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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años, Clamando en el Desierto". Los Vendedores de Carros Usados y los Mecánicos Automotrices, ¡Cuidado con ellos! Mis estimados y queridos leyentes, ¿Estáis pensando meter vuestro automóvil, a un taller para hacerle alguna reparación? ¡Ojo! En todas las comunidades y actividades humanas hay algunas que han desarrollado una pésima reputación, a lo largo de los años. Hay dos que son tradicionalmente señaladas, como ejemplo clásico de lo que no se debe hacer con la confianza, la buena voluntad, la inocencia y la ignorancia, de los clientes que los mantienen. Son el mecánico automotriz y el vendedor de carros usados. ¡Qué coincidencia que ambos se relacionen con un mismo producto de uso y consumo general! Las trapacerías y engaños son ya de todos conocidos, por lo cual estamos preparados y, aun así, nos llevan de encuentro. A veces hasta al más picudo cliente o consumidor. Hace unos días, llevé mi viejo carro a verificar el aire acondicionado, todo salió aparentemente bien, pero al día siguiente que iba a encenderlo noté que le faltaba medio tanque de gasolina ⛽. Me di cuenta, pues acaba de llenarlo dos días antes y no había salido. Este problema se ha suscitado a través de los años, aún con las más serias agencias distribuidoras de automóviles, perfectamente establecidas. Y en los talleres de banqueta y de barrio, con mayor razón. Alegan que sacan un poco de gasolina para limpiar piezas, cuando se hacen afinaciones mayores, pero, que ahora, con los nuevos motores, ignoro si sea necesario. La siguiente es una lista de las trapacerías y robos, que he detectado, sin ser mecánico, simplemente observador acucioso. Amortiguadores de diferente marca y calidad a la cobrada e instalada. (Uso normal vs. Trabajo pesado). Cobran aceite sintético y hacen el cambio con aceite normal, más delgado. A veces mezclan el aceite del motor que no está muy sucio o quemado, con el nuevo. La lubricación no es completa por puntos. Las bujías no son nuevas, son de medio uso, sacadas de otros carros. La alineación de las ruedas y el balanceo, son incompletas. En la afinación, la limpieza de los inyectores, en los nuevos motores, no se siguen los procedimientos recomendados por el fabricante. La carga de gas freón, la cobran como total y no siempre lo hacen. Mezclan el anticongelante con agua o con otro de menor calidad. Cobran por "Mano de obra", que no especifican, si no exigimos que lo aclaren. La rotación de llantas no implica las cuatro. En fin, entre más compleja sea la tarea y más difícil de detectar, más abusan. Con las damas de todas las edades, se ensañan por la manifiesta ignorancia de ellas, de lo que es el funcionamiento correcto de un carro. Con los vendedores de carros usados, los abusos son sobre todo respecto al estado del automóvil, en sus partes más importantes; Condición del desgaste del motor, en función de kilometraje recorrido, modificación del odómetro, para que marque un kilometraje menor. Estado de las llantas, la suspensión, dirección y radiador. Se tratan de ocultar los golpes que el automóvil ha recibido, con ligeros retoques de pintura, 🎨 que no son muy caros y con masilla automotriz. Ofrecen una garantía que no cumplen, pues en la factura claramente se establece que, el carro se vende "En las condiciones en que está", lo que permite sacarles la vuelta a las garantías. Me falta una categoría, en mi clasificación de los pillos y truhanes de nuestra sociedad de servicios; Son los agentes vendedores de todo tipo de seguros, (de vida, gastos médicos, de automóvil, de accidentes, etc.), y las compañías tramposas que los apoyan en todos sus trinquetes en contra de sus clientes. Pero esa es otra historia, para otro artículo. AMLO, tu pedorra y guanga 4trera Transformación y tus concubinos, no pelan un chango a nalgadas, esta es corrupción de verdad, no se hagan güeyes y éntrenle al toro. ¡Caones!



