EL NORTE
Jorge Santos Reyna, presidente de la Caintra Nuevo León, señaló ayer que tres de cada 10 de sus empresas afiliadas reportan inspecciones ilegales por autoridades de los tres niveles de Gobierno. Santos dijo que debido a eso buscan impulsar la Ley de Procedimientos Administrativos, para que se establezcan reglas claras y se homologuen los procesos de inspección. El Senador morenista Enrique Inzunza, acusado de vínculos con el narcotráfico por Estados Unidos, ejerce el control del Supremo Tribunal de Justicia de Sinaloa a través de una red de familiares y allegados en puestos clave. El gasto en pensiones y el nivel de la deuda pública tocaron un nuevo récord desde que entró el Gobierno de la 4T, que ahora encabeza Claudia Sheinbaum. Estados Unidos amagó con atacar, incluso vía terrestre, a los cárteles del narco en caso de que México o cualquier "Gobierno cómplice", no hagan lo propio. Entre gritos y la emoción por su regreso a México, BTS causó euforia este miércoles al saludar desde el balcón de Palacio Nacional a las 50 mil fans que se dieron cita en la plancha del Zócalo.
M.A.KIAVELO (El Norte)
MAL quedaron los políticos de Aguascalientes con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. LA ceremonia en la que le entregaron las llaves de la capital fue interrumpida por la regidora de Morena, Martha Martínez, quien encaró a la española para decirle que lamentaba que fuera utilizada por lo que calificó como "un grupo de políticos corruptos". FUE una descortesía de la morenista, por decir lo menos, pues no dejó transcurrir un acto público y seguro que no le gustaría que les hicieran lo mismo en un evento de los guindas, pero también mala la actuación de los panistas hidrocálidos, que organizaron el acto y fácilmente fueron rebasados por ¡una manifestante! LA Alcadesa y veterana militante del Partido Popular, quien es vista por muchos como seria aspirante a la Presidencia del Gobierno de España, tuvo elegancia para no engancharse. LA madrileña tomó el toro por los cuernos y señaló que el debate es el noble ejercicio de la política. EN medio de la escandalera dijo que quienes hacen política deben "combatir las ideas, no a las personas. No se acosa, no se persigue; no se va a instigar miedo para que alguien calle y para que solamente se oiga una voz". ¡Olé!... / TAAANTO que pregona Samuel García que su Gobierno es primer lugar en inversión extranjera, captando -según él- "trillones de pesos". PERO ayer que tenía la mesa puesta para presumir una megainversión real en un evento harto relevante, como fue la inauguración del Costco más grande de América Latina en el municipio de Escobedo... ¡el Gober no asistió!
PROTÁGORAS (El Horizonte)
¿Ha notado usted, estimado lector, que el municipio de MONTERREY, capital de Nuevo León, ya se ‘empanizó’ más? No… No hablamos de que ahora anden comiendo más milanesas o más pollo empanizado de la Kentucky, sino de que el PAN, pero no el de comer, sino el partido político, ya se afianzó más en los puestos claves de la administración ‘adriancista’. ¡Wuoraleee! Ahí le va: Acuérdese de que salió Karina Barrón de la Secretaría de Desarrollo Humano, en medio del escándalo por su detención. ¿Quién entró a tan, pero TAAAAN importante secretaría? Pues nada menos que Fernando Margáin Sada, un panista de cepa eminentemente albiazul. Siendo que Karina, al menos en su último período, era priísta. ¡Ufff! Pero, además, en el lugar de Margáin Sada, que ocupaba la Jefatura del Gabinete regio, entró OTRA panista, que es Wendy Cordero. ¡Mega uffff con sabor a pan dulce! Pero ahí no acaba todo. En lugar de Wendy, o sea, a la dirección del Instituto Municipal de las Mujeres, entró África Elizondo, que, aunque su nombre suene exótico y lejano, es ooootra panista que asume un puesto muy clave en el gobierno de Adrián de la Garza. ¡Ufff, con sabor a volcán de chocolate! Y ya para rematar, tras la salida de Jovita Morín de la Contraloría de Monterrey, entró Tania Hernández, por supuesto palomeada por el enclave panista de esta administración “bicolor”. ¡Riájale! ¡Esto ya parece banquete de la panadería! ¿Y por qué tanto panista en los meros puestos claves del municipio regio? Pues, dirían los analistas, y uno que otro grillo, todo indica que es una movida para afianzar más la alianza con el PAN y buscar que no se disgregue la dupla que hacen con el PRI. Acuérdese que ya viene el 2027 y Adrián no puede darse el lujo de que sus colaboradores pitufinos se dejen llevar por el canto de las sirenas. ¡Híjoleeee!
LOS INFILTRADOS (ABC)
Llaman a Clouthier desde la cúpula. Ahora que todos los aspirantes a contender por la gubernatura de Nuevo León por Morena presumen en sus redes sociales cercanía con personajes importantes del partido a nivel nacional, Tatiana Clouthier fue la única invitada por la presidenta Claudia Sheinbaum al desfile conmemorativo de 5 de Mayo en Puebla. En días pasados se habló mucho de la cercanía de Waldo Fernández con Citlali Hernández, encargada de la Comisión Nacional de Elecciones, y después Judith Díaz y su relación con Ariadna Montiel, líder nacional del partido, mientras que Tatiana Clouthier publicó ayer foto con Olivia Salomón, titular de la Lotería Nacional. Dicen Los Infiltrados que lo más importante fue en la tarde, cuando la titular del Instituto de Mexicanos y Mexicanas en el Exterior fue convocada a una junta, pero ya en la Ciudad de México, ni más ni menos que en Palacio Nacional, de la que se desconocen por ahora los detalles y su repercusión en Nuevo León. / En Escobedo, el alcalde con licencia Andrés Mijes inició el día con una decisión clave al solicitar licencia para competir en el proceso interno de Morena rumbo a la gubernatura, con lo que oficializa su intención y se mete de lleno a la contienda. El movimiento lo coloca entre los perfiles visibles dentro del partido en un momento en que comienzan a definirse tiempos, estrategias y posicionamientos entre quienes buscan encabezar el proyecto en Nuevo León. Dicen Los Infiltrados que antes de formalizar su salida, Mijes buscó a Tatiana Clouthier para avisarle de su jugada, en un gesto que más que cortesía revela cálculo entre aspirantes que ya empiezan a medir fuerzas en la interna.
TRASCENDIÓ (Milenio)
Que más feliz que niño en juguetería andaba ayer el gobernador Samuel García, al estrenar el segundo Black Hawk que llega para labores de seguridad en el estado. El mandatario presumió por todo lo alto la adquisición, pero además le dio shampoo de cariño a las fuerzas federales, estatales y municipales por los trabajos de coordinación, por aquello de la buena relación institucional. Tan feliz andaba con el helicóptero que desde ayer el Periódico Oficial del Estado estrenó como imagen los dos Black Hawk y la leyenda “No bajamos la guardia”. Es la novedad.
REDES DE PODER (Reporte Índigo)
Cuentan los allegados al Gobierno del estado que al interior de la Secretaría de Igualdad e Inclusión se están dando con todo, simpatizantes naranjas contra otros simpatizantes naranjas. La cosa es que desde la llegada de Félix Arratia como titular de la referida secretaría comenzó un ambiente negro, a raíz de que llegó con personal que simpatiza con él, pero en la dependencia continúan trabajadores que simpatizan con su antecesora, Martha Herrera. Platican que el ambiente está tan negativo, que se llegó al extremo de prohibirle a los “marthistas” seguir en sus redes a la exsecretaria y hoy dirigente de Movimiento Ciudadano en Monterrey, o darle “likes” a sus publicaciones. De plano el horno no está para bollos en la Secretaría de Igualdad e Inclusión.
JOSÉ FRANCISCO GÓMEZ HINOJOSA
SIETE PUNTOS. Bajarle dos rayitas. 1. Durante mucho tiempo impartí clases de tanatología. Una de las temáticas se centraba en el manejo de las enfermedades ajenas, con el necesario respeto a quienes las enfrentan. Señalaba tres maneras equívocas -aunque muy bien intencionadas- que, en mi opinión, utilizamos para tratar de acompañarlas. Al mismo tiempo, recomendaba una, en apariencia poco significativa pero muy respetuosa. En estos años recientes he agregado otra al primer grupo, repitiendo que parten de una posición de amor e intento desinteresado por ayudar de manera efectiva. Van. 2. El primer acercamiento a la persona enferma muchas veces es de regaño. Ante el resfriado que anticipa malestares, se le agrega uno más con la pregunta: “¿pues ahora qué hiciste?”. Y si la respuesta refleja algún descuido del acusado -sudó y no se bañó de inmediato, bebió refrescos helados, olvidó la chamarra durante el frente frío- arriba el contraataque: “¡Ya te he dicho que no seas tan descuidado! ¿Por qué no me haces caso?”. Esta actitud esconde o refleja la preocupación de lo que se puede venir: desde dedicarle demasiado tiempo al afectado hasta perderlo para esta vida. n3. Una segunda reacción busca desautorizar las medidas tomadas por quien sufre la dolencia. “¿A qué doctor estás viendo? ¿A Y? Ese no sirve para nada, es un charlatán y solo te sacará dinero. Tienes que ir con Z. Es el mejor”. No falta quien te saca la cita con el galeno, te exige una foto entrando a su consultorio y, de preferencia, un video como evidencia de la entrevista. Es hasta capaz de surtirte la receta y, como esta amable amistad sabe más que los médicos, agrega algunos remedios que, sostiene, son inclusive más efectivos que los medicamentos recetados. 4. Hay quien va todavía más allá, y es el catastrofista-trágico. Comienza interrogándote con mucha amabilidad sobre los síntomas que presentas, el tiempo con el achaque a cuestas y el tratamiento que sigues, para rematar con un “¡Híjole, a un amigo le pasó lo mismo, y después de una larga y dolorosa agonía, acaba de fallecer!”. Consciente de sus tenebrosas palabras, matiza: “¡Claro!, cada persona es diferente y no todo mundo corre la misma suerte, pero yo que tú -remata- ponía mis cosas en orden, afinaba el testamento, y me preparaba para lo peor”. 5. A estas aproximaciones, repito, bien intencionadas pero indebidas, he añadido una que se me ha venido presentando en los años recientes. Se expresa con un “¡por favor, para que yo me sienta bien, haz esto!”. Es decir. “Te sientes mal, y piensas que es un simple resfriado: por favor, para que yo me sienta bien, ve al hospital a que te revisen”; “tu dieta no incluye, en mi opinión, suficiente proteína: por favor, para que yo me sienta bien, tómate estos sobrecitos que la contienen”. Obvio que surge la pregunta: ¿quién tiene que sentirse bien, el consolado o quien consuela? 6. Sugiero que desde ambas trincheras se haga un esfuerzo, y quien se preocupa por el ser amado le baje dos rayitas a su inquietud y que, con profundo respeto, ofrezca ayuda sin imponerla. Del otro lado también hay que dar un paso adelante, y disminuir dos rayitas a su autonomía e independencia. No se puede rechazar de tajo la sugerencia de alguien que quiere lo mejor para mí, como tampoco exigir al otro lo que yo considero mejor para su salud. La tanatología, ciencia más del buen vivir que del buen morir, cada vez incorpora más a sus tareas el respeto y la consideración. 7. Cierre icónico. Si nunca es bueno presumir nuestros logros, todavía es más peligroso aducir una supuesta superioridad moral sobre adversarios y contrincantes. Y no solo porque nadie es perfecto, sino porque una de las especialidades que tiene la política partidista es destacar desde errores hasta delitos de los opositores. En los últimos años se ha esgrimido, como un mantra ético, que la actual clase gobernante es moralmente superior a la oposición -y aquí caben todos los que piensan diferente-. Sus recurrentes escándalos de corrupción confirman lo contrario. (ExVicario General de la Arquidiócesis de Monterrey)
HUGO ALFREDO HINOJOSA (El Universal)
De cara a estas semanas de política convulsa, al escuchar cómo se presentan y expresan los políticos que debaten en los medios de información, me pregunto, sobre todo: ¿a quiénes le hablan? No a la gente, no a nosotros. Y lo entiendo. Supongo que dentro de las dinámicas de su comunicación política hay una máxima que implica mantener confundido al escucha. Lo que más me inquieta, sin embargo, es la mediocridad del debate: no se “debate” sobre las necesidades de las personas sino sobre la existencia y permanencia de un núcleo del poder. Por tanto, quiero hacer el ejercicio de escribir esta columna desde la postura de un ciudadano que no encuentra en su representante a un interlocutor. Por tanto: ¿para quién escribo? Simulemos: El problema fundamental de Macbeth como personaje no fue asesinar al rey Duncan, su primo. Ese acto, por desalmado que fuera, pertenecía a la lógica de supervivencia e inestabilidad política del siglo XI. La verdadera desgracia del personaje fue más profunda: la consagración de una idea luego del crimen que comete, el asesinato del sueño, que edificó una realidad alterna en su mente, en el destino de Lady Macbeth y en el ambiente metafísico de toda la pieza escrita por William Shakespeare. Macbeth no cayó en desgracia por lo que hizo, sino por la excitación de su percepción producida por la idea: el asesinato del sueño y con ello el remordimiento. Lo que emerge con claridad al estudiar la obra, así como variantes de su puesta en escena hasta el montaje cinematográfico de Akira Kurosawa, es un mecanismo que trasciende el drama isabelino: las ideas, cuando se hiperbolizan hasta perder anclaje en la realidad, construyen mundos que terminan habitando otras personas y modificando el rumbo sociopolítico de comunidades enteras. Durante el Medievo y el período isabelino no existían universos digitales, pero el oscurantismo de la época permitía, a través de la metáfora y la poesía, crear realidades alternas en el imaginario de la masa: brujas, demonios y presagios que operaban como verdades compartidas, cuasi tradiciones, con independencia de su verificabilidad material. Ese mismo mecanismo opera hoy en el espacio digital a través de las redes sociales. La diferencia no es de naturaleza sino de velocidad y escala: una idea exacerbada hasta perder su anclaje en lo verificable ya no requiere siglos para precipitarse en el imaginario colectivo; puede hacerlo en menos de una hora. Bajo este contexto, Paul Virilio sostuvo que quien controla la velocidad controla la realidad, porque cuando la aceleración supera la capacidad de verificación humana, la imagen llega antes que el hecho y lo condiciona sin que nadie lo advierta. Hoy esa advertencia describe lo cotidiano: las noticias falsas carentes de contexto (fake news) que inundan los canales sociales confirman que la sociedad contemporánea habita encuadres, burbujas y cámaras de eco que la aíslan, más que en cualquier otro momento histórico, de la verdad verificable. Jean Baudrillard había descrito ese umbral con precisión filosófica: los hechos ya no tienen una trayectoria propia, sino que nacen en la intersección de los modelos de los medios tradicionales de comunicación, y la precesión del simulacro sobre el referente define un orden semiótico en el que lo real se produce a partir de matrices combinatorias “sin original que lo valide”. La hiperrealidad de Baudrillard nombra ese estado consumado: las representaciones ya no reflejan la realidad, sino que la sustituyen, y los simulacros autónomos moldean la percepción colectiva produciendo una experiencia del mundo más intensa, coherente y consumible que la propia realidad material. Una verdad no ligada a la verificación sino inclusive al sentimiento, por tanto, voluble. Lo que ocurre hoy en México no es ajeno a ninguna de estas advertencias. Es, quizás, su manifestación más nítida en el continente americano durante los últimos treinta años. El sistema de gobierno actual del país nació como narrativa antes de existir como programa. Esa secuencia no fue accidental: en el orden político contemporáneo, la narrativa no antecede al proyecto como ensayo o boceto, sino que lo suplanta. El relato de la transformación histórica no describía una realidad en construcción: la producía. Cuando el sistema articuló ese esquema no estaba gobernando todavía; estaba operando exactamente como Baudrillard lo habría predicho, generando un simulacro lo suficientemente coherente como para que millones de ciudadanos lo habitaran antes de que ninguna política pública lo justificara. La precesión del modelo sobre lo real no es una falla del sistema político mexicano: es su arquitectura más deliberada. Lo que nadie señala con suficiente rigor es lo que esa arquitectura revela sobre el sujeto central supuestamente beneficiado. Porque si la narrativa precede y suplanta al programa, entonces el ciudadano no ocupa el centro del proyecto político; ocupa el centro del relato. Y entre ambas posiciones media una distancia que, en condiciones normales, se mediría en indicadores de bienestar, en movilidad social, en certeza jurídica, en empleo formal. En cambio, en el espacio que gobierna la idea hiperbolizada, esa distancia se mide en intensidad emocional, en adhesión identitaria y en la velocidad con que el adepto reproduce el encuadre. El pueblo, en tanto concepto de la clase política mexicana, dejó de ser un conjunto de personas con necesidades verificables para convertirse en el significante privilegiado de una disputa por la idea del poder, no por el poder mismo. Esa distinción no es menor. Macbeth tampoco gobernaba Escocia en sentido estricto una vez que la idea lo había consumido: administraba el miedo que su propia narrativa requería para subsistir. La diferencia entre el thane de Glamis y la clase política contemporánea es que el primero al menos reconocía, en sus monólogos, la naturaleza de su extravío. La modernidad política produce actores que han perdido esa capacidad de introspección porque el simulacro ya no deja márgenes de exterioridad desde donde examinarse. La velocidad es el agente corrosivo de ese proceso. Virilio lo había formulado con una lucidez que a estas alturas suena menos a teoría que a diagnóstico clínico: la dromología, la ciencia de la velocidad determina quién tiene acceso a lo real y quién queda atrapado en la sucesión de imágenes que lo sustituyen. Cada reforma estructural del ciclo político reciente siguió esa misma lógica: el ciclo de legitimación discursiva se completó antes de que cualquier análisis de consecuencias alcanzara masa crítica en el espacio público. Cuando las voces críticas articularon sus argumentos con evidencia, el simulacro ya había ganado la carrera. Lo real llegó tarde, como siempre llega cuando la velocidad trabaja para quien controla la narrativa. Y lo real, cuando finalmente se impone, lo hace a través de los cuerpos que no tienen acceso al relato: las empresas que recalibran sus decisiones de inversión, los trabajadores que no encuentran el empleo que la narrativa prometía, los proyectos que se detienen en silencio sin que ningún comunicado oficial los nombre. Baudrillard describió ese mecanismo como el punto en que el mapa precede al territorio y lo genera, de modo que el territorio, cuando diverja del mapa, parecerá el error. México vive esa inversión con una puntualidad que asombraría al propio filósofo: cada señal económica adversa es leída, desde el poder, no como consecuencia de una decisión sino como evidencia de la resistencia que justifica profundizar el proyecto. El circuito es perfecto en su clausura. El problema que enfrenta el país no es, por tanto, un problema de políticas públicas defectuosas que podrían corregirse con mejores técnicos o con mayor voluntad política. Es un problema de ontología política: la clase gobernante ha construido un orden de realidad en el que los efectos materiales de sus decisiones son tratados como perturbaciones externas del relato, no como consecuencias de éste. Cada resistencia institucional se lee como sabotaje de los poderes fácticos; cada advertencia técnica, como expresión del conservadurismo que la transformación debe vencer. La narrativa no aprende porque no fue diseñada para aprender: fue diseñada para expandirse. Esa expansión tiene una dirección estructural que conviene precisar. La lógica de la idea hiperbolizada no admite equilibrios: requiere que todo actor con capacidad de producir realidad alternativa quede subordinado al relato central o sea expulsado del campo de lo legítimo. Las empresas no son, en este esquema, únicamente agentes económicos: son también productores potenciales de sentido, y por tanto, competidores en la disputa por lo real. Apretarles las cuerdas regulatorias, energéticas o jurídicas no responde sólo a un impulso ideológico sobre la soberanía del Estado; responde a la necesidad profunda, acaso inconsciente, de que ninguna voz exterior al simulacro conserve la credibilidad suficiente para contradecirlo. Los radicales, esa fracción de cualquier proyecto que convierte el medio, en fin, son quienes ejecutan esa lógica con mayor coherencia porque para ellos el contenido de la idea ha reemplazado completamente a sus efectos. Son, en ese sentido, los personajes más auténticamente shakespearianos del drama contemporáneo. Virilio advirtió que la aceleración produce lo que denominó el accidente integral: un colapso de escala sistémica que es, al mismo tiempo, el producto lógico del sistema que lo genera. México no está ante un accidente: está ante la consecuencia administrada de un modelo que eligió la velocidad del relato sobre la consistencia de lo real. La paradoja es que quienes lo administran no lo perciben como crisis sino como profundización. El radicalismo no muta ni se detiene: avanza porque cada resistencia del territorio, de la economía, de las instituciones, confirma en la geografía del mapa que el enemigo sigue activo y que la transformación está incompleta. La idea necesita enemigos con la misma urgencia con que los necesitaba Macbeth: sin ellos, el relato colapsa y lo real regresa. Lo que se disputa en México no es ya quién gobierna ni siquiera en nombre de quién se gobierna, sino quién tiene el derecho a nominar lo real. Esa es la forma contemporánea de la lucha política cuando la velocidad ha disuelto el vínculo entre representación y verificación. La gente, ese pueblo que figura en el centro de todos los discursos, es el significante flotante de una disputa que la excede y que, en cualquier caso, no la consulta. El simulacro no necesita audiencia: necesita superficie de proyección. Y el ciudadano, reducido a esa función, descubre tarde que el sueño que se asesinó no era el del rey, sino el propio. El de la supervivencia…
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
Pedro y el Lobo. No ha mucho, a propósito de la bomba lanzada desde Nueva York hacia Palacio Nacional de México, desvelando la existencia de una conspiración de funcionarios del gobierno sinaloense cómplices del cartel de Sinaloa en el narcotráfico, comenzando por el gobernador Rubén Rocha Moya, sacudió a México. Entonces, en algún lado, expresaba yo mi preocupación porque el presidente de los Estados Unidos no se había tomado la molestia de mencionar una sola vez la palabra México en sus mensajes de internet, a los que es muy aficionado. De paso, mencioné la peculiaridad de esos mensajes de Donald Trump hacia México, que inician generalmente con un preámbulo de elogios desmedidos a la personalidad, simpatía, buen juicio, discurso elocuente, y mejor presencia de la señora presidente Sheinbaum; usualmente, a ese proemio sigue un chingadazo verbal que se resume en la frase: a pesar de todo, ella no gobierna en su país, dominado por el narcotráfico. Y aunque le he ofrecido en muchas ocasiones enviarle ayuda para combatir a esos delincuentes, no me ha aceptado la ayuda. Adivinaba yo un golpe seco. Y no fui muy lejos por la respuesta. El anuncio del gobierno norteamericano de su nueva Estrategia en Contra del Narcotráfico 2026, del lunes pasado, menciona 9 veces al nombre de nuestro país, como principal obstáculo para acabar con el flagelo. Se cita, además, a Canadá, Colombia, China y la India, como propiciadores de materias primas para la fabricación de drogas sintéticas, o transporte de ellas; pero el principal papel entre los villanos es nuestro. El documento le pide a México incautar más precursores químicos, detener a más malandrines y extraditarlos. Por ahí se menciona, lateralmente, el requerido apoyo a “operaciones conjuntas”, esas que aterran a doña Claudia. Para que no se nos olvide, hay una mención a la necesidad de “atacar a los funcionarios corruptos”. Por si quedó alguna duda, el presidente Trump en una conferencia de prensa volvió al tema y a México, ayer miércoles. Desde la Casa Blanca Trump presumió la efectividad del ataque en alta mar, por parte de sus armas, de las embarcaciones que transportaban supuestamente droga. Para no ir más lejos, el presidente Trump dijo: “las drogas que llegan por mar se han reducido en un 97%, y ahora hemos iniciado la operación por tierra, que es mucho más fácil. Ustedes van a escuchar algunas quejas de gente en, digamos, México y otros sitios. Pero si ellos no hacen el trabajo, nosotros lo vamos a hacer”. ¿Así, o más claro? La única esperanza es que, como en la fábula de Esopo, Trump esté reproduciendo las repetidas alarmas de Pedro el pastorcito sobre la llegada del lobo, que fueron ciertas solamente la última vez, cuando ya nadie le creía. No es la primera vez que el presidente de los Estados Unidos dice que va a perseguir a nuestros narcos en donde quiera que estén. ¿Cuántas veces ha anunciado Trump que ya destrozó el arsenal nuclear de Irán? ¿Cuántas veces nos ha dicho que ya se acabó la guerra? ¿No afirma con frecuencia que Irán está rendido y sin recursos ni armas? No obstante, no tengo idea de cuándo será la última vez que Pedrito nos advierta que viene el lobo, cuando en realidad ya estará dentro. PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Ayer murió el último de los gigantes de las comunicaciones en el mundo, que produjo el siglo veinte y que simultáneamente fue transformado por ellos. Richard Edward Turner III murió en Florida a los 87 años para ser recordado como Ted Turner; de la misma manera, la empresa de su padre, en la que nació, mudó su nombre muy pronto de Turner Advertising Company a Turner Broadcasting System. No era un pequeño detalle, era una misión. Turner incursionó en radio, televisión, deporte, filantropía, espectáculos y muchas áreas más. De manera similar, en México y casi al mismo tiempo, Emilio Azcárraga Milmo nació en radio XEW y Telesistema mexicano, para transformarlas en Televisa/Univision y tantas empresas más. A Ted Turner le debemos el desarrollo de la televisión por cable, la creación de la primera Super Estación que abastecía de contenidos a los pequeños cableros de los Estados Unidos, constituyéndose en seria competencia para las tres grandes cadenas norteamericanas de TV: ABC, NBC, y CBS. Su más sonado éxito fue la invención de CNN, el primer canal de televisión exclusivamente dedicado a las noticias, que luego marcó la pauta para muchos proyectos similares, incluso en México. Un canal de televisión dedicado a las películas viejas, otro a las caricaturas -Cartoon Network- y su paso por las primeras plataformas en la internet, llevan su impronta, como muchas otras venturas. Ya no nacen, ni se hacen, hombres así. Ted Turner ha muerto.
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Donald y el lobo. Lo que se veía venir, tarde que temprano el vecino del norte, ayer por la tarde volvió a las andadas y lanzó de nuevo sus bravatas revirando a la demanda inútil que su gobierno envió al mexicano de: detener, investigar y proceder a la extradición para ser juzgado por un tribunal gringo a un pillo de siete suelas. -Hermano de ya saben quién-. Si Claudia y sus achichincles asesores en el terreno de la justicia y connotación internacional pensaban que pasaría como una más de las amenazas acostumbradas, la realidad es que yo no quisiera estar en los zapatos de Rubén Rocha Moya conseguidor de dinero sucio para las campañas de morena, porque bien es cierto que Donald Trump tiene algún chip dañando en su cerebro y si sufre de padecimiento narcisista, megalomanía y extrovertido, en cualquier momento cumple su amenaza y entonces sí, memorias a Catarina. Palabras más, palabras menos dijo, que si nosotros -Claudia- no podemos o queremos meter en cintura a los narcos, ellos intervendrían al momento, porque tienen de sobra con qué -so- las tortillas. En pocas palabras, no lo dijo, pero sí lo dijo y a ti te lo digo mijo, entiéndelo tú mi nuera. Dicho de otra manera, si no haces caso de mis advertencias, hago ciertas mis amenazas, porque qué le falta a Trump que no haga lo que en Venezuela con el loquito que hablaba con los pajaritos, y estamos hablando de un país con más estrategia bélica e inteligencia militar superior al nuestro. Tardaría Donald diez minutos más en concretar en México como las acciones que llevó a cabo en Venezuela. Eso es por la vía “oficial” si es al estilo gansteril como atraparon al Mayo Zambada de trepar en un avión a Rocha y bajarlo en suelo americano, estaríamos hablando de media hora y ¿sospechosos? Hay cientos empezando por los familiares del ex rector de la Universidad de Sinaloa Héctor Melesio Cuén del que atribuyen su deceso. Repito, no deseo estar en los zapatos de Claudia, porque estará como el cohetero, no ha tenido tiempo de tronar cuetes, pero ya le está tocando recoger varas y cualquier decisión que tome, siempre será la equivocada porque sigue defendiendo lo imposible y no se quiere hacer a la idea, que es tiempo de sacrificar un hijo porque la patria lo pide. Si fuera otro el “enemigo” habría manera de sobornarlo, comprarlo, engañarlo y derrotarlo, pero tuvo la mala ocurrencia de pelearse con uno muy muy grande y ese es el primer consejo que te brinda en el Arte de la Guerra Sun Tzu, jamás busques batalla con un enemigo que sabes no podrás derrotar, estás más que frito. Además de todos los argumentos que tiene de ensalada este plato, habría que sumar el del TLC donde, aunque a usted se le haya olvidado, somos socios y nada más faltaría que el peli-pintado, diga, ya no juego y recoja las canicas y se acabó el corrido.
RAYMUNDO RIVA PALACIO (El Financiero)
El endurecimiento del discurso contra Estados Unidos es una estrategia. No es una obviedad si se toma en cuenta que los fundamentos de esa posición beligerante están anclados en la creencia, que no conocimiento, de que el Departamento de Justicia no tiene pruebas de que el exgobernador Rubén Rocha Moya y nueve sinaloenses trabajaron para Los Chapitos después de que esa facción del Cártel de Sinaloa intervino en las elecciones de 2021 para garantizarles la victoria. Ayer se anunció un nuevo desafío en esa dirección: la Secretaría de Relaciones Exteriores envió una nota diplomática al Departamento de Estado exigiéndole las pruebas de la imputación. Existe certidumbre en Palacio Nacional y en la aristocracia de Morena de que fue otra de las bufonadas del presidente Donald Trump. No se sabe si la declaración de Trump ayer –“si no hace su trabajo México, lo haremos nosotros”--, haya cambiado su visión, porque creen tenerle tomada la medida: viene la amenaza, se le recibe con cabeza fría y entonces recula. Además, está distraído con Irán, de donde no sabe cómo salirse. Y, después de Irán, se entretendrá con Cuba. Hasta después volteará a México. Serán meses de tranquilidad a los que no hay que hacerles caso. Las voces en Palacio Nacional comenzaron a escucharse el jueves pasado, un día después de que se pidiera la captura de Rocha Moya y otros nueve sinaloenses con fines de extradición. El análisis partió de una premisa simple: es un único golpe; ya no hará nada Trump. Fue la conclusión previa al Consejo Extraordinario de Morena este domingo, en donde se perfilaron los escenarios por donde habría que caminar: no tiene pruebas; si las tuviera, ya las habría dado a conocer. Con total confianza en sus diagnósticos, dentro de la aristocracia del régimen comenzaron a desarrollar escenarios de ruptura frente a Estados Unidos. No importa si se acaba el tratado comercial norteamericano, porque les afecta más a ellos que a México, y existe la certeza de que puede construir un bloque político-comercial con China, Rusia y Brasil para ponerle cara a Estados Unidos. La geopolítica vista por Morena es atrevida, temeraria y, sobre todas las cosas, ignorante.
LILIA ARELLANO
Definir en qué momento se destruyó la fortaleza del sindicalismo mexicano es casi imposible. La gran central, la CTM inició su declive con la muerte de Fidel Velázquez quien, por más esfuerzos que hizo no logró conformar cabezas de grupo para sucederlo. Es bien sabido fue utilizada la formación de la CROC para meter una cuña fuerte a la CTM y contar con un grupo mercenario dispuesto a todo. Seguían sindicatos fuertes en la burocracia aún y cuando se dividían sectorialmente siendo el de la salud y el de los maestros, quienes reunían el más alto número de integrantes. Se repetía una y otra vez el calificativo de “charros” a estas organizaciones de trabajadores y el enriquecimiento de los líderes era notable, e inclusive, lo presumían. El Sindicato Petrolero con Carlos Romero Deschamps, vio derrumbarse todo lo creado por Joaquín Hernández Galicia. Romero junto con sus vástagos mostró a sus trabajadores la gran riqueza acumulada, en tanto se disminuía notablemente la plantilla de trabajadores petroleros. En el Sindicato de Telefonistas se ha eternizado Francisco Hernández Juárez quien pretende ocultar la gran fortuna acumulada luciendo en cada aparición una chamarrita negra que ni siquiera es de cuero. Este sujeto le dio un giro a la organización a la que llegó peleando por la no reelección, eliminando a su paso a todas las operadoras, las casetas telefónicas, despidiendo a miles de empleados con los cuales se realizaban las operaciones administrativas y, justifico todo este derrumbe afirmado se convertían, los que quedaron, en accionistas de Telmex. El Congreso del Trabajo quedó totalmente rebasado y el sindicato del sector salud, el del Infonavit, el del ISSSTE, los de la desaparecida compañía de Luz, el de los electricistas, el de los ferrocarrileros se quedaron al garete, por lo que se propuso una nueva concentración sindical en la UNT (Unión Nacional de Trabajadores), la cual arrancaba con Hernández Juárez a la cabeza. Todo este sindicalismo durante años vapuleado presentaba en diversas ocasiones pelea para obligar se respetarán los derechos laborales. Fidel Velázquez mantenía una clara ruta para defender el poder adquisitivo de los trabajadores. Las huelgas se respetaban, había exigencias de toda índole y se plasmaban en mantas con fuertes reclamos aprovechando los desfiles del primero de mayo. Se contaba también con una secretaria del Trabajo siempre dispuesta a la negociación. No se quisiera considerar que el avance del narco también alcanzó a los sindicatos, sin embargo, dejaron de ser “charros” sus líderes para convertirse en el ejemplo de ser los peores capataces. Ninguna organización de las mencionadas, ni una treintena más de las registradas incluyendo pilotos aviadores, sobrecargos, a los trabajadores del Poder Judicial o al Legislativo, etcétera, cuenta con auténtica representación, liderazgo o una secretaria del Trabajo en donde puedan defender todos sus derechos. Ahí está resaltando este negro panorama: la situación de los mineros, de los permanentes accidentes provocando, además de muertos, salga a la luz pública no cuentan con los elementos requeridos en los renglones de seguridad y protección. Los movimientos realizados por el líder del CATEM, Pedro Haces, lanzan una alerta importante. Los movimientos revelan quiere posicionarse como la principal central de obreros y trabajadores del país y una marcada exposición la tiene en Quintana Roo, en donde el asesinato de Mario Machuca, líder estatal de la CROC, le ha abierto puertas bajo la premisa “plaza que no se ocupa se toma”. El enredo y los abusos cometidos en contra de Isidro Santamaría -a quien mantienen en la cárcel- ha servido para sus fines. Tiene incrustado en el congreso estatal a un personero a quien pretende convertir en presidente municipal de Tulum. Habrían de revisar el registro levantado con trabajadores del Tren Maya y los utilizados en el Puente Nichupté. La fortuna de Haces es infinitamente superior a la acumulada durante décadas por sus homólogos “charros” y su origen llama poderosamente la atención. Con sindicatos endebles y puestos a modo avanza el gobierno conquistando a la burocracia ofreciéndoles un salario mínimo de 16 mil quinientos pesos mensuales, pensiones a trabajadores con el mismo monto e inclusive aumentos al salario mínimo demostrando en el imaginario no son inflacionarios, pero, la realidad demuestra, son insuficientes cuando la inexistencia de control sobre el poder adquisitivo de los trabajadores se hace presente.



