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Material original de foreign 10 affairs latinoamérica
Volumen 11 número 2, abril-junio de 2011
De los Zetas al
cártel de la Habana
Por Joaquín
Villalobos
Parte 1
Entonces, Doctor, ¿llegamos a un acuerdo?
¿Podemos volver a la vieja gestión, sin homicidios, sin fastidiar
demasiado al Estado?
[palabras de un
mafioso italiano al fiscal Pier Luigi Vigna]
Giuseppe Carlo
Marino, Historia de la Mafia
En México no hay narcoinsurgencia, sino un conflicto
generado por grupos criminales movidos por una agenda estrictamente económica.
En Colombia había una insurgencia ideológica que se transformó en
narcoguerrilla al formar parte del narcotráfico. Esto fue consecuencia de un
proceso de descomposición social, moral y político en sus filas, lo cual
resulta lógico por tratarse de una degradación de insurgente a criminal. Sin
embargo, en México ese proceso tendría que ocurrir a la inversa y esto no tiene
sentido. Los grupos que nacieron y crecieron como criminales no pueden
convertirse en insurgentes asumiendo una agenda política. La utilización de modalidades
de operación similares a las de una guerrilla o de grupos terroristas no
modifica ni la naturaleza ni los fines de un grupo criminal.
Para entender lo que está pasando en México, es necesario
definir qué es crimen organizado y establecer la diferencia entre un problema
de seguridad pública y una amenaza a la seguridad nacional. México forma parte
de un conjunto de países que se están enfrentando a lo que se conoce como
nuevas guerras movidas por agendas económicas. Este tipo de conflictos está
presente en otros países de Latinoamérica y del mundo. El cuestionamiento a la
política de confrontar al crimen organizado y las ideas de coexistir o
negociar con éste parte precisamente de subvalorar el tamaño y la naturaleza
de la amenaza y del conflicto. Esto mismo impide leer correctamente la
violencia y sacar conclusiones fatalistas sobre el futuro. Además de los
aspectos anteriores, en el desarrollo de este ensayo intentaremos demostrar que
la violencia de México es temporal y no endémica, que la amenaza a la seguridad
nacional se está convirtiendo gradualmente en un problema de seguridad pública
y que el fortalecimiento de la seguridad de México terminará expulsando el
problema hacia Cuba, por ser ésta la nación vecina más vulnerable y rentable para
las actividades criminales.(Continuará mañana)...
Joaquín Villalobos fue dirigente de la guerrilla salvadoreña y
firmante del Acuerdo de Paz de El Salvador en 1992. Es consultor en temas de
seguridad y resolución de conflictos. Ha trabajado como asesor con los
gobiernos de Colombia, El Salvador y México en temas de seguridad. Ha
participado en consultorías y conferencias sobre los conflictos de Irlanda del
Norte, Filipinas,
Bosnia y Sri Lanka.
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