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- Categoría: El lector
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; en mi opinión la democracia nació muerta, en México aquel partido que fundó Plutarco Elías Calles, el PNR si más no recuerdo, hoy PRI; siempre fue aplanadora con su poder ejecutivo y judicial cuidando sus intereses así como de los legisladores en los congresos, lo que ellos quisieran y como quisieran, se aprobó por unanimidad; el colmo, cuando ganó José López Portillo, quien era el único candidato oficial para la presidencia e hizo campaña y ganó casualmente, jajaja no hubo candidato de los de oposición, no tenía caso, por su antidemocracia del primoroso; históricamente al sistema priísta se le reconoció como el sistema perfecto: sólo cambian al monito o persona y ganan; también ocurrió con gobernadores; repito en lo federal y estatal fueron aplanadoras; hasta que el hartazgo llegó al pueblo, ganando el señor Fox del hoy fracasado PAN, quien fue pésimo presidente; y el pueblo notamos que se unió al priismo parte del hartazgo, al grado que el señor Calderón también del fracasado PAN supuestamente ganó, pero yo dudo esta victoria de la presidencia, con un margen dudoso y su gobierno da vergüenza, tuvo al delincuente García Luna y ni siquiera lo amonestó, lo dejó ser un delincuente dentro de la legalidad de una autoridad para vergüenza de México político; mejor, los gobernantes de Estados Unidos lo detuvieron y el señor Felipe según no sabía nada; lástima Felipe, pésimo presidente; vino Peña Nieto y el priismo de regreso a la presidencia, sorpresivamente, muchos no esperábamos eso, y pésimo gobierno hacia el pueblo; vio por sus intereses personales, como los demás y al fin llegó López Obrador quien el resultado de su votación es consecuencia del rechazo al Pan, Pri y Prd; hartazgo en general a los partidos políticos, excepto Morena, por esta misma causa ganó Claudia la actual presidente, quién sabe cómo le vaya; muchos mercenarios de la política están ahora en Morena, ¿será porque es el ganador y hay dinero? o ¿su amor a la democracia? Democracia que como tal nunca ha existido en México, es una mercancía, la democracia de venta al pueblo, que éste no cree que el señor López cometió errores y los reconozca, gracias por el espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto". Desamor, Rechazo, Suicidio. En los años que tengo colaborando con este Monitor Político, he manifestado que el dolor más intenso, agudo, insoportable y hasta destructivo, que puede experimentar un ser humano, es la muerte de un hijo. Sin importar su edad, el sexo o la forma en que murió, aunque esto último, agrega un peso emocional a su luto, pues no es lo mismo la muerte por enfermedad que la muerte a manos de un delincuente y torturador. Con una rara excepción, todos lo que me han leído, estuvieron de acuerdo, con o sin hijos muertos de por medio. En los tres años que duró nuestro grupo de ayuda a padres que habían pasado por este horrible drama, todos, absolutamente todos, de un total de 60 o más parejas de padres, estuvieron de acuerdo en eso. La mayoría, había perdido a uno o ambos padres, los abuelos, un hermano, primo, sobrino o a otros miembros de su universo familiar y social, hasta a su cónyuge. Todos estaban de acuerdo, que el dolor de la muerte de sus hijos, era infinita, incomparablemente más desolador, insoportable, destructivo, incontrolable, que el fallecimiento de los familiares arriba mencionados. La más notoria diferencia que encontramos entre nuestras parejas mexicanas norteñas, y las que nos topamos en investigaciones gringas. Es que, para ellos, en la gran mayoría, la muerte del cónyuge es más dolorosa, destructiva e insoportable, que la de un hijo. ¡Increíble esta gran diferencia! ¿No les parece? Hay un profundo y sabio refrán árabe, que dice, Ningún hijo, debería morir antes que sus padres. Estoy de acuerdo con él. Sin embargo, hay muchas más experiencias vitales, que nos afectan también de manera indeleble en nuestra estructura emocional, llamémosla alma, espíritu o sentimientos. Son el Desamor y el Rechazo a nuestras Personas, como un todo. En mi consulta de muchos años, me tocó ayudar a pacientes que estaban pasando por el trance del Desamor y el Rechazo a sus personas. Todas habían contemplado la posibilidad de suicidarse, para acabar con esa quemante sensación de no ser correspondida por ese alguien idealizado, (¿Recordáis a Manuel Acuña y su Nocturno a Rosario?) casi hasta divinizado o deificado, al nivel de un ser superior de luz. Como un ser perfecto, sin tachas y con todas las virtudes posibles y existentes. Afortunadamente solo uno lo hizo. Y aunque usé la palabra, Afortunadamente, aplicada a ese catastrófico y desventurado suceso, creo que puede ser comprendido, si la vemos en la perspectiva de los que no eligieron esa opción. En este caso, me he estado refiriendo al Desamor y el Rechazo de una probable pareja amorosa. Ajena al núcleo familiar. Pero imagínense lo que sufren las personas rechazadas desde infantes o adolescentes por uno o ambos padres, por los hermanos, los abuelos o los tíos. Que se dan cuenta que los observan con gestos de crítica, desagrado, molestia o incomodidad o que constantemente hacen comentarios críticos, peyorativos y descalificadores, comparándolos con el favorito de la familia. ¿O los que fueron concebidos y gestados, por accidente o con desamor? Más aún, ¿los inocentes que nacen con diversas limitaciones intelectuales o físicas, ya sea por causa del azar genético o las conductas viciosas de sus progenitores, como las drogas, la promiscuidad sexual y el alcohol? Y que se convierten en denuncias recordatorios públicos, evidentes y constantes, de esos errores. Se de primera mano, es decir, me tocó presenciarlo en varias personas y varias veces, a un padre descontrolado por la ira y la presión de la vida diaria, gritarles a sus hijos, ¡Ustedes no deberían haber nacido, son un estorbo para mí! Estaba convencido y lo afirmaba, aún fuera de sus accesos de rabia. La única explicación que le he encontrado, es que era una persona radical de izquierda, cosa muy común entre ellos. Durante el desarrollo de esas sesiones tanatológicas de apoyo, que realizamos por tres años, en la Cripta del Templo de San Francisco, en San Pedro Garza García, mi mujer y yo escribimos y desarrollamos un Manual del Duelo, con sugerencias para manejar la pérdida del ser amado, de manera activa y no pasiva. En el pasado, algunos amables leyentes, me pidieron una copia del manual, que les envié con profunda empatía y el cual sigue disponible de manera gratuita, a quien lo solicite a mi correo electrónico. Nota bene: El grupo estuvo integrado sin distinción, por personas de todo nivel social, económico y educativo.



