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- Categoría: El lector
Autor: Vico Canales
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Un 16 de Agosto de 1996 falleció Manolo Martínez en La Joya, California en donde se le iba a trasplantar el hígado que tenía invadido de cáncer. El diestro de Monterrey, junto a su padrino de Alternativa, Lorenzo Garza, fueron los dos mejores toreros de nuestro país y ambos de esta Sultana del Norte. Manolo conquistó al público más difícil, exigente y muy especial de nuestro país, el de la Plaza Mayor del Mundo, el coso capitalino. Se convirtió en el favorito de los taurinos capitalinos, quienes acuñaron un grito inmortal… “¡Manolo… Manolo y Ya!”… Manolo a la edad de 17 años, estudiaba para Ingeniero Agrónomo en el Centro de Estudios Universitarios (CUM), de esta ciudad regiomontana. Pero su vocación no estabas en el estudio y su preparación académica, sino en la fiesta brava y punto. Sus compañeros de salón la pusieron el apodo de “El Lunático”, porque se distraía pensando en lo suyo: La Fiesta Brava y se “desconectaba de sus estudios. Su padre, Manuel Martínez Carranza, fundador de la Facultad de Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma de Nuevo León se oponía a que su hijo fuera torero. Pero Manolo no le hizo caso, habló seriamente con él, no lo convenció, le dijo que se fuera de la casa y regresara el vehículo que le había comprado recientemente, un Mercedes Benz del año. Así es como el diestro de Monterrey incursionó en el “mundo de toros”, sin la ayuda paterna, pero sí tuvo la de su mamá, doña Virginia Ancira (QEPD), quien a escondidas de su esposo, le daba dinero. Total que Manolo logró su objetivo, logró debutar como novillero en la Plaza de toros La Aurora, ubicada en el Estado de México, cerca de la capital de la República. En ese coso se llevó a cabo una serie de festejos chicos (novilladas) de selección para buscar nuevos valores y los que triunfaban amarraban una presentación en la Plaza México, en la temporada chica. Manolo debutó con muy buena suerte, pues impactó su toreo fino, de arte, clase y dominio a los bureles, que es mucho más difícil que las valentonadas y pases escalofriantes que son emotivos, pero nada que ver con el arte y el poder. Con ese triunfo, Manolo obtuvo el “pase automático” para actuar en el Coso mayor del mundo en la temporada de novilladas En su presentación dejó mucho que ver de su deseo por ser figura del torero que ganó con todas las de la ley. Su Alternativa la recibió aquí en Monterrey, su padrino fue Lorenzo Garza, excelente figura de esta tierra norteña y el testigo fue Humberto Moro, oriundo de Linares, Nuevo León. Y de ahí para adelante surgieron los triunfos hasta llegar a confirmar su doctorado a la mismísima Plaza México en donde tuvo una gran actuación. Es el torero que más tardes actuó en la Plaza Mayor del Mundo, y el que más rabos cosecho, 10 para ser exactos. Se retiró de los ruedos actuando en la Plaza México, donde lidió seis toros y a “Toda una Época” como se llamó el sexto astado de la ganadería de José Chafic, le hizo una gran faena, inolvidable trasteo que forma parte de la historia. Su deceso fue en La Joya, California, el 16 de Agosto de 1966, donde se le iba a realizar un trasplante de hígado a causa de un cáncer hepático que se presentó y finalmente se lo llevó a la tumba. Descanse en paz, uno de los MEJORES toreros de México, oriundo de Monterrey, Nuevo León, don Manuel Martínez Ancira, conocido por Manolo. Descanse en paz y hasta pronto Manolo, hasta pronto.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
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"Con Ojos y Oídos de Niño". 1//. - Los Nobles Huevones y las Monarquías Improductivas; Los políticos. Fuera del presupuesto, AMLO, sus esbirros y lacayos, (Términos copiados de la izquierda delirante, aclárolo), y los polacos, se mueren de hambre, los inútiles Caones. ¿Por qué? ¡Porque no saben hacer nada! Por nada, me refiero a actividades productivas de cualquier tipo. Son rémoras, animalejos, parásitos intestinales, chupasangres, organismos simbióticos. Sé de un joven economista que invitaba a los izquierdosos de su facultad, en la UNL, (¿Autónoma?) a pasarse un fin de semana en su pueblo. Los pondría a quemar nopal, para sus vacas y luego a trocearlo, con machete, para llenar la caja de una camioneta. Ni uno solo de estos revolucionarios, cambiadores o alteradores del orden social y económico del país, aceptaron la invitación. Se sacaban con la barra de que ellos eran intelectuales, líderes y teóricos de la revolución y que no tenían por qué pasar por esas pruebas. Hoy por hoy, me gustaría replicar esa invitación a AMLO, sus hijos y los varoncitos de su gabinete. También hoy hay para las damas, encabezadas por Beatricita, Claudita y la tía Tatis. Nomás que fueran a recoger al monte, orégano, chile piquín, nopales, tunas y barrerlas, flor de palma, cabuches, jacubes y los limpiaran. A la lechuguilla, que la rasparan para torcer riatas. En aquellos años, tampoco las chicas revolucionarias, aceptaron la invitación de mi amigo, bajo las mismas premisas de idoneidad laboral. ¿Pos no que no creen en las clases sociales, malditos y malditas? Encarnan muy bien y a la perfección, el dicho ranchero de que "Es mejor arrear, que ir cargando". Así, ¿Quién no? 2//. - El Complejo o Síndrome de Eróstrato en las Políticas de AMLO. ¿Recordáis mis amados lectores, quien fue este pillo, malandrín y alienado pastor desconocido? Heróstrato, (en griego Ἡρόστρατος) fue un cuida cabras incendiario e ignoto. Que, para dejar de serlo, en 356 a. C. incendió el Templo de Diana o Artemisa en la ciudad de Éfeso. Considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Coincidió, según Plutarco, con el nacimiento de Alejandro Magno. Por lo anterior se le torturó, ejecutó y aplicó la famosa, "Damnatio memoriae", Maldición de la memoria, (O del recuerdo) y "Abolitio Nominis", Abolición de nombre. Son dos figuras legales, usadas durante el Imperio Romano, para considerar maldito el recuerdo y abolir el nombre, de personas que hubieran incurrido en delitos de suma gravedad. Como la traición a la patria, el robo de los haberes del erario o de los templos y otros. Para que su nombre se borrase de todos los anales ciudadanos, se prohibió, bajo pena de muerte, que lo evocaran y recordaran. Esto no se logró, pues a pesar de tan severas sanciones y advertencias, su nombre pasó a la historia universal, como ejemplo del deseo insaciable de fama, entre los ramplones y zafios. AMLO ¡Heróstrato mexicano de nuestros tiempos! que desea y pretende pasar a la inmortalidad, haciendo todos los días barbaridades monumentales. No importa a quien se lleve entre las llamas de sus flamígeros comentarios. Va a terminar por incendiar a nuestra querida Patria contrapunteando entre sí, a todos los niveles y estratos sociales. En lugar de la pinchurrienta y tamaleada encuesta, sugiero aplicar la Damnatio memoriae y el Abolitio Nominis, a todo político acusado de corrupción, robo y saqueo del erario patrio. Desde presidentes, gobernadores, diputados, senadores, hasta simples cuicos. Además de la cárcel y obligarlos a devolver lo robado. Medina y apá, Nati Parás, Bartlett y otros. A Samuelillo y el Bronco, les aplicaremos esas medidas, ¡si no regresan a la banda de FM, la Opus 102! Arre burras prietas.



