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- Categoría: El lector

Autor: Federico Zertuche
Comentario:
Sin duda López Obrador resultó gran vendedor de ilusiones, de esperanzas envueltas en lustroso papel de regalo, inventor de realidades paralelas construidas con verbo y saliva, arquitecto de castillos en el aire, mago del discurso que a decir de Héctor Aguiar Camín “Inventa, acuña, bautiza, inaugura creencias y sentimientos con sus palabras.” Habla y no para en mañaneras y plaza pública de asuntos y realidades alternas que sólo existen en su imaginación y en la de sus creyentes (crédulos), como si ya ocurriesen y cobraran realidad plena, da cuenta de obras que sólo existen en el papel. Ha resucitado anticuados adjetivos como fifí ahora de moda, no se diga insultos y dichos varios. Pero, como he comentado aquí, incluso dediqué un artículo, su mayor y espectacular invención ha sido la entelequia pomposamente denominada y escrita con mayúsculas Cuarta Transformación, como hecho ya ocurrido, cuando se trata de promesa de un gran futuro deseable que empieza a ser presente por el solo hecho de ser enunciado. Veamos al historiador Aguilar Camín: “No deja de ser un hallazgo: nombrar un cambio histórico mayúsculo que se anticipa a su propia historia y se vuelve realidad antes de ser historia. En la anticipación está la promesa, el embrujo, la magia. De pronto, estamos frente a una realidad política llamada la Cuarta Transformación, a favor o en contra de ella, pero conversando bajo su sombra, chapoteando en las aguas de su innegable realidad pública. Desde luego, no podemos decir que estamos frente a una transformación histórica si esta no se ha cumplido.” Como Santa Ana en su tiempo y circunstancia, Seductor de la Patria. El problema es que no se gobierna con discursos, promesas y palabrería, menos si no encajan con la realidad. Hoy vivimos un incremento en criminalidad e inseguridad, la corrupción igual, mientras López perdona a sus antecesores y no toca ni con una gota de petróleo a personajes como Romero Deschamps. La economía, finanzas, comercio e inversión, de mal en peor, desconfianza e incertidumbre. La salud y servicios públicos, hospitales, medicinas, colapsados. Las instituciones democráticas autónomas, disminuidas y amenazadas. Enormes recursos económicos han sido distraídos de rubros como salud, ciencia, cultura, deporte y más para desviarse a los “programas sociales” del gobierno, que no son otra cosa más que clientelas políticas de AMLO y Morena, entregan dinero a “millones de mexicanos improductivos, pero pensionados, becados o subsidiados por un Estado sin un proyecto de crecimiento económico que le permita sostener esos subsidios.” 2) Muerte a los fifís. La réplica que el Sr. Ricardo Garrés publicara ayer sobre mi condena al comunismo y sus crímenes, me ha dejado atónito. No sólo aplaude y justifica a Stalin, las hambrunas que provocó, sino el exterminio de millones personas que equipara a fifís, cito: “Fue un trago amargo para el pueblo ruso, pero de ser una nación atrasada, agrícola, Stalin la convirtió en una nación ‘del primer mundo de entonces’, es decir, industrializada. Y claro, hubo hambrunas, porque los reaccionarios y los kulaks se rebelaron.” “(…), con la sola meta de terminar con los fifís”. “De no haber sufrido ese paso, Rusia seguiría siendo un país agrícola, proveedor de materias primas, e invadido por las trasnacionales (sic).” Ahora veamos lo escrito por la historia, incluida la de rusos actuales: La colectivización forzosa de tierras agrícolas de la exURSS impuesta por Stalin provocó la hambruna soviética de 1932-1933 que afectó a las mayores áreas productoras de granos en particular a Ucrania, Kasajistán, el Cáucaso y la región del río Voga. El historiador inglés Robert Conquest estima con gran detalle el número de campesinos muertos (“reaccionarios”, según Garrés) en once millones, a los que añade otros tres millones y medio de muertos en campos de trabajos forzados, después del último año citado. En otras palabras, habría implicado un total de catorce millones y medio de muertos. A este tremendo genocidio Garrés le llama “trago amargo” para que Rusia se industrializara. ¡Fíjate tu! A tono con su “sola meta de terminar con los fifís”, ¿cuántos millones de mexicanos fifís quisiera Garrés asesinar y/o exterminar para que triunfe el proyecto de AMLO? Usted dirá. ¿Tren Maya? No, gracias #Yo prefiero la selva. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Autor: Vico Canales
Comentario:
Integrantes del Cabildo de Guadalajara encabezados por el entonces Alcalde, invitaron al Presidente Municipal de Monterrey Leopoldo González Sáenz para hermanar a ambas ciudades… POLO invitó a dos reporteros, Benjamín Vera Calderón de Tribuna de Monterrey y a mí, que cubría el Ayuntamiento de esta regia ciudad por El Diario de Monterrey hoy Milenio. En el vuelo a la capital de Jalisco coincidimos con Manolo Martínez, quien junto con Eloy Cavazos quienes actuaron en la Feria de Octubre en la Perla Tapatía. Manolo, muy gentil, como siempre, me dijo que si ya teníamos boletos, le dije que sí, los obsequió el Alcalde de Guadalajara a Polo González Sáenz y integrantes de la comitiva. Total que me dijo que él estaría en el Hotel Quinta Real, nosotros ocupábamos habitaciones en el Hotel “El Tapatío” y que si lo acompañábamos a una comida que le ofrecía su amigo y compadre Vicente Fernández. Por cierto, don Chente acababa de regresar de una gira de España y trajo un terno de torear (color verde botella y oro) para regalárselo a Manolo Martínez. Total que a bordo de una Subúrban de tres que se desplazaron a Huentitán para asistir a la comida, nos trasladamos a la finca Los Tres Potrillos. Un ambientazo… sin duda. Vicente fue un gran anfitrión, recuerdo que Vera Calderón a quien le gustaba hacerle al maestro de ceremonias gritó: “¡Aquí están el mejor cantante de México, obviamente Vicente, el mejor torero del mundo, desde luego Manolo y el mejor Alcalde del mundo, la referencia a Polo González Sáenz. Entre los asistentes había gente muy rica, de mucho $$$$$$$$ y también personas muy pobres, sobre todo los compadres de Vicente Fernández. Hizo referencia Chente a ese tema, y mezcló a sus amigos y compadres muy pobres, junto con los otros muy ricos. En esa comida debutaron los hijos de don Chente, Vicente y Alejandro, quienes cantaron a la asistencia y dijo el papá, lo recuerdo muy bien… “estos cabrones van a ser igual que yo… o mejor que yo”. De pronto me empecé a sentir mal, Manolo solicitó a Vicente la presencia de un médico, quien me consultó por indicaciones del anfitrión en su recámara y ahí dormí (solo) un par de horas y pues me abstuve de continuar degustando la variedad de platillos jaliscienses, lo mismo que cero tequila. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño".- ¡Si no Sabes, no Opines! En otras palabras, no opines de lo que no sabes, de lo que no estudiaste, no entiendes, o de lo que ignoras. Me "vienen estos pensamientos a la cabeza", aunque se que a otros, las ideas le vienen a su aparato digestivo, convirtiéndolas en "Eso". He leído que muchas personas opinan de economía, sin ser economistas, y de pasada critican a los verdaderos economistas, que si estudiaron para serlo. Riegan el tepache de manera lastimosa, se evidencian como mentecatos, y de pasada desorientan a los lectores ingenuos y de buena fe. Lo mismo sucede con la psicología y la medicina, hay tantas opiniones en los medios, como recetas para el mole. Otro ejemplo, son las dietas maravillosas, y los procedimientos quirúrgicos. Los efectos son los mismos, en las mentes de los incautos; los confunden y crean en sus cabecitas verdaderos galimatías. En los casos, de la economía y la psicología, el fenómeno es muy común en ciertos ideólogos, que sufren del síndrome agudo del Pankreston. Son los que no saben, que no saben y no entienden, que no entienden. Por eso, solicito encarecidamente a los "gatillos alegres periodísticos", que se abstengan de dar opiniones que causan daños en el tejido social, en su capa de la información. Por supuesto que hay temas en los que todos podemos opinar, como simples ciudadanos, ejerciendo el derecho a la libre expresión de las ideas. Y al voto libre, secreto y razonado. Podremos decir si tal o cual acción de AMLO, y su gabinete o séquito, nos agrada o no. Son las que puedan dañarnos, como es el uso irresponsable del erario, en decisiones caprichosas, irresponsables y sin sustento jurídico. Igual es el caso de la preferencia por construcciones faraónicas, en lugares remotos o poco habitados, como una presa o un tren turístico. Dejando de lado la terminación de una línea del Metro, en ciudades como Monterrey, donde millones de ciudadanos claman por ella. Podemos exigir, sin opinar, sobre sus orígenes y causas, que se acabe la inseguridad, la corrupción, la simulación política, y el nepotismo. Así como la rapiña oficial, la destrucción de nuestro medio ambiente, y el de nuestros hijos, por los desarrolladores inmobiliarios feroces y voraces. Pues como dice el refrán, "Si el ciego, guía al tuerto, los dos van al pozo", y aquí se trata de millones de tuertos.
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
La derecha de risa. Primero marchan ondeando la bandera de la democracia, luego, cuando se establece la democracia, unos ignaros papanatas quejumbrosos condenan: “la mayoría oprime a la minoría” (Léase, "no nos dejan robar y ser corruptos")... y los explotadores del pueblo siempre son una minoría un 10 %, aunque en Estados Unidos es el décimo de uno por ciento: supermillonarios, mientras mantienen paralizados los salarios de los trabajadores, destruyendo los sindicatos, a través de las artimañas de “leyes a modo”, capturando las legislaturas de los estados y del gobierno federal con trucos, como “gerrymandering” donde hacen una línea que finalmente concentra a todos los votantes de derecha, de esa manera obtienen un número mayor de diputados y senadores en ciertos estados, y claro, luego a nivel federal. Otros individuos, fuera de sí, se revuelven furiosamente en el suelo ante la frase “Vox Populi”, la cual incluye “...vox Dei”: La voz del pueblo es la voz de Dios. C’est fini! (Se acabó). Ahora que los chinos en Hong Kong protestan ferozmente contra China por extender su ley de extradición de los fifís chinos, los medios derechos gringos comentan con alegría “el movimiento democrático en Hong Kong”: la democracia, para los derechosos de marras solo es buena cuando erosiona o destruye un sistema socialista. Jaja. La marcha de los "losers" (perdedores) unas “multitudes flacas”, diseminadas para hacer más bulto, el cual realmente era “La marcha retrógrada de los fifis perdedores” fueron, vestiditas y vestiditos de blanco, a protestar contra AMLO, y como mi héroe tabasqueño, hicieron una votación a mano alzada y ganó “la condena de los fifis” What’s new! (Nada nuevo). Pero al día siguiente, con AMLO, el Zócalo se llenó, no cabía un alfiler “por gordo”, No hubo comparación con “la marcha de los retrógrados” en varias ciudades, sumadas todas esas marchas, el Zócalo queda vacío, solo llenan las calles aledañas. Un amigo me hizo la observación que "la marcha de la fifiada" la constituía pura gente con déficit de melanina, de piel blanca, pues, y en el Zócalo la inmensa mayoría, un 99 % eran morenos: claro, el pueblo. ¡Ah! Una observación: No me he arrepentido de apoyar a AMLO. Mira viejito, si me dan a escoger para presidente entre un mariguano mandilón, un borrachin colérico y AMLO… “pos” AMLO mil veces ¡y ya! . ¡Ah! Y si no les gusta el “Nuevo Orden”, se pueden ir a España: 17,000 "monterreyenos" (los demás somos "regios") ya solicitaron su ciudadanía de judíos ibéricos" Good riddance, buddies! (Buen viaje, batos); solo los zonzos quieren ir a donde los no los quieren. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.



