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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
La condena de Sheinbaum. No, Señora Sheinbaum, no Noroña. Esta celebración en el teatro de la República en la ciudad de Querétaro no es suya, no es MORENA su propietaria, este baile no es en la casa de Sheinbaum. Es “el teatro de la REPÚBLICA” o sea es el baile y celebración de MÉXICO, de todo México y ustedes ya se sienten propietarios plenipotenciarios, se creen semidioses que creen que hablar bonito es suficiente y no invitaron a la presidente de la Suprema Corte de Justicia. No presidente, usted no grito ¡Viva México! Tres veces; lo que gritó es viva morena y eso la condena.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; el efecto económico que desea Trump con los aranceles y la situación real del país y del Estado de Nuevo León; una constitución política mexicana muy reformada y no muy aplicada; nos obligan a recordar que Don Emilio Rabasa citó "que los verdaderos constituyentes fueron los del 17", además, no cobraron sus servicios; y ahora cobran bastante los legisladores; y el pueblo no siente la aplicación de la ley; "el pueblo unido jamás será vencido"; si podemos, con voluntad; gracias por el espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto". AMLO el Acomplejado y Trudeau, el Bilingüe. Se que el comentario y la comparación pueden ser y parecer triviales, sosos, pusilánimes, cursis y hasta irrelevantes, pero no lo son. Pues simplemente explican el porqué de la limitada actuación, desastrosas consecuencias y limitada presencia de AMLO en los foros internacionales. Para llevar la representación de México, al lado de estadistas de peso completo y de probada experiencia. AMLO, un tipo minimizado por su propia ignorancia educativa y cultural, empequeñecido por su trasnochada ideología de izquierda, pasada de moda. Con un dominio limitado de su propio idioma, ni siquiera uno de los originales de su estado natal. Unos antecedentes académicos quinceañeros indignos y vergonzosos, impropios de un jefe de gobierno de un gran país como lo es México. Ajeno a las culturas y tradiciones nacionales, como son la música, la gastronomía, las artesanías y aún de las internacionales. Obligaciones inherentes, no escritas, ni habladas para su cargo, pero vigentes. Carente de los mínimos requerimientos para comunicarse en el mundo de la diplomacia internacional. Comparado, sin desearlo, pierde en todas las variables de personalidad, con el saliente primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, un chavo menor que él, por muchos años. (Tiene 53). Con solidos antecedentes académicos comprobables, desenvoltura y seguridad personal, que le permitieron alternar y representar a su país, en múltiples conferencias y reuniones con la élite del mundo globalizado. Independientemente de lo afortunado o desafortunado de sus recientes gestiones, al frente del gobierno de su país, contra Trump. Lo intentó con responsabilidad durante nueve años y ahora, dimite, sin excusas, ni acusaciones a terceros o adversarios, como es el estilo de AMLO y los morenistas. (El infantil síndrome de ¡Yo no fui, fue Teté!). Pretende corregir el rumbo nacional y el destino crítico de su país, ante un formidable orate esquizoide del calibre de Trump. Hablando alternada y fluidamente en inglés y francés perfectos, se dirige a sus conciudadanos invitándolos a la unión nacional, no la división partidaria, en estos momentos decisivos. Un ejemplo diametralmente opuesto y diferente, al estilo estridente, suicida, divisivo, autodestructivo y cacofónico del zafio e inculto de AMLO. ¡De ese pelo son nuestros políticos de todos los niveles y de todos los partidos! Como los Batres, los Fernández Llorroña, los Ebrard, los Gertez Mañero, Citlallis y Claudias.



