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Escrito por Osiel Castillo Barraza
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jueves, 29 de noviembre de 2007 |
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La Caída de un Gigante
El dinero y los clientes ahí están. No desaparecen, sólo cambian de manos. Ese es el fenómeno que ha impactado a la cadena de tiendas de autoservicio Gigante por más de una década: ha sido el gran perdedor ante el embate de WalMart.
Y a pesar del peso de la firma norteamericana el mercado quita, sí, pero también da. Y ahí está el ejemplo de HEB que paso a paso ha captado puntos importantes del mercado regiomontano y regional.
Gigante no ha corrido con suerte: desde que se hizo de los Astras y Autodescuento, propiedad de la familia Garza Calderón y después de haber absorbido los super Azcúnaga, la llegada de los norteamericanos les pegó.
Así, desde la semana antepasada cuando se revaluaron las acciones de Gigante que preside Ángel Losada Moreno, los rumores de venta se han acrecentado y más si la asociación entre La Comercial, Chedraui, Gigante y Soriana para comprar entre todos más barato, simplemente fracasó.
La ola de rumores pareció confirmarse con lo dicho por Enrique Coopel, propietario de las tiendas que llevan su apellido, al afirmar que Soriana ya había comprado a Gigante en una cantidad no revelada.
La misma cadena de tiendas Gigante desmintió lo dicho y afirmó que están evaluando comprar o fusionarse. También hay dos cadenas de tiendas de origen chileno que estarían interesadas en adquirir Gigante.
De cualquier forma, en la economía de libre mercado el pez grande se come al chico. Al respetable le gusta ver sangre y más ver cómo caen los grandes. De ahí que la historia bíblica de David contra Goliat no se devalue: nos gusta ver caer a los gigantes.
En esta trama sin epílogo, no descarte que Chedraui y la misma HEB estén ofreciendo montos considerables a las huestes de Ángel Losada.
El termómetro es la Bolsa de Valores, en donde el suspenso a revaluado las acciones de la empresa... que podría estar llevando una estrategia de reposicionamiento bursátil y finalmente no vender.
De la Caja Chica...
Se dice, y con mucha razón, que el hombre debe ser feo, fuerte y formal. Debemos recordar los mexicanos que esa es nuestra característica y no convertirnos en Torquemada porque un periodista argentino tuvo la ocurrencia de decir que los de México somos los más feos del mundo.
Debemos sentirnos orgullosos de tal distinción aunque haya sido dicha en forma despectiva. Somos primer lugar en fealdad.
Por cierto el periodista de espectáculos argentino Jorge Lafauci es un hombre que reúne otras tres efes: fantoche, fedante y fendejo.
Al Portador...
El PRI se cuarteó desde el 19 de septiembre de 1985. Y ahora viene Miguel de la Madrid, como emisario de ese pasado superado, a que regresemos al obscurantismo.
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