León por Laredo y pasó también por el río
Salado.
Conforme avanzaban hacia el río, de pronto en palabras de
Payno: se nos presentó a nuestros pies una enorme y profunda grieta, en cuyo
fondo crecían altos árboles y corría un río. De la otra parte se elevaba una
pequeña loma cubierta de verdura, en cuya cúspide había unas casitas pintadas
de blanco. De sus viajes por aquellos desiertos que recorrió escribió: era un
templo, era un altar donde llora el desvalido, yo lloré, volví a pasar y era
polvo consumido que también me hizo llorar.
De los ríos que vio en su peregrinaje por el noreste
señala: ríos anchos, profundos, cuyas aguas engrosadas hasta precipitarse al
mar, que continuamente se desbordan por las lluvias que caen en las llanuras y
montañas del noreste. Y hasta nos dice los nombres de las tribus de los indios
que merodeaban al Salado: los comanches, lipanes, tancahues, tarancahuases,
entre otros.
Dicen que la suerte de Anáhuac ya estaba echada
desde un principio. El caso que nos sirve de ejemplo está río abajo en la
ciudad de Guerrero Viejo que volvió a quedar inundada. Otros culpan a Plutarco
Elías Calles y a Pascual Ortiz Rubio de no fijarse en los problemas que podían
pasar. Problemas a los que mi gente de Anáhuac siempre están expuestos, porque
cuando no llueve, se pierden las cosechas, cae granizo, se vencieron los plazos
de pagos, les cerraron la única sucursal bancaria, que todos los jóvenes se
fueron allende al Bravo y demás cosas que les pasan. Pero de una cosa si estoy
convencido, de todas ellas se levantan, tal y como el río Salado que estoy
seguro forma parte de ellos porque lo llevan en la sangre. Gente fuerte y
venturosa, con actitud y sacrificio que saldrá adelante. Y también nosotros
estamos con ellos para apoyarlos. Indudablemente, porque viva mi Anáhuac
querido, la joya del Salado
El fuerte impacto y sus tremendas secuelas causadas por las
lluvias del huracán alex, ponen nuevamente de manifiesto el preponderante
papel que ocupa el gobierno para apoyar ahora a todos los afectados.
Pero la ayuda y apoyo que se ha estado brindando hasta ahora
si bien es positivo en términos generales, se puede enmarcar como remedial, es
decir, componer o reponer todo aquello que resultó afectado o destruido por las
intensas lluvias.
Y mucho de lo que en términos materiales fue afectado fue
por una falta de previsión o planeación; es decir, casas, calles, avenidas,
puentes y otro tipo de construcciones que ahora están destruidas o averiadas,
se debió en gran parte a no tomar en cuenta el que podrían llegar a suceder
este tipo de eventos meteorológicos.
El pensar que esto nunca sucedería, o peor aún, el ni
siquiera pensarlo como una posibilidad real, tiene como consecuencia todo lo
que ahora se está viendo en términos de destrucción y su eventual reparación
con todo su costo económico y social que lleva consigo.
Los funcionarios públicos actuales les está tocando buscar
soluciones a problemas que gobiernos anteriores no pronosticaron o creyeron que
nunca sucederían.
Esto es sin duda una evidente falta de planeación y de plantear
objetivos a largo plazo; algo que desafortundamente es muy común en la
administración pública.
Tal vez, aprovechando el momento, sería muy positivo que en
el proceso de reconstrucción no se busque solamente el dejar las cosas como
estaban antes, como si nada hubiera pasado, sino en pensar más allá de los
tiempos políticos de los actuales funcionarios públicos, y buscar soluciones
con una perspectiva a largo plazo.
La naturaleza a través del agua, ha mostrado una vez más que
busca sus propios caminos que siempre ha tenido, y que si bien pueden pasar
muchos años sin usarlos, no significa necesariamente que nos los volverá a
usar, y más ahora con lo que se está observando por el llamado cambio climático
a escala mundial.
Es momento de reconstruir si, pero no solo las edificaciones
físicas que fueron destruidas por las lluvias, sino también de reconstruir las
percepciones mentales de los actuales funcionarios públicos; pensar con una
elevada actitud de miras que vaya mucho más allá de sus estancias actuales en
algún cargo público.
Estas graves afectaciones físicas son una muestra material,
palpable y evidente de las malas decisiones que se tomaron años antes en la
construcción de tal o cual carretera, avenida, o permiso de edificar en alguna
zona determinada.
Luego entonces la lección es más que evidente, y esta
reconstrucción mental no requiere de recursos económicos sino de actitudes en
el quehacer público, sin embargo, muchas veces este cambio de actitud resulta
mucho más elevado en su costo que todos los recursos monetarios que puedan
llegar a necesitarse.
El cambiar mentalidades asentadas por muchos años, tal vez
ni muchos huracanes alexs tengan la capacidad de lograrlos, pero si quiere, con
una ligera brisa de verano se podría lograr ese necesario cambio.
Antonio Guerrero
Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina
Anáhuac, Nuevo León está a 188 kilómetros al norte de
Monterrey. Aunque surgió en el primer tercio del siglo XX, es una ciudad rica
en historia, tradiciones, sus costumbres y su gente, así como la de sus pueblos
como Colombia, Camarones, Rodríguez y algunos distritos de riego que dependen
de la presa de don Martín, llamada oficialmente de Venustiano Carranza. Tierra
de hombres y mujeres ilustres como Alfredo Piñeiro López, la Nena Delgado,
Tencha Camacho y Santiago Vara Jiménez entre otros más.
En Anáhuac me gusta caminar por su plaza, pues tiene un
diámetro equivalente a un kilómetro. En la cabecera municipal sobresale la
parroquia de Guadalupe y muchos edificios pertenecientes al art decó propio de
la época. Indudablemente, Anáhuac es hija del maximato y en ella se quiso poner
en práctica una utopía nacionalista al servicio de la patria.
Lo que actualmente es Anáhuac perteneció hasta 1933 al
municipio de Lampazos y otra porción cercana a la Gloria que fue de Vallecillo.
La región norte cercana al río Salado se pobló desde 1929,pues se tenía proyectado hacer un polo de
desarrollo regional al amparo del auge algodonero. Las poblaciones de entonces,
Camarones y Rodríguezhabían sido
establecidas en 1892 como estaciones del ferrocarril Monterrey-Nuevo Laredo.
Pero no reunían los terrenos suficientes como para convertirse en nuevos
centros urbanos, que apuntalaran el crecimiento económico regional basado en la
agricultura.Esto a su vez, exigió la
construcción de una presa que asegurara el abasto del vital líquido para la
nueva ciudad. Por ello, en 1930 se comisionó al Ing. Jorge J. Pedrero para que
diseñara una nueva ciudad capaz y apropiada para el desarrollo norte del
estado, pues Colombia, la congregación fronteriza nunca alcanzó las
espectativas que habían pretendido durante el reyismo.
También se necesitaba de una buena infraestructura que
comunicara a la nueva población tanto con Monterrey y Nuevo Laredo. El
establecimiento de la nueva ciudad estaría en terrenos cercanos a Rodríguez, de
esa forma se aprovecharía la estación y el paso del ferrocarril y las tomas de
agua del río que atravesaba por el territorio que en Coahuila se le conoce como
río Sabinas y al adentrarse en Nuevo León recibe el nombre de río Salado,
seguramente a la calidad del agua que lleva.
En la época de su establecimiento, se quiso hacer de
Anáhuac un centro de producción agrícola similar al de la Laguna en Coahuila,
especialmente dedicado al cultivo del algodón. Esta iniciativa la encontramos
en 1925 cuando surgió el Sistema Nacional de Irrigación número 4 en la región,
la cual estaba integrada por ingenieros, topógrafos y agrimensores que buscaron
un lugar idóneo para iniciar la construcción de una presa en territorio
perteneciente al municipio de Juárez, Coahuila, sobre la margen del río Salado
el 1 de febrero de 1927 contando con la presencia del general Plutarco Elías
Calles en representación del entonces presidente Pascual Ortiz Rubio.
El 6 de octubre de 1930 fue inaugurada formalmente la
presa que recibió el nombre oficial de Venustiano Carranza. Ya con la presa, se
repartieron los distritos de riego y se abrieron los canales ysistemas de suministro de agua para el nuevo
centro agropecuario del norte deNuevo
León. La nueva ciudad sería destinada para dar residencia a los habitantes que
habían obtenido beneficios de tierras para sembrar y de aguas en el distrito de
riego, así como de campesinos que se presentaron dando sus servicios como
peones, labriegos y jornaleros. La traza urbana en lugar de la forma típica de
domero de ajedrez, sería con calles en circunvalaciones, de manera que todas
las calles llegaran hasta la plaza principal también de forma circular. Hay que
señalar que Delicias, Chihuahua también tiene un trazo similar que le atribuyen
un supuesto origen francés.
Pero también fue pensada como una ciudad sin Dios, pues
se designaron solares para el palacio municipal, un teatro y otros negocios de
importancia, pero no se eligió un terreno para el templo parroquial. De ahí que
el templo parroquial dedicado a nuestra Señora de Guadalupe no tenga su fachada
rumbo a la plaza.
Ya para fines de 1932 se levantaron las primeras cosechas
de algodón, llamado entonces oro blanco y se integró una red de agua potable
para la nueva población, situada entre Lampazos y de Nuevo Laredo. En las
tareas agrícolas participaron habitantes de los poblados de Rodríguez, Camarón
y el Nogal. Los primeros pobladores que llegaron a Anáhuac, eran vecinos de
municipios de Nuevo León procedentes de la zona citrícola, de algunos puntos de
Zacatecas, San Luis Potosí y Tamaulipas, así como de mexicanos que habían
regresado a nuestro país.
Siendo presidente de la república el general Abelardo
Rodríguez, se declaró el establecimiento de la nueva ciudad, a través de un
decreto oficial de la Comisión Nacional de Irrigación, con fecha del 5 de mayo
de 1933. Para ello eligieron el bello nombre de Anáhuac, que en lengua náhuatl
significa lugar cerca del agua. Y el pueblo pronto creció, a tal grado
quesiendo presidente de la república el
general Lázaro Cárdenas, estuvo en Anáhuac en 1934 para repartir tierras a
campesinos y obreros para establecerlos en una colonia.
La región pronto cobró fama de prosperidad y riqueza. Por
lo que gracias a un decreto del entonces gobernador de Nuevo León, don Pablo
Quiroga Treviño y de la legislatura local, con fecha del 29 de mayo de 1935, se
creó una nueva municipalidad quedando bajo su jurisdicción un territorio de
casi 4 mil 500 kilómetros cuadrados.
El 1 de enero de 1937 eligió a su primer cabildo y en 1978
le fue incorporada la congregación de Colombia, cuyo origen está en aquel sueño
reyista para que Nuevo León tuviera límites con Texas y por ende, en 1983, fue
declarado municipio fronterizo de nuestra entidad, que se cumplió cabalmente
cuando en 1991 el entonces presidente el Lic. Carlos Salinas de Gortari
inauguró el Puente Solidaridad que une a Colombia con Dolores, Texas.
Paradójicamente la vía carretera se hizo a partir de la década de los 50
gracias a los esfuerzos del industrial don Miguel Villarreal que estuvo
pendiente de que se construyera un puente en Colombia.
Lamentablemente el sueño del oro blanco terminó al poco
tiempo y la ciudad de Anáhuac se convirtió en un punto fronterizo que batallaba
para subsistir, en donde se dedicaban preferentemente a la agricultura y a la
ganadería. Muchos de sus habitantes se aventuraron en la búsqueda del sueño
americano y otro tanto labora preferentemente en Nuevo Laredo y otros lugares
de Coahuila como Sabinas, Monclova o Piedras Negras. Con tantos problemas, pero
con categoría de ciudad se abrió paso como la región fronteriza de Nuevo León,
que dependía mucho del sistema de riego de la presa don Martín y de la Laguna
de Salinillas, las que por cierto, nunca llegaron a estar al límite de su
capacidad de retención de agua.
Hasta ahora que las lluvias de la tormenta tropical Alex
dejaron inundada la zona norte de Coahuila y obligó a que las compuertas de la
presa donMartín se abrieran para evitar que se colapsara la estructura. De
todas maneras, esa decisión haría que las aguas del río Salado se salieran de
su cauce e inundara tanto a Anáhuac como a Rodríguez y otros puntos río abajo,
como la Gloria y San Rafael de las Tortillas en Guerrero, Tamaulipas. El río
Salado es afluente del río Bravo al cual tributa fidelidad en su desembocadura
en la presa Falcón, en donde ya había inundado en 1952 a la antigua Revilla,
después conocida como Ciudad Guerrero, concluyendo las obras de la presa diez
años después. Desde entonces conocemos a ese lugar enigmático como Guerrero
Viejo.
Ciertamente que las presas han hecho la vida más
llevadera en esos lugares en donde predominan los paisajes del desierto
chihuahuense. Las antiguas civilizaciones como la egipcia, la china y la asirio
caldea, florecieron al amparo de los ríos. Por ejemplo a la egipcia, la conocen
como la del don del Nilo. Esto exigió el conocimiento de ciclos de lluvias y
desbordamientos, además de técnicas hidráulicas. Con el correr del tiempo, se
recurrió a la construcción de presas para asegurar la existencia del vital
líquido. Desgraciadamente la falta de mantenimiento, su poca previsión y
planeación al construir y al pensar de que nunca se iba a llenar, trajo como
consecuencia de que Anáhuac ahora esté inundada y los tramos de la carretera
Monterrey-Nuevo Laredo en el lugar conocido como la Gloria parezcan lagunas
intransitables.
Me da tristeza saber que mis hermanos queridos de Anáhuac
estarán casi un mes fuera de sus casas viviendo a la intemperie. Debe ser
horrible dejar el hogar en donde uno tiene al corazón y a los suyos. Y a mi me
hace sentir la pena de ellos, porque hay una parte de mi corazón en Anáhuac.
Por eso los apoyo decididamente y rezaré para que pronto regresen a sus casas.
Ah, me olvidaba decirles que en otras partes del mundo, las presas ya no se
recomiendan, pues dicen que en lugar de beneficios traen problemas. Habrá que
analizarlo detenidamente.