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Categoría: El lector
Creado: 07 Enero 2025

Autor: José Rivero

Comentario:

¡Arranca el 2025! Empieza el primer año completo del gobierno de la Sheinbaum y por su parte Donald Trump anticipa la radicalización de su gobierno. El pueblo está contento con la presidenta y los empresarios mexicanos sólo callan. Lo incierto es el rumbo que marca la cuarta transformación y mientras Trump profiere todo tipo de amenazas que creemos o esperamos se van a diluir de forma importante. Por lo pronto nuestra atención deberá centrarse en mantener un equilibrio financiero tanto en nuestros hogares como en los negocios. ¡Duro con la austeridad financiera! Sin embargo, el más importante objetivo seguirá siendo los familiares, cada matrimonio demanda más respeto y el triunfo del cariño tanto de esposos como de padres e hijos. La estabilidad y el amor familiar es el castillo a defender. Todos debemos poner atención en guardar comportamientos virtuosos. Conózcanos cuales son las virtudes humanas y cómo se construye la verdadera felicidad. ¡Saludos Raza! 2/ Ya no le echen gasolina al fuego. Y no le digan tarifas. El gobierno ha errado al prolongar los precios del transporte y si la clientela no puede pagarlos es porque ganan muy poco. Además, la gente se obstina en vivir en una ciudad y trabajar en otra. Las concesiones por su parte deberían ser temporales y no eternas. Algunos negocios podrían estar de acuerdo en pagar el segundo camión. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Arturo Meléndez

Comentario:

Ecos de las Fiestas: Entre la Alegría y el Desafío del Karaoke Navideño. La época navideña llega envuelta en melodías tradicionales que despiertan añoranzas: desde la dulzura de los villancicos hasta los versos de la pedida de posada que invocan imágenes de unidad y esperanza. Estos momentos, donde vecinos y familias se reúnen, se convierten en escenarios perfectos para una tradición que ha encontrado su lugar en las celebraciones modernas: el karaoke. Este "nuevo invitado" transforma las fiestas en oportunidades para descubrir talentos ocultos o, al menos, para disfrutar de interpretaciones emotivas y corales donde la imperfección se diluye en la calidez de las voces unidas. Desde "Jingle Bells" hasta clásicos rancheros, el karaoke se alza como un vehículo de conexión, arrancando sonrisas y aplausos entre los presentes. Sin embargo, como todo instrumento en manos del hombre, su uso puede desviarse hacia un terreno menos armónico. El karaoke, ese dispositivo que permite cantar con acompañamiento profesional, se convierte en un arma sonora cuando cae en las manos equivocadas: un par de entusiastas con exceso de entusiasmo alcohólico y un déficit de autocontrol acústico. De la buena intención inicial de animar la fiesta, la situación puede transformarse rápidamente en un espectáculo de "balidos" o "mugidos", como si el mismísimo karaoke quisiera vengarse de los abusos cometidos. No satisfechos con sus interpretaciones desafinadas, algunos cantantes "de vocación y no de talento" deciden compartir su arte con el vecindario entero, subiendo el volumen al máximo, como si así se redimieran sus fallas musicales. El resultado: vecinos atrapados en una sinfonía interminable de desastres vocales que ni los tapones de oídos más sofisticados pueden silenciar. Más allá de lo humorístico, esta situación refleja un problema que trasciende lo anecdótico: la falta de consideración hacia los demás. Las autoridades, muchas veces indiferentes o incapaces de intervenir, dejan a las víctimas de estas "serenatas involuntarias" librar su batalla solitaria contra el ruido. El karaoke es, sin duda, un regalo para la convivencia cuando se usa con moderación y respeto. Pero, como toda herramienta poderosa, requiere mesura. Así que, en estas fiestas, brindemos por la alegría, la música, y también por un poco de silencio respetuoso, para que todos podamos celebrar en paz. (Vía WhatsApp)

Autor: Gilberto Lozano

Comentario:

A Ernesto Piñeyro: Admito que simpatizo mucho con la retahíla de insultos que genera contra los políticos de manera generalizada, me divierte mucho su creatividad para ejercitarse mentalmente y evitar al alemán conocido como Alzheimer. Tampoco niego que cuando escribe con seriedad en su campo de especialidad tiene mi respeto, área psicología, pues habla con hechos y datos. En lo escrito por usted desde las vísceras, sin visión, sin argumentos, sin hechos, solo agresiones a los que pensamos que N.L. siendo un país independiente del Pacto Federal, todo sería mucho mejor; nos tocó experimentar la cruda que le deben haber dejado las posadas a su edad dorada. Aunque de manera empírica y a nivel muestreo, los tres casos de gemelos o mellizos que he conocido a lo largo de mi vida me hacen deducir que se reparten el cerebro durante la gestación, pues son buenos en temas específicos pero incapaces de ver el TODO. Considero para quienes pensamos que la democracia es el sistema político menos peor, pues qué mejor que la ciudadanía decida el rumbo de nuestro estado y se les pregunté si quieren o no seguir con el lastre y estorbo que representa un Pacto Federal totalmente violentado. ¿O piensa señor psicólogo que la ciudadanía de NL no ha aprendido aún? Con gusto lo leeré para ver si cambia las diatribas y descalificaciones a esta lucha de independencia, para debatir con hechos y datos, en lugar de tripas y amarguras de un embrión fronterizo y de pueblo, que solo falta que usted sea al profesor que degradaron en la Universidad de Nuevo León por sus conflictos personales. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: José Enrique Carrillo

Comentario:

Amigos de Monitor Político; feliz año 2025; que sea para bien de todos; incluyendo al niño Samuel; no hay odio con el niño, pero las críticas es por su trabajo, como representante de Nuevo León; el cambiar nombre de crimen organizado a terrorista no es la solución; está como el diputado Fernando el demagogo quien dijo: 50 años a los secuestradores y el pueblo contestó, primero que los detengan; no sirve cambiar nombres; eso no nos interesa; el pueblo busca soluciones a su seguridad personal y familiar; gracias por el espacio, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto". Tacos de Canasta y los Malditos Políticos Huevones. En mis muchas idas y venidas, o, mejor dicho, en mis múltiples visitas al DF ahora CDMX, tuve oportunidad de disfrutar estos deliciosos tacos en varios puntos de la ciudad. En especial a las salidas del metro, en alguna plaza o jardín y uno a espaldas del Nacional Monte Piedad. Todos ellos con su canasta, su plástico azul, el bote de salsa colgando a la parrilla de su inseparable bicicleta. Hasta me dio la impresión que eran una cofradía o asociación de hermanos taqueros, uniformados, vestidos y equipados de la misma manera. Es decir, canasta, plástico, bote de salsa, salero y bicicleta. Unos tenían una cubeta metálica, llena de sodas de diferentes colores, rodeadas de trozos de hielo. Los servían en platos de plástico, pero con un pedazo de papel de estraza nuevo para cada orden, del cual había un montón colgando de un alambre y el cliente tomaba como servilletas. ¿Por qué el título del ensayo? Explícome. Hace dos o tres años, vi un interesante documental, de un día en la vida de uno de estos taqueros. La rutina diaria de toda su familia, involucrada y comprometida para elaborar los tacos del día siguiente. La preparación de los guisos en la noche-madrugada, por la señora de la casa, el aseguramiento de las tortillas adecuadas, pues no todas sirven iguales para elaborarlos. La confección de cada tipo, hacer la salsa y finalmente, el acomodo uno por uno en la canasta, el rociado con aceite caliente, cubrirlos con papel y el plástico. Finalmente, montar la canasta en la bicicleta, que ya había sido inspeccionada por los chavitos, inflando las llantas. ¡Y a volar! por esas calles metropolitanas, hasta su punto exclusivo de venta, donde ya los esperaba una pequeña fila de hambrientos clientes. Se me antojó preguntarles a los malditos polacos, si son capaces de trabajar como ellos, al menos por una semana. ¡Lo dudo! Estos cabrones, salvadores del pueblo, probablemente a esas horas, o están emborrachándose todavía o durmiendo la mona, entre rascadas de verijas, ombligo y asterisco. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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