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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
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La guerra de los Aguacates. Primero, creo, empezó Soriana cuando estaba el precio a casi 80 pesos el kilo. Bajó ese precio a 29.90 y eso tuvo un gran impacto entre nosotros los usuarios. Después los demás abarroteros reaccionaron siguiendo los mismos pasos, pero el que pega primero pega dos veces. Ahora Walmart lo puso en 19.90 y entonces ya no falta el aguacate en nuestra dieta. Bendita la competencia y abajo los monopolios sobre todo los del estado. Un ejemplo de abusos es el costo de la energía eléctrica que un día sí y otro también decenas de usuarios reportan recibos hasta de diez tantos del consumo promedio anterior. Hace treinta años existía una organización llamada “Contribuyentes y Usuarios” la cual defendía a las familias de ese tipo de abusos. Que viva la competencia y que viva. 2/ La Patria Ultrajada. Otra semana sin esperanza de un partido político decente que venga a salvarnos. O cambiamos la patria nosotros, o se hunde sin remedio la pobrecita. A Movimiento Ciudadano todavía no se le ven las uñas largas, pero falta que agarre más vuelo. Mientras tanto para mí es la carta fuerte. De los otros, Acción Nacional es el mejorcito o el menos peor, pero solo no quiere entrarle y su ex socio el PRI éste ratifica su ADN para no servir al pueblo sino servirse del pueblo. Pobre México “¿un cobarde en cada hijo te dio? Mejor: “un valiente en cada hijo te dio“. Vamos, Raza.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político. “Estoy bastante asustado, esa amenaza fue real, desconozco el alcance de lo que pueda llegar a pasar", padre de menor que sufría bullying en el Instituto Edinburgh, es lamentable que en escuelas no conozcan o se hagan de la vista gorda, primero es lo económico y después el menor, en una escuela es duda, la ausencia de aplicación del sentido constitucional del interés superior del menor, en su pleno desarrollo, resulta que un menor le mandaron un mensaje escrito que lo van a desaparecer en el instituto mencionado, por menores estudiantes del mismo, según noticia de un medio de información; la madre y el padre están preocupados por esta amenaza, y es natural y si surgen dudas ¿qué hace el instituto si hace algo o no para eliminar este tipo de conductas de sus alumnos? ¿Cómo actúa? ¿prefiere el pago de colegiaturas o el interés superior del menor? esta clase de colegios las debe atender la secretaria de educación pública, porque son daños psicológicos, que pueden ser irreversibles al menor y esos menores, los "simpáticos", deben ser ubicados en lo correcto por la escuela o instituto y Samuel el gobernador tiene la obligación de ver estos problemas, no, aclaro, no lo culpo, pero si pido los atienda; el problema de violencia familiar está muy fuerte en el estado, esto me hace pensar que lo está también la violencia escolar; más acciones y menos discursos gobernador; gracias por espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
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"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años". El Complejo de Lolita y el Síndrome de la Mujer de Putifar. Hace ya varios meses traté el problema social, de las chicas cómo Lolita, la protagonista de la novela homónima de Vladimir Nabokov. Escritor ruso, avecindado en gringolandia, publicada en 1955. Es la historia de una seductriz o nínfula de 12 años de edad, que seduce a su padrastro, muy mayor. Quedó en lugar 27, de los 100 libros más memorables del siglo XX para el público francés, en una encuesta producida en la primavera del año 1999, en un sondeo realizado por la empresa gala Fnac y el diario parisino Le Monde. Han criticado a esta lista, por considerarla franco-céntrica. Se han filmado dos películas de la novela, en 1962 y 1997, las dos con éxito en la taquilla. Recomiendo a ambas, para que, hombres y mujeres se vean en un espejo. El Síndrome de la Mujer de Putifar, se refiere a un evento narrado en el libro del Génesis, XXXIX, 7-23. en el cuál la mujer golosa y ganosa, de su amo, Putifar, intenta seducir a José. Él se niega, ella insiste varias veces, hasta que, en una ocasión logra quitarle la ropa, por lo que José sale corriendo medio desnudo de la casa. La mujer, despechada, grita pidiendo ayuda contra José el presunto violador, que es enviado a la cárcel por la falsa acusación de la señora. Estos dos fenómenos son más frecuentes de lo que imaginamos, en nuestra sociedad católica regiomontana, ¿O deberé decir, cristiana? para ser incluyente. Conozco varios casos en los que, jovencitas de la edad de Lolita, entre los 12 y 14 años. Que sabedoras del impacto que su belleza adolescente en desarrollo, causa en el sensorio masculino, se han dedicado a la prostitución, por muchos años, antes de ser adultas. También conocí y tuve compañeritas de escuela, que tenían la apariencia física de mujeres mayores y otras, que se comportaban, vestían y hablaban, como damas maduras. En todos estos casos, es muy difícil para un hombre, adivinar que, se está metiendo en problemas legales y penales, por relacionarse con una menor. Muchas de estas chicas, actúan con alevosía, premeditación, y ventaja, pues saben que pueden extorsionar a sus clientes, si los consideran, "buena presa". En el caso de las damas mayores, lo he visto y escuchado en boca de ambos actores. Jóvenes chicos de 12 a 17 años, suficientemente atractivos, sanos y con mínima discreción. Son abordados e invitados por damas maduras de aparente buena posición económica, sin ser millonarias, y se van a hoteles por diferentes rumbos de la ciudad. Algunos autores llaman, "Lolitos", a estos chicos, activistas sexuales. Nuestra sociedad pacata y moralista de doble o triple moral, maneja, acepta o rechaza estas manifestaciones de la sexualidad, de acuerdo a ciertas circunstancias de edad, género y situación. Todas, matizadas por el color de la convenenciera moral. El acoso sexual, se da en ambos sentidos de la calle de la vida, a todas las edades, hetero, homo, y bisexual. He platicado con hombres, que evocan la presión sexual recibida de niñas, siendo ambos adolescentes, también de mujeres mayores, en su temprana edad adulta. De damas que toda su juventud y su vida se vieron plagadas por el acoso sexual de hombres y mujeres de todas las edades, con el agravante de la presión sobre ellas, del poder económico y político. Sin embargo, la sociedad en todos sus niveles, poco hace para poner orden a estos casos y problemas que aquejan a ambos sexos. O de preparar a los agentes del orden, como los Ministerios Públicos y jueces, para que sepan diferenciar, cuál es el trigo y cuál es la cizaña sexual social.



