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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
El arte del engaño. Trump y AMLO son aplicados discípulos en el arte de engañar. Nicolás Machiavelli fue autor del brillante libro llamado “El Príncipe” en el que da una inmejorable cátedra de filosofía política mediante el arte de gobernar con base del engaño y la amenaza. Así estos dos políticos Trump y AMLO difunden sus mentiras perversas. Son estos dos maestros del engaño los que nos tocaron. Inexplicable es, sin embargo, cómo la gente no solo se deja engañar, sino que se creen apasionadamente sus mentiras. En el caso de Trump piedra angular de su éxito es el descomunal odio racial hacia los mexicanos y en el caso de AMLO el rencor y agravio de una acendrada lucha de clases. El antídoto en ambos casos es al mismo tiempo el secreto de la felicidad: Amar sin medida.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; no es raro el problema del despojo de terrenos a los vecinos de Santa Catarina para la construcción de la empresa del señor Musk, relacionado con la ambición desmedida e ilegal del niño Samuel, que desea la instalación de la empresa del señor Musk; considero que deben promover un amparo, más que enviar una carta a los como dice la nota que leí, porque, eso y nada es lo mismo, con el niño Samuel, violador de la ley, porque escuchamos muchos juicios políticos a este personaje y hasta ahorita no se ve que el PRIAN le quiera aplicar la ley con juicio político; lo otro, que los que se amparen tengan sus títulos de propiedad y sean regulares sus predios, en este sentido, para poder ampararse, si no ya valió... sus intenciones; gracias por el espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Dlanod Grump, MAGA... Mexicans Are Great, ¡Amén! "Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto". Los Jefes de Compras y Jefes de Ventas, de cualquier Empresa o Supermercado vs. Diputados, Senadores, todos los Polacos y Jefes de Secretarías. Les dan el quince y las malas, a cualquier burócrata o ministro de economía del gabinete presidencial. Saben manejar mejor los vaivenes del mercado, con más precisión y menor margen de error. Saben que un mal cálculo, apreciación del mercado, les puede costar millones de pesos o dólares, a las empresas para las que ellos laboran. Y de pasada, sus chambas y el bienestar de sus familias. A los polacos les da igual que se pierdan miles de millones de pesos, por sus decisiones erróneas. Al cabo que la lana no es de ellos, ni les afecta en su trabajo o futuro. El caso de la fallida empresa oficial, SEGALMEX, es un ejemplo notorio, evidente, comprobable y palpable, de lo que estoy diciendo. No le importó ni un pepino al mismísimo AMLO, así como al responsable del manejo equivocado de ¡20 mil millones de pesos! Me pregunto a mí mismo y a ustedes, mis amados leyentes. ¿Cuántas porciones de Caviar Beluga, de Trufas del Perigord, Setas Gigantes y Hongos Italianos, Piezas de Langosta de Ensenada en nuestra Baja California, Lomos de Bacalao del Norte? ¿Cuántas botellas de Burdeos, Beaujolais, Oportos, Madeiras y Azores, Vinos del Rhin, de la Rioja y Brandies españoles? Sin olvidar a Dom Pierre Perignon y la Viuda o Veuve Clicquot con sus champañas. ¡Además de Rones Mexicanos y Antillanos! Nuestros Mezcales, Tequilas, Sotoles, Bacanoras y otros, para cerrar boca. No se diga, de los cientos de quesos de la Francia, la Italia y la España, con sus Jamones Serranos de raza ibérica, alimentados solo con bellotas. Sin olvidar a los gansos franceses que nos ofrecen sus hígados en forma de Paté de Foie Grass, para combinarlo con aceitunas de olivos españoles milenarios y de toda la Cuenca del Mediterráneo. Perdón por la distracción, pero la depresión que siento por los perritos de la calle maltratados por malos veterinarios, me llevó a esta lamentable digresión, evocando mis tradicionales antidepresivos, ¡O sea, no! Como diría mi gurú personal, el Pirruris. Pero, volviendo a mis amigos, los jefes de compras y de ventas de la iniciativa privada. Que hacen por la raza, lo que no hacen los méndigos diputados y senadores, conseguir los mejores precios para sus magros salarios. Deseo enfatizar las batallas diarias de estos señores, para obtener los mejores descuentos para compartirlos con sus clientes. Sabedores que la competencia puede dar precios más atractivos y ganarles el favor de los que compran. Estoy seguro, porque me consta, que ningún maldito burócrata, del área de la economía del país, pasa por estos esfuerzos y presiones diarias, para beneficiar a la raza y sus bolsillos. Falta, gastronomía mexicana.



