Autor: Ariel Zapata

Comentario:

Después de no asistir a ver a Los Tigres en el estadio de CU, de la UANL, en esta temporada, iré a verlos en su primer juego de la Liguilla contra el Guadalajara, para ver a los mexicanos seleccionados en acción si es que los alinean, pero quiero más que ver a ese jugador que se atreve a enfrentar rivales entrando al área, driblar, amagar, disparar y anotar Gol. Jugador que sabe desmarcarse, dar el pase preciso dentro y fuera del área, servir de pared y escurridizo con el balón pegado al pie. Jugador que le hace falta a la Selección Nacional junto con Lainez y Ozziel Herrera. Mismos que habrán de destacar en la Liguilla para ser incluidos en la lista final. Así tiene que ser. To be or not to be, that is the cuestión. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". Dramas Domésticos Tragicómicos. Estoy seguro de que cualquier persona ha experimentado varios de estos dramas domésticos en algún momento de sus vidas. Todos tienen como origen la falta de planeación y anticipación, en el manejo de las adquisiciones para el buen funcionamiento de un hogar. Así como por descuidos increíbles. Todos se dan entre las cuatro paredes de la cocina, el cuarto de baño y la recámara. Voy a numerarlos, sin orden de importancia, solo con el fin de aclarar los límites de cada uno de ellos. Veamos: 1.- El último cuadrito de papel sanitario. Tratas de optimizarlo, pero solo cubre uno de tus dedos, los demás están expuestos al contacto íntimo con tu cuerpo y las consecuencias conocidas. 2.- Solo queda una lajita transparente de jabón del baño, alcanza para frotarte las manos, cuando lo intentas, se resbala y se va por la coladera. 3.- Se acaba el agua caliente en invierno y estás enjabonado de pe a pa. ¿Qué haces? 4.- Se va la luz cuando te estás rasurando, bañando o aseándote en el retrete o te acabas de sentar a cenar.  5.- Pusiste el aceite y quebraste los huevos en el sartén y te das cuenta de que no hay en toda la casa ni un maldito cerillo, encendedor o antorcha de gas, para encender el fuego. ¿Qué cenas? 6.- Terminaste de hacer del 3, o sea del 1 + el 2, vaciaste el preciado contenido de tus intestinos, acompañado de suficiente o excesivo papel sanitario. Le bajas a la cadena y ves con horror que se tapó el sanitario y el agua chocolatosa empieza a subir y subir, hasta llegar a la orilla del excusado y se derrama por todo el piso del baño. No tienes una pompa, para detener la inundación escatológica. Los zapatos, sandalias o pantuflas que llevas, se impregnan y en un arrebato intentas tomar la toalla para salir y pedir auxilio y se te cae, absorbiendo una gran cantidad del derrame. 7.- Te levantas un domingo, modorro o crudo por la parranda del sábado y decides cepillarte los dientes con ojos entrecerrados, pues te lastima la luz, pones la pasta en el cepillo y no te das cuenta que la cucaracha, tamaño familiar, que creías haber matado la noche anterior picándole en medio de los ojos, estaba descansando en tu cepillo y la restregaste contra tus dientes y parece que traes un frijolazo, pero se mueve y el sabor no es el mismo. 8.- Un lunes por la mañana, con las prisas, pones la percoladora mientras acabas de arreglarte y te sirves una taza sin azúcar del aromático brebaje, tomas tres o cuatro sorbos y de repente, en la taza, a tres centímetros de tu cara, ves que junto con el café se hirvió una prima de la cucaracha tamaño regio, que te ayudó a cepillarte los dientes una hora antes. 9.- Azúcar y café...  10.- Salero sin sal. 11.- Pones la ropa a lavar, abres la llave del agua, se empapa la ropa y la caja del detergente está vacía. 12.- Llanta ponchada o sin aire, por la mañana al salir de casa al trabajo, la escuela o llevar a los hijos a la suya. 13.- Por último, cuantas veces se te han caído en la taza del sanitario, por diferentes causas y descuidos, los lentes, tu reloj de pulsera, el celular, el cepillo de dientes y el del cabello, la dentadura postiza, el peine, el tubo de pasta dental y ¡hasta la rasuradora! ¿Te ha pasado, te parecen familiares las escenas o crees que son exageraciones mías? Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.