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Escrito por Osiel Castillo Barraza
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miércoles, 13 de febrero de 2008 |
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La reja de la ignominia
Queremos saber el nombre del asesor al que se le ocurrió la idea de construir una reja de 13 kilómetros que divida a los municipios de San Nicolás de los Garza con Guadalupe, en el Monterrey metropolitano, con el pretexto de disminuir la criminalidad.
En días de tormenta entre México y Estados Unidos por el muro fronterizo, el joven alcalde de San Nicolás anunció la instalación de rejas de dos metros de altura para dividir ambos municipios.
Más allá de la explicación de inseguridad los criminales bien pueden rodear la rejala idea es otra de las poco brillantes y descaballedas ideas del munícipe, como la descentralización de los servicios de Agua y Drenaje.
Otrora el quinto municipio industrial de México y sin tierra para expandirse, San Nicolás es un municipio rico en donde políticos emanados del Partido Acción Nacional gobiernan desde hace más de 18 años.
Ex alcaldes de ese municipio tienen presencia política seria como Fernando Larrazabal que aspira a la candidatura a la gubernatura y Miguel Angel García que quiere ser alcalde pero ahora de Monterrey.
Pero al contrario de sus predecesores, Chefo, como le dicen, es obstinado pero recula. Debe recordar que la Constitución Política Mexicana nos da la libertad de libre tránsito en el territorio nacional, San Nicolás incluido.
En el Monterrey metropolitano, la construcción de nuevas áreas residenciales se ofrecen con bardas perimetrales que impiden la entrada de gente extraña a los vecinos.
Aún así, el crimen organizado ha asestado dos golpes fuertes al asesinar a igual número de personas en las puertas de sus casas. Para el crimen organizado, una reja no es suficiente.
A finales de los setentas, la invasión del Cerro de la Campana llevó a construir una enorme pared que dividía a posesionarios de clasemedieros. Pronto surgieron los huecos por donde pasaban los de abajo que vivían arriba para cruzar las colonias Los Pinos y Más Palomas con rumbo a la avenida que lleva el nombre del ilustre industrial Eugenio Garza Sada.
No sirven los muros. Sólo dividen personas entre buenas y malas; entre ricos y pobres. Los malos viven en Guadalupe, en San Nicolás, los buenos, según Chefo.
Queremos el nombre del asesor, pero ya no importa. La estupidez discriminatoria es del mismo alcalde que dice no llevar prisa para ser gobernador.
Si fuera Gobernador va a querer separar a Nuevo León de la República. Porque las estupideces son responsabilidad de quien las encabeza.
Al Portador...
Los políticos en el poder obedecen a la mayoría, pero también la encauzan. Congruencia, señor alcalde.
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