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- Categoría: El lector
Autor: José RiveroComentario:
Pasado el próximo miércoles está pronosticado que tendremos diez días de buenas posibilidades de lluvias. Eso me alegra el corazón, por lo menos estará nublado y me visitará una muy estimada amiga: la señora nostalgia que me lleva a sabrosos estadios sin llegar a la euforia. Menos intensos que las emociones los distintos estados de ánimo me equilibran la vida monótona y la verdad los aprecio sobremanera. Seguiremos guardados pero con el corazón henchido de sabor.
Autor: Ervey Cuéllar Adame
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Definitivamente, nunca habrá prevención, sin participación ciudadana. En ese sentido, la subsecretaría de prevención y participación ciudadana, a mi cargo, diseñó la estrategia estatal de prevención de la violencia y la delincuencia, desde la sociedad. Hemos logrado construir, en estos dos últimos años, una gran red de apoyo civil; hoy el gobierno estatal, cuenta con organismos, observatorios y comités de ciudadanos que colaboran directamente con la autoridad en la edificación de una sociedad más pacífica. El Consejo Estatal de Prevención de la Violencia y la Delincuencia, actualmente está integrado por empresarios, líderes de organismos de la sociedad civil, académicos, consulados y alcaldes. Gracias al compromiso de todos estos actores, se está ganando la batalla en contra de la delincuencia. Los resultados no son suficientes, pero vamos por el camino correcto porque la sociedad es artífice de la estrategia. En el contexto de esta pandemia, estamos uniéndonos ciudadanía-autoridad para la contención de la violencia de género, que fue el delito que se disparó por el aislamiento social. Todos juntos estamos implementando acciones específicas, como el programa “Violentel”, que recibe llamadas de auxilio los 7 días de la semana, las 24 hrs. Se conformó un gran equipo de especialistas, desde psicólogos, médicos, abogados hasta criminólogos y trabajadores sociales, tanto públicos como privados, quienes atenderán, con rigurosa confidencialidad, todos y cada uno de los casos. Paralelamente, estamos implementando una serie campañas para prevenir la violencia en el interior de los hogares. Cada semana, lanzamos cápsulas audiovisuales, ofreciéndoles información a las personas que pueden ser víctimas. Las empresas y las organizaciones civiles, difunden esta información, indispensable para la seguridad de los ciudadanos. Tanto en la prevención del covid19, como de la violencia de género, es urgente que más ciudadanos, universidades y empresas, se sigan sumando con responsabilidad y honestidad porque la vida de las personas, no es negociable con nada. Todos somos prevención. Tel de violentel- 84215091, compartámoslo y juntos salvemos vidas.
Autor: Víctor Vela
Comentario:
Al tratarse en el periodismo mexicano el tema del Covid-19, sobre todo aquel que apoya al conservadurismo de manera genérica, es patente la ausencia de expresiones inspiradas en el método científico. Nada se ha dicho, por ejemplo, respecto a la utilización de la modelación matemática como la base fundamental en cuanto al manejo de la pandemia; no se diga del enfoque estocástico (probabilístico) requerido por la ciencia moderna en lugar de la viral visión determinista (causa-efecto) como causal del despojo intelectual que padecemos. Se considera que el economista Thomas Malthus fue quien por primera vez planteó la posibilidad de formar una curva de crecimiento poblacional de tal manera que fuera progresivo en el tramo inicial hasta llegar a un punto de inclinación regresiva causado por guerras, epidemias, hambrunas –destaca el efecto de las fuerzas del mercado laboral sobre los cambios del crecimiento poblacional, pues hablamos de la época del liberalismo económico-. Sin descartar el posible origen y aplicación en ingeniería, la modelación matemática con ese requerimiento encontró aplicación inicial en la Biología, además de llegar a ser una herramienta indispensable en Epidemiología. Los matemáticos de la primera mitad del siglo pasado, aplicando los principios heredados a los creadores clásicos del cálculo, desarrollaron la función “logística” como una representación estricta al planteamiento malthusiano, la cual ha llegado a ser un referente obligado como base de tratamiento de las pandemias a nivel mundial, y determinar los parámetros requeridos por el modelo para estimar, con un alto nivel confianza, el ritmo de contagio y su incidencia critica. Gracias a que esa vigorosa herramienta ha sido aprovechada rigurosamente por las autoridades de salud mexicanas, la OMS reconoce al país entre los más apegados a los protocolos internacionales. Reiteradamente algunos periódicos de circulación nacional declaran impetuosamente que el número de casos confirmados diarios depende del número de pruebas realizadas, no perciben que esto es al contrario. Con total ligereza proponen examinar mayores muestras aleatorias de población, no ven que en el caso de pandemias es impráctico proceder así. Es el Muestreo Centinela, explicado ampliamente, un elemento decisivo para detectar casos contagiados, por ser la muestra más representativa de la evolución de la pandemia. La muestra de población estándar es útil en las ciencias sociales, no así en el caso de una pandemia. La primera es fija y única, la segunda es variada y creciente; al usar muestreo estándar en el caso Covid 19, las pruebas tendrían alto riesgo de ser ineficaces y con alto costo de oportunidad ante la inminente pérdida de tiempo. En suma, en casos tan delicados como el del Covid 19, se hace cada vez más necesario contar con un periodismo provisto con las más elementales herramientas para la interpretación objetiva de la realidad, a fin de fomentar el pensamiento crítico en la opinión pública como lo exigen los tiempos modernos.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
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"Con Ojos y Oídos de Niño".- A propósito de malsonancias y maldiciones. Un Servicio Social, en beneficio de los tímidos, que no saben defenderse de las maldiciones de los picudos. (1/2).- Hace pocos días, un homúnculo u homínido cuadrumano, me otorgó el honroso laurel, con rama de olivo anexa, y palma triunfal, de ser el más notorio y principal mal hablante que él hubiera conocido, en toda su larga o corta vida. Cosa que le agradezco cabalmente, pues ignoraba que poseía tales habilidades en mi repertorio conductual. Eso a raíz de mi manifiesta y pública declaración, de que me nauseaban las malas palabras y que prefería no usarlas, salvo que circunstancias extremas, lo pidiera, demandaran y exigieran. En beneficio de la verdad histórica, hago la siguiente evocación. Durante la gestión de Sócrates Rizo, trabajé como investigador en la Oficina de Desarrollo Político. Excepto una amable señora que me superaba por meses, era yo, el de mayor edad, en una plantilla de 15 ó 17 empleados. A los que aventajaba por más de 15 hasta 30 años, en especial a las jovencitas que se desempeñaban como secretarias. Las damas estaban claramente divididas en el grupo de las jóvenes y el de las no tanto. En sus ratos de ocio, que eran muchos, los muchachos se la pasaban maldiciendo, contando chistes obscenos, diciendo albures maliciosos y embarcados en procaces pugilatos verbales de doble sentido. Como el mayor de todos y a la vez, con el grado más alto de educación, me abstenía de participar, sin juzgarlos. Pero observando, esas riñas y contiendas, a la vez que divertidas, mostraban los antecedentes sociales y familiares de los chicos. Parte de mi abstención, era debido a la presencia de las chicas, ante las cuales me parecía gravísimo el uso de tantas procaces palabras. En una ocasión, como en conciliábulo, los chavos decidieron cuestionarme el por qué de mi contención e inhibición, en el uso del florido lenguaje coloquial mexicano. Suponían ellos, que la preparación, la edad y el post grado, me alejaban de tales dislates y disparates, que a ellos, tanto les divertían. Repliqué que tratándose de invectivas, baldones, vituperios y la más atroces maldiciones, me las sabía de todas, todas, y que otras, en el aire las componía. Tanto en español, inglés y algunas en latín. Pero por razones de morigeración, conducta profesional y moral laboral, prefería no usarlas. Les advertí, que bastaba conocer bien las etimologías, los prefijos y sufijos griegos y latinos, del español, para armar uno mismo las más agudas malsonansias. Les recordé las palabras del gordinflón Winston Churchill, el aseguraba que aquellas personas que conocieran bien su idioma, no deberían preocuparse por el pan de cada día. Pues esto les aseguraba ingresos seguros y permanentes, como escritores, oradores y periodistas. Pero la más importante variable en mi educación lingüística, surgió del seno de mi hogar paterno-materno, en el cual estaba prohibido usar malas palabras, pero si agudezas. Adenda psico-diagnóstica: Correlación entre dedos de frente e inteligencia. ¡Hay que hacerles estas dos mediciones a los encargados del transporte urbano en Monterrey y su área metropolitana! No se han dado cuenta de la correlación entre puntualidad y productividad, y lo importante que es para una ciudad del pelo de la nuestra, que sus empleados lleguen a tiempo a sus labores. Creen que viven en Perros bravos. ¡Si no pueden, mejor renuncien! (Continuará).
Autor: Ricardo Garrés Valdez
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¿El infierno americano? El imperio de la ignorancia y el racismo. Presidente tras presidente se llenan la boca mencionando “The American Dream” (“el Sueño Americano”), y su corolario “The American Exceptionalism” (el excepcionalismo americano): total, un país de soñadores y ganadores, único en el mundo, que digo, la especie humana; donde la definición de “la cultura occidental” la dejaron atrás, para apropiársela ellos, descalificando a docenas de naciones perteneciendo a esta categoría, bueno ni los griego, quienes definieron nuestra cultura hace tres mil años, eso carece de importancia para aquellos, definidos por Oscar Wilde como “el país que pasó de la barbarie a la decadencia, sin civilización en medio”... pero esos son detalles. Quienes transitan por ciertas calles de New York, perciben un olor fétido, que proviene the carne en descomposición: son los cadáveres de los muertos por el Covid-19, mantenidos en camiones refrigerados, diez, la última ocasión que vimos una foto, por carecer de lugar para los cadáveres. New York tiene gran dificultad para sepultar esos cadáveres, los cuales han superado la cifra de 400 diarios, y no se encuentra lugar ni para mantenerlos congelados o sepultarlos, por tanto, se pudren en la calle. Esto no tiene paralelo en Estados Unidos, pero con Trump todo horror es posible, comparable solo a un país tercermundista como Ecuador, donde en Guayaquil, la segunda ciudad más grande del país con 2.7 millones de habitantes, la pobre gente deja sus difuntos en bolsas de plástico, o en cajas funerarias en la calle, esperando que el gobierno los recoja y los sepulte… en vano. A pesar de las dificultades de New York para sepultar sus muertos, ni el gobierno federal ni otros estados acuden a ayudar a esta ciudad; y claro Trump, simplemente ignora la hecatombe y sigue empujando a todos los estados a que “abran sus economías” a pesar de que el número de muertos por el Covid-19 sigue creciendo: eso no es importante para un individuo que escoge el consejo de financieros y hombres de negocios inmobiliarios como sus consejeros en esta pandemia, simplemente, el dinero, las ganancias son más importantes que la vida humana, sobre todo cuando los muertos son el proletariado y los empleados del sistema: esos, como los soldados en una guerra, son desechables y fácil de reponer con nuevos reclutas. Es claro que “la muerte tiene sus agentes”, pues los violentos racistas y amantes de las armas, simplemente invadieron el palacio de gobierno de Michigan portando armas largas, cubriendo sus caras con pañuelos, como bandoleros, exigiendo a Gretchen Whitmer, la gobernadora demócrata, que “abra la economía y termine con el confinamiento”, a punto de vencer en unos días. Trump derramó gasolina al fuego, apoyando las acciones ilegales de estos delincuentes racistas; afortunadamente, a veces las mujeres tienen más pantalones que los hombres, y la gobernadora extendió otro mes el confinamiento, en un claro reto a la gentuza amotinada. There!



