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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-PiñeyroComentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño". Los Maestros, Ciudadanos de 5a. clase en gringolandia y en México. Es sorprendente e inaceptable, la forma en que los maestros, desde preescolar hasta secundaria, son tratados en ambos países. Vejados, maltratados, explotados, amenazados, acosados sexualmente y perseguidos, sobreviven por su intensa vocación. Son vistos como profesionales de 2a. clase, por quienes han cursado estudios universitarios. Se les olvida quién les enseñó a leer y escribir. Quién guió sus temblorosas e inexpertas manecillas, sobre el papel rayado. Quién mantuvo sujeto el lápiz, en sus pequeñas manos, cubriéndolas como un manto protector, con las suyas sobre ellas. Para que las grafías de números y letras, se asomasen sin temor desde la punta de sus lápices. ¿Y quién tuvo la paciencia necesaria para sacarle punta a sus "instrumentos de trabajo", cada vez que su infantil incoordinación, las rompía contra el cuaderno? Todo esto sucedió infinidad de veces, no sé si cientos o miles, a lo largo de los penosos años de la enseñanza primaria. Y si, hubo muchos que perdieron la paciencia, otros que cometieron errores inaceptables. Pero la mayoría de ellos, cumplieron a carta cabal, con la encomienda aceptada silenciosamente, sin más testigos que ellos mismos y ante Dios. Para educar y abrir los ojos a la cultura, de niños desconocidos, en lugares ignotos. La mayoría de las veces, en condiciones deplorables y adversas a cualquier epifanía educativa o manifestación portentosa. De la transformación milagrosa, de la materia humana, prístina y primigenia, a la vez, en seres pensantes. Del prodigio de poder leudar la masa, e incorporar el germen del conocimiento futuro, en la harina, que dará el pan nutricio. Ese germen que contiene la grandeza de un Pasteur, un Koch, un Einstein, unos Curie, que han salvado millones de vidas con sus descubrimientos. O de un Vivaldi, un Bach, un Händel, un Mozart, un Verdi, un Wagner y un Beethoven, que han calmado bestias con su música. Lo mismo que un Botticelli, un Leonardo, un Miguel Ángel o un Bernini, que, junto con Fidias, Praxíteles o Apeles, animaron mármoles y colorearon lienzos, para alegrar pupilas por toda la eternidad. Me pregunto, qué habría sido de Licurgo, Dracón, o Solón, escribiendo leyes para bien vivir y los Siete Sabios de la Antigüedad, ¿sin sus maestros iniciales? O de Sócrates, Platón y Aristóteles, qué tipo de razonamiento habrían heredado a la humanidad, ausentes de esas primeras letras. Hammurabi, aún, requirió haberlas recibido, para inscribir con signos cuneiformes, su Código de conducta en piedra, para que nadie se saliera del huacal. Y Abraham que, siguiendo la tradición oral de su pueblo, y después Moisés, plasmó las Tablas de la ley en el Sinaí, para guiar a los judíos. Todo lo anterior, porque hubo uno que les enseñó a leer, poco a poco. Detrás de cada genio o famoso investigador, existió un maestro de paciencia infinita en la primaria. En Texas, como en Nuevo León, el acoso sexual de las maestras bisoñas, es una constante, por administradores inmorales, sin escrúpulos. Al igual que el favoritismo en la asignación de funciones. Esa cacareada rectitud gringa es una vacilada, un mito y una fantasía, que se la creen ellos, para tranquilizarse, ante la desidia de las autoridades. Si yo fuera gobernador de Nuevo León, mi primer compromiso sería con los maestros. Primero, pagándoles lo adeudado por las anteriores administraciones. Segundo, elevando sus sueldos a un nivel decente y tercero, prohibiéndoles llevar trabajo a sus casas. Que solo trabajaran lo que se pudiera hacer en su jornada de trabajo, en el aula. Lo demás, contratar maestros complementarios, que se encargaran de los excesos laborales. Soy mayor que AMLO, que Troomp y el Bronco, tengo más educación que ellos y una práctica profesional más extensa. ¡Voten por mí! Total, se vale soñar, ¿o no?
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
El medio te forma... o no te forma. La importancia de la cultura, y claro de los padres y de las amistades. He mencionado que mi padre me regaló el libro del filósofo José Ingenieros "El Hombre Mediocre"" el cual influyó mucho en mi pensar y en mi vida. Ese no fue el único libro, después me recomendó "El Varón Domado" de Esther Vilar, para que me cuidara de las féminas; y creo que no aprendí mucho de ese libro, o cuando menos, mi aplicación de esas enseñanzas no fue lo mejor. Pasan un par de años y un día en la esquina de la cuadra donde vivía se instala una pequeña tienda que vendía pan. La atendía un joven con cara de descontento con el mundo, "rebelde con causa", no quería ser tendero, porque era estudiante de filosofía y letras, y la tienda era una de las de su mamá. Desarrollamos un amistad muy bonita que se extendió a través de los años y de cuando en cuando nos recomendaba que leyéramos -mi hermano y yo- algunos libros, como "La Peste" de Albert Camus", "Bajo la Rueda" Demián, y Sidarta" de Herman Hesse, y otros autores. Gracias a ello podemos hablar de algunas cosas en una conversación, y no ser "monopensadores" que solo de nuestra profesión podemos hablar... "sí acaso." Conocí otros mundos, como pueblos del norte, ciudades pequeñas del sur, Zacatecas, Guadalajara, Puebla, y comparadas con Monterrey no hay ninguna diferencia: pueblerinos todos: puros chismes de viejos. En el momento que hablas de algo de cultura o de "Capri" de Herve Vilar, el cantante francés, se les ponen los ojos vidriosos. Mi estancia en la ciudad de México ya de joven profesionista me dio valiosas experiencias: toda un metrópoli con enorme cultura. Y claro, luego New York, y otras ciudades... Austin en mis años otoñales (jejé). Debo decir que cada comunidad tiende a desarrollar lo suyo, pues he visto cosas interesantes en diversos lugares, flores, cobertores con hermosos diseños, platos de Uruapan, en fin. Menciono esto porque sentado en una colina, meditando y observando el mundo, veo cosas tontas por doquier: en Austin, el domingo, una runfla de fifís gringos hicieron según ellos un "desfile de botes y pequeños yates en favor de Trump en el lago Travis de Austin, pero las olas crecieron y pusieron en aprietos a esa recua de "capitanes de agua dulce", y cinco de sus botes se hundieron. "Shadenfreunde!" Luego observo la misma miasma con mujeres protestando contra Rosario Piedra y amenazando tomar otras instalaciones, copiando los tiempo de Salvador Allende en Chile, con el montón haciendo ruido con cazuelas protestando contra un presidente democráticamente electo, donde, aprovechándose éstas del apoyo de la CIA, siguieron sus desórdenes y terminó con el golpe de estado de Augusto Pinochet y la muerte de Allende. AMLO: mete en cintura a estas féminas: "ya estuvo suave."



