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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Había una vez tres felices cochinitos que decidieron convertirse en comunistas y construir sus propias casas en el bosque. El menor de origen cubano, el de en medio venezolano y el mayor mexicano. El hermano menor era muy perezoso y quería terminar rápido para ir a jugar y construyó su casa de paja. El venezolano siendo más próspero y trabajador construyó su casa de madera y tardó un poco más. El mexicano construyó su casa de ladrillo y cemento ya que era sin duda el más sensato y trabajador, él prefirió construir su casa de ladrillos y cemento para estar más seguro. Un día, un feroz lobo siempre hambriento apareció y fue a la casa de paja y pensó: cualquier ventarrón la tumbará, esperaré. El lobo, con harta hambre, se dirigió después a la casa de madera del venezolano, sopló y sopló, después de mucho soplar empezó la casa a derrumbarse. Entonces muy asustado el venezolano corrió a refugiarse en la casa de ladrillos del mexicano. Un día después el lobo despertó con más hambre y fue a la casa de paja. Tras exigirle al menor que abriera la puerta y recibir una negativa, el lobo tomó aire, sopló fuerte y la derribó en un segundo. El cerdito logró escapar a la casa de madera del venezolano. El lobo, ahora totalmente desesperado, se dirigió a la casa de madera, sopló, sopló y sopló con todas sus fuerzas y por fin logró derrumbarla. Asustados, los dos cerditos escaparon para refugiarse en la casa de ladrillos del mexicano. Ahí llegó el lobo y gritó: o abren la puerta o la derribo. El cochinito mexicano contestó: ya vete lobo necio, no lograrás derribar mi casa. Entonces el lobo sopló y sopló y con todas sus fuerzas y sopló inútilmente. El lobo enfadado notó que había una chimenea e inmediatamente buscó una escalera y del techo logró bajar poco a poco; más el cochinito mexicano, más listo y valiente, colocó bajo la chimenea una olla de agua hirviendo de tal manera que el lobo cayó directamente en ella y se quemó para salir corriendo para ocultarse en el bosque. Así los tres cochinitos se salvaron y festejaron a carcajadas la acción previsora del mexicano. Colorín colorado este cuento quedó terminado.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Sentémonos en serio y dilucidémonos cómo ha sido y será el desarrollo evolutivo de nuestro futbol en México: Comencemos con el jugador mexicano primero: En lo que piensa, en lo que siente, en lo que puede ser capaz, en su estado mental, en el querer ganar, en el conservar una ventaja, en el temor a no equivocarse, en cómo reaccionar ante las circunstancias y características de un juego, en cómo está preparado para lograr la meta, en fin, en su estado sistémico muy personal. Por otra parte, lo que he venido observando en el juego de los equipos mexicanos es que ya han desarrollado la decisión de anotar y de marcar bien cerrando el ángulo de disparo, al contrario, no dándole espacio ni oportunidad de tirar a la meta o al compañero en el pase. Si a esto, le agregamos la decisión de encarar y de disparar al marco o dándole el pase al mejor desmarcado. Creo que harán buen papel en el Mundial que se avecina. Pero, también veo que los equipos en las demás latitudes de otras naciones, ya han evolucionado de la misma o mejor manera, por lo que habrá resultados muy cerrados y competidos. Al parecer no habrá lugar para equipos débiles y no creo que ya los haya. Por lo que se dará la oportunidad, a que los jugadores desarrollen habilidades mediante gambetas o “driblis” personales escondiendo el esférico, para poder encontrar ángulos de tirar al marco desde cualquier espacio de la cancha, casi hasta desde la otra portería, dando lugar a innovaciones en el ingenio del jugador. Que las habrá muchas por jugadores que antes que nada se concienticen en sus habilidades y no pensar en sus limitaciones que medren su actuación futbolística. Se podrá entonces, considerar que el equipo que mejor acredite en su juego “la ecuanimidad” tendrá las mejores opciones de anotar y quien sepa aquilatar las condiciones y las circunstancias imperantes en cada juego contara con la mejor oportunidad de ganar.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". ¿Y México, Apá? La Patria Mal Querida y Peor Tratada por sus Infames y Mal Agradecidos Hijos. En la naturaleza hay varias especies y casos, de crías que se comen a sus progenitoras, una vez que esta les dio la vida. Son leyes naturales, casi invariables, útiles y necesarias para sobrevivir, permanecer y subsistir en su hábitat. Pero en la historia de México, que somos humanos, es muy lamentable que esto suceda. En bastantes ocasiones, a lo largo y ancho de mi brevísima vida cósmica, me tocó escuchar a muchas personas, de todas las edades, más hombres que mujeres. Hacer comentarios horribles y descalificadores acerca de mi amada Patria Mexicana. Clasistas, racistas, sexistas, machistas hasta feministas. Decían de su gente y el mestizaje, que no había salido muy bien, de sus costumbres que no valían la pena al lado de las de otras naciones, supuestamente modernas y superiores a la nuestra. De su maldita gastronomía plagada de chiles, frijoles y tortillas de maíz, que era una mierda. Su música vernácula, colección de ruidos insoportables, estridentes, con instrumentos desafinados e intérpretes famélicos. Hubo de todo, izquierdistas, derechistas, ateos, mojigatos, pobres y ricos, como concertados por un augusto, invisible maestro de ceremonias. Sin embargo, mi abuela materna siempre mantuvo una posición diferente a las que he mencionado. Fue ella, una joven viuda de la Revolución que vivió esa terrible época del México del Siglo XX, con cuatro pequeños hijos a cuestas, sin marido o familia que la apoyase. Sin embargo, salió adelante. Nos instiló un amor, respeto y orgullo a México y a la fortuna de ser mexicanos, que todavía pervive en todos nosotros. Pero parece que no todos tienen o tuvieron una abuela como la nuestra, especialmente, los malditos políticos de los partidos mexicanos. Ellos ven por ellos mismos, antes que por la Patria Mexicana. ¿Queréis nombres? La lista es larguísima en todos los bandos, ¡los conocéis de sobra! Los pleitos entreguistas de derechas e izquierdas. Los primeros, que a cada rato acuden a llorar en el hombro de los enemigos vitalicios y eternos de México, los gringos méndigos, a sabiendas que los van a traicionar en el momento menos esperado. Cuando dejen de serles útiles a sus planes e intereses. Los segundos, ilusos traidores listos para convulsionar a la Patria, con ideas que no encajan en nuestra idiosincrasia nacional. Lo saben y a pesar de eso, perseveran en sus planes divisivos de nuestro pueblo, ¡Cueste lo que cueste y tope donde tope! Estos babosos no se dan cuenta que el que siembra vientos, cosecha tempestades y sus pejendejadas se los van a llevar a todos a la chingada, pero no la del güey de AMLO.



