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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño". Las Tres "F"; Feo, Fuerte y Formal. ¡Oda a la Fealdad! Toda mi infancia y principio de mi pre adolescencia, escuché a mi santa abuela materna, decirme que los hombres deberíamos ser Feos, Fuertes y Formales. Con la primera característica cumplí sobradamente y con exceso, pues siempre fui un niño superlativamente feo. Físicamente era un rapaz orejón, dientón, flaco como un esparto, con piernas de Pinocho. Ojos pelones de asombrado o pasmado, fingiendo una inocencia que no tenía. Cabellos parados, "de resplandor", decían que, si me aventaban un puñado de lentejuelas, todas se ensartarían en ellos. En cuanto a virtudes anímicas, era socarrón, taimado, burlón, ocurrente y escurridizo, razones por las cuales, caía mal y atravesado. Más o menos, como patada en la entrepierna, a todos los adultos, tutores, tías entrometidas, vecinas chismosas delatoras y maestros pederastas afeminados. Ya he mencionado que ser un niño horrible, me salvó de las más horribles garras del maestro que abusaba de los niños bonitos. Los besaba y manoseaba, ¡Argh, bendita fealdad protectora! Nunca los envidié por ser bellos. Con la edad y el correr del tiempo, se acrecentó esa virtud, me refiero a la fealdad. Que siguió protegiéndome, en trances violentos de mis andanzas a pie y descalzo, por los caminos de la vida. En cuanto a ser fuerte, lo fui desde chiquillo también. Pues poseía la resistencia de las varas y ramas del mezquite, que son muy correosas, Aguantaba nalgadas y coscorrones al por mayor. Aun así, en la adolescencia, mi hermano mayor Hugo, nos regaló a mí y a mi gemelo, el Método de Charles Atlas, que practicamos con singular devoción y obsesión, por espacio de cuatro o cinco años. Los resultados fueron evidentes y notorios. Los combinamos con disciplinas de pista y campo del atletismo, en la Prepa Uno del Colegio Civil, de la UNL. (57-59). Bajo la tutela de "Fofi" Flores, entrenador honorario, que nos llevó a darle muchos triunfos a la prepa y a la universidad. Un entrenador gringo que nos vio correr, nos dijo que mi gemelo y yo, teníamos calidad olímpica, pero no le creímos. Las admoniciones y advertencias de mi santa abuela materna, en cuanto a mi formación masculina, sonaban y resonaban en mi memoria, a pesar de que ella había muerto muchos años antes. Así, que las demandas de fealdad y fortaleza física, las tenía satisfechas, con creces. En cuanto a la formalidad, la mamé desde niño, de mis padres, mi abuela y hermanos mayores, pues en nuestra familia y hogar, no se permitían medias tintas. Se cumplía con el "sí, si o no, no" del Evangelio y las preferencias de san Juan en el Apocalipsis, por los fríos o calientes, pero no por los tibios. Aquí, tengo que hacer un reclamo a mis progenitores, pues cumplir esta promesa, me ha acarreado más infortunios, antipatías y descalabros, en mi vida, de lo soportable humanamente. Dice el Gran Libro, que "Dios te manda las pruebas, del tamaño de tus fuerzas". Yo he terminado por no creerlo o que conmigo se equivocaron los Hados celestiales, y me las dieron para dar y repartir ¡a manos llenas! O que quizá, por ser gemelo, nos daban el doble para no equivocarse. A mis años, creo que he cumplido con las ilusiones de mi santa proto progenitora, estoy seguro de no haberla decepcionado. Cuando alguna dama, se entusiasma conmigo sin haberme visto, lo primero que hago es decirle mi edad, mi peso, mi cintura y mi estatura, con lo cual mido su interés en mi persona. Hasta ahora me ha funcionado de maravilla, pues ninguna ha insistido en conocerme en vivo. Eso lo dispongo así, para evitarme penas y rubores por mi manifiesta incapacidad senil. A pesar de todo, mantengo mi buen oído para las emisiones radiales, por lo cual reitero al Bronco, que nos devuelva a la banda de FM, la programación selecta, de Opus 102.
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
Que irresponsables son el Marcelo Ebrard y el Hugo Lopez Gatell, "Shaman in chief" (Jefe de chamanes). Dizque la vacuna Astrazeneca es SAFE (Segur). Dice un comunicado en The Washington Post de ayer "En el caso de la vacuna de AstraZeneca, el fabricante de medicamentos dijo en un comunicado el domingo que de los más de 17 millones de personas que fueron inoculadas con las vacunas, ha habido 15 eventos de trombosis venosa profunda (TVP) y 22 eventos de embolia pulmonar reportados a principios de marzo. Estos informes han dado lugar a varios países, entre ellos Alemania, Francia e Italia para pausar la vacuna..." Luego los autores turnan su atención a la cuestión estadística, donde afirman que "correlación no es causación", lo cual en muchos casos es verdad; y que es más bien "coincidencias", lo cual puede ser. Sin embargo, pueden afirmar "débilmente" que es el caso, hasta que Ricardo Garrés les hace una poderosa observación, como en el caso de Galileo "Y sin embargo, se mueve"... en esto, el caso es que tenemos otras vacunas como Moderna y la de Pfizer, en la cual también nos hemos vacunados millones, y NO se han presentado casos de trombosis, profunda o pulmonar. Ergo: Astrazeneca es culpable; igual que Ebrard y Gatell, pretendiendo que "No hay novedad en el frente occidental."... no, Marcelín: no es "Misión Cumplida", mas bien es "Misión Fallida." Si Marcelo quiere "vender" la vacuna a los mexicanos, puede decir "Los resultados de la vacuna se parecen a la lotería nacional, pero al revés. En cada rifa solo uno en un millón se saca el premio mayor, y en lo de la vacuna, solo uno "y medio" de un millón "se va" por la trombosis... así que éntrele, no sean panistas, digo, coyones, marchanta, "qui al cabo pa' morir nacimos..." si, pues. La "diference" es que en la Lotería Nacional ellos escogen quien gana, y en lo de la vacuna, la naturaleza, quien pierde. Pero como decía Arturo de Córdova: "eso no tiene la menor importancia." Y Joe Biden te va a dar "cordialmente" el "dedo cordial" con eso de "ceder" la vacuna Astrazeneca. Mi esposa y yo recibimos la primera vacuna de "Moderna" el sábado antepasado. Nos hicieron esperar media hora después de recibirla. Como eran varias filas de autos... mientras esperábamos alcancé a escuchar a un joven payaso gringo que le dijo a los de su fila: "esperen aquí, y no se mueran en mi turno" jajá... patético el idiota. Ccasi no dolió, si no fuera porque como cualquier Félix Salgado, me la aplicó "al capiscus" (chile). Después no tuve ningún síntoma, solo si me tocaba el lugar de la vacuna y me reía. Así que chavos, "no es cosa de risa."



