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Categoría: El lector
Creado: 12 Abril 2023

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años, Clamando en el Desierto". Humor Regional e Idiosincrasia, en México. Yo creo, que, para ninguno o cuando menos, la mayoría de mis leyentes, es bien sabido que, en nuestro amado país, tenemos maneras diferentes de reírnos en la vida y de la vida. Es decir, sentido del humor ante los eventos del diario existir, o sea, interpretamos de manera muy diferentes las cosas que nos parecen chistosas. (Y también las tristes, de eso no hay duda).  Igualmente, en el momento de generar una interpretación o "Fabricar" un chiste, lo hacemos con abordajes completamente diferentes. Cantinflas, Tin-Tán, el Piporro y otros son un claro ejemplo de ello, así como los demás cómicos de la Época de Oro del cine nacional. Y no me estoy refiriendo a los albures, que son otro campo idiosincrático, de una manufactura conceptual más compleja e intensa. Es un hecho bien conocido que, en el DF, o sea, en la CMX, es vista y considerada una virtud capital, más masculina que femenina, saber decir, entender y responder a un albur, proceso en el cual, se compromete la identidad, el orgullo personal y el valor total del individuo. A veces llega a ser motivo de riñas, o al menos de pleitos y altercados verbales entre los contendientes, cuando uno de ellos se declara o es declarado vencedor, por los presentes y circunstantes. Haciendo memoria de mi infancia, hace más de 75 años, en los 40, cuando toda mi familia iba a pasar las post navidades en la ciudad de México, nos topábamos con expresiones verbales de los primos de la misma edad, que no comprendíamos y generaban burlas de su parte. Machincuepas, chinampinas, tololoche y cuando menos, otras 20 o 30, formaban parte de ese bagaje cultural diferencial. Allá le decían plaza, al mercado, jardín a las plazas, itacate al lonche de un trabajador, quesadillas a unos tacos fritos, en fin, eran muchas. Estaban más "Nahuatlizados" que nosotros, los fronterizos. Además, de las variaciones en el sentido del humor y los albures, generados actualmente en los foros y programas pseudo cómicos de televisión chilangos, que son jerga única y propia de esos lugares y sus habitantes circunstanciales. Yo he detectado cuando menos 6 o 7 estilos de bromear, que son totalmente diferentes entre sí, en el centro del país, el occidente, (una de las fuentes de la paremiología nacional), el norte, en sus varias secciones y orientaciones geográficas y la costa del Golfo de México, en Veracruz, para ser exactos. El DF, se cuece aparte, pues las variables mencionadas tanto de sentido del humor, como del albur, y los giros idiomáticos del español, son diferentes aún dentro de esta entidad federal. Es el caso tanto en las Lomas, Narvarte, la del Valle, la Roma, la Juárez, Polanco y Anzures, que, en el Peñón, la Candelaria de los Patos, Santa Julia, Tepito o la Morelos. Como se pueden imaginar, he estado presente en innumerables discusiones, más como observador que como participante activo, en todas las regiones mencionadas del territorio nacional, y por más que me invitaron y azuzaron para que le entrara al baile, me negué. Lo que me permitió tomar notas de esos eventos. Por ejemplo, la valía e importancia que revisten para su identidad y hombría de un individuo, la capacidad de generar, entender y responder albures, en varias partes del país. Me han dicho que en el norte no disfrutamos de esas actividades, porque no comprendemos las inflexiones implícitas en cada giro alburero. Es falso, los norteños, si entendemos y captamos las dobles y triples intenciones que van en los pliegues del albur. Pero nos parecen una lamentable pérdida de tiempo enredarnos en ellas, además del peligro latente de llegar a una confrontación violenta entre las partes. Todo lo dicho, del humor y los albures, se refleja en el "Modo de ser" o idiosincrasia de cada región, e impacta, tanto en la forma en que hacemos uso del lenguaje nacional, como en el estilo de realizar tratos y compromisos entre individuos. Nota bene; Las "Coplas de retache", y las "Bombas yucatecas", tan comunes en el Bajío y el sureste, nos muestran idiosincrasias muy diferentes. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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