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- Categoría: El lector
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
De lo “Que es mejor, hablar mal o hablar bien”, escrito el día de ayer, se desprenden muchas vertientes por analizar, tal como aquella de purificar los procesos a regular en las campanas y así poder legislarlas a modo de que no se falte a la verdad por parte de los candidatos o de sus directores de campañas, ni de ningún elemento de su equipo so pena de incurrir en delito, a efecto de que las contiendas se realicen en la pureza del mejor ambiente político y sean constructivas en ejemplos hacia la sociedad a la que van a servir. ¿Se podrá?
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyo
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años". ((//1//)). "Te Amo como a un Hermano". Como Caín a Abel; Como Esaú a Jacob; Como Salomón a sus Hermanos; Igual que Tamara a Amnón; Cástor y Pólux, Rómulo y Remo, José a sus Hermanos... ¡Cómo se quisieron! Con la excepción de los Dioscuros, que se amaban intensamente, los demás se llevaban de la patada. No me gusta decirles hijo o hija, a quienes no lo son realmente. Tampoco hermano a un amigo, por más amigo que sea. Menos aún, padre, a nadie mayor que yo, aunque me haya socorrido en momentos difíciles, ayudándome con consejos, recomendaciones y hasta con apoyo económico. Para mi, hijo, hermano y padre, son términos unívocos. Hay quienes, por conveniencia, le dicen papá al suegro y mamá a la suegra. ¡Uff y Arghhhh! (Sic). A todos ellos les agradezco y si puedo, les correspondo en igual manera o mejor. Soy agradecido, pues me enseñaron mis mayores que serlo, era una virtud cristiana y de varones bien nacidos. Virtud que no caduca, aunque muchos mal agradecidos dicen que sí. Por lo mismo, me revientan las tripas, cuando, a pesar de mis años, las empleadas de cualquier edad me llaman, mijo o padre, para orientarme en algún trámite. Hubo una enfermera, ya viejona, pero no tanto como yo, que a pesar de haberle advertido varias veces, que me molestaba que me llamara mijo, continuó haciéndolo. Hasta que le dije de muy mala manera, en voz alta y delante de otros pacientes, que la próxima vez que me dijera mijo, le iba a pedir en público, que me diera el pecho. Se congeló y se dio media vuelta. ¡A ver, si así entendía! En cuanto a los hermanos históricos, así son los Morenistas y los izquierdistas, ¡Igualitos que Caín y Abel, Esaú y Jacob, Rómulo y Remo! Se aman locamente, con amor Apache. ((//2//)). Cainismo, Fariseísmo y Canibalismo Políticos, de Morena y la 4trotera. Mis amados y pocos leyentes, Morena se va a auto eliminar y a extinguirse por sí misma, como fuerza política en México. No se necesita ser creyente o practicante de una de las tres religiones monoteístas, para entender lo que significan estos términos. Ni ser experto en semántica o etimologías hebreas para entenderme. Son conceptos derivados de los nombres de personajes bíblicos; 1.- Cainismo de Caín, el primer fratricida, asesino de su hermano Abel, que se aplica a las violentas guerras intestinas por el poder, dentro de un mismo partido, facción o grupo político. 2.- Fariseísmo, de sectas judías de doble moral, como los Fariseos, que juraban y presumían de ser honestos, pero eran más corruptos que sus opositores. (No robar, no mentir, etc., etc., código de honor de los Morenos). Ambas tendencias están vigentes y presentes entre los miembros y simpatizantes de Morena y la 4trera Deformación. Solo basta ver al Pachuquito Peleonero de Barrio Bajo, Fernández Norroña y al Draculesco y torvo Adán Augusto. Por eso, creo que los judíos serían quienes los podrían entender mejor, pues son parte de su historia milenaria y Claudia, ¡es judía! Yo agregaría Canibalismo, para acercarnos territorialmente a nuestras naciones americanas, ya que es un término taíno caribeño. Más preciso sería, Antropófagos, que significa, "Come hombres", (No confundir con gays, je, je, je), conductas que se dan en todas partes, hablando simbólicamente. Ni con Onanismo, de Onán o Noaísmo, de Noé, aunque haya quienes los practican junto con los primeros. Je, je, je. ¡Es decir, son... eso!



