La ovación espontánea que durante un minuto le brindaron los asistentes a la
entrega del Premio de Periodismo Francisco Cerda Muñoz al fotógrafo de Prensa
Manuel Pámanes Contreras da fe de la profunda amistad que dejó en el gremio
periodístico.
Pámanes Contreras, de Parras de la Fuente, Coahuila,
abandonó este mundo terrenal el pasado 10 de enero a las 2 de la mañana dejando
una enorme estela de amigos y sus queridos familiares.
Bromeaba: La mitad del mundo conoce a Manuel Pámanes.... y la
otra mitad también.
Fotógrafo de Prensa, llegó a Monterrey a principio de la década
de los cincuentas y muy joven tomó la primera cámara fotográfica.
A principios de 1973, destapado el candidato del PRI a la
gubernatura de Nuevo León, Pedro Gregorio Zorrilla Martínez, Pámanes fue
designado a cubrir los eventos.
Al ungirse Gobernador Zorrilla Martínez, Pámanes Contreras fue
contratado por la Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Gobierno del
Estado bajo la batuta de Arturo Molina Moya, fallecido el pasado 2009.
Así, desde 1973 hasta el 2008, Pámanes fue fotógrafo de Prensa,
aunque las pretensiones de miopes administradores bajo el Gobierno de Sócrates
Rizzo lo reubicaron en Ecología, donde pasó los últimos 10 o 12 años de trabajo
recordado los días felices en que cubría las actividades de primeras Damas como
Conchita Velasco de Zorrilla, Atala Martínez, hija de Don Alfonso Martínez
Domínguez; también cubrió las actividades de Cristina Larralde de Treviño y de
la señora Elisa Reyes de Rizzo.
Sin embargo, el evento de mayor trascendencia que cubrió fue la
visita del Papa Juan Pablo II en enero del 1979.
Era tan conocido Pámanes Contreras por periodistas, fotógrafos y
camarógrafos que cubrieron la fuente de Gobierno que al transmitirse las
imágenes de la noticia de la visita del Papa los amigos comentaban:
¿Quién es ese que está junto a Manuel Pámanes?
¡Creo que el Papa Juan Pablo II!
Son multitud las anécdotas de Pámanes Contreras que creía en el
mutualismo como vía amistosa para corregir problemas de los colegas.
Fue orgulloso miembro de la Unión de Fotógrafos de Nuevo León y
amaba y cooperaba con la Asociación Estatal de Periodistas José Alvarado
Santos. Nunca fue pretensioso ni mostró ambición material como muchos
encumbrados periodistas que menosprecian al fotógrafo de prensa.
Por eso, lo recuerdo con afecto por sus consejos y bromas con que
me trató a los largo de casi 28 años de amistad.
No en vano los asistentes del evento que se llevó el 29 de enero
del presente, lo ovacionaron de pie, de manera espontánea , durante un minuto, mientras
su amada esposa recibía tan merecido reconocimiento. Atestiguaron el homenaje
sus hijos Manuel y Alan.
En el 2001 recibió el Premio Nacional de Periodismo que otorga el
Club Primera Plana de la Ciudad de México.