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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". ((//1//)). Una Propuesta de Enmienda Psicológica a la Constitución de la República. La Revocación de Mandato ya está en la mesa, pero no sé por qué motivos sería efectiva. Yo propongo que, si en algún momento de su gestión, algún funcionario público electo o designado, mostrara signos de disfunción mental, emocional, intelectual, afectiva y hasta moral. En términos de los valores vigentes y de los protocolos oficiales aceptados por la comunidad psiquiátrica y psicológica, se le destituiría, previa evaluación por un cuerpo colegiado reconocido y aceptado. Si así fuera el caso, se aplicaría, no solo en México, pero en todos los países afiliados a la ONU, Organización de las Naciones Unidas, o entes similares de jurisdicción local, como la Unión Europea, además de la OEA, Organización de Estados Americanos. La situación de poder, cambiaría para orates del tipo Trump, Milei, Putón, AMLO, Maduro, Ortega, el norcoreano. Todos ellos, ya declarados locos tanto por la voz popular, como por instancias oficiales reconocidas en sus respectivos países. Tal es el caso de Trump, que ha sido evaluado y diagnosticado como un sociópata por diversos personajes de la academia médica de ese país. Sin embargo, por esa inexplicable y fascinante atracción que los locos de capirote ejercen sobre las masas. Este disfuncional señor sigue en la contienda a la candidatura presidencial de Gringolandia. A pesar de estar siendo sometido a diversos juicios, algunos graves, por el estamento judicial de su país. Lo cual nos demuestra la farsa que es el sistema judicial gabacho. Yo tengo la hipótesis de que este atractivo por los locos de remate, es porque ellos, los políticos, se atreven, entre otras muchas cosas perturbadas y desmadejadas, a hacer lo que personas en su sano juicio jamás harían. Como mearse en lo más trapeado del cuarto, ensuciarse en las hierbas del frente de la casa, bajarse los pantalones o subirse las faldas en público, como la loquita de mi pueblo, sin el menor asomo de vergüenza. Dicho esto, en sentido figurado o metafórico. Nota bene, acerca de la loquita de mi pueblo: Se subía la falda para mostrar los calzones a toda la gente y escandalizarla, ¡Pero no traía calzones, imaginen la reacción de la gente! Existe un antecedente a esta propuesta en un país sudamericano, Ecuador, cuyo 1er. mandatario fue bajado del macho y la periquera, por una larga serie de dislates y desatinos, cometidos durante su gestión. Abdalá Bucaram Ortiz, cuyo mandato duró menos de seis meses al ser destituido por el Congreso, al considerar que "No era apto para gobernar". Fue presidente Constitucional durante 5 meses y 25 días. Tomó posesión el 10 de agosto de 1996 y fue destituido el 6 de febrero de 1997. ¿Lo recuerdas AMLO? Estás en la mira, ya has cometido suficientes y demasiados dislates para ser diagnosticado como disfuncional, es decir, ¡Como loco! ((//2//)). La Tropa ya no Aguanta, ¡Está Harta! Este dicho y comentario, lo escuché en la fila del supermercado en boca de uno de los empacadores viejos, que además dijo tener un compadre y dos familiares, como soldados de línea, en el Glorioso Ejército Mexicano. Comentaba que estos integrantes de las fuerzas armadas, se manifestaban en contra de que los trajeran como animales de tiro y carga, como simples mulas y a veces como burros, pero nunca como caballos de hacienda. Con el agravante, de que a ellos no les tocaba nada, a la hora de repartir la piña por las chambas de albañiles, guaruras, choferes, plomeros, electricistas o lo que se ofreciera, en las obras del prejidente. Entre los Juanes, o sea los soldados rasos, decían que hay un intenso malestar por las funciones de maistros de obra, que les ha asignado AMLO, lo cual ha acarreado burlas y comentarios descalificadores, aun entre sus amigos y familiares.



