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EL NORTE
El Congreso federal busca ampliar las causas de nulidad de una elección agregando las "injerencias del extranjero". Las pugnas políticas del Gobernador emecista Samuel García, como la que sostiene con las bancadas del PRI y el PAN en el Congreso local, pasaron la factura a Nuevo León en su calificación crediticia. Luego de que Standard & Poor's anunció el 13 de mayo que bajó la calificación al Estado, ayer Fitch Ratings también la redujo, de A(mex) a A-(mex), y mantuvo la perspectiva negativa. El Infonavit ha aumentado el monto máximo que puede prestar, de alrededor de 2 millones 935 mil pesos que presta actualmente como tope, pasa a 6 millones 821 mil 425 pesos, es decir, 132% más. La empresa española Naturgy invertirá 5 mil millones de pesos en los próximos cuatro años en Nuevo León, informó hoy desde España el Gobernador Samuel García. Al cumplirse hoy dos años de que un escenario cayó en un mitin de Movimiento Ciudadano, que provocó la muerte de 10 personas, las víctimas siguen esperando justicia.
MIGUEL H. BOTELLO TREVIÑO
Los Espacios Vacíos que la Ciudadanía Dejó. La semana pasada hablamos de una sociedad que aprendió a aguantarlo todo. Una ciudadanía emocionalmente desgastada que poco a poco comenzó a normalizar el deterioro público, la crisis permanente, la propaganda excesiva y la frustración cotidiana. Sin embargo, existe una parte todavía más delicada que no se ha discutido con suficiente profundidad. Porque el problema no termina cuando la ciudadanía se cansa, el verdadero problema comienza cuando la ciudadanía se retira. Y es ahí donde Nuevo León parece estar entrando en una etapa especialmente peligrosa. Porque cuando la sociedad deja vacíos los espacios públicos, políticos y ciudadanos, alguien más inevitablemente los ocupa. El poder nunca permanece vacío. Mientras miles de ciudadanos decidieron alejarse de la participación pública porque “todos son iguales”, porque “nada cambia” o porque “la política apesta”, otros entendieron perfectamente que entre menos ciudadanos participen, más fácil es controlar el rumbo del estado. Y así, poco a poco, comenzó a darse uno de los fenómenos más peligrosos para cualquier democracia: la sustitución de la ciudadanía por grupos de interés. Los espacios que antes pertenecían a la sociedad comenzaron a ser ocupados por estructuras políticas, operadores electorales, grupos económicos, intereses partidistas, élites de poder, propaganda digital y personajes cuya prioridad jamás fue construir ciudadanía, sino construir control. Porque mientras el ciudadano común estaba ocupado sobreviviendo, otros estaban ocupados organizándose. Y esa diferencia cambia completamente el rumbo de un estado. Mientras la mayoría se cansaba de escuchar promesas, otros aprendieron a vivir del presupuesto. Mientras la ciudadanía se desconectaba emocionalmente de lo público, otros perfeccionaban estructuras, narrativas, campañas permanentes y mecanismos de influencia. Y así fue como la política dejó de parecer un espacio ciudadano y comenzó a parecer un negocio privado administrado por los mismos grupos de siempre… aunque cambiaran los colores, los slogans o las caras. Quizá por eso hoy existe una percepción cada vez más profunda de que la sociedad ya no decide realmente el rumbo político de Nuevo León. Porque en muchos casos, las decisiones importantes dejaron de construirse desde la ciudadanía y comenzaron a negociarse desde los intereses políticos, intereses económicos, intereses electorales e intereses personales. Y mientras eso sucede, la ciudadanía observa desde afuera una política que cada vez siente más ajena. Ahí nace uno de los riesgos más graves para cualquier democracia moderna: cuando la gente deja de sentirse representada y comienza únicamente a sentirse administrada. Porque una sociedad que deja de participar no elimina el poder. Solamente renuncia a influir en él y al ocurrir esto, los contrapesos ciudadanos comienzan a desaparecer lentamente. Entonces los gobiernos dejan de sentir presión real. Los partidos dejan de evolucionar. La propaganda sustituye resultados. La percepción sustituye capacidad. Y el espectáculo sustituye gobierno. Quizá por eso hoy vemos una política cada vez más obsesionada con controlar la narrativa y cada vez menos preocupada por resolver problemas de fondo. Porque entendieron algo muy delicado: una ciudadanía cansada es mucho más fácil de manipular que una ciudadanía organizada. Una sociedad agotada emocionalmente tiene menos tiempo para cuestionar, investigar, participar y exigir. Y en medio de ese cansancio colectivo, el poder encuentra terreno fértil para expandirse sin demasiada resistencia. Por eso el deterioro democrático rara vez ocurre de golpe. Sucede lentamente. Primero la sociedad deja de involucrarse. Después deja de creer. Más tarde deja de participar. Y finalmente deja de reaccionar. Y cuando eso pasa, el vacío ciudadano termina convirtiéndose en una enorme oportunidad para quienes entienden el poder no como servicio, sino como mecanismo de control, de manipulación y de dinero. Tal vez el error más grande que cometimos como sociedad fue creer que alejarnos de la política era una forma de castigar a los políticos. Cuando en realidad, muchas veces, terminó siendo exactamente lo contrario: dejarles el camino libre. Porque mientras la ciudadanía se retiraba, otros ocuparon juntas vecinales, organismos, estructuras territoriales, espacios partidistas, redes de influencia, medios, presupuestos y posiciones de decisión. El ciudadano se fue alejando, sin embargo, el poder siguió avanzando. Es por eso que hoy muchas personas sienten que Nuevo León perdió rumbo. Porque durante demasiado tiempo confundimos ciudadanía con votar cada tres años. Y ser ciudadano implica mucho más que eso. Implica involucrarse, exigir, participar, organizarse, construir comunidad, defender espacios públicos, generar contrapesos y entender que la democracia no sobrevive sola. Por lo anterior y viendo al 2027 el verdadero desafío de Nuevo León quizá no sea únicamente electoral. El gran reto será reconstruir ciudadanía antes de que la desconexión social se vuelva irreversible. Porque ningún estado puede aspirar a cambiar de fondo si la sociedad permanece ausente mientras los mismos grupos siguen ocupando todos los espacios de decisión. Y cuidado, porque cuando una ciudadanía deja demasiados espacios vacíos, tarde o temprano termina descubriendo que alguien más decidió el futuro por ella. Por eso lo que hoy necesita Nuevo León no es solamente otro candidato, otro partido u otra campaña emocionalmente diseñada para generar expectativa momentánea. Lo que verdaderamente se necesita es recuperar la participación ciudadana como fuerza colectiva. No para convertir ciudadanos en militantes. No para fabricar clientelas políticas. No para alimentar egos personales. Sino para reconstruir algo que el estado ha ido perdiendo silenciosamente: el equilibrio entre sociedad y poder. Porque cuando la ciudadanía desaparece, el poder se descompone. Y quizá el verdadero cambio que viene para Nuevo León no comenzará cuando aparezca un nuevo político. Comenzará el día que la sociedad decida regresar. Porque ya tuvimos demasiados espectadores y llegó el momento de volver a tener ciudadanos. “Porque cuando la ciudadanía abandona los espacios públicos… alguien más siempre termina ocupándolos.” ¡Le dejo a usted estimado lector la última palabra! Correo electrónico:
M.A.KIAVELO (El Norte)
El Gobernador Samuel García presumió ayer como un logro de su visita a España que Naturgy invertirá 5 mil millones de pesos en Nuevo León. ¡Qué bien! PEEERO el 27 de agosto del año pasado Naturgy anunció inversiones de 13 mil millones de pesos en México para el siguiente lustro, de los que a Nuevo León corresponden... 5 mil 200 millones. ¿NUEVAS inversiones o el típico "refrito" del Gobernador para inflar la inversión en el Estado? PERO, bueno, hasta hay raza que por ahí anda diciendo que ya saben cuál es la ubicación de los nuevos gasoductos de Naturgy: entre la planta de Tesla y el Centro de Datos de Nvidia. ¡Pura fantasía!
PROTÁGORAS (El Horizonte)
Donde ya prácticamente se resignaron a bajar la cortina sin sacar uno de los temas más importantes para Nuevo León, estimado lector, es en el Congreso local, porque todo apunta a que el Presupuesto 2026 se quedará otra vez atorado entre pleitos políticos, cálculos electorales y falta de acuerdos. ¡Ufff! Aunque originalmente los diputados tenían programado clausurar el periodo ordinario hasta el próximo 30 de mayo, el coordinador panista Carlos “Chale” de la Fuente ya salió a decir que mejor cerrarán desde el día 27 porque simple y sencillamente no existe consenso para aprobar el Paquete Fiscal. O seaaaa… mientras afuera hay presión por temas de movilidad, seguridad, agua, transporte, infraestructura y obras pendientes rumbo al Mundial FIFA que está por empezar, adentro del Congreso las bancadas siguen más concentradas en la guerra política y el acomodo rumbo al 2027. ¡Úkelaaa! No hay que olvidar que el Presupuesto no es cualquier trámite burocrático porque ahí se define desde cuánto dinero habrá para municipios y proyectos estatales, hasta cómo se repartirán recursos clave para servicios públicos y operación del gobierno. Y claro, la falta de acuerdos ya empieza a mandar un mensaje muuuy delicado hacia afuera, porque mientras otras entidades logran sacar adelante sus paquetes financieros con negociación política incluida, en Nuevo León pareciera que la polarización ya se volvió el estado natural del Congreso. Lo más llamativo es que, pese al tamaño del atorón político, nadie parece tener prisa real por resolverlo. ¿Qué le parece?
LOS INFILTRADOS (ABC)
La senadora Judith Díaz volvió al radar político de Morena en Nuevo León luego de la intervención médica a la que sometida hace algunos meses y que la mantuvo alejada de la escena pública. Ahora dicen, regresó con la intención de competir por la coordinación de los comités de defensa de la 4T, antesala de la candidatura morenista rumbo a 2027. Cuentan que quienes hace semanas la daban fuera de la jugada comenzaron a modificar el discurso y la estrategia, pues entendieron el peso político que conserva dentro del movimiento. Judith Díaz no solo mantiene presencia entre las bases, sino también una cercanía directa con la operación federal en el estado. Dicen Los Infiltrados que la clave está en el manejo de los programas del Bienestar en Nuevo León y otros estados, y por eso, en Morena nadie se atreve a descartarla.
TRASCENDIÓ (Milenio)
Que, por lo visto ayer en la Comisión Anticorrupción, los diputados del PAN, PRI y PRD se quedarán con las ganas de darle un raspón al gobernador Samuel García con el juicio político. El asunto es que sin los votos de Morena el dictamen no transitará en el Pleno y aunque callaron sobre la orden que les dio la dirigencia nacional, queda claro que no fue apoyar este proceso. Total, que lo que parecía la tormenta perfecta contra el mandatario, amenaza con acabar en una llovizna. No se pusieron de acuerdo.
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Para eso es mi viejo. Tiene razón la diputada Claudia Caballero que cada ocasión que la crítica se lanza con argumentos contra Samuel “mentiras” García, sale a su defensa Mariana la princesa caramelo que como es de entenderse hablando más con la víscera que con el raciocinio, por formar parte de los corifeos de la corte en palacio de cantera. Según ella, con los cinco millones de seguidores bastan y sobran para hacer frente a los señalamientos que le hacen al gobernador de Nuevo León acusándolo de deshonesto, facturero, evasor fiscal, enriquecimiento inexplicable, con triangulaciones amañadas que se suman a la etiqueta per se de haberle mentido al ciudadano con mucha frecuencia. Existe la situación cuando el marido golpea a la esposa, llegan los policías y al meterlo al orden por la nada reconciliadora macana, la agredida les grita, “déjelo que me pegue, para eso es mi viejo” toda proporción guardada, caramelo tiene que salir a defenderlo a ultranza, después de maquillarse, ¡por supuesto! Lo que es evidente es el abandono en la cacaraqueada solución en movilidad de los cuatro mil camiones remanufacturados que jamás llegaron, Agua y Drenaje, la calidad del aire que como recordarán ustedes en compañía de Donaldín Colosín -su ex compadre- hicieron la pantomima de llegar a PEMEX refinería Cadereyta para clausurarla prometiendo que llegando a gobernador la cerraría para siempre. Las inversiones Samuel, deja de jugarte el dedo en la boca, NO SON obras de tu gobierno, además NO lo inventase tú. Es patrimonio y esfuerzo de la gente de este terruño que así suele manifestarse antes que te concibieran. Dice la esposa del nuevo príncipe millonario, Samuel y Nuevo León sigue y “seguimos” de pie no obstante los ataques, seguramente se refiere a las notas del periódico grandote donde señalan a toda la familia del canalla incriminando a su padre, medio hermano, cuñado, y lo que era secreto a voces, la familia de Mike Flores su peón de estribo desde Estado Unidos y que lo único que sabía el muchachito hijo y nieto de transportista rico era gastar la fortuna del abuelo. Escuchado los comentarios de los pares en periodismo y dejando al margen el deseo no la razón, deseamos y esperamos que el H. Congreso del Estado logre enlistar al orden del día en asuntos relevantes por obviedad las denuncias acumuladas contra el gobernador para que después de desaforarlo puedan las autoridades judiciales proceder a echarle guante, ya sin fuero y sin oportunidad de amparase quedar preso en cualquier penal que es lo que merece. No sé si el lazo consanguíneo obligue a la justicia no abrir investigación contra Marianis porque cierto es, que ella no metió mano al cajón de los dineros, peeero, sí está enterada de todas las artimañas del joven que jamás aprendió a gobernar, pero sí se convirtió en experto defraudador y rico nuevo. MENUDENCIAS: ¿sería posible Marcelo Segovia dijeras a tus encuestadores que me dejen descansar un poco? Ayer ocho ocasiones marcaron mi teléfono para decirme que si votaría por ti. Nunca lo consideré porque ni siquiera te conozco, hoy después de tantos recordatorios y promocionales… ¡menos!
DAVID H. LÓPEZ
La rana venenosa, Por primera vez en más de un siglo, las fuerzas armadas estadounidenses estarían penetrando un territorio que no es solo el vecino del sur, sino una extensión social y poblacional del propio Estados Unidos. La frontera que divide a ambas naciones es, en términos demográficos y culturales, una de las más porosas del mundo: millones de familias viven literalmente partidas en dos, y las economías regionales dependen de un flujo constante que ignora la línea imaginaria del tratado de 1848. Invadir México no es como intervenir en Granada o Panamá; es como operar quirúrgicamente sobre un órgano conectado por millones de venas al propio cuerpo. La expedición punitiva de 1916 contra Pancho Villa, comandada por el general Pershing, fue un episodio acotado en un país rural y semi feudal. Pero quienes piensen que este México y estos Estados Unidos son los mismos de hace un siglo —cuando se perseguía a un hombre a caballo— les urge leer “Los cañones de agosto”. El clásico de Barbara Tuchman advierte cómo la rigidez de los mandos y la subestimación del adversario convirtieron un conflicto localizable en la catástrofe de 1914. Hoy, los misiles hipersónicos y los drones no pueden borrar esa lección: una chispa en el lugar equivocado incendia continentes o al menos prende la mecha. Los poderes del inframundo criminal, con sus tentáculos financieros que lavan dinero desde Wall Street hasta paraísos fiscales en todo el mundo, y sus brazos territoriales que controlan plazas en ambos lados de la frontera, verán en la incursión algo más complejo que una simple amenaza. Para ellos será también una tentación. La de reconfigurar el equilibrio de fuerzas prevaleciente en un sistema político americano ya de por sí comprometido en su estabilidad. Como ha sucedido en otros conflictos, los cárteles no solo se defenderán; buscarán explotar el caos para fortalecerse. Algunos podrían fragmentarse, pero otros —los más adaptables— utilizarán la intervención como coartada para rearmarse moralmente ante la población, presentándose como resistentes ante el invasor. La estructura criminal, lejos de colapsar, encontrará en la guerra un nuevo mercado: el de la inteligencia, el de las alianzas temporales con actores descontentos, el de la desestabilización como negocio. El sistema político estadounidense, ya fracturado por crisis internas, tendrá que gestionar no solo la violencia importada, sino la radicalización de sectores que verán en el caos mexicano un espejo de sus propias batallas culturales. Las consecuencias no serán instantáneas. Tal vez habrá una “rendición” en 48 horas o un “misión cumplida” al estilo de las operaciones quirúrgicas del pasado. Pero el veneno de la rana operará con alevosía y eficiencia. Durante meses, tal vez años, la violencia se irá filtrando como el agua que erosiona una presa: primero una gotera aquí, un asesinato de un agente allá, después la aparición de células durmientes en ciudades del medio oeste, más tarde el ajuste de cuentas entre bandas rivales que, hasta ayer, respetaban una cierta tregua tácita en función de intereses y territorios. El toque de dedo a la rana venenosa desatará demonios territoriales que México ha padecido por décadas, pero que ahora encontrarán un nuevo tablero: las calles de Estados Unidos. La guerra contra las drogas, que hasta ahora se libraba con pies en territorio ajeno, se trasladará físicamente a los suburbios y a las rutas de distribución interna. El crimen organizado global, como advierten los expertos, no entiende de fronteras ni de soberanías; se adapta, muta y encuentra en la inestabilidad su mejor aliado. Finalmente, la estructura y conducción imperial se modificarán con el caldo de cultivo ya propiciado por otros elementos que tienen a Estados Unidos en crisis: la polarización política extrema, el descontento social, la desconfianza en las instituciones y una economía que resiente cada bala perdida. Una intervención fallida —o incluso una “exitosa” sobre el papel— acelerará procesos que ya estaban en marcha: la pérdida de legitimidad del gobierno federal, el fortalecimiento de milicias locales, el cuestionamiento del liderazgo estadounidense en el continente. El imperio, como todo organismo vivo, reacciona a las infecciones. Pero cuando el patógeno es la propia guerra que se exportó y ahora regresa a casa, la cura puede ser más letal que la enfermedad. Despertar esos demonios es una certeza si se decide tocar a la rana. Y el veneno, una vez liberado, no distinguirá entre culpables e inocentes. Tal vez la medida, en el pensamiento estratégico de Trump y su círculo, sea inevitable. Ojalá actúen al menos conscientes de que sus consecuencias también lo serán.
LILIA ARELLANO
Mucho tiene que ver la necedad y en el presente ésta se manifiesta permanentemente y aleja lo que podría esperarse de un buen gobierno. Se han recrudecido las medidas de los Estados Unidos en contra de nuestro país y eso salta a la vista con la presencia del secretario del Departamento de Seguridad Interior de EU, Markwayne Mullin, ayer en Palacio Nacional. Se abre una nueva disyuntiva para el gobierno mexicano: proteger a nuestros connacionales, quienes ahora se van a ver restringidos en sus remesas, porque van a requerir de documentación emitida por el vecino del norte, lo cual los hará inmediatamente visibles como migrantes sin documentación, con todas las consecuencias que esto puede traer en el envío de los dólares producto de su trabajo y lo que éstas significan para millones de familias de mexicanos; el otro camino es seguir defendiendo a Bolivia, a Evo Morales, a Cuba y al propio “narco gobierno” del que acusa Donald Trump está gobernando nuestro país. Los Estados Unidos tiene ya identificado a Raúl Castro como un criminal, ya lo dio a conocer el secretario de Estado Marco Rubio y, aunque no dice cuáles son las acciones que puede emprender el vecino del norte en contra de Cuba, sí queda claro que con esta clasificación pueden llevárselo al estilo Maduro, tienen el expediente cubierto y ello les permitiría una acción de esta naturaleza. Sin embargo, la señora Sheinbaum envió otra “ayuda humanitaria” a los isleños apenas hace 72 horas y esto mete a México en un conflicto cuando se está radicalizando la posición de los Estados Unidos en contra de nuestros paisanos en aquel país. Por si fuera poco, México está apoyando a Evo Morales y su supuesta defensa de Bolivia y con ello sigue violando el ordenamiento de no intervenir en asuntos internos de otros países. Bolivia también está siendo un punto en donde Estados Unidos tiene a sus observadores y, por ende, también está en contra de los movimientos caciquiles del señor Morales. De nueva cuenta se está ocupando una posición en la cual lejos de tener como tema principal la situación de los migrantes mexicanos se antepone estas posiciones de orden ideológicos -si se quiere ver así- queda también en un segundo término un renglón tan sensible como es el de la Seguridad y lo que México está representando para el vecino del norte: un territorio con el cual ve amenazada su seguridad nacional, y esos no son juegos. Este asunto requiere de una correcta conducción por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, una asesoría sobre los pronunciamientos de la titular del Ejecutivo federal, muy claros, precisos y en donde se refleje la jerarquía que ocupa cada tema en el renglón internacional. No parece que quien sustituye a Juan Ramon de la Fuente, como tampoco pudo observarse una conducción adecuada por parte del exrector de la UNAM, se tenga la capacidad para enfrentar la serie de temas que tiene México en el terreno internacional porque, no olvidemos, está la denuncia de quienes tienen a sus familiares desaparecidos y el tema se encuentra a un triz de presentarse en una mesa de la Organización de las Naciones Unidas con el sello que imprime el gobierno de México de no atender temas tan importantes y dolorosos como este. La llegada del secretario de Seguridad de EU Markwayne Mullin quien estuvo en Palacio Nacional, acompañado de una veintena de camionetas con guardias de seguridad, obviamente de su país, es el claro reflejo de lo que se piensa sucede en nuestro territorio. No hay un antecedente de tal vigilancia para funcionarios de nivel en el gabinete norteamericano de Donald Trump o de Obama o de Clinton. Han llegado con un máximo de cinco camionetas cuidándolos, pero 20 es llamativo porque es la más clara muestra de la forma en la que ven la inseguridad en nuestro país y el dominio que han denunciado ejercen los narcos. Su llegada al principal inmueble en donde despacha la presidentA a quien lo mismo Donald Trump califica de extraordinaria, que la ha borrado del mapa al señalar que, en México, los únicos que gobiernan son los narcos nos dice que fue un mensaje y no precisamente amable sino puede verse ofensivo. DE LOS PASILLOS. César Yáñez, subsecretario de Gobernación, volvió a aparecer ante las cámaras. Su información y explicación sobre la política de Morena, con relación a los partidos opositores, principalmente cuando éstos se encuentran en los gobiernos estatales, fue muy clara, precisa y puso de manifiesto el conocimiento que tiene el funcionario sobre la política de la 4T y lo que sucede en nuestro país… A nadie está dejando satisfecho las supuestas reformas para la elección del Poder Judicial faltante. Ni se enfocan en facilitarle al ciudadano la emisión del voto y mucho menos se preocupan porque se conozca, aunque sea un mínimo de cada candidato. Pero si a esas vamos en el INE, desde donde parten los procesos electorales, ahora le complican su responsabilidad al señalar que los partidos políticos son los responsables de la clase de candidatos que postulen, del pasado que arrastran, dejándole al INE la responsabilidad de aceptarlos o rechazarlos, o sea le dan al instituto una facultad de investigación que no debe tener, porque ya bastante tiene con la organización electoral, con el cumplimiento de las reglas que se tienen, y que al parecer ningún morenista está dispuesto a obedecer. Si resulta que alguno de los 17 candidatos a gobernadores que habrán de postular los partidos políticos tienen relación con las organizaciones criminales, ya lo sabremos cuando lleguen al poder porque el INE no los investigará, como tampoco a los jueces postulados… Si algún ejemplo se necesitaba para identificar a quienes llegan a gobernadores con una total incapacidad y con desconocimiento hasta de las más elementales labores administrativas, ese lo tenemos en Morelos en donde la gobernadora surgida de las filas de la lotería nacional y con una cola muy corta ha dado múltiples muestras de cómo puede perderse el control de la Seguridad, de la Fiscalía, de lo que tiene que ver con la vida diaria de los morelenses, el descontrol en los Municipios, la falta de gobernabilidad y ahora poco falta para que se descubra que las cuentas no son lo suyo, como tampoco lo fueron los premios de una Lotería Nacional tan desgastada, como para resultar también incapaz de organizar el sorteo para regalar aquel viejo avión presidencial, que simplemente voló, voló y voló.



