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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
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Zar migratorio y deportaciones. El presidente electo Donald Trump ha designado a Tom Holman como “Zar de los Asuntos Migratorios” y se entiende que será el funcionario gubernamental encargado de realizar la deportación de millones de inmigrantes ilegales que actualmente viven en los Estados Unidos. Este señor se ha desempeñado como titular de las agencias de orden público designadas como “Law enforcement Agency” o “Agencias de Aplicación de la Ley”. Entendemos pues que este nuevo poderoso funcionario realizará la identificación, búsqueda, aprehensión y deportación de una gran cantidad de millones de residentes ilegales. Grandísimas controversias se enfrentarán como qué hacer con los ilegales con hijos legítimos ciudadanos por nacimiento. En ese caso se separarían millones de familias.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Repasemos el pasado: ¿Cuál es la razón de su separación con los partidos de Izquierda después de las elecciones? Entre AMLO y Los Partidos en el contexto del 2012: Pueden ser varias las respuestas, desde y en aquel tiempo. La primera que se me viene a la mente, es que discretamente se desliga, pues porque no los quiere. Ahora viene un segundo cuestionamiento, ¿Por qué no los quiere? Y aquí vamos a divagar hacia una probable justificación de ello. 1.- ¿Se percató de algo trascendental, lo cual fue orillado hacia la tal decisión? 2.-De lo centrada y ubicada con que se llevó la campaña para mejorar el país, fue el de menos errores y el de las propuestas proactivas más realizables, todas ellas encabezadas por gente suficientemente experimentada en cada materia para llevarlas a cabo. 3.- ¿Con distractores, le hicieron creer sus más cercanos, tanto los formales como los informales, y también como los de mayor confianza, mediando con aquello de que “todo iba bien”, en el proceso? 4.- ¿En qué momento se confió y su equipo, no lo documentó oportunamente, lo que, a ojos vistas, fue la introducción de dinero a las campañas, de sus contrapartes? 5.- El no aprovechar con oportunidad los tiempos de actuar, ¿Fue parte de la tal decisión? 6.- ¿Fue comprada su lealtad, por su contraparte? ¿Acaso le ofrecieron la próxima Presidencia? 7.- Fue traicionado por su primer círculo? ¿Hubo Infiltrados? Todas estas respuestas, son materia de investigación política, las dará el tiempo, cuando ya no sea oportuna la corrección. Es decir, ya cuando se nos olvide a los mexicanos. Esa es la apuesta y así, de esa manera, por muy lamentable, se siga cultivando la desconfianza en los líderes por parte de la sociedad. Nos falta mucho para la certeza y también a que ya no se dé más lugar, al ambiente negativo de las especulaciones. Al parecer, estos son los tiempos actuales. Qué triste camino, el seleccionado voluntaria o involuntariamente por la sociedad política y por la Sociedad en general en la elección del 2012. Como mera justificación, la historia nos muestra qué a los líderes, aquellos los mejor intencionados, les sucede lo del punto siete. Tiempo al tiempo. Julio del 2012, (escrito hace doce años),
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto. Ética Gastronómica Regiomontana: Monterrey, ¡Tenemos Problemas! ¡Otra vez la burra al "máiz", acabándola de sacar del trigo! Escenas en restaurantes de ¿primera? en Monterrey. Preguntas de los comensales ingenuos e inocentes. "Mesero, los camarones, ¿son de mar?" ¡Si señor! y resultan ser de granja, insípidos. "El pescado ¿es huachinango"? ¡Por supuesto! Pero sabe a mero o a tilapia. Y lo que es pior, en uno de comida norestense. ¿El cabrito, está recién asado? El mesero responde con una sonrisa nerviosa, ¡Me ofende señor, somos los mejores de la ciudad! Y el méndigo animal, el cabrito, no el mesero, es recalentado, frío por dentro y con partes crudas, junto al hueso. Tres restaurantes de cabrito al hilo, incluido uno con corona. ¡Malísimos! En una famosa taquería de enchiladas y flautas, del centro de la ciudad, te sirven sin decírtelo, sus famosas enchiladas con vellos púbicos y ¡Crema Vegetal! Que a algunas personas les cae como plomo líquido en la panza, pos son alérgicas a ella. Pollo psicótico; en el verano fuimos y nos tocó pollo crudo, frijoles agrios, salsas pasadas, totopos aguados. Nos encantaba ese pollo, ya no. En el último mes, me invitaron a comer en restaurantes de medio pelo en la ciudad. Como en otras ocasiones, me llevé un palmo de narices, con el servicio de estos mediocres establecimientos, "In Toto". Carentes de toda motivación o intención de proporcionar un servicio, cuando menos al mínimo justificado por sus precios. Las viandas consumidas, no eran de excepción, más bien las tradicionales de la región, por lo cual deberíamos esperar una excelente calidad, atención y servicio. Por ejemplo, el Cabrito en varias formas, estuvo mal preparado. Mariscos de todo tipo, igual. Tacos y enchiladas, Hamburguesas, Carne asada y Frijoles charros. Menudo. Este es el recuento a ojo de pájaro y memoria de elefante, de los servicios recibidos; Servicio en la mesa, Limpieza del local, Cobros fantasmas, Propinas exigidas y forzadas, Meseros mal aseados, sin modales. Cubertería incompleta. Manejo de los alimentos; Inadecuado. Vasos, Mantelería; Descuidada. Seguridad en el perímetro interior o exterior; Ausente. Estacionamiento; Insuficiente. Iluminación exterior e Interior; Escasa. Presentación del Personal; Irregular. Disposición a servir; Fluctuante entre Inconstante, Indiferente, Mala y Regular. Vigilancia y Atención a las llamadas del cliente: Insuficiente. Servicio deficiente. Pero, lo más importante, lo que es el corazón de la industria restaurantera y de alimentos, la calidad en la preparación en cocina de los platillos, ¡Un total desastre! Hasta una típica vianda de la comida mexicana, las tortillas, ¡Frías! ¡A Monterrey, la ciudad de las montañas! ¡la orgullosa Sultana del Norte, la Capital Industrial de México! le hacen falta verdaderos profesionales en la preparación de alimentos, al menos, los básicos y tradicionales. Así como el personal de meseros y garroteros. Y no estoy hablando del Casino Monterrey, el Club Industrial, el Luisiana, el Ambassador o el Campestre. A los que asistí solo como invitado, pues no tenía lana o con turistas en mi fase de guía, hace más de 50 años y no he vuelto ni por la feria. Hubo otros de buena laya, pero creo que ya desaparecieron. Decían que los regiomontanos sabían comer, pero desde que se creen "Regios", se acabó el buen gusto.



