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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
¿Pa´ qué queremos democracia? ¿Para violarla? Mejor un régimen con un regente a perpetuidad, tipo como el de Papa. A los 80 años renuncia y se escoge otro. Ahorro en elecciones en billones. 2/ México necesita de dos legítimos partidos políticos, uno de izquierda moderada y otro de derecha moderada. Y digo los dos moderados para que puedan convivir sin matarse. El de izquierda podría ser un nuevo PRD sacando a corruptos Y el de derecha podría ser un nuevo PAN expulsando corruptos también. Así tendríamos posibilidades de subsistir y prosperar. Eso antes de que caiga MORENA. 3/ La reconstrucción de la Patria. Bueno, pues. No aceptamos la comunización del país disfrazada de cuarta transformación. No estamos de acuerdo con AMLO y sus 40 ladrones y como no pudimos enfrentarlos posiblemente lo harán los estadounidenses con la intrigante y supuesta lista marco. Pero: y si nos queda algo de Patria, cómo reemplazamos el mal gobierno si no tenemos legítimos partidos políticos que puedan aspirar a un buen gobierno. Esperanza vana, pues aparte de que una mayor parte del pueblo prefiere esa transformación aún corrupta. Nuestro pueblo está desunido y persiste el rencor y el agravio que anotaba Colosio Murrieta. Estamos pues atorados y sin viable esperanza.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 83 Años, Clamando en el Desierto". ¿Estética o Moral? Mis amados y pocos leyentes, ¿Alguno de vosotros leísteis "El Amante de Lady Chatterley" de D. H. Lawrence? (1928). Por su naturaleza explícita, fue censurada en muchos países hipócritas durante décadas del Siglo XX, mientras sus jóvenes se mataban en dos Guerras Mundiales. Una copia llegó a mis manos al final de los años 50, en mis tiernos, excitantes y excitables 18 años de edad. Hay una escena en la que la bella dama se queja de lo antiestético que le parece el acto amoroso, por lo cual no puede disfrutar de él. Se ve a sí misma y observa sus movimientos y los de su amante, en todos los momentos del encuentro y se siente ridícula. Este es un problema de auto crítica, que se sigue repitiendo en la sociedad actualmente, más entre las bellas. Por lo cual muchas damas prefieren ir de compras, en lugar de hacer el amor con su maridos o amantes. Un fenómeno parecido encontré en muchos de mis alumnos de ambos sexos, en la Facultad de Psicología de la UANL. Solo que, el interés suyo, era en la dicotomía entre Moral o Consecuencias. La gran mayoría tenían más interés y estaban más preocupados por saber lo que podría pasarles, desde el punto de vista físico, más que el moral, por tener relaciones sexuales. Los aspectos de Lo y La moral, estaban ignorados o superados para la mayoría de ellos, tanto para los varones, como para las damitas. Las consecuencias legales y penales de su actuar sexual, así como los de salud y enfermedad, como embarazo, abortos, infecciones, maternidad, paternidad y otros, eran el centro de sus preocupaciones. Las ideas morales tradicionales de pecado, castigo, faltas a la confianza de sus padres, no les preocupan mínimamente. A diferencia de Lady Chatterley, los aspectos estéticos del acto, no tenían lugar, ni presencia en sus experiencias amatorias. Este fenómeno, respecto a lo moral en el sexo, lo discutí con sacerdotes católicos y un ministro evangélico, amigo mío. A todos les pareció preocupante la nueva moral de los jóvenes. Sin embargo, entendieron el problema y me confiaron sus fracasos y desaliento, al intentar moralizar a chicos y chicas, desde un punto de vista tradicional. El único que ellos conocían. No sé cómo habrían reaccionado mis amigos sacerdotes y el evangélico, si les hubiera mencionado que muchos años antes, ya existía un precedente a la Lady inglesa: Fanny Hill: Memoirs of a Woman of Pleasure", escrita por John Cleland y publicada en ¡1748! Una de las primeras novelas eróticas modernas en inglés, objeto de críticas y censura a lo largo de la historia. De ella, se hizo una película, que escandalizó a los regiomontanos hipócritas que la vieron ¡hasta 3 o 4 veces!



