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- Categoría: El lector
Autor: Ariel ZapataComentario:
En la época de Vivaldi, el veneciano de “Las cuatro estaciones” que siguió el armónico ritmo de la naturaleza en sus pautas musicales que nos legó, en la época en que se dio su florecimiento musical a pesar de las grandes limitaciones vividas en su pobreza y de la incomprensión social que sufrió. Su genio musical y humano nos llegó por la vía de la disciplina cultural de los pueblos por donde deambuló. Condición fundamental para el despliegue de los numerosos escritores de música que se concatenaron para darnos tales obras, las que hoy escuchamos y nos hacen vibrar interiormente. De tal época, se desprende que para influir en una sociedad y lograr algo, se requieren varias cosas: como cultura, disciplina, método de enseñanza y de aprendizaje, de querer amar lo que se hace, de mejorar, de tener la disposición o de ser bueno en algo, entre otras más. Los pasos para conseguir y que se dé lo logrado por ellos, es el de imitar los modelos de buen ejemplo para desarrollar el proceso regular hacia el bien común. Trasladar esos paradigmas a nuestro tiempo, sería posible, atendiendo las condiciones mencionadas. Tomemos por ejemplo, el de boga, el de la corrupción, de la cual se quiere arriostrar paso a paso como sistema. ¿Y, cuál sería la manera? Una es la que, en general, ya se ha empezado a hacer con educación, formación constante y continua como paso inicial para que se den y que florezcan las virtudes en nuestra sociedad, aún las incomprendidas, como en los tiempos de Vivaldi, Mozart, Beethoven, Chopin, Strauss y tantos otros que en su momento eclipsaron el mundo del arte y de la sociedad. La disposición de querer, es la meta que debe formarse en conjunto y no la de la yuxtaposición de unos opuestos a otros, con objetivos afines y comunes por toda la sociedad para que no se dé el fenómeno de la corrupción. En nuestras manos está el asentar las bases fundamentales para desarrollar ese espíritu mexicano a favor de la honestidad que trascienda evolutivamente en nuestro crecimiento social que se nos viene desde los Imperios Tolteca y Mexica. Hagamos y propiciemos actualmente lo nuestro. Ya nos toca.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño".- Los Frustrados, y los Reprimidos Sexualmente. Descripción; Los primeros, son personas que jamás han podido experimentar la satisfacción sexual plena. Por más que lo intentan, y la repiten, no llegan a sentirse satisfechos. Por lo tanto, desconocen el sentido de realización que la sexualidad conlleva. Se comportan de una manera obsesivo-compulsiva, repitiéndola, con la ilusión de dar en el clavo, sin albures. Los segundos, son los que se están quemando con sus propios deseos y pensamientos, pero no se animan a actuar su sexualidad, de una manera exuberante y variada. Son los que observan a un posible objeto sexual, hombre, o mujer, niño o adolescente, de una manera furtiva. Buscando en ellos, alguna señal que los excite, y les asegure que no están mal. Estas personas, pueden ser hombres o mujeres, practican la doble moral, y hacen todo lo posible, por no ser descubiertos en sus peculiaridades sexuales. Tanto el frustrado, como el reprimido, son consumidores asiduos de material pornográfico. En el cual buscan información, y modelos conductuales a seguir, para llenar sus huecos formativos, educativos y vivenciales. En muchos casos, buscan una confirmación y validación, de sus preferencias sexuales. Aclaro que la sexualidad gráficamente explícita, tiene funciones serias, y válidas, muy específicas en la terapia sexual. Pero es necesario seleccionarla, con criterios terapéutico-educativos. Administrada por un profesional certificado apto, rinde frutos en la superación de diferentes disfunciones sexuales. Los medios han trivializado la sexualidad, desgraciadamente, con ejemplos de un desenfreno tragicómico, y patético. La presentan como un alegre paseo, despreocupado, y desenfadado, de personas con amplio criterio y manga ancha, donde todo se vale. ¿Recuerdan el Diagrama de Venn? Son dos círculos que se seccionan entre sí, y muestran un área central compartida, que en teoría se compone de elementos de las dos variables contenidas en los círculos. Uno de sus usos es mostrar la correlación de dos variables, y cuanto comparten entre sí, de sus características. Pues bien, supongamos que el círculo de la izquierda representa la conducta de los frustrados sexualmente. Y que el del lado derecho, representa la de los reprimidos. Puedo asegurarles, que la unión de las conductas de ambos tipos de personas, en el área del centro, podría representar con bastante exactitud, la amplísima gama conductual de los llamados delincuentes sexuales, de todo tipo. Entiéndase que con esto de derecha e izquierda, no me refiero a posiciones o preferencias ideológicas. Pues está comprobado, que las disfunciones sexuales, son una variable normalmente distribuida entre la población. Es decir, la mitad para cada lado de la media, la moda y la mediana. En palabras comunes. "Mita y mita", Aunque sería interesante saber quiénes son más perversos, pervertidos y perturbados sexualmente, si los izquierdozos o los de derecha ideológica. ¡Cáspita, recáspita y recorcholis! Como decían en los cómics sangrones de Walt Disney, en nuestra florida infancia. Yo tengo algunas hipótesis, basado en observaciones situacionales y aleatorias, de este tipo de personas radicales.



