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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Distraídos por la totalmente irracional conducción de la política nacional no ponemos atención a la vertiginosa dinámica del cambio tecnológico, sus oportunidades, riesgos y desafíos. Una coloquial frase sería “se nos va el camión por estar distraídos”. Tanto China como Rusia y todos los países desarrollados están concentrados en estudiar como viene la revolución tecnológica que vivimos. No todo el desarrollo tecnológico en bueno, está por ejemplo la amenaza de conflictos nucleares que pueden de un plumazo desaparecer a la humanidad. Otro ejemplo es el desarrollo de la biogenética con sus aberrantes peligros como las pandemias que ‘escapan’ de los laboratorios. La robótica puede ser un arma de dos filos y la industria del empaque, el cual está contaminando la tierra y los mares. Todo esto se le llama Cambios Tecnológicos Disruptivos. Se observan fenómenos que bien pudieran causar la desaparición de cuatro billones de personas y mientras estamos practicando la creciente falta de filosofía moral. Nullius in Verba.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño". Ensayos y Errores Rupestres. (1/2). Cualquier científico o psicólogo, sea cual sea su orientación teórica, entiende lo que significan los términos ensayo y error, así como la diferencia entre ellos. Sabe que es un procedimiento científico empleado para probar, aceptar o descartar productos, teorías, postulados y enunciados filosóficos y cualquier cosa que se desee utilizar con confianza. Todas las cosas que son sometidas al proceso de ensayo y error, pasan por un tedioso y repetitivo curso de tratamientos, que nos garantizan la selección final del mejor de todos. Así ha de haber sucedido en nuestro querido México, en infinidad de actividades vitales. Que nos demuestran la capacidad intelectual y calidad investigadora, de nuestras gentes, cientos de años antes de la llegada de los españoles. Los procesos químicos para la fabricación de las pinturas con pigmentos minerales, y la nixtamalización del maíz, con cal, son un ejemplo de lo avanzado de sus técnicas bioquímicas pictóricas y alimentarias. El conocimiento del manejo genético de la milpa, para generar nuevas variantes de plantas comestibles. La selección y evolución del teocintle, hasta llegar al maíz que ahora comemos. Son todas ellas, formas y muestras, de la aguda capacidad de observación científica y la práctica experimental, del ensayo y error, de nuestros pueblos. La domesticación del maíz, la calabaza, el chile, el tomate y otras plantas, son logros genéticos que envidiaría el mismísimo padre Gregor Mendel. Descubridor de las tres leyes de la herencia, usando chícharos de su jardín monacal. Acabo de ver en la televisión el arte rupestre de la península de Baja California, tanto en la Sierra de san Francisco, como en la Sierra de Juárez, que abarcan varios miles de kilómetros cuadrados. Las reproducciones recuerdan a las de Altamira y Lascaux, en España y Francia, sin demérito en la comparación. Hay que agregar, además, las 10,000 pinturas en piedra de la Sierra de San Carlos en Burgos, Tamaulipas, y las que se han detectado en el norte de Nuevo León, nuestro estado. La calidad de sus pinturas y pigmentos, supera a las griegas de Apeles, Parrasio, Zeuxis, Timantes, y otros griegos. Pues las helenas, se esfumaron con el paso del tiempo y las nuestras no. En el estado de Chiapas, el Templo de las Inscripciones, en Palenque, confirma esta aseveración, de la superioridad en la fabricación de tintes, que sobrevivieron a las agresivas condiciones selváticas del sureste mexicano. Las Pinturas de la Sierra de San Francisco son una zona arqueológica y sitio de pinturas rupestres y petroglifos, que constituyen un conjunto de murales precolombinos característicos del estilo "Gran Mural". Que floreció en el centro de la península de Baja California, en México, durante la época precolombina de Aridoamérica.
Autor: Francisco Quintanilla
Comentario:
Pá vergüenzas no gana uno. Cuentan varios comandantes y agentes de cierto Departamento de Tránsito Municipal de un céntrico Municipio norestense del estado, que en una ocasión, en plena mañana de trabajo, llamaba la atención que de la oficina de la Dirección general emanaban tremendos acordes musicales de un solitario trovador, de esos que por cuarenta y cinco pesos te tocan hasta media hora con su desafinada guitarra y muy claro se escuchaba repetir y repetir el mismo sonsonete, porque no le acababa de gustar al improvisado autor, dado que por sus pistolas había decidido componerse a sí mismo su propio corrido a modo y, entre otros reclamos, le exigía airadamente al solitario trovador lo siguiente: ´¡No, No, No, así no! quiero que diga ´El cazador de asesinos´, y todo el apuro era, porque estaba próxima una ceremonia que él mismo había organizado en su natal pueblo ´oriental´, para ser nombrado ni más ni menos que ´hijo predilecto´ por el Alcalde en turno, dado que este edil había sido su alumno varios lustros antes, o sea; alabanza en boca propia ¡Uf! hasta dónde puede llegar la baja autoestima de alguien que hasta tenía colgados en las paredes de su oficina sendas caricaturas que algunos ´moneros´ le habían hecho, ridiculizando su famita de auto alabanzas y llenando su uniforme con todo tipo de banderitas y laureado su moscova con sendos ramos, tipo Idi Amín, (Vóytelas), como diciéndole a los habitantes: ¡Eh! mírenme ahora cuanto he escalado en mi trayectoria política. De seguro que se sacó un lugar en la historia oculta de Nuevo León, o, de perdido en la de Güémez, Tamaulipas. ¿Es preciso mencionar su nombre? No creo, sería darle gusto a su lastimero ego. Pena ajena para las corporaciones donde se exhibió, aparentando ser muy rudo, como los de su rancho norestense.



