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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Póker de Ases. En el debate de candidatos para San Pedro Garza García brillaron los cuatro contendientes. Qué lástima que sólo va a ganar uno. Somos afortunados los ciudadanos de este municipio al contar con tan brillantes candidatos. Quizá, por lo menos, que los perdedores participarán en el próximo Cabildo. Aquí podemos dormir tranquilos.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; bien se dice que el niño Samuel no atiende cosas del estado; prefirió ver otras cosas de la patada, leo en Monitor de hoy, pues resulta que a las madres del poder judicial no les festejarán, su día de las madres, por falta de recursos; y seguro, habrá el falso discurso de los que acostumbra este niño gobernador adorándolas y lo más sagrado; lástima de persona, porque en mis valores no dejo de festejar a Carmelita, como mi madre que partió al camino eterno, dejándome la herida que no cicatriza y festejando en su recuerdo ese día, y este niño Samuel en su doble discurso, si tiene dinero para campañas políticas como Monterrey, presidente, culturales de su gobierno, no de poder judicial, entre otros eventos de su conveniencia y en su doble moral, es lo que molesta, porque en mi opinión a una madre siempre se le debe respetar, no por política, sino por lo que representa; este niño es un antiguo político que se escuda con algo; es caprichoso; como un Rey, y da a conocer el sistema político de MC regio; gracias por el espacio.
Autor: Lorena Morales
Comentario:
En el área de Planeación de la secretaría de Educación, Leticia Torres abiertamente creó un grupo de WhatsApp para promover el voto en favor de MC con el personal de la Secretaría de Educación, ¿lo ordenó Sofialeticia? Esto es un delito.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". NÚMEROS TELEFÓNICOS Y CORREOS ELECTRÓNICOS, DE MIS 4 HERMANOS FALLECIDOS. Este fin de semana, me dediqué a revisar los números telefónicos guardados en la memoria de mi teléfono fijo, con el fin de actualizar la lista. Es el único aparato telefónico que tengo pues me he negado a integrarme a la locura mundial de los celulares, a pesar de que reconozco su utilidad en situaciones de urgencia. De repente, me topé con los números de mis cuatro hermanos fallecidos, dos de ellos hace menos de año y medio. Tuve una sensación urgente de llamarlos, solo para saber cómo estaban y saludarlos. O para hacerles una consulta médica, psiquiátrica o legal, para complementar uno de mis artículos diarios y agradecerles por el estímulo que me dieron, cada vez que uno de mis temas, les había agradado. No me lo van a creer, pero por unos segundos, muy breves segundos, (¿Habrá segundos menos breves que otros?), perdí la noción del tiempo, el lugar, el espacio y la persona. Cosas que yo sé, forman parte de la exploración psicológica y psiquiátrica para poder determinar el grado de contacto con la realidad, de un paciente que se considera psicótico a priori. Me detuve, como en el borde o la orilla de un precipicio sin fondo, en el momento en que casi pulsé las teclas. Y sacudiendo con violencia mi cabeza, me obligué a despertarme de ese sueño pasajero y agradable, de evocarlos a ellos, esperando escuchar sus voces. Conozco varias personas y familias que están pasando por un intensísimo y doloroso proceso de duelo, por el fallecimiento de seres queridos, entre ellos, por los más queridos de los seres, que son nuestros hijos o hijas. Puedo afirmar, por experiencia propia, que no conocerán dolor más agudo, lacerante y desgarrador, en toda su vida, que la muerte de uno de sus vástagos. Por las causas que sean; accidente, enfermedad, auto infligida; a cualquier edad, nonato, recién nacido, infante, adolescente o adulto; hombre o mujer; bueno o malo; para un padre o una madre, un hijo, es un hijo, como quiera que se haya comportado. Cada día veo en los medios y las redes sociales, a las MADRES BUSCADORAS, incansables, invencibles e incesantes en la búsqueda de indicios que les señalen o confirmen la situación de sus hijos desaparecidos. Que, por los años que han pasado desde su desaparición, muchas son realistas y solo desean recuperar sus amados restos para darles una cristiana sepultura, a la cual podrán ir a llorarlos y platicar con ellos. Me duelen y ofenden la respuesta dada por las autoridades de todos los niveles, a sus quejas, sus dudas y solicitudes de ayuda. Eso es un verdadero CALVARIO, UN VIA CRUCIS, que no se merece ninguna madre. Volviendo a mis cuatro amados hermanos fallecidos, desde aquí les digo, que nos los he olvidado, que siguen vivos en mis sueños y recuerdos. A los tres que, desde mi infancia, me cuidaban, protegían, me llevaban en sus altos y fuertes hombros y me sentía el más feliz de los hermanos del mundo. Les prometo seguir guardando sus números telefónicos y hacerme a la idea, que podré contactarlos, aunque sea en medio de un dulce sueño, evocándolos. Su Hermano. Nota bene: Lo mismo sugiero a los demás dolientes, guardad sus números telefónicos y correos electrónicos de vuestros amados seres ya idos, pues, aunque seguirán en vuestra memoria cerebral, verlos, les dará una bella sensación de realidad. Créanme. ¡Que nadie los convenza de la mentira que hay un duelo patológico, este es para siempre! 2/ ¡HOLA, ARIEL! Compañero de verdad, pues lo fuimos en la Prepa Uno. (1957-59). Me creerás si te digo que desconocía todas estas virtudes de AMLO. Te agradezco infinito que me las hayas hecho evidentes y me revelaras esa desconocida esencia de tu admirado líder. De haberlo sabido antes, no hubiera publicado hoy el artículo que aparece, como siempre, al final del MONITOR POLÍTICO. ¡Que COINCIDENCIAS! De verdad, te lo agradezco y estoy seguro de que todo el pueblo mexicano también, sean o no, seguidores o adversarios de AMLO. Te pido un favor para no sentirme fallido, o inútil con mis letras de hoy, ¿Podrías responder con un SI o un NO, las preguntas que dirijo a todos los simpatizantes de AMLO? Así sabré si entendí a cabalidad tus descripciones de la conducta y personalidad de AMLO, pues a mí, que soy psicólogo, entrenado clínicamente para hacer pronósticos y psicodiagnósticos y con más de 50 años de práctica, no había detectado esa vena que describes de ÉL, (con mayúsculas), como lo sugirió el Beatísimo padre Solalinde. Saludos amigo y compañero de la Prepa Uno, Generación del Centenario del Colegio Civil. Nota bene, creo que ahora entenderás, por qué mi columna se llama, "Con Ojos de Niño... ". Soy un inocente al lado de los portentos ideológicos, como AMLO, et. al.



