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Categoría: El lector
Creado: 02 Mayo 2022

Autor: Federico Zertuche

Comentario:

Como había amenazado, el autócrata López propuso su iniciativa de reforma electoral con el fin de descabezar y destruir al INE, volver a los tiempos de partido único, manipular a un hipotético nuevo instituto electoral, así como nombrar sus integrantes. Como señala Néstor Ojeda, "Ni el PRI de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo ni el PAN de Vicente Fox y Felipe Calderón se plantearon, al no tener la mayoría calificada en el Congreso, desmontar al INE y desaparecer a los senadores y diputados plurinominales." Y es escalofriante, añade, porque en el centro de la iniciativa presidencial está la reconstrucción de un sistema electoral y legislativo cuyo objetivo es restaurar el sistema de partido único o casi único destruyendo todo el sistema de pesos y contrapesos que se fue construyendo tras la ruptura del PRI con el nacimiento de la Corriente Democrática y posteriormente el PRD. Aduce engañosamente el mentiroso autócrata que pretende evitar "fraudes" del INE, cuando de cuatro elecciones presidenciales a cargo de esa institución, la oposición ha triunfado en tres y él mismo está sentadote en la silla presidencial.  Si la alternancia es la prueba de fuego de la democracia, como se considera habitualmente, hoy tenemos claramente una democracia sin fraudes. Pretextan que a los consejeros propuestos por ellos desde el Gobierno los elegirá el pueblo, es mentira, el pueblo ni los conocerá siquiera, y los acabará eligiendo la maquinaria de acarreos de Morena. Quieren eliminar los plurinominales, con lo cual la mayoría simple de Morena se convertiría en mayoría calificada, lo que les permitirá realizar cuanta reforma constitucional les venga en gana. Pretenden eliminar el financiamiento oficial a los partidos, para que sólo tenga dinero Morena, desde el poder, con sus "programas sociales" (dádivas) y así debilitar a la oposición. Post scriptum. Siempre trato de cuidarme sobre todo de los persignados, mojigatos y santurrones, esos que te escupen con "380 epítetos peyorativos y denigratorios", insultos retorcidos y chafas que diligentemente elaboran, llevan la cuenta y atesoran. Por si fuera poco, quien así ofende involucra y embarra en sus rencorosos pleitos a la bocona y pendenciera de su hermana, que dice vendrá a "cachetearme y enterrarme sus afiladas uñas en la cara". Par de alimañas ponzoñosas y destartaladas. Tan 'cristianas' maneras exhibe en este espacio un psicópata que se dice psicólogo y se pretende moralista religioso, fariseo puro. Sé que parece increíble lo que cuento, pero cualquiera puede leer, cotejar y/o corroborar en el texto del viernes pasado en este espacio de un lector. ¿Tren maya? No #gracias, yo prefiero la selva. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño... de 80 Años". Los Perrijos. A mi gustan los perros. Cada día me asombran más, con su inteligencia, fidelidad y apego a los humanos. Por los invaluables servicios que prestan a la humanidad, algunas razas merecen tener una estatua que los honre. Casi siempre están de buen humor, dispuestos a jugar, pasear y divertirse. Son los compañeros ideales de las personas que desean bajar de peso, caminando, pues nunca se cansan. Defienden a sus amos contra intrusos humanos y animales, con presteza y decisión, sin duda o tardanza. He tenido varios dálmatas y los últimos, fueron tres Weimaraners increíbles. En una ocasión, me atacó una rata enorme que casi me alcanzó una pierna. Ellos, con gran precisión, la tomaron por el lomo y la cabeza, la reventaron y la paralizaron. Fue una espeluznante experiencia, pues el roedor chillaba aguda y horriblemente, mostrando unos colmillos enormes y delgados, podría haber tenido alguna enfermedad. Nunca los metí a mi casa, ni en el invierno, se quedaban afuera en sus barracas. Jamás permití que me lamieran a mi o mis hijas y menos en la cara, sabedor de que portan y transmiten muchas infecciones, aun vacunados. Menos aún, que se subieran a las camas y se sentaran en las almohadas, donde pondríamos nuestras caras. En una ocasión, ya en la entrada triunfal a la recámara de una amiga mía, me topé con su perro Chihuahua, sentado en mi almohada, con su ano presionándola. Me vestí y sin despedirme, salí de ese pestilente aposento. Nunca les compré comida especial, comían las sobras de mi mesa y algo más, por lo qué, las pocas veces que experimenté dándoles croquetas balanceadas, las rechazaron. Prefirieron pasar hambres, antes que someterse a caprichos de la publicidad del capitalismo feroz, en forma de comida perruna. Eran socialistas moderados, creo. Siempre fueron saludables, con sus dientes brillantes, lengua limpia y buen aliento. Indomables, pues obedecían pocas ordenes, pero muy afectuosos, leales, divertidos y juguetones. Sus actividades favoritas, eran roer grandes fémures de las piernas de cerdo, que les conseguía. En épocas de celo, aparearse hasta 40 veces en un turno matutino y vespertino, sin límite de tiempo, como en la lucha libre. Perseguir ratas y tlacuaches o algún conejo que se colaba al patio de la casa. De cachorros y ya de viejos, les gustó mucho perseguir y matar cucarachas gigantes. Al final de sus vidas, se hicieron igual de perezosos que su dueño y dejaban escapar a sus presas, ¿? siguiéndolas triste y pacientemente con la mirada. Je, je, je. Siempre los vacuné y atendí en sus enfermedades, pero nunca fueron para mí, más que eso, perros. Animalitos muy buenos, especiales, inteligentes, cariñosos, protectores y fieles. Pero nunca los comparé, ni les di estatus de hijos, como he visto que lo hacen otras personas, que las llaman, "Perrijos". Me parece una aberración moral y emocional comparar humanos con animales. Por más que haya humanos maléficos contra su propia especie y bestias incondicionales en su trato, con nosotros, los humanos. El Papa Francisco, señaló hace varios meses, la crisis de la sociedad moderna y contemporánea, que prefiere criar perros, que hijos. Yo lo veo igual y un indicio de lo que le puede esperar al mundo, que prefiere a los animales, por el solo hecho de haberle ido muy mal con sus congéneres. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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