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Categoría: El lector
Creado: 16 Abril 2020
Autor: Ariel Zapata

Comentario:

Peritaje incipiente con la información hasta el momento con las nuevas evidencias sobre el Titanic, que permanecieron ocultas, voy a complementar este tema de la siguiente manera, a lo enunciado en este documental: Los “mamporos o manparas en México”, que subdividían el casco inferior de la nave de acero, en previsión del riesgo de inundación, para que en el caso de choque se hundiera sólo la sección hermética del buque entre mamparas de acero y no toda la nave, notable y loable ingeniería de la época para vanagloriarse del los diseñadores y constructores. Pues bien con tal propósito, ahora haré referencia a mi Maestro Dr. Neftalí Rodríguez Cuevas de la División del Doctorado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en su clase de Mecánica Avanzada en la década de los sesentas, en su frase que nos decía: “Cada vez estoy más convencido de que las fuerzas de los efectos de temperatura, son igualmente o mayores que las de las cargas, en las estructuras” Así era el científico de rigor matemático, que nos impartía clase. Que esté bien, donde se encuentre. El documental explica que el Titanic, antes de partir y por varios días, se incendió el  compartimento entre mamparas que contenía el carbón y que los carboneros y bomberos trataron de controlar el fuego que puso el carbón al rojo vivo, sometiendo a la placa de acero de la mampara divisoria a altas temperaturas, aún así el Titanic emprendió la marcha hacia New York, alimentándose las calderas, desde varios días antes, con el carbón encendido. Hasta aquí, la placa transversal de acero de la mampara, que sostenía la mayor parte del carbón incendiado en su parte inferior seguía sometida al rojo vivo con el carbón. Este efecto de calentamiento, más el de las bajas temperaturas en el exterior del casco del buque, con el tiempo de trayecto transcurrido, va provocar lo que considero sucedió estructural y mecánicamente con la placa transversal de la susodicha mampara de acero.  La placa sufrió la transformación del fenómeno conocido como “pandeo local” en su parte inferior como condición de frontera matemática en el análisis de una membrana, es decir, se arrugó como suele suceder con el comal de las tortillas que lo sometes, después de tenerlo tiempo sobre la lumbre, a lavarlo en agua fría, pierde el comal su normal superficie plana y se pandea por el cambio drástico de temperaturas. Ahora para que la falla de la placa de acero sucediera, si me lo permiten, recurriré a las enseñanzas de otro querido y respetado maestro de la División, el Ing, Oscar De Buen que de Dios Goce. La placa de acero en su parte inferior mayormente sometida a los cambios de temperatura “fluyó también plásticamente”, se formó una articulación plástica masiva, provocando el disparo de la presión hacia el siguiente compartimento del sótano del barco y así fue como cedió la placa de acero en la junta con el piso en su parte inferior, ante la presión del agua del compartimento ya inundado, invadiendo en el llenado de toda la parte  inferior del barco, hasta la línea de flotación. Es decir, hubo una secuencia de dos efectos casi simultáneos, aunque no necesariamente, el del Pandeo de la placa y el de la articulación plástica del acero provocada por el diferencial de temperaturas. Si la placa hubiera permanecido en su estado de diseño, el barco se habría tardado mucho tiempo en hundirse y tal vez hubiera llegado hasta New York a semi-flote, si el carbón combustible le alcanzara para llegar. Documental del todo recomendable. Provecho. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

​"Con Ojos y Oídos de Niño".- Los Grandes "Pensadores". "Cada uno es hijo de sus obras"; Don Quijote de la Mancha, cap. IV, y cap. XLVII, I parte. (1/2).- Me ha tocado ver últimamente, largas elegías, elogios, alabanzas, enaltecimientos, loas, encomios, apologías y panegíricos, de las obras de los más renombrados y grandes pensadores occidentales. Es tal la prolijidad de esas breves descripciones, pues eso son, brevísimas, que parecen un picadillo norteño, o confeti de carnaval pueblerino. Obscureciendo de tal manera, lo que se pretende comunicar, que se cae en el profundo foso de lo inasequible, para el entendimiento del común de los mortales. Conozco pocas personas que se detengan a analizar el contenido del pensamiento de esos portentos, que nos permitan confirmar el dicho cervantino, en la voz de caballero y escudero. Solo repiten como cotorros y guacamayas. Si conociéramos la vida íntima y familiar de esos pensadores, nos daríamos cuenta de sus debilidades humanas. Entenderíamos así, el porqué de sus propuestas. Para reafirmar lo dicho, citaré un dicho francés, "No hay hombre grande en calzoncillos". ¡Bolas! Lo que deseo apuntar, es que en todas la producciones del intelecto humano, van insertas, impresas, las debilidades y fortalezas, más de las primeras, de su autor o emisor. Me gustaría poner algunos ejemplos de lo que digo, pero carezco de la paciencia para hacerlo. En otras palabras, no porque tal cosa la dijo Sócrates, Platón o Aristóteles, es necesariamente válida y cierta. Conozco intelectuales de pacotilla, que tiemblan y se arrodillan ante la imagen de un Marx, un Weber, un Freud, un Kant o un Hegel. Se sienten atemorizados ante la verborrea de sus epígonos. En una ocasión, me invitaron a una conferencia de una bella filósofa rubia. Al hablar, derramaba conceptos filosóficos de todos los grandes pensadores occidentales, como ametralladora verbal, sin tomar aire. Caían como perlas sueltas de collar roto o grajeas en pastel de merengue cumpleañero. Fueron dos horas de martirio, pero que dediqué a disfrutar visualmente de la excelsa belleza de la expositora, mientras mis oídos se cerraban automáticamente a sus palabras. (Continuará). Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Autor: Ricardo Garrés Valdez

Comentario:

Jacinda Ardern, Primera Ministra de Nueva Zelanda redujo su salario en 20 % por seis meses, así  como a su gabinete: AMLO sigues tú con el 50%, como Lenin Moreno, presidente de Ecuador. Y sigue el “Grupito de los Diez”, digo, porque “Grupo Grupo” ya no son: el presente dejó atrás las glorias pasadas. Necesitan demostrar que tienen lo que nunca han tenido chavos: “Conciencia Social”, así que, “a soltar los bilimbiques” ¿eh? Al cabo al pozo no se van a llevar nada, nacemos desnudos y nos sepultan vestidos, pero desnudos de alma: Ya, abandonen su amor por Mammon. De perdido pónganse a fabricar los PEP's (Protective Personal Equipment) para los médicos, y máscaras y guantes para la gente… ya de perdido, incluso les produciría beneficios: esclavos listos a trabajar por su salario de hambre usual. Un sofista barato: “Bajar impuestos a nivel de Estados Unidos”: Luis Pazos, El Financiero (15/4/20). Parece que somos los “malos” del G 20; sin embargo, México es el país con la más baja recaudación: 22. 7% (2017)  de este club: Estados Unidos: 26%.  No sé de dónde obtenga Luisín su información, probablemente de “La la landia”... ISR del 50 % e impuesto sobre las nóminas del 36 %: “Among OECD countries, only Korea, Turkey, Ireland, Chile, and Mexico collected less than the United States as a percentage of GDP”: (Tax Policy Center). ¡Ah! Y AMLO “Paga para que le peguen”: Le paga a las calificadoras, y Fitch ya rebajó, de nuevo, la calificación de México a BBB-  ¿Acaso no es tiempo de cancelar a esos batos y dirigir esos millones de dólares a combatir el Covid-19? “Un estudio realizado en el hospital HauS hengShan en Wuhan, China, reveló que el nuevo coronavirus puede viajar en la suela de los zapatos.” Obvio. En las granjas de cerdos, quienes entran al lugar de crianza primero deben de sumergir las suelas de sus zapatos en un líquido desinfectante a la entrada del lugar. viveusa.mx/bienestar/estudio-encuentra-que-el-coronavirus-viaja-en-suelas-de-zapatos. Reporta el Financial Times que los trabajadores mexicanos, arriesgando su salud, vienen a los Estados Unidos con las visas H-2A, de trabajadores temporales, a levantar la cosecha de las bayas azules. Les dan un lugar donde duerman,  lleno de gente, y los transportan, ahora, en autobuses a media capacidad. No tienen seguro médico, si se enferman “ya te fregaste, manito, el jefe no te va a ayudar.” Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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