- Detalles
- Categoría: El lector
Autor: Rogelio González Ramírez
Comentario:
Tan malos los pintos como los colorados. La página de Google nos dice que, Farsa: Es una obra de teatro breve de carácter cómico y satírico, en especial aquella que satiriza los aspectos ridículos y grotescos del comportamiento humano. Suponemos que estamos o cuando menos deberíamos estar en un Estado de Derecho; y si estamos en un Estado de Derecho, cuando alguien realiza conductas que están tipificadas en un Código Penal debe ser sancionado. La Farsa que los funcionarios del Gobierno del Estado de Nuevo León y los Diputados de su Congreso Local montaron en los últimos meses y semanas culminando su exitoso estreno el pasado 1° de Diciembre y su postproducción del día 4 nos obliga a exclamar que “Tan malos los pintos como los colorados”. Un delito es un delito si la conducta que realiza un individuo o grupo de individuos está tipificada como tal en un Código Penal. Durante el montaje y presentación de esta Farsa que se ha realizado en Nuevo León hay una serie de presuntas conductas delictivas, cuando menos, por parte de los señores Samuel Alejandro García Sepúlveda, Javier Navarro, los perfectamente identificados reventadores de la Sesión del Congreso Estatal donde se nombró a un Gobernador Interino, los Titulares de algunas instancias judiciales por sus erráticas decisiones, la Fiscalía General del Estado por su hasta ahora no aclarada acción de investigación de delitos que se persiguen de oficio y la falta de denuncia por parte de quienes tienen la representación jurídica del Congreso Local por su hasta hoy no aclarada denuncia por los presuntos ilícitos que se cometieron en su contra. Así como vamos, no vamos a llegar a ninguna parte. No es cuestión de borrón y cuenta nueva. Son muchos, somos muchos los que exigimos la implantación de un Estado de Derecho y que ya no monten Farsas y Sainetes.
Autor: Francisco Quintanilla
Comentario:
Por la nula respuesta de los empleados del ISSSTESON a mis reiteradas demandas sobre el reembolso de mis ahorros, se advierte que andan buscando ganar tiempo para encontrar el ´cómo no´ devolverme lo que constitucionalmente me corresponde, es más, ni siquiera saben responderme sobre de quienes recae la grave responsabilidad de haberme bloqueado por espacio de 12 años y 8 meses, pues, en caso de que estos desleales empleados aparezcan, entonces tendrán que sumarse a los que ya aparecen en la simpática ´carpeta de investigación´ en poder de la Fiscalía general de Justicia Estatal. Lo anterior ha despertado mi irrevocable interés en volver a encabezar las denuncias de cada burócrata estatal, sindicalizado o no, que están teniendo o hayan tenido problemas para rescatar sus AHORROS, habida cuenta que, como son producto de sus salarios, entonces caben en el rubro de: inalienables e imprescriptibles, y como ya logré derogar el arbitrario y vergonzoso artículo 4o. fracción IV. inciso cuarto de la cansada Ley del propio ISSSTELEÓN, ahora si tendré ocasión de despertar los ánimos de más de 6000 (seis mil) ex compañeros burócratas, ofreciéndoles las asesorías legales que requieran, sin costo y que se reserven el ejercicio de las demandas por daños y perjuicios, más los demás que les resulten. Huelga decir que vamos a destapar la pestilente cloaca, señalando tooodos los trucos, mañas y formas de cada procedimiento empleado por los responsables, se trate de quien se trate (infartados o no). Atentamente: el dueño de la escalera... ¿de verdad creen que se pueden salir con la suya?
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". ((//1//)). Samuel, el Guajolote, que se creyó Pavo Real. O sea, el Pirruris regiomontano. A final de cuentas, son la misma cosa. ¿Habéis visto a cualquiera de estos dos machos, reaccionar ante un ruido o estímulo peligroso? Pasan de su estado de hiperinflación plumígera, a uno de escurrida y vergonzosa huida. Se acaba la muestra de fuerza, elegancia, prepotencia y soberbia gallinácea. Así me decía mi amada abuela materna, cuando me jactaba y fanfarroneaba, "Mijito, no seas como los guajolotes, que son muy presumidos y cualquier ruidito los desinfla." De esta manera y con estas palabras, me amonestaba, ¡A los seis años de edad! Basta observar la prepotencia con que se manifiesta Samuelito, inflado, insuflado desde su enorme ego, con una actitud de perdonavidas, de ungido por el Universo o la Divinidad. Su mirada recorre y escruta las audiencias, a las que bendice por estar con él, otorgándoles el beneficio y la distinción de una sonrisa de aprobación, aceptación y tolerancia benéfica. A veces, su visión describe un arco, que se pierde en el infinito, como siguiendo una imaginaria pelota de golf que, sin duda, llegará a un hoyo en uno. Se sonríe para adentro, pero con la quijada hacia afuera, con la íntima satisfacción de haber acertado una vez más, en ese difícil deporte, propio de la nobleza. Se burla de nosotros, los viejillos y nos considera responsables de todos los problemas de la sociedad neolonesa, como representantes de la vieja política. Siguiendo y obedeciendo sumisamente la fórmula sugerida por su nuevo mentor político, AMLO. Para el cual, todos los males nacionales, son culpa del pasado, no del presente, que apenas tiene una vigencia de cinco años, en su calendario político. Los tiempos históricos de nuestro México Lindo y Querido, se contarán de aquí en adelante, como, (a. AMLO y d. AMLO). O sea, antes y después de AMLO. ((//2//)). Me estoy enfermando. Cada día me siento más enfermo, con las Tandas Políticas del Principal, del Teatro Blanquita o de las Trancas, de Monterrey. Es un profundo e intenso malestar psicológico, pero similar a una intoxicación grave por mariscos o pollo mal cocinado. Es un agudo reflejo de vómito o gastro cólico, para liberar a mi cuerpo de los excesos, por mi glotonería al devorar noticias de la insalubre política mexicana a todos sus niveles. Es así como me siento por las babosadas que han estado haciendo todos los actores políticos del estado y del país, en los últimos días. Como nuestro Pirruris Regiomontano, encarnado en Samuel García, que no conoce límites para decir y desdecirse, como su padre putativo AMLO. Ninguno se escapa de este circo de carpa arrabalera. Todos son bufones, payasos, histriones chafas, tiples guangas y señoras bofas de table dance de a dólar. Sin la menor sensación de vergüenza, prurito moral o brizna de decencia. Señores políticos, debo deciros que os admiro y envidio, de verdad, créanmelo. Por aguantar y soportar tanta fetidez y hediondez, (Jediondez, en lenguaje norteño), en sus vidas personales, profesionales y me atrevo a decir que ... mejor no lo digo, ellos no tienen la culpa de que sus parientes sean así. Son, unos jediondos, fétidos, putrefactos, gangrenosos, como fosa séptica comunal de rancho. Se emparejaron con las corcholatas, bacinicas y escupideras de AMLO. Son capaces de vender, rentar y ofrecer al mejor postor, a lo más sagrado que tengan. (Me abstengo de decirlo, por respeto). Aun sus pescuezos y traseros. Pero, ¿Por qué los nuestros?



