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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
¿Qué nos depara el gobierno de Samuel? Recuerda Samuel, la patria es primero. Tenemos que aprender el fenómeno de cómo la recién despierta asamblea llamada pueblo derrotó primero y luego sepultó al viejo de cien años llamado PRI y de paso ratificó al PAN de Nuevo León, aprendiz del PRIsismo, que siendo este PAN regiomontano no debía ingresar a la Gran Banda de Rufianes PRIistas. Ahora elegimos a Samuel quien tiene un hermoso trabajo, pero será un trabajo arduo y de difícil ejecución y es la de resistirse al torbellino de la corrupción y la mentira. También tendrá que resistirse a su propio ego, no se trata de engrandecer la persona de Samuel sino de rescatar la esperanza del pueblo. El sentido patriótico debe imperar y Samuel tiene que hacer un voto de humildad por toda su administración y después para siempre. Del PRI, ojalá se regenere y vuelva con nuevos principios y nuevos bríos; los principios anteriores no sirven.
Autor. Jorge H. Urdiales Flores
Comentario:
Estimado Ariel: no veo estos 2 años y medio (veo que tu consideras desde la elección del presidente; yo considero desde que inicia su mandato) con tu misma óptica... no palpo logros en la atención adecuada de la salud, por el pésimo manejo de la pandemia; no palpo logros en la economía; al contrario, desde antes de la pandemia el retroceso fue muy claro; no es posible ver que tengamos un marco de certeza, cuando con frecuencia envía iniciativas violatorias de la constitución; no veo adecuada la política de dádivas con fines electorales (que por cierto no le funcionaron); no estoy de acuerdo en que con un 90 % de honestidad (que por cierto es distinta a la integridad) y 10% de conocimiento, es más que suficiente para desempeñarse en puestos de enorme responsabilidad; veo corrupción en aquellos que aceptan cargos, para los que no tienen ni la capacidad ni la experiencia (saludos a Tatiana); en fin… no terminaría en muchas horas de enumerar las razones por las que estoy en desacuerdo con tu editorial de hoy; saludos.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Hace tiempo que he observado los comportamientos humanos de mi entorno de amistades y llegado con ello, a la preocupación de visualizar reacciones encontradas que me han hecho pensar en el “porqué” de tales conductas para buscarle una posible salida sin fricción alguna, para ninguna de las partes que intervienen con sus diversos enfoques, y encuentro algo que está trascendiendo tanto en las redes sociales, como en los medios de comunicación, con las naturales dudas de creer o no, en lo que se recibe. A raíz de llevarle seguimiento a este fenómeno social en sus trazos de comunicación, que de alguna manera conducen hacia lo que es real y a lo que no lo es. La conclusión, para no ir muy lejos, a este seguimiento qué con cierto grado de certeza, ha resultado sorprendente en la medición a una receta sencillamente muy fácil de practicar y cuya métrica ha coincidido drásticamente con un “No fue cierto” o con un “Si fue cierto”. La receta aplicada, viene siendo lo que nos indican los libros motivacionales proactivos hacia la superación personal, basados con los valores éticos filosóficos para mejorar tu disciplina de actuación en la vida diaria y que a final de cuentas se fundamentan en la sagrada Biblia, ni más ni menos. Consiste en que la comunicación que recibas, en cualquiera de sus formas, simplemente tamízala con este cuestionamiento: ¿Construye o destruye a mi persona? Si construye, aliméntate de ella. Si te marca destrucción deshecha la información y ya, sin mayor consideración de donde venga. Esta depuración hará que crezcan tus horizontes, ampliándolos a la luz de lo cierto y madurarás tus expectativas de carga positiva. La receta, vale probarla con la debida resiliencia.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño". Hace falta una obertura musical, para conmemorar la Batalla del 5 de Mayo, en Puebla. 1862. En la música europea del Siglo XIX, hay dos oberturas que celebran las derrotas de Napoleón Bonaparte, ante los rusos y los ingleses. La primera, ganada por los sufridos rusos, que dejaron a los francos, más congelados que una paleta de la Sultana. Celebrada musicalmente, llamada, "Obertura Solemne 1812", la escribió P. I. Tchaikovsky, en conmemoración de la derrota de las tropas invasoras de Bonaparte en ese año. Muchos historiadores afirman que fue el "Viejo Padre Invierno Ruso", el verdadero vencedor de los galos. Lo mismo afirman que sucedió en la II Guerra Mundial, con los alemanes, que no soportaron los fríos del congelante "Expreso Transiberiano". Los patriotas rusos, niegan el efecto del invierno, como la causa principal de la derrota alemana y prefieren acreditarles todas sus victorias a sus valerosas tropas. Se ofenden si les dicen lo contrario. Recordemos que la URSS, fue la potencia que perdió más vidas de civiles y militares en esa horrible contienda. (Dicen que, entre 25 y 30 millones de seres humanos, sin contar los desaparecidos, mutilados y heridos). La segunda, una batalla, ganada por sus acérrimos enemigos, los ingleses (1813). Fue la derrota por parte de una coalición con España y Portugal, encabezada por Inglaterra y dirigida por Wellington, la han llamado de varias formas. La celebra una pieza musical espectacular, nada más y nada menos, que compuesta por Ludwig van Beethoven. Acompañada por disparos de cañones verdaderos, toques de corneta para cargas de caballería e infantería, y tonadas populares de cada bando. Es un ejercicio tremendo de evocación visual, imaginal y auditiva. Pues bien, todos los mexicanos conocemos el resultado de la Batalla del 5 de mayo, en Puebla, 1862, ante el famoso y mal llamado, ejército más poderoso del mundo, en su tiempo. (Que no resultó tan poderoso ante los machetes y palos de nuestros indígenas Zacapoaxtlas y Xochiapulcas). El ejército derrotado fue el de otro Napoleón, el III. Igual da, I, que II, o IV, todos eran franceses. Me han dicho que, por muchos años, la obertura 1812, estuvo prohibido tocarla en Francia, no sé si hasta ahora. Por incorporar pasajes de la Marsellesa, su himno nacional, asociado a una derrota militar. Propongo a alguno de los pocos compositores mexicanos de calidad, que desarrollen una obertura patriótica, que recuerde el triunfo del General Ignacio Zaragoza, sobre los invasores franceses. Algo así, como el "Huapango de Moncayo" o la "Chapultepec" (Obertura republicana), de Chávez. Creo que generaría un sentimiento de cohesión entre todos los mexicanos, tan divididos por AMLO y sus pendejadas. Nos recordaría que México ha sido objeto de las ambiciones expansionistas gringas, con sus 13 intervenciones a nuestro suelo patrio. A la vez que refuerza nuestra identidad y nos prepara para los años venideros. Nomás que no la vayan componer en ritmo de danzón, mambo o cha-cha-cha y menos en el de rock, cumbia, salsa, reguetón o cosas parecidas, pues le quitarían toda la solemnidad esperada. Pero son capaces, dado el actual desprecio y menoscabo hacia las generaciones anteriores. Samuelillo, no te pido que compongas una obertura musical, pos tus doctorados no son en este sublime arte. Solo que regreses a la banda de FM, a nuestra querida estación Opus 102, para escucharla mejor.



