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Psicósis en Frontera y Capital Tamaulipeca |
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Escrito por Raymundo Hernández Alvarado
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viernes, 26 de febrero de 2010 |
Psicósis en Frontera y Capital Tamaulipeca
Por Raymundo Hernández Alvarado
Sin pecar de tremendistas, el jueves 25 del actual ha pasado a la historia reciente de Tamaulipas como el Día de la Histeria Colectiva, cuando perversas manos enviaron decenas de mensajes alertando a la población para que se refugiara ante el peligro de ser tocados por balas perdidas en supuestos enfrentamientos armados.
De lo demás se encargó el propio miedo e histeria de la ciudadanía. El resultado fue que en Matamoros cerraron comercios, tiendas de conveniencia, los cines lucieron vacíos y el paso diario natural en los puentes internacionales bajó más de un 60 por ciento.
En Río Bravo la población trataba de recuperar las actividades tras dos días de falsas alarmas, pero con el rostro impregnado de miedo, coraje e impotencia.
En Reynosa el gobernador y el alcalde llaman a la población a la calma y para demostrar que las supuestas balaceras y levantones son ficticios, caminan por la zona peatonal. Eso sí, protegidos por decenas de guaruras.
En Miguel Alemán, debido a un real clima de inseguridad agravado por la psicosis, impiden que un precandidato priísta a la alcaldía se registre en las oficinas de su partido.
En Nuevo Laredo se estrena la película aclamada por la crítica Julia y Julia, pero en la sala de Cinépolis solo hay 3 personas dispersas, según reporta un corresponsal.
En Ciudad Victoria me tocó estar ayer a mediodía en tres puntos de la zona centro. En la primera ocasión como a las 12:00 horas, reunido con un contador y un abogado, el segundo recibe un mensaje de su hija en el celular, quien le avisa que no salga a la calle porque hay una balacera en la calle Hidalgo. Precisamente nos encontramos en una oficina de la calle Hidalgo, salimos a la calle y no se advierte nada. Abordamos a un policía con radio y verifica su frecuencia. Nos responde que no hay reportes confirmados de balaceras, en eso pasa un convoy del Ejército a toda velocidad. Lo que si es que todas las líneas fijas y de celular están congestionadas dice el policía. Me despido y dirijo a un banco HSBC a pagar unos impuestos rezagados. El gerente recibe varias llamadas frente a mí de otros colegas de sucursales que le preguntan sobre la veracidad de balaceras a una cuadra de la calle 6- Carrera. Todo negativo. En la calle busco en el mini-receptor de audio de radio y televisión algún noticiero que confirme los hechos violentos. Ninguna estación hace eco a pesar de la histeria. Algunas personas creen que porros de diferentes facciones y ciudades se han enfrentado. Tampoco es cierto, ahora todos esos chicos inquietos están hermanados en la fiesta anual del informe rectoral de la UAT.
Más tarde el procurador Jaime R. Inurrigarro declara que no hay confirmación de los hechos violentos y exhorta a mantener la calma y hacer caso omiso de mensajes alarmistas que no estén confirmados por las autoridades.
Curiosamente, en el sur del estado, en la zona conurbada de Tampico no se registró esta psicosis ni en la llamada región cañera de Cd. Mante.
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