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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
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1/ Primero un espinoso comentario: El costo de las medicinas en los Estados Unidos es varias veces más caro que los mismos medicamentos en otros países. Los consumidores poco se inconforman porque una mayor parte lo pagan las aseguradoras. Los laboratorios contratan a ex legisladores cuando éstos terminan sus cargos. ¿Quién paga entonces? Por supuesto que el mismo ciudadano cuando paga por los seguros de gastos médicos o cuando pagan sus impuestos. Ahora una cándida pregunta, ¿esto es una falla del régimen democrático-capitalista? ¿Los gobiernos se ‘sordean’? 2/ Primero las obligaciones. Los derechos humanos son sagrados, pero sin minimizarlos estos empiezan cuando nos preocupamos primero por las obligaciones humanas. El que no se preocupa por cumplir sus obligaciones no puede quejarse por que los demás no le respetan sus derechos. México está mal porque los mexicanos no estamos comprometidos con los demás, no hay patriotismo. Los mártires de las guerras en México dieron la vida pensando en los demás, pensando en sus hijos y pensando en la justicia para todos. ¿Dónde hay más hombres y mujeres de esos? Ciertamente hay mucho más fervor por los colores de los equipos de fútbol que por los colores de la patria. Antes de repudiar a los malos gobernantes tenemos que primero ser buenos prójimos.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
¡Camiones! Más camiones. ¿Hacen falta? Si los que hay no caben ¿podremos ver la solución? Ante una vialidad estrecha, ¿qué es lo que podemos hacer? Por lo pronto dejar de pensar de que estamos en Guadalajara o en Torreón con anchos adecuados de calles, sino en una solución de orden. Sí, de orden de administración de espacios y tiempos. Y, si las autoridades que viajan mucho a los Estados Unidos, se dan una vueltecita a McAllen y se suben a los camiones, se darán cuenta de la Organización del Transporte Público sectorizado, con todos los vehículos equipados y sincronizadamente comunicados para reducir tiempos de espera. Que McAllen era muy chico (ya no lo es en extensión) me comentaba, mi interlocutor de camión, comparando con el área metropolitana de Monterrey. Pues a sectorizarla en tres, cuatro o diez McAllens que la compongan. Este sistema de orden necesario ya les ha sido propuesto a autoridades del Estado en la época del Bronco, directamente a Manuel González en una reunión de Vertebra. El extracto de esta propuesta fue publicada, anteriormente en Monitor Político por su servidor y está ahí.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño. //1//. Los Quesos Malos de México. Dicen que en España hay 400 variedades y tipos de quesos. En Francia el número se eleva a los 500. ¡Increíble! Y en Italia, las cosas van por el mismo tenor, díganlo si no las pizzas y las pastas con quesos y derivados lácteos. Son países queseros, amén de otras delicadezas gastronómicas. Lo digo sin menospreciar nuestra variadísima culinaria, reconocida en todo el sistema de la Vía Láctea y sus alrededores. Je, je, je. Cuentan que el presidente Charles De Gaulle, exclamó en una ocasión, ¡Es imposible gobernar un país, con tal cantidad, variedad y tipos de quesos! Yo creo que lo dijo, lleno de orgullo, para demostrarle al mundo, la capacidad e inventiva de su pueblo, en la elaboración de este delicioso bocado. Anthelme Brilliat-Savarin, el famoso gastrónomo galo, dijo, que, "Un banquete, por más delicioso que sea, si le falta queso, es como una bella dama sin un ojo". (No lo entendí). En México los quesos son malos y muy malos. Algunos son peores aún. Es lamentable, pues se podría desarrollar una seria industria quesera, si nos lo propusiéramos. Vaya usted, mi amado, querido y evanescente lector, a un mercado. Pida probaditas de los quesos que crea que son los mejores. Se decepcionará con lo soso e insípidos que son nuestros productos lácteos. Un familiar que trabajaba proveyendo materias primas para la elaboración de quesos a la industria, me advirtió, "No compres tales y tales marcas de quesos, pues son venenos potenciales, para el consumidor". Esto, por la cantidad de componentes ajenos y extraños a la leche, que les incorporan en el proceso de elaboración. ¡Gracias mi querido y acomedido pariente, por tus advertencias! En mi caso, es doble o triple el agradecimiento, pues el queso es uno de mis alimentos favoritos y de mi familia. La semana pasada leí que la Profeco, bajó del macho a un montón de quesos reputados como muy buenos, por mentir al consumidor, con etiquetas adulteradas. ¡Hurra! Leí, también, una reseña de 10 quesos mexicanos de altísima calidad, pero que solo se conocen y consumen en sus lugares de fabricación. Tráiganlos a Monterrey, de seguro se los compramos todos. //2//. Para cada Crítica, una Propuesta Correctiva. Hace muchos años, leí un apotegma francés que decía, "El que critica, tiene la obligación moral de proponer soluciones a lo criticado". Creo que es una visión buena y justa, del arte o vicio de estar criticando a diestra y siniestra, los actos ajenos. Es muy fácil, ver la paja en el ojo ajeno y no percibir la viga en el propio. Ya lo dijeron hace varios miles de años. O como dice el dicho norteño, "La zorra, no se ve la cola". Conozco personas, que en los pueblos de antaño se sentaban en una mecedora, al frente de sus casas. En la mañana temprano y por las tardes al "pardear" el día. Eran por igual, hombres que mujeres. A todos veían al pasar, a todos detenían e interrogaban, para enterarse de sus asegunes personales. Estaban enterados de la vida y milagros de todos sus vecinos, y aun de los que no lo eran. A veces se reunían en una plaza, varios comunicadores chismosos locales para intercambiar notas entre ellos. En estos tiempos modernos, la mecedora fue reemplazada por el teléfono de la casa y más recientemente, por el celular. Éste permite la difusión y transmisión instantáneas, de los hechos vistos y observados, desde el mismísimo campo de batalla social. Los lugares más comunes, son los pasillos de los super mercados modernos, que permiten esconderse entre filas de productos para fisgar y escuchar. Pero volviendo al arte de criticar, lo practican todo tipo de personas, fifís, conservadores, popoffs, neoliberales, reaccionarios y chairos. Aunque no lo crean, ¡Hasta los curas, los "izquierderechistas, derechizquierdistas" (sic), y las monjitas!
Autor: Ricardo Garrés Valdez
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Mensaje de una colega economista de la UANL, refiriéndose a AMLO: "Todos los indicadores económicos, de violencia, de narcotráfico, de inmigrantes han empeorado, hasta el número de pobres. Especialmente el índice de corrupción, no ha corregido nada. Es un merolico. Tú eres de estadísticas, analízalas. Es puro mentiroso". Mi respuesta es la siguiente: Es cierto que las estadísticas no bajan con AMLO... pero también es cierto que no bajarían con nadie, menos con las lacras corruptas del PRI, o del PAN, con tipos como Fox y Calderón, quienes antes, Fox estaba en quiebra, y el dipsómano de Calderón era un simple jodido, quien siempre vivió del presupuesto, haya sido en el gobierno, o del PAN. Un nuevo régimen hereda una cauda de fechorías, arreglos, leyes a modo, corrupción, etc. Las revoluciones tardan en afianzarse: primero hay que destruir el "ancien regime" de opresión, explotación e inequidad, segundo, fijar las bases del nuevo orden. Una revolución pacífica es casi imposible: los del antiguo régimen se oponen, como en el siglo XIX, empezando por la iglesia, luego, después de la revolución violenta, con los cristeros... los conservadores con Huerta y el asesinato de Madero. después, capturan el movimiento gente diferente a los ideales iniciales de Zapata y otros... Y terminamos mal. Con AMLO, necesitamos que viva de perdido 50 años más, y con fuerza, para que MORENA no sea capturada por los ladrones de antes. Es un cambio de paradigma. ¿Por qué 50 años y no 35 o 5? porque Thomas Jefferson, uno de los fundadores de Estados Unidos sentenció en aquellos tiempos: Vamos a necesitar una revolución cada 50 años" en Estados Unidos. En México la necesitamos cada diez años... Debo de aclarar que me han acusado de muchas cosas, como mi colega en otra ocasión: "No te hagas, tú, eres fifí"... Pos' si, pero un "fifí traidor" jeje.



