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- Categoría: El lector

Autor: José Manuel Reyna de la Fuente
Comentario:
Apreciable Perico Mayor, colaboradores y lectores; Al estar transcurriendo los años desde cuando dio comienzo el movimiento armado de la Revolución Mexicana, en la actualidad consideraríamos que para el progreso y desarrollo de nuestra nación, es preciso que los gobernantes no pierdan el sentido de equilibrio entre el capital y el trabajo. Por eso pensamos que debiera estudiarse por los jóvenes de hoy como ha sido la conducta de los gobiernos postrevolucionarios. El General Lázaro Cárdenas del Río sí reflexionó y actuó equilibradamente cuando abrió el paso para que el siguiente Presidente de la República fuera el General Manuel Ávila Camacho y no el General Francisco J. Múgica. El cardenismo ya había sido suficientemente obsequioso con campesinos y obreros y Múgica vino siendo muy radical en contra de la clase capitalista, tanto tienen derechos los que forman la clase trabajadora, como los que aportan dinero y bienes para la industrialización y productividad en una nación. Por eso hubiera sido desatinado que el General Múgica tomara la rienda gubernamental en este nuestro país, por el comportamiento tan especialmente presidencialista que asume la cabeza del Poder Ejecutivo. La Historia hablará de lo que es o no equilibrado por quienes nos han venido gobernando hasta ahora.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Que güeno que vinistes mi querido Juan Pueblo, tenias tiempo de no venir, me dejastes sólo y abandonado, con tantas cosas por contarte, unas vividas y otras soñadas, acuérdate de lo soñado en el viaje de regreso de los “estates” en el avión, que platiqué con el Sr. Presidente y que en el sueño me contó sobre la confidencia que tuvo con Trump y que se llevó de asesores pa que no lo juera fregar Trump, a Peña Nieto y a Videcaray para lo del inglés y lo del francés, por si se ofrecía, ya ves hay que ir preparado, me dijo. Pues “vóitelas” que güelvo a soñarlo… pero, ora con lo del general Sin Juegos, que ya no lo mandan de retache, pos luego aluego que me movilizo, ya ves como actúa tu Tío Lencho en los sueños, sin perder tiempo, pos que le llamo al Señor Presidente, ya ves la confianza que nos tenemos y fíjate lo que me dijo en sueños: “No comas ansias Lencho, no podemos fallarle a naiden, institucionalmente se trata de la institución más seria y fiel al Comandante de las juerzas armadas, la prerrogativa (bolas yo ni sé que es eso) es, si va a ser: juicio civil o juicio melitar, ¡ai lo verás, mijo¡. Pos así están y van las cosas Juanito, y antes de que se me olvide, hay en el zaguán cuando salgas, te separé unos elotitos, huevos de rancho, frutas y legumbres pa que no te malpases, te los llevas con to y morral. Güeno, deja que te siga apalabrando lo que siguió del sueño… Oiga Señor, le apregunté a mi Presidente ¿y por qué no se lo escabecharon los gringos al General Sin Juegos, si ya lo tenían aperzogao? Mira Lencho ya ves como es Trump de atravesao, fíjate lo que me dijo: “tradicionalmente en ordenamientos institucionales nade sucede en México si no pasa por el tamiz de nosotros, si no, no sucede”. Igualito que en lo del muro, de manera unilateral. Hazme tal favor Lencho, en tan semejante pensar. Y le siguió Trump diciendo: “…entre los que tengo en juicio y los apresados, ya no me caben, así que ve haciendo espacio, porque siguen los grandes que me encargastes, ya me puse de acuerdo con mi compadre Biden pa guardar y seguir con el orden en los dos países”. Hasta ahí el sueño hijo, y párale de contar. Te imaginas quienes serán esos grandes, Juan Pueblo. Ah, también… te llevas, unos quesos que traje de la majada por la mañana. Ve con Dios hijo, y te espero de regreso, pa seguir con el trote.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño". El Arte y Buen Hábito de Orinar y Defecar Adecuadamente. Un artículo serio. Primero; No posponerlos. Segundo; Observar los resultados. Tercero; Saber asearse. Temas que eludimos y son de gran importancia, para la salud y la vida en armonía. Por lo mismo, ignorarlos, son fuente de padecimientos penosos y dolorosos, que interfieren con la calidad de interacción social, de niños, adultos y también de los muy adultos. Son funciones fisiológicas normales, como el respirar, dormir, deglutir o bostezar, que acompañan al ser humano, hasta los últimos momentos de su existencia. Los profesionales y personas ajenas a la salud humana, no pueden imaginar, los cientos de artículos, investigaciones, teorías y tratamientos, escritos acerca de estos temas. Tanto en medicina, como en psicología. Desde la infancia, hasta la senectud, con sus diferentes variaciones funcionales y diagnósticas. Como de la importancia para el bienestar y la salud humana, que desgraciadamente, muchos desdeñan o pretenden ignorar. Todo comienza en la infancia, alrededor, poco antes o después de los tres años de edad, que marcan el primer gran hito extrauterino de la madurez del sistema nervioso humano. Al final de este período, comienza lo que se llama el control y entrenamiento de los esfínteres, ya sea espontáneo o inducido, por parte de los padres. Adelantarlo y forzarlo, es embarcar a los infantes en un mundo de angustias y frustraciones innecesarias, que tendrán consecuencias en su desarrollo posterior como seres humanos. Independientemente del abordaje teórico del observador profesional, que colabore en su diagnóstico y tratamiento, hay un acuerdo general, respecto a la importancia de estas fases en el desarrollo infantil. Algunos padres de familia, especialmente las madres, proclaman con orgullo que sus hijos aprendieron a avisar, o ir al baño, "solitos", poco después del primer año de vida. Esto, además de inhumano, es una clara señal de la urgencia materna, por deshacerse de la obligación de dedicar tiempo y paciencia, al desarrollo libre de conflictos, de sus pequeños. A la misma edad, el lenguaje marca otro hito en el desarrollo infantil, que los pediatras observan con suma atención. Para ellos es una señal fundamental e inequívoca, de su progreso total, en el camino de la maduración neurológica y cerebral. A partir de ese momento, los infantes de ambos sexos inician pautas de crecimiento, de diferente velocidad y variabilidad. Dependiendo del ambiente familiar y sus características físicas. Estas pueden ser y serán, de diferente duración y extensión en la vida de cada pequeño. Lo cual es normal, con sus diferencias, alrededor de una media estadística. Talla, peso, desarrollo del lenguaje y musculo-esquelético, del aprendizaje y muchos otros, son un ejemplo, de estos "marcadores", psicosomáticos. Pero hasta en este aspecto, la cultura es injusta con la mujer. Pues mientras al niño le permiten que orine donde y cuando le dé la gana, a las mujercitas las educan para que no dejen escapar, ni una gotita de orines. Las enseñan a aguantarse las ganas, con el resultado de las infecciones genito urinarias repetidas y los daños consabidos en sus frágiles organismos. Es dramáticamente triste, lo que ignoramos y desdeñamos, acerca de esos dos hábitos naturales y normales, apoyados en un mal entendido "buen gusto". Imagínense lo que sucede con el don divino de la sexualidad, omnipresente en nuestras vidas. ¡Pero esa es otra historia, que más tarde les contaré! Les advierto urgentemente, hay que aprender a orinar y defecar, y enseñarlo a los niños. Repito; No posponerlos. Saber asearse. Adenda Bronca; Ya sabes de qué se trata, Opus 102, FM, a cambio de una chamba de cuico en el Palacio de Cantera.



