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- Categoría: El lector
Autor: Luis Galgo AlvaradoComentario:
¿Y nadie puede hacer nada? (De nuestra página en Facebook)
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño. Los Tendajos de Monterrey, antes de los Oxxos y los Super-7. Todavía quedan muchos tendajos en el área metropolitana de Monterrey. Pero la mayoría sucumbieron a la invasión y avanzada de los Oxxos y los Super-7, amén de otras marcas de menor presencia. No sé si sigan proporcionando los mismos servicios de financieros de la economía doméstica, como lo hacían en los años 40, 50 y 60 y más. Es decir, fiaban la despensa, de las familias con menores recursos económicos. En otras palabras, desde aquellos años, daban "Crédito a la palabra", perdón por la redundancia, a sus vecinos y conocidos. Sin tanto aspaviento como lo hace AMLO ahora. La dinámica era así, te daban una pequeña libreta con tu nombre o el de la familia, en ella, el tendero anotaba, con su puño y letra, los comestibles que te proveían a lo largo de la semana, raramente a la quincena. Al lado del artículo fiado, ponían el precio y la fecha de la transacción. "Leche; $1.25, nov. 15, 1954". Y así le seguían para abajo. Llegado el fin de semana o de quincena, ponían una raya de corte, y te avisaban que era hora de pagar. La libreta la conservaba el cliente, solo con ella podía proveérsele mercancía. La familia podía enviar a cualquiera de sus miembros mayores de 10 años, y hasta a la sirvienta, pues la susodicha libreta era la única forma de retirar algo. No les gustaba anotar cigarrillos, cerveza o licores. Y nunca, por ninguna razón, ¡te soltaban efectivo! Había veces en que no se podía pagar el total de lo fiado, y ponían una doble o triple raya con lápiz rojo hasta donde alcanzaba el abono. No sé si estos benditos señores eran neoliberales, conservadores, capitalistas de rancio, pero pobre abolengo. Fifís, chairos, popoffs o liberadores del pueblo con una 4T, corruptos o impunes asaltantes. Pero el caso es que te ayudaban a sacar el buey de la barranca, para calmar el hambre de muchas familias, y ¡no cobraban ni un centavo de intereses! Trabajaban como empleados, la prole del tendero, este casi siempre era hombre, y lo ayudaban las hijas. En su mayoría agraciadas jovencitas, que iban aprendiendo el arte de la venta en base a la confianza. Muchas de estas familias emigraban del campo o pueblos circunvecinos de Monterrey como fue el caso, de las llamadas casas de asistencias. Pilar de la supervivencia de miles de estudiantes foráneos, que, sin su existencia, probablemente no hubieran podido estudiar una carrera universitaria. Tendajos y casas de asistencia, son dos íconos representativos e indelebles, de la idiosincrasia norteña y regiomontana. La cara de la ciudad, sería muy otra, sin esas pinceladas de humanismo, mutua ayuda y plena confianza en el prójimo. No creo que haya actualmente en todo Monterrey, un solo Oxxo, Super-7 o casa de huéspedes, que fíen y confíen, como lo hicieron aquellos rancheros de los 40, 50 y hasta 60. De que hemos cambiado, ¡Hemos cambiado! Tú dirás querido lector, si para bien o para mal.
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
Los Privados de Iniciativa: Tarde y poquito... y pidiendo ayuda al gobierno: "Tras informe, empresarios dijeron que preparar nuevo plan de reactivación económica para presentarlo en próximos días junto con el gobierno". No sirven para nada estos individuos, siempre dependiendo del gobierno. Ya, chavos, crezcan, háganse hombrecitos. Les voy a contar un cuento: El pánico de 1907 en Estados Unidos. Fue una crisis financiera increíblemente destructora, en tres semanas de octubre, el New York Stock Exchange perdió el 50 % de su valor, comparado con el mismo mes en el año anterior. Todo era un caos. Ah, pero en esos tiempos si había "empresarios de verdad", como J. P. Morgan, el cual, poderoso banquero, puso su propio dinero y llamó a otros banqueros a que se unieran con él para salvar la situación, y acudieron, y arriesgaron también su dinero y pararon la crisis en seco por su rápida y decidida intervención. No, no anduvieron de la "Ceca a la Meca" queriéndose juntar con el gobierno para sacar provecho: se lanzaron y salvaron al país; y claro, a ellos mismos. Como resultado de la acción decidida de J. P. Morgan, se fundó poco después el Sistema de la Reserva Federal, por envidia de los políticos obviamente, para que ya no fuera la iniciativa de un empresario quien salvara al país. Ahí se los dejo, para los que piensan, que son escasos, mediten este asunto, en relación al Segundo Informe y los empresarios.



