Monitor TV
Nuevo León tiene el potencial para ser un gran estado, sin ser sombra de los demás - Miguel Botello

EL NORTE
Para el 2027, el INE -dominado por consejeros afines a Morena- solicitará, sólo para la organización de la elección federal de Diputados, 54 por ciento más de recursos en comparación con el 2024. El llamado Puente Nuevo, que ya presenta fallas y está siendo "parchado" en uno de sus arcos, fue adjudicado sin proyecto ejecutivo, que debe incluir, los estudios y las especificaciones técnicas para su ejecución. Los "lineamientos generales" que buscan regular noticias y opiniones con el pretexto de garantizar los "Derechos de las Audiencias" colocan a México al lado de países autocráticos como Venezuela, Nicaragua, Cuba, Sudán, Malasia y Tailandia, advirtió ayer Leopoldo Maldonado, director regional de Artículo 19. Ordena SEP el cierre de escuelas militarizadas. Es NL 'rey del choque'... ¡durante 28 años! Capturan a otro por ejecución en Arboleda.
LUIS ANTONIO GUAJARDO
El aire que enferma a Nuevo León. Llevamos ya casi dos sexenios escuchando promesas para combatir la contaminación, pero el problema continúa. Cambian los gobiernos, aparecen nuevos programas y se anuncian medidas que, según se nos dice, ahora sí resolverán el problema. Sin embargo, seguimos respirando un aire que enferma y que, en los casos más graves, puede contribuir al fallecimiento. No necesitamos ser especialistas para darnos cuenta. Basta mirar el cielo gris, observar cómo desaparecen las montañas detrás de una capa de contaminación o pasar un dedo sobre cualquier automóvil para encontrarlo cubierto de polvo. Lo verdaderamente preocupante es aquello que no vemos: las partículas que entran a nuestros pulmones y afectan diariamente nuestra salud. Mientras las autoridades discuten quién contamina más, miles de familias enfrentan alergias, irritación en los ojos, crisis de asma, enfermedades respiratorias y problemas cardiovasculares. Los más vulnerables son los niños, los adultos mayores y quienes ya viven con algún padecimiento. Para ellos, un día con mala calidad del aire no es una estadística; puede convertirse en una visita al médico, una hospitalización o una complicación grave. ¿Entonces por qué no se compone la contaminación? Porque durante años hemos escuchado más explicaciones que resultados. Cuando el aire empeora, se culpa a las pedreras, a las industrias, a los automóviles, a la construcción, a los incendios, a la falta de lluvia o a la Refinería de Cadereyta. Seguramente todos tienen una parte de responsabilidad, pero esa larga lista ha servido también para que ninguna autoridad asuma completamente la suya. El Gobierno federal señala que algunas fuentes corresponden al Estado. El Gobierno estatal responde que las empresas más contaminantes y la refinería son de competencia federal. Algunos municipios realizan acciones menores y la ciudadanía queda atrapada en medio de una discusión administrativa que no limpia el aire. La contaminación no distingue entre facultades federales, estatales y municipales. El aire que sale de una chimenea bajo regulación federal termina en los pulmones de una persona que vive en Nuevo León. Por eso, dividir responsabilidades no puede significar dividir también las soluciones. El gobernador Samuel García prometió combatir la contaminación y llegó a manifestarse a favor del cierre o la reubicación de la Refinería de Cadereyta. En enero de 2024 afirmó que la planta debía dejar de afectar la calidad del aire de Nuevo León y su gobierno presentó iniciativas para poder actuar frente a ella. Han pasado los años, la refinería continúa operando y todavía no conocemos una ruta clara para cumplir aquel compromiso. Es verdad que la refinería pertenece a Pemex y está sujeta principalmente a la autoridad federal. El gobernador no puede cerrarla por decisión propia. Pero si se hizo una promesa pública, tiene la obligación de informar qué gestiones se realizaron, qué respondió la Federación, qué resultados se obtuvieron y qué piensa hacer ahora su gobierno. También el Gobierno federal debe dejar de tratar el asunto como una disputa política. La Refinería de Cadereyta no puede quedar protegida por el simple hecho de pertenecer a Pemex. Si contamina, debe modernizarse, reducir sus emisiones y someterse a una vigilancia estricta. Ninguna empresa pública o privada puede estar por encima del derecho de las personas a respirar un aire que no les haga daño. Ahora se habla más de disminuir las emisiones de la refinería que de cerrarla o reubicarla. En 2025, el Gobierno estatal informó que buscaría, junto con la Federación, revisar sus filtros, catalizadores y desulfuradores. Si cambió la estrategia, debe explicarse con claridad. Lo que no puede aceptarse es que las promesas simplemente desaparezcan del discurso mientras la población continúa expuesta. El Estado asegura que durante el primer trimestre de 2026 disminuyeron las partículas PM10 y PM2.5 respecto al mismo periodo de 2025. Es una buena noticia, pero tres meses favorables no significan que el problema esté resuelto. La mejoría debe mantenerse durante todo el año y reflejarse en menos alertas, menos enfermedades y una reducción comprobable de las emisiones. Tampoco basta recomendar que no hagamos ejercicio al aire libre, que cerremos las ventanas o que los niños permanezcan dentro de sus casas. Esas medidas pueden proteger temporalmente a la población, pero no eliminan una sola fuente contaminante. Resulta absurdo que la solución ofrecida a las familias sea esconderse del aire de la ciudad donde viven. Necesitamos saber quiénes contaminan, cuánto emiten, cuándo fueron inspeccionados y qué sanciones recibieron. Esa información debe ser pública, sencilla y verificable. Si una empresa incumple, tiene que corregir inmediatamente y responder por el daño. Si reincide, la sanción debe ser verdaderamente severa. Las multas pequeñas terminan convirtiéndose en un costo más de operación. También necesitamos estudios médicos serios y permanentes. No es suficiente contar los días malos y extremadamente malos. Hay que conocer cuántas enfermedades, hospitalizaciones y muertes están relacionadas con la exposición prolongada a la contaminación. La UANL ha advertido que la mala calidad del aire puede desencadenar o agravar asma, rinitis, enfermedad pulmonar obstructiva y fibrosis pulmonar. La ciudadanía tiene obligaciones y debe contribuir, pero no puede cargarse sobre ella la responsabilidad principal. Una familia puede revisar su automóvil, evitar quemas y utilizar menos el vehículo cuando sea posible. Lo que no puede hacer es inspeccionar una fábrica, regular una pedrera, modernizar el transporte público o exigirle directamente a Pemex que reduzca sus emisiones. Eso corresponde a quienes gobiernan. Nuevo León ha demostrado que puede atraer inversiones, construir obras y organizar proyectos de alcance internacional. No debería resultar imposible garantizar algo tan elemental como respirar sin enfermarnos. La contaminación no puede seguir tratándose como un asunto secundario ni como una bandera utilizada para enfrentar a la Federación con el Estado. Mientras los gobiernos discuten, hay personas que respiran con dificultad, niños que desarrollan padecimientos y familias que gastan parte de sus ingresos en consultas y medicamentos. Después de tantos años, los nuevoleoneses ya no necesitamos nuevas promesas. Necesitamos resultados. Porque el aire sucio no solamente oculta nuestras montañas. También enferma a nuestra gente y puede apagar vidas.
M.A.KIAVELO (El Norte)
CON todo y las altas temperaturas en el Estado, dicen que el Gobernador Samuel García sintió una corriente muuuy fría proveniente de Palacio Nacional. SEGÚN esto, el emecista al que le encanta presumir inversiones (reales o inventadas) quería estar sí o sí en la mañanera de ayer para el anuncio del auto eléctrico que fabricará Kia en su planta de Pesquería. DICEN que el Gober anduvo tirando indirectas muy directas a la presidenta Claudia Sheinbaum cuando coincidió con ella el martes en la entrega de reconocimientos a las corporaciones policiales de las entidades sedes del Mundial, pero para nada fue convocado a la conferencia del día siguiente. ANTE este desaire, a Samuel no le quedó más que subir historias de sí mismo viendo por TV la transmisión del anuncio desde Palacio Nacional. Snif, snif.
PROTÁGORAS (El Horizonte)
A quien ya empezaron a hacerle bromas en los pasillos políticos es al secretario del Trabajo estatal, Federico Rojas Veloquio. Resulta que el funcionario puso a la venta una camioneta “machuchona” seminueva y, según el anuncio que él mismo difundió, pide casi $1 millón de pesos por el “trocón”, asegurando que está en muy buenas condiciones. ¡ Okeeey! Como era de esperarse, no faltaron las lenguas viperinas que comenzaron con el cotorreo y hasta le preguntaron si ya anda haciendo su “cochinito” rumbo al 2027, pues desde hace tiempo se comenta que trae interés en competir por una diputación local. Claro que vender un vehículo no tiene nada de extraordinario… pero en política cualquier movimiento termina prestándose para las interpretaciones. ¡Así las cosas!
LOS INFILTRADOS (ABC)
Que tras darse a conocer que la empresa Territorium Life, responsable del examen de ingreso a la UNAM, también ofreció sus servicios a la UANL en las pruebas de admisión en 2020, se comentó al interior de la Máxima Casa de Estudios de Nuevo León que hay tranquilidad, pues sólo se contó con esa firma para esa única ocasión, y comentaron que se debió a la contingencia sanitaria del covid. Entre las filas universitarias se indicó que probablemente hubo intermitencias en el servicio, pero nada que ver con el problemón que encara la institución capitalina, sobre el que hasta se pronunció la presidenta Claudia Sheinabum.
REDES DE PODER (Reporte Índigo)
No se lo digan a nadie, pero donde parece que hay una bomba de tiempo que va estallar tarde o temprano es en el PAN Nuevo León. Y es que un grupo de panistas que suspiran por la alcaldía de Monterrey están inconformes porque los priistas Lorena de la Garza y Marcelo Segovia se adelantaron para registrarse en la plataforma por las siglas del blanquiazul. La preocupación no es menor, debido a que temen que el PRI no solo se quede con la candidatura a la gubernatura sino también la de Monterrey, en donde el PAN sí tiene perfiles que pueden competir. Los inconformistas son Arturo Salinas, Annia Gómez, Myrna Grimaldo y Fernando Margain, que ya se registraron pero que comparten la lista con los priistas. Algunos panistas señalan que tanto De la Garza como Segovia debieron esperar a que se confirmara la alianza. Lo que ven es un oportunismo porque durante años han presumido su color verde, blanco y rojo y ahora resulta que salieron muy azules. Sin duda los panistas no se quieren quedar como el perro de las dos tortas, sin gubernatura y sin Monterrey.
EN VOZ BAJA (El Porvenir)
En lo que se ha convertido en una campaña de desprestigio, a ver quién le saca los trapitos a quién, las redes sociales se han convertido en el elemento ideal, en donde no hay árbitro que valga. Y, si no lo quiere creer basta con darle una revisada a las redes sociales, donde quieran o no, pagan justos por pecadores y demás. Por lo que vale darle una revisada al asunto, donde además de las promociones de campaña de más de dos, ahí tiene aquellos que se han encargado de desatar serias campañas de desprestigio. Por lo que quieran o no, hay quienes ya son clientes y otros más que quiera no, involuntariamente, sus enemigos políticos no los sueltan. Pero como no nos gusta el chisme hasta ahí se las dejamos, bajo la advertencia de que habrá más invitados a la fiesta. Ah, raza.
JOSÉ FRANCISCO GÓMEZ HINOJOSA
SIETE PUNTOS. Hablar para sanar, no para enfermar. 1. Nos recuerda mi admirada Irene Vallejo que el orador griego, Antifonte, inventó una herramienta comparable a los remedios médicos de la época, con el objetivo de mitigar el dolor y la angustia: consolar a los tristes con discursos adecuados. Así se dio a la tarea de abrir lo que diríamos hoy un consultorio, en el que escuchaba a los afligidos y sedaba sus tribulaciones con palabras convenientes. Mi profesora en primaria, de historia universal, nos insistía en que cuidáramos lo que hablábamos: “algo tan chiquito como la lengua puede destruir un imperio”, sentenciaba. 2. Y sí. Como decimos conceptos que pueden apoyar a quienes sufren una pena, y luchan por superarla; al igual que nuestras opiniones tranquilizantes y moderadas en discusiones cada vez más ácidas y mordaces, también podemos servirnos de nuestra boca, celular o computadora, para proferir expresiones, WhatsApp’s o correos electrónicos que son hirientes y ofensivos. La vida pública ha optado por este camino de la agresión, y si antes un político debía distinguirse por su sensatez y corrección, hoy se premia la belicosidad verbal, el insulto. 3. Sobran ejemplos en el mundo entero de personajes encumbrados gracias a sus vulgaridades y abusos contra sus opositores. Yo aprendí italiano escuchando el canal del congreso, que transmitía 24 horas, y ofrecía diálogos y discursos con un pulcro manejo del lenguaje. Hoy nuestras autoridades no solo se distinguen por sus gracejadas, anglicismos y bufonerías -curiosamente celebradas por sus seguidores: ¿votarán de nuevo por su partido?-, sino también por el insulto y el escarnio. La elegancia lingüística ha cedido frente a la ordinariez de una cantina. 4. Pero hay otro manejo del discurso que, sin emplear groserías o lo que llamábamos “malas palabras”, se está convirtiendo en un elemento tóxico, capaz de enfermarnos, por el atentado que sufre nuestra inteligencia. Me remito a dos ejemplos recientes, surgidos desde la más alta tribuna pública mexicana, en donde se han dicho cosas que, sin estridencias ni gritos, sin aspavientos sonoros, se agrede a la ciudadanía y a instituciones deseosas de respetar las leyes y los procesos creados para fortalecer el bien común y la sana convivencia entre las personas. 5. El pasado 16 de julio, durante un recorrido por Tulum, se instruyó a un funcionario federal: “Hay que gobernar con sentido común y para la gente… no cumplas con la norma, eso es lo que te estoy diciendo”. Esta semana, y a la pregunta sobre la afirmación del nicaragüense Daniel Ortega, de que no habría elecciones en su país, en Palacio Nacional se afirmó respetar la autodeterminación de los pueblos, y se reiteró su apuesta por la democracia. La ley se sujeta, entonces, al sentido común, y un país sin procesos electorales no deja de ser democrático. Mmmmm. 6. ¿Qué pensarán los estudiantes y profesores de derecho, expertos en las leyes y en su interpretación, cuando ven que ellas se colocan por debajo de un subjetivo y muchas veces arbitrario sentido común? Las elecciones no son el único elemento que valida a una democracia, pero son fundamentales para ello. ¿Cómo se sienten lo votantes que, orgullosos, enseñan su dedo manchado para mostrar su responsabilidad cívica, al enterarse que se consiente la ausencia de las elecciones sin menoscabo de la democracia? Necesitamos palabras sanadoras, no quebrantadoras. 7. Cierre icónico. Darle la vuelta al sol, en 74 ocasiones, es una bendición, y así me siento: bendecido. Sobre todo, si ese viaje se realiza en compañía, como la que usted me brinda cada semana, al hacerme el honor de leer mis textos, corregirlos, comentarlos, cuestionarlos. Qué más quisiera que este trayecto durara mucho tiempo más, pero eso no depende de mí. Lo que sí está en mis manos es seguir ofreciéndole este espacio, mientras se pueda, como un instrumento de diálogo, respetuoso y confrontativo, con el propósito de ensanchar nuestros horizontes. Gracias. (Ex Vicario General de la Arquidiócesis de Monterrey).
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
La perpetua amenaza. Una inédita anécdota personal. Durante el tiempo en que el conjunto de edificios llamado Los Pinos fue residencia oficial del presidente de México, estuve ahí solamente cuatro veces, tres de ellas en calidad de acompañante. Sólo en una ocasión yo era el invitado único, y a pesar del sitio, no fui a ver al señor presidente, que era a la sazón Luis Echeverría. Me invitó a su despacho Fausto Zapata Loredo, que entonces era subsecretario de la Presidencia y tenía ahí una oficina. En realidad, en el medio periodístico sabíamos que era el encargado de prensa y propaganda presidencial. Lo entendió como el oficio de sobornar en el medio lo sobornable, corromper lo corrompible, e intimidar al resto, a todos los niveles. En esa condición, y yo como redactor en jefe del principal noticiario de televisión, nos encontramos. Brevemente. “Tengo información -me dijo muy formalmente- que en su ámbito más cercano usted se expresa soezmente del señor presidente y de la primera dama. Yo le conmino a que cambie su actitud. Si no lo hace, usted sabe que yo le puedo llamar a su jefe y pedirle que lo corra”. La información que presumía era casi totalmente cierta, pero yo me negué a admitirlo. Sólo agregó que sus fuentes estaban entre los que yo llamaba mis amigos. Obviamente, se trataba de una amenaza para que estuviera permanentemente sobre mi cabeza, si no acudía presto y entusiasta a los llamados que podría esperar de él para influir en mi criterio editorial. La breve reunión terminó con otra recomendación, de que no era necesario que mi jefe se enterase de esa charla. Era verano, los dos meses que mi jefe solía pasarlos en su yate, generalmente en el Mediterráneo, pero de inmediato y sin consideración de los husos horarios, le hablé por teléfono y le informé al detalle. Su instrucción fue escueta: “mándalo a chingar a su madre”. Después de los acontecimientos de 1968, el entonces secretario de Gobernación descubrió la importancia de los crecientes medios electrónicos de comunicación, particularmente la televisión. Desde entonces, y hasta el día de ayer -y estoy seguro de que mañana también, y el sexenio que sigue, igual- toda persona que es ungida en la silla presidencial de este país (tal vez de todos) tiene la inmediata tentación de hacerse de esos medios; si no es posible, manejarlos. La más reciente ofensiva es el prontuario de lineamientos para aplicar la Ley de protección de las Audiencias, otra forma de censura. El Fausto Zapata de hoy se llama Jesús Ramírez Cuevas, y cobra como Coordinador de asesores de la señora presidente con A de mujer. Todo el sexenio anterior produjo y dirigió las mañaneras de López Obrador. Yo no me llamo a sorpresa. Es una amenaza perpetua. O sea: “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que se ha hecho? Lo mismo que se hará. No hay nada nuevo bajo el sol.” Libro del Eclesiastés, 9,1. PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO, PORQUE NO DEJAN ENTRAR SIN TAPABOCAS: Antes de tres amaneceres, a más tardar, la muerte de la niña Dafne habrá salido de las primeras planas de los periódicos, y comenzaremos a olvidarnos de ella. Habrá, hay, personas ya detenidas. Los deudos exigen más. Habrá, tal vez, inocentes inculpados. Casi siempre, los hay. Lo que también hay con frecuencia es la omisión al problema central: la tolerancia de la autoridad a la existencia de academias supuestamente militarizadas, que entienden lo militar como un exceso brutal de esfuerzo físico de los alumnos. Y, castigos inhumanos. Para que aprendan a obedecer. Para que sepan lo que es la disciplina. ¿Alguna investigación realizada?
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Aquí no hay novedad. No sé si la gente es ingenua, iletrada u olvidadiza y de eso se valen los políticos; les platico por qué. La tormenta que se generó en un dedal respecto a lo que asintió la señora presidente a que la CRT Comisión Reguladora de Telecomunicaciones impusiera una encuesta, ni es albricia ni causa sorpresa, recordándoles que al puro estilo de morena el partido en el poder, cambian los nombres, el título o los enunciados, la dirección de RTC fungía y no podemos decir que fingía porque ejercía un poder omnipresente y encabronado dependiendo de la secretaría de gobernación revisaba, tiempos, permisos, autorizaciones, y contenidos de todo lo que aparecía en radio televisión o cine. Para ser más concisos, para que una persona tuviera autorización para hablar frente a una cámara o micrófono tenía que presentar un examen que imponía la SEP teniéndolo que aprobar, de no ser así, al solicitante NO se le permitía “estar al aire” conduciendo un programa. Conozco un buen amigo que coincidimos al presentar el examen que yo logré y él fue reprobado tres ocasiones, teniendo que salvar su problema con permisos temporales. Hoy conduce un programa ahora que la RTC ya no exige el documento, al igual que palurdos que dicen saber de futbol como el hijo de un futbolista profesional que presume hasta ser “editorialista” que está muy lejos y la televisora lo tolera. Lo que la presidencia de la república desea y logrará sin duda, es hacer una encuesta tramposa como las muchas que hace, para que la CRT regule, analice y dictamine QUÉ tiene buen contenido y verdad, para que en cualquier momento por órdenes supremas se suspenda el programa o el medio por estar faltando a la verdad según la ley de este maldito Frankenstein que ya existía, pero como estaba enterrado, lo revivirán con otro nombre. Esto, no es más que una ley censura en contra de lo que no le conviene a Claudia o a su gobierno y tiene una dedicatoria muy especial, Ricardo Salinas Pliego, Lily Téllez, Loret, López-Dóriga, Brozo, Ramón Alberto, Ciro Gómez Leyva, más bien todos los que no estén alineados y que osen “pecar” de pensamiento, palabra u obra en contra de los mandamientos de la ley del cocodrilo y sus esbirros, cómplices o corifeos. Siempre el gobierno ha tenido la sartén por el mango, sólo que hoy quiere ponerle el fierro en la nalga de la res para que no exista duda, mientras ellos sean los dueños del espectro, las ondas Hertzianas, control de la productora de papel para imprimir tabloide o revista, y sigan siendo “concesiones” los permisos para radio y tv, nada podrá saltarles a las barbas del gobierno, con antihistamínicos, antiinflamatorios como CEPROPIÉ, Notimex, canales de tv estatal como el inservible TV Radio N.L canal 28 y la hora nacional, poco o nada podrá hacer el pueblo de México para no tragarse la pastilla de la ley mordaza, que siempre ha existido, pero son tan tontos que ni siquiera se habían dado cuenta. Tontos, ingenuos y desmemoriados por no decirles pendejos.
JORGE ZEPEDA PATTERSON (Milenio)
Es explicable el deseo del gobierno de garantizar los derechos de las audiencias a ser informadas y no desinformadas y a cuidar la calidad de la conversación pública. Ninguna vida democrática es sustantiva si los ciudadanos forman su opinión con datos equivocados y distorsionados a partir de los intereses políticos y comerciales de quienes dominan los medios de comunicación. Después de todo, los concesionarios de radio y televisión hacen uso de un espacio público que pertenece a todos y, en ese sentido, la sociedad tiene el derecho y la obligación de exigir que se utilice de manera responsable y en beneficio del interés común. Pero también es explicable la preocupación de muchos, ajenos o adversos al proyecto político del gobierno de la 4T, de que una instancia dominada por esta fuerza política esté en condiciones de dictaminar y sancionar los contenidos de los medios electrónicos para favorecer a sus intereses o evitar opiniones y análisis críticos. Las dos partes tendrían argumentos para ilustrar su preocupación. Los abusos y amarillismos o la impunidad para dañar reputaciones por parte de comunicadores de radio y televisión están a la vista. Pero también lo están los ejemplos de la manera en que miembros de Morena en el Congreso, en las gubernaturas o en la Suprema Corte han utilizado su posición de manera facciosa o autoritaria. La posibilidad de que personas como Adán Augusto López, Cuitláhuac García (exgobernador de Veracruz) o Lenia Batres (la “ministra del pueblo”) estén en condiciones de determinar qué puede criticarse o no, francamente tendría que preocupar a cualquiera. Y no digo que serían ellos precisamente quienes ocuparían esas posiciones en la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), sino simplemente que el gobierno no está en condiciones de garantizar que personajes de esta tesitura no lleguen a posiciones de poder. Frente a tales riesgos, algunos analistas consideran que el tema es tan delicado que lo más prudente es declinar y olvidar esta iniciativa. No coincido, porque por más que lo hayamos “normalizado” habría que considerar que la verdadera explicación para la emergencia de los Trumps y Mileis, es decir, la crisis por la que pasan los sistemas democráticos, reside en gran medida en la manera en que los medios han contribuido a forjar una opinión pública desinformada e irresponsable.
HUGO ALFREDO HINOJOSA (El Universal)
El gobierno mexicano y la tentación totalitaria. Es difícil escapar de la obviedad de las cosas. Llevo años reflexionando sobre ello y no veo cómo escapar de los discursos, tendencias y acciones que considero por demás obvias respecto al pensamiento moderno y la política, sobre todo. Pero, sin lugar a duda, la obviedad hay que mencionarla porque, al igual que el sentido común, no es tangible y nos desborda. Durante los últimos días, el debate, entre tantas discusiones nacionales y geopolíticas que calificaría de urgentes y torales, gira en torno al control de la información; y sí que es urgente para el Gobierno Mexicano, sobre todo cuando el diputado Ricardo Monreal aceptó que el mote “narcogobierno, narcopresidenta y narcopartido” genera una caída en la simpatía de la población y no es, aclaro, un problema que la llamada “Derecha” haya acentuado de raíz. El enemigo está allende las fronteras, potenciado por nuestra casa. Lo he escrito en otras ocasiones y reafirmo que el problema tanto de derechas como de izquierdas es que son parecidas, demasiado parecidas en sus extremos. Ambas corrientes desean encumbrarse en el poder, ataviarse de pureza contra quienes no juegan bajo sus reglas puritanas, señalando al otro, al canto del populismo, como enemigo natural de la verdad. Eso está pasando hoy en México. En 1976, uno de los ensayos más discutidos de Jean-François Revel se tituló precisamente así: La tentación totalitaria; la tesis incomodó a la izquierda francesa de su tiempo porque no hablaba de dictaduras lejanas, sino del modo en que las democracias liberales podían enamorarse, en nombre de causas nobles, de los métodos que decían combatir. Revel advertía que el totalitarismo rara vez se presenta con su nombre: se cuela por la puerta de las buenas intenciones, del bien común invocado, de la protección al débil, y avanza mientras sus críticos son descalificados como enemigos del pueblo o cómplices del privilegio. Medio siglo después, la advertencia conserva una vigencia incómoda. Un gobierno que reglamenta la veracidad para proteger a las audiencias no se piensa a sí mismo como autoritario; se piensa como justo. Ese es, exactamente, el punto ciego que Revel señaló: la tentación no llega disfrazada de opresión, sino de virtud. En este sentido, el 24 de julio del año en curso, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones aprobó someter a consulta pública el proyecto de Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias. La consulta correrá del 27 de julio al 21 de agosto. Su presidenta comisionada, Norma Solano Rodríguez, insiste en que no se crean derechos nuevos ni mecanismos de censura, sino que se reglamenta el ejercicio de derechos reconocidos desde 2014. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum lo resumió con una frase que merece ser examinada palabra por palabra: el derecho a la información veraz es un derecho constitucional del pueblo de México. La frase suena impecable. El problema está en la pregunta que oculta y, sobre todo, que desvirtúa. Entendemos que el proyecto obliga a los concesionarios a no difundir información falsa, descontextualizada o presentada como actual cuando corresponde a hechos pasados. Y ahí, en esa formulación aparentemente técnica, se esconde la encrucijada y trampa entera: alguien tiene que decidir qué es falso, qué está descontextualizado, qué es información y qué es opinión. Ese alguien, en última instancia, es el Estado a través de un órgano regulador cuya independencia frente al Ejecutivo es, para decirlo con generosidad, dudosa. Por consiguiente, la pregunta que ninguna cortinilla puede responder es la más antigua de la filosofía política: ¿quién vigila al vigilante? ¿Quién decide qué es verdadero cuando quien decide es parte interesada en el resultado? El juez y el verdugo, diría Friedrich Dürrenmatt. El foco, son, entre otras cosas, las redes sociales… la empresa privada. Y es, en esta lógica, donde el gobierno quiere que se libre el debate. No se trata de negar que las audiencias tengan derechos. Los tienen: distinguir la publicidad del contenido editorial es sano, y el derecho de réplica efectivo es una deuda democrática legítima. Quien critique estos lineamientos desde la negación absoluta de los derechos de las audiencias entrega, gratis, el argumento al gobierno: permite que la discusión se reduzca a “unos quieren proteger al público y otros quieren proteger sus privilegios”. Esa es la caricatura que conviene al poder. Y por eso hay que negarse a habitarla. Me atrevo a decir, pues, que el problema real es otro y es más profundo ya que se trata de una arquitectura institucional de entramados y candados, no de intenciones libres y autónomas. A decir, en La sociedad abierta y sus enemigos, Karl Popper estableció el principio que debería gobernar todo diseño institucional serio: las instituciones no se piensan para el mejor gobierno posible, sino para el peor. La pregunta correcta ante estos lineamientos no es si la actual comisionada de la CRT es honesta, ni si la presidenta tiene buenas intenciones. La pregunta es qué podría hacer con este instrumento un gobierno malintencionado, dispuesto a usar la maquinaria administrativa contra sus críticos. Una institución que solo funciona bien cuando la ocupan personas buenas no es una institución: es una apuesta. Y las libertades fundamentales no se apuestan. Recordemos que las buenas intenciones, entre comillas, suelen salir mal, provocando problemas, ingratitud y hostilidad. Así, el defensor de audiencias que propone el gobierno lo designa el concesionario, sí, pero sus determinaciones pueden ser revisadas y modificadas por la CRT, y si no cumple, puede ser sancionado junto con el medio. Es decir: el defensor no defiende a la audiencia frente al medio, ni al medio frente al Estado. Defiende lo que el Estado, en última instancia, considere defendible. Se convierte en lo que la tradición orwelliana nombró con precisión: un comisario del pensamiento con nómina privada y correa administrativa. En este sentido, la independencia que el proyecto proclama se disuelve en el momento en que la última palabra la tiene el órgano regulador y no una instancia judicial imparcial… Y aquí aparece la contradicción que desarma todo el edificio, la que ningún defensor del proyecto del gobierno de izquierda puede sortear sin caer en el ridículo. El Estado que hoy pretende erigirse en garante de la información veraz es el mismo que ha institucionalizado, en la conferencia matutina, una sección dedicada a descalificar información con el rótulo de mentira sin siempre aportar las pruebas que sostengan la descalificación, y que ha manejado políticamente cifras de seguridad cuestionadas por organizaciones civiles independientes. La pregunta se formula sola: si la desinformación fuera realmente el problema a resolver, ¿por qué el instrumento no contempla ningún mecanismo para sancionar la desinformación proveniente del propio poder? La respuesta es evidente y es demoledora: porque el objetivo no es la verdad. El objetivo es el monopolio sobre su definición. Ahí reside el error clásico, el que todos los poderes en expansión cometen tarde o temprano: querer que la narrativa oficial sea la única con derecho a existir. Es el impulso que Hannah Arendt, en su tiempo, identificó en el origen de toda deriva autoritaria y que Karl Popper situó como el enemigo permanente de la sociedad abierta. Y lo comete un gobierno que no lo necesita, que conserva capital político suficiente, que podría gobernar sin sumar esta agenda a un posicionamiento ya desgastado por otras batallas. El error no es solo ético: es estratégico. Cada nuevo frente de control confirma la sospecha que el gobierno dice querer desmentir y alimenta la narrativa de que el proyecto ya no busca transformar, sino perpetuarse. Un gobierno seguro de su legitimidad no necesita reglamentar la verdad. Existe además un problema técnico que agrava el político. El mecanismo de quejas, tal como está diseñado, es un vector de abuso esperando a ser activado. Ninguna queja podrá rechazarse, aunque el quejoso no se identifique plenamente. Traducido: cualquier estructura de presión organizada, desde una granja de bots hasta una campaña coordinada, puede saturar administrativamente a un medio incómodo sin necesidad de tener razón jurídica alguna. No se trata de ganar el procedimiento. Se trata de imponer el costo. Un medio que enfrenta decenas de quejas simultáneas, con sus plazos y la amenaza de sanciones que alcanzan el uno por ciento de sus ingresos anuales, tomará la decisión racional que el poder espera de él: publicar menos, arriesgar menos, incomodar menos. No por convicción, sino por supervivencia. El derecho constitucional lo nombró hace décadas con precisión: el llamado chilling effect, el efecto inhibidor. No hace falta prohibir un tema en sí mismo. Basta con encarecerlo hasta volverlo inviable. La censura más eficaz es la que el propio censurado se aplica para evitarse problemas. Por consiguiente, la historia del periodismo está hecha de información que empezó siendo versión no confirmada, filtración sin verificar, hipótesis incómoda. Watergate comenzó como una nota que el poder calificó de falsa y descontextualizada. Si hubiera existido entonces una autoridad revisando permanentemente la veracidad de lo publicado, con capacidad de sancionar económicamente al medio, esa investigación probablemente no habría sobrevivido a la primera queja. La ambigüedad de conceptos como descontextualizado o información veraz no es un defecto de redacción que pueda pulirse en la consulta pública. Es la característica esencial del instrumento. Su vaguedad es su función: permite que la interpretación la fije quien tiene el poder de interpretar. Paréntesis: ¿acaso los mexicanos no navegamos hoy en aguas turbias por el comportamiento rasero de la clase política? ¿Cuántas investigaciones clasificadas por cinco o más años tenemos? ¿Cuántos pseudo mártires ha dejado el cambio de régimen? No, la clase política de antaño no sale mejor librada que ésta… pero el pasado no es la herramienta del presente y eso no les ha quedado claro a los actores del presente. Así pues, la respuesta correcta a la desinformación no es un burócrata con facultad sancionadora: es más información. La respuesta a una opinión equivocada es otra opinión mejor argumentada, y la respuesta a un mal periodista es un mejor periodista, verdadero periodista no palero matutino, no un funcionario que revise su trabajo con plazo de veinte días. En una democracia que se respete existen ya los cauces para lo que el proyecto dice perseguir: el derecho de réplica expedito, la autorregulación genuinamente independiente del poder y la sanción judicial, no administrativa, cuando un juez determine difamación o fraude. Todo lo demás sobra. Y lo que sobra, en materia de libertades, nunca sobra por casualidad. Empero, el proyecto puede desarmarse jurídicamente. El artículo 6º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos protege la libre difusión de ideas. La Corte Interamericana, en su papel, ha sostenido de manera reiterada que la censura no requiere prohibición previa: basta la restricción indirecta mediante controles administrativos desproporcionados. Pero conviene no engañarse: la batalla de fondo no es jurídica. Es sobre quién tiene derecho a decir qué es verdad. Y esa batalla no la gana quien tenga el mejor amparo, sino quien logre que la ciudadanía comprenda lo que está realmente en juego… Y lo que está en juego es simple de enunciar y difícil de defender cuando el adversario se presenta como protector del público: en una sociedad abierta, la verdad no tiene dueño. No la tiene el gobierno, no la tienen los medios, no la tiene ningún poder. La verdad es el resultado siempre provisional de un debate que nadie clausura. El día en que un Estado, cualquier Estado, de cualquier signo, se arrogue la facultad de certificarla, ese día habremos aceptado que existe una autoridad por encima de la crítica. ¿Quiere el gobierno mexicano ser un ente autoritario? Y una autoridad por encima de la crítica es, exactamente, la definición del poder que ninguna democracia debería tolerar. No importa cuán buenas sean sus intenciones. Importa cuánto poder concentra. Y este concentra demasiado sobre lo único que jamás debió pertenecer al Estado: la definición de lo real. Postdata: el problema del Estado, nuestro estado mexicano, reside en la chabacanería de sus procederes: cifras mal presentadas, informes mal redactados, todos, programas de gobierno sinsentido que generan desconfianza en todos. Amén de la poca fiabilidad, en muchos casos demostrada, de los actores políticos. Señalar pues esos errores no es mentir, es desnudar la incompetencia. ¿Acaso un informe mal redactado exhibido por el gobierno debe tomarse como verdadero? Más técnica y menos ideología… eso necesita nuestro país… y, por otra parte: las redes sociales no son el problema como tampoco lo es la Inteligencia Artificial… el problema somos nosotros y ustedes gobierno… ambos… ese ecosistema no es unilateral… lo saben. Los invito a suscribirse a https://www.electioindex.com/, un nuevo espacio de difusión de la economía y la política.
JORGE RAMOS
Los operativos migratorios de ICE están llegando a un nuevo nivel. De acuerdo con una investigación del New York Times, agentes federales, en coordinación con la TSA, estarían realizando detenciones en al menos 15 aeropuertos de Estados Unidos, incluyendo personas con visas vencidas, trabajadores extranjeros e incluso cónyuges de ciudadanos estadounidenses que aún están regularizando su estatus migratorio. Analizamos cómo están funcionando estos operativos, por qué muchos agentes estarían actuando vestidos de civil y qué deben saber quiénes tienen un proceso migratorio pendiente antes de viajar dentro del país. También revisamos las denuncias sobre las condiciones en un centro de detención familiar en Texas y los videos que muestran expresiones despectivas utilizadas por agentes de ICE durante un operativo en Los Ángeles, material que ahora forma parte de una demanda presentada por la ACLU.

UN JUEZ que se cree verdugo…
EL GOBIERNO que se la pasa, a veces, diciendo mentiras, ofreciendo cosas que no cumple, entregando cuentas mochas y oscuras, ocultando información, pagando publicidad como si fueran noticias, a través de políticos que se pasan por el arco del triunfo las leyes, como por ejemplo, la ley electoral que impide a los funcionarios públicos, léase diputados, senadores, alcaldes, gobernadores y funcionarios de todos los niveles, andar en campaña anticipada, ahora, algunos, quieren disfrazarse de jueces y verdugos, al mismo tiempo, para someter a consulta pública los Derechos de las Audiencias…
LA PRESIDENTE Claudia Sheinbaum aprobó esta consulta porque dice que el pueblo, bueno y sabio, tiene derecho a conocer la verdad, lo cual, tiene razón y suena muy bien, aunque el diablo acostumbra esconderse en la letras chiquitas o debajo de las enaguas, pues se alcanza a ver una trampa, al dejar que el gobierno y sus políticos, algunos de ellos muy marrulleros, sean los que decidan dentro de los medios y redes sociales lo qué es falso, lo que está fuera de contexto, lo qué es información y lo qué es opinión…
¿QUIÉN vigilará al vigilante, apá?...
NO SE TRATA de negar que las audiencias tengan derechos. Hay que distinguir la publicidad del contenido editorial, y defender el derecho de réplica en una democracia. Pero dejar en manos de quienes gobiernan, esas decisiones, no sólo parece injusto, sino peligroso. Es abrir una puerta a la censura y someter a los medios y periodistas críticos. Y si alguien se queja, sancionar sus ingresos, para que publique menos, arriesgue menos, incomode menos…
Y ASÍ, políticos y gobiernos, estén tranquilos, porque no tendrán quien los critique, ni los investigue, ni los exhiba. Algo así, como si los enmascarados de la lucha libre se pusieran de acuerdo con el réferi. Lo cierto es que no son los medios, ni las redes sociales, el problema, como tampoco es la Inteligencia Artificial… el problema somos nosotros que permitimos que nuestros políticos y gobernantes, hagan lo que les venga en gana, olvidando, que, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta. Para leer un sesudo escrito sobe este tema puede buscar a Hugo Alfredo Hinojosa, en www.monitorpolitico.com...
TE TRAIGO finto, pues…
EL PERIODISTA Félix Cortes Camarillo, que le sabe a esto de los medios, sobre todo los electrónicos, desde hace mucho, también escribe, en Monitor sobre lo mismo y dice que en cada sexenio la persona que es ungida en la silla presidencial de este país (tal vez de todos) tiene la inmediata tentación de hacerse de los medios; si no es posible, manejarlos. La más reciente ofensiva es el prontuario de lineamientos para aplicar la Ley de protección de las Audiencias, otra forma de censura. Ahora con Jesús Ramírez Cuevas, quien cobra como Coordinador de asesores de la señora presidente con A de mujer. Y en el sexenio anterior produjo y dirigió las mañaneras de López Obrador…
LAS BREVES del Perico…
ESCRIBEN desde Palacio de cantera…
PRESENTE. Lo más interesante de los avances en materia de seguridad en Nuevo León es que ya no basta con mejorar; ahora el reto es mantenerse en la élite. Después de convertirse en la sede más segura de México, y segunda sede de todo el Mundial, de recibir un reconocimiento de la presidenta Sheinbaum y de mantener a Fuerza Civil como la corporación mejor evaluada del país, pues el desafío no es menor pero afortunadamente es conservar ese nivel y no otras crisis como en muchos otros estados del país…
LA CONSIDERABLE reducción en los delitos de alto impacto demuestra que la inversión en nuevos destacamentos, tecnología, inteligencia y coordinación dio resultados. Y aunque la seguridad es un trabajo permanente, Nuevo León más que celebrar un reconocimiento, parece decidido a asumir el compromiso de seguir construyendo instituciones de primer mundo, aún con los éxitos del presente. Eso dicen…
CARROS chocones…
¡QUÉ PENA! Pero de nuevo, Nuevo León, sobre todo por eventos en el área metropolitana de Monterrey o carreteras urbanas, aparece en tiempo y forma en el primer lugar de choques de autos en todo México, hasta parece que es el deporte preferido de los regiomontanos. De acuerdo al Inegi, el año pasado se registraron oficialmente, es decir una autoridad tuvo conocimiento del hecho, 71 mil 308 accidentes, casio170% arriba del segundo lugar, que es el estado de Chihuahua, luego el Estado de México, Sonora y Guanajuato…
LLEVAMOS diez años con este triste primer lugar nacional. Leemos en El Horizonte que la última ocasión en que otra entidad superó a Nuevo León en número de accidentes fue en 2009, cuando Jalisco ocupó el primer lugar a nivel nacional…
HABLANDO de autos…
SIGUIENDO la moda de gobiernos que utilizan como si fueran suyas las inversiones privadas, el gobierno federal de Claudia Sheinbaum anunció que la empresa KIA, que ya tiene plantas en Nuevo León, fabricará en Pesquería el primer auto totalmente eléctrico, que es una versión del que ya fabrica en Corea del Sur. Esto ocurrirá a partir de la próxima semana, generando inicialmente 500 nuevos empleos hasta llegar a mil 500 en cuatro años…
FUE EN La Mañanera donde Marcelo Ebrard, secretario de Economía, junto a la presidente, anunció la inversión de 650 millones de dólares y resalto que “en una época de tanta incertidumbre en la industria automotriz, las aranceles, nuevas reglas; el que se tome esta decisión significa que la empresa, está viendo en México productividad”. El gobernador Samuel García subió a sus redes una foto de sí mismo viendo desde Monterrey el evento, al que no fue invitado…
PASANDO a los espacios universitarios, el rector Santos Guzmán López y el presidente de la Fundación UANL, Jaime Hisao Yesaki Cavazos, presidieron la ceremonia de graduación de becados por este organismo institucional, reconociendo el esfuerzo, la dedicación y perseverancia de una generación que convirtió los desafíos en oportunidades, encontrando en el estudio universitario el camino para construir su futuro…
EL RECTOR Guzmán López destacó la labor de la fundación que se ve reflejada en los miles de jóvenes que, gracias al apoyo de esta institución, han logrado concluir una carrera y prepararse para alcanzar el éxito profesional y personal a través de la educación; cada beca otorgada representa muchos más que un apoyo económico, es un acto de solidaridad, una oportunidad para que el talento prevalezca sobre las circunstancias y una demostración de que cuando la UANL y la sociedad trabajan juntas, es posible transformar vidas. Por último, agradeció a los benefactores que apadrinaron a estos alumnos, así como al trabajo de la fundación liderado por su presidente…
DE LA PATADA. Lleva Tigres seis técnicos en cinco años…
SI CONOCE al padre Francisco Gómez Hinojosa, el Padre Paco, mándele una felicitación, está cumpliendo 74 años…
¿A QUÉ te dedicas? Soy traficante de órganos. No tienes corazón. No, pero me llega uno este viernes…

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años, Clamando en el Desierto. (1). ¡Están Locos y Además, Desvergonzados! ¿Se acuerdan de Diógenes de Sinope, (c. 413–323 a.C.), el filósofo griego que se meaba y defecaba en las escalinatas del templo de Apolo y se masturbaba en público? Pos así son nuestros políticos locales y nacionales que además ofrecen sus traseros al mejor postor. No les da vergüenza o les importa un pito, que los vean haciendo cosas parecidas, con tal de ganar la simpatía de la raza electora treparse en una silla o periquera del tamaño que sea. Se comienzan a ver largas bardas con declaraciones idiotas de alguien más idiota, auto promoviéndose como la mejor opción para gobernar el estado o el municipio. En la televisión, las invitaciones seductoras a la raza aparecen entre anuncios de detergentes, verduras de temporada, maravillosas cremas para las arrugas y las verrugas, artículos electro domésticos, y cremas para la vulva y la resequedad vaginal. Dicen, mencionan y se creen una sarta de ideas inconexas con la realidad que vivimos, exaltando el glorioso pasado de no se quien por su actividad política en el estado. Y para no quedarse atrás, decenas de anuncios espectaculares callejeros, que afean la ya de por si horrible escena urbana contaminada visualmente y plagada de anuncios comerciales chafas. Desde ellos, nos observan con caras sonrientes, sardónicas, diabólicas, perversas, mefistofélicas, personas con apariencia de mapaches o ratas. Roedores con afilados colmillos, cola larga y grandes uñas, con actitud franciscana y humanista mexicana.



