• Inicio
  • Enfoque
  • Perico Polico
  • El lector
  • Monitor TV
  • Contacto

monitorPolitico logo

BannerOdonto

Paellas

Monitor Político
Detalles
Categoría: El lector
Creado: 05 Julio 2024

Autor: Ariel Zapata

Comentario:

Allá por los fines del mes de abril, del presente 2024, vi el boletín informativo de Jesús Méndez en la 1ª. Página del Diario El Norte, de Título “Va CEMEX por nuevo estadio de Tigres”, a través de Sinergia Deportiva, teniendo como director a Mauricio Doehner, del enlace Tigres-Cemex, y que un equipo de gentes anda recorriendo estadios en Europa en la etapa de Planeación. Todo podrá ir muy bien, sólo que como aficionado y como Universitario, me gustaría que no se cometieran los mismos o nuevos errores, que hemos corregido en los estadios edificados en la Ciudad de Monterrey. El Universitario en el que participé para que se abriera al público en 1969, y el nuevo estadio BBVA de Rayados, en donde participó el Doctor en Ingeniería Guillermo Villarreal Garza, que, de Dios Goce, en la corrección estructural de los marcos de acero de su estructura, donde por su anti-simetría hubo de rediseñar cada marco en particular y especificar su proceso de fabricación. Otra falla fue cometida al escoger diseños europeos, es que el estadio de Monterrey es para el clima frio de Europa, no para nuestro clima, manifestándose en varias ocasiones el ambiente de calor dentro del estadio. Misma problemática que por diversos medios he procurado proponer resoluciones y no he tenido respuesta a la solución natural del mencionado inmueble. Ojalá, no se generen otros errores para bien de la estancia del aficionado y de su comodidad. Los principios de diseño arquitectónico e ingenieril los tienen a la mano en la comunidad universitaria. Que sea por un Tigre en su mejor comodidad. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". La Agenda, una Memoria de Papel para Jóvenes y Viejos. Todos los años en que me mantuve muy activo como psicoterapeuta, usé una agenda de bolsillo para mis citas profesionales. Desde los 25 de edad, hasta ahora, me he apoyado en estas útiles y minúsculas memorias de papel. Es decir, por más de 57 años cargué con mi mini archivo personal, para todos lados. Además, les encontré un utilísimo uso extra que creo vale la pena recomendaros. En ellas apuntaba todo tipo de datos de mi diario vivir, qué sin ser un diario, me mantenían al tanto de muchas cosas vitales. De mis viejos automóviles, anotaba desde cambios de aceite, verificación de fluidos del motor, anticongelante, cargas de gasolina, kilometraje entre afinaciones menores y mayores, alineación, balanceo, rotación de llantas, y compra de unas nuevas, así como de amortiguadores. Además de citas médicas, radiografías, tomografías, visitas al dentista y tipo de intervención, endodoncia, extracción o relleno de caries y exámenes de laboratorio. También cortes de cabello, reuniones amorosas, pero en clave, para no identificar a las bellas. Pólizas de seguro auto motriz, sus vencimientos, pasaportes, credencial del INE, visa gringa, cumpleaños, aniversarios importantes de la familia inmediata de todo de todo tipo, incluidos los luctuosos. En fin, las actividades que le daban significado a mi vida, tales como gripes, resfriados, caídas, golpes, su duración y las medicinas tomadas. Así como reparaciones domésticas, de todo tipo, como plomería, electricidad, albañilería, pintura, gastos mensuales de electricidad, agua, gas, y teléfono. Números telefónicos, direcciones de pacientes, correos electrónicos de amigos y de talleres, de emergencias como vecinos ruidosos, de la policía y bomberos. CLABES bancarias, números de cuenta en las Islas Cayman y de tarjetas de débito. No hubo una sola actividad por poco significativa, que no incluyera en esas agendas. Uno de ellos fue la impermeabilización del techo de mi casa, que me habían asegurado por tres años, me duró por largos 20 años. ¡Increíble! Me pude dar cuenta del milagro, porque lo tenía anotado en la correspondiente agenda. Pero la compañía ya no existe, creo que quebró por eficiente. El caso de un Maistro, buenísimo para todo, me dicen que ya murió víctima del cáncer y he batallado para suplirlo, pues hay muchas ratas y gandallas en ese oficio.  Cuando me saque los 500 millones del Melate, esos no los anotaré, para evitar secuestros, extorsiones y chantajes. Me dirán varias cosas, que es muy cansado, que debo padecer un trastorno crónico de tipo obsesivo-compulsivo o cien epítetos más. Sin embargo, cuando tengo necesidad de esos datos, en cuestión de media hora o menos los localizo y los uso debidamente. Pero conozco personas que, en esos momentos de urgencia, se pasan horas, días, a veces semanas y en ocasiones, nunca, sin poder entrar en contacto con esa información. No sé si con todo lo anteriormente descrito, los convencí de la utilidad de tener a la mano una memoria de papel, en forma de una agenda, pues con los años, mi memoria se ha hecho de teflón, porque no se le pega nada. Y probablemente, lo mismo sucederá con la vuestra. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • 364
  • 365
  • 366
  • 367
  • 368
  • 369
  • 370
  • 371
  • 372
  • 373