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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
México Rojo. Día a día los mexicanos contemplamos con total impotencia como el país se torna a la deriva sobre todo en cuanto a la violencia y la política. Le escalada de violencia e inseguridad es galopante y no se proponen ningún tipo de soluciones. La política está tomada por los insaciables carteles de la delincuencia. Estamos pues en caída libre. La ciudadanía se ha vuelto intransigente pero totalmente desorientada y solo sugiere regresar al pasado pripanista que tanto nos llevó al desfiladero morenista. Pongamos los pies en el suelo y aferrémonos a una patria solidaria e incorrupta. Saludos. / Peter Costa. La comunidad sampetrina recibió del Padre Peter Coates múltiples beneficios por muchos años. Todo un ejemplo de entrega y extraordinaria guía en la virtud del servicio. Lo extrañaremos sin duda.
Autor: Víctor Vela
Comentario:
El debate sobre los problemas globales. ¿Por qué tenemos esta crisis moral, política, social, psicológica, económica y ecológica…[que] nos afecta a todos… empujándonos hacia un futuro oscuro? Aurelio Peccei, 1969. A lo largo de sus primeras seis décadas del siglo XX se configuró un crecimiento económico global desproporcionado y surgieron dos guerras mundiales, como las expresiones más evidentes de una crisis generalizada, situación que sirvió de experiencia para formar la visión de un futuro preocupante en cuanto al bienestar de la población a nivel mundial. Fue notable la contribución del italiano Aurelio Peccei (1908-1984) a través de sus libros: Hacia El Abismo (The Chasm Ahead, 1969) y La Calidad Humana (The Human Quality, 1976). El primero indicaría la visión y las ideas fundamentales que originaron El Club de Roma (CoR), creado en 1968, como la primera agrupación capaz de detectar las amenazas del futuro plasmadas en su primer informe, a través del libro, Los Límites Del Crecimiento (1972). En el segundo analiza la problemática global y plantea la posibilidad de establecer un orden distinto para la interacción prudente en la sociedad humana. El Club de Roma es una asociación sin fines de lucro que reúne a científicos, economistas, hombres de negocios, personalidades distinguidas por la opinión pública de los cinco continentes, con el propósito de contribuir a mejorar la sociedad, mediante la identificación y el debate activo acerca de problemas de índole global y con el convencimiento de que cada individuo puede contribuir a esta mejora. Fue creado por Peccei, quien afianzó las ideas fundamentales gracias al encuentro con Alexander King, director general de Asuntos Científicos Internacionales de la OCED, en 1967, y se sustentaría con aportaciones particulares y fundaciones debidamente acreditadas. La tesis con la cual Peccei fortaleció al CoR -institución que presidió hasta 1984- puntualiza que “La humanidad y el medio ambiente global son partes del mismo macrosistema integrado, [donde] muchos de sus componentes corren el riesgo de romperse o ser totalmente destruidos…” y convoca a todos los grupos de interés del mundo a “desarrollar un plan global… y aplicarlo [como] obligación colectiva”. A partir de modelos complejos considera a la holística como principio rector del análisis, es decir, deduce que las partes de un todo interactúan y su efecto en conjunto es superior a la suma de resultados parciales. Por su parte, el Foro Económico mundial (WEF) es una institución internacional con carácter público-privado creada en Ginebra Suiza en 1971 por un grupo de grandes empresas trasnacionales, con el propósito de mejorar la situación mundial. A diferencia de CoR, que funciona bajo los principios de un grupo interdisciplinario de científicos, el WEF ha venido operando, desde su fundación, por empresarios, políticos, académicos, y otros líderes sociales asociados con agendas y orientación industrial global y regional. Su metodología se orienta al acopio de “datos duros” o de estadísticas globales, y el análisis se funda en la opinión de una muestra representativa de líderes prestigiados distribuidos mundialmente. Recientemente, el WEF publicó su informe sobre PERCEPCIÓN DE RIESGOS GLOBALES The Global Risks Perceptions Survey (GRPS), donde se corroboran los principios establecidos por el CoR hace más de medio siglo y concluyen que “…el progreso ocurre al reunir a personas de todos los ámbitos de la vida capaces de impulsar un cambio positivo…”. El GRPS agrega al análisis de la multi crisis del ámbito productivo, aspectos como la migración involuntaria y la criminalidad cibernética, no así los temas de gobernabilidad y la propuesta de un orden social solidario a nivel mundial. Su director vitalicio Klaus Schwab y Thierry Malleret ya habían publicado El Gran Reinicio, un libro escrito en plena crisis del COVID 19, donde analizaron al fenómeno de la pandemia desde la perspectiva capaz de indicar cómo debería ser el mundo del futuro. La conclusión más relevante es que la causa de las crisis está en el mecanismo de mercado, cuyo desbordamiento formalizó al modelo neoliberal del sistema capitalista de producción. En sí, tanto el CoR como el WEF, han sido criticados: uno por aquellos que desconocen o no creen en la presencia de un proceso de deterioro en la calidad de vida actual; y el otro por el espíritu empresarial que ante la crisis ve una ventana de oportunidades que, si bien en lo particular resulta benéfico, como solución llega a formar parte del problema, y hasta lo agranda. El CoR, finca su esperanza en la integración de una conciencia colectiva por medio de la sociedad del conocimiento impulsado por cada vez más eficaz tecnología de la información. El WEF apuesta, posiblemente, a un modelo productivo más igualitario que a su vez lleve a las empresas a desarrollarse, junto a la sociedad, en armonía con la naturaleza.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años". Los "Medio" Marxistas, "Medio" Freudianos y "Medio" Evangélicos. A la izquierda radical marxista, como a los evangélicos y los psicoanalistas fanáticos, nunca les vas a ganar una discusión. Todos ellos practican la llamada, "Argumentación Talmúdica", que consiste en discutir y argumentar, sobre un tema o argumento, hasta el cansancio. O sea, "In Aeternum", o "Ab Aeternitas". No les importa llegar a una conclusión real, práctica y consensuada. El caso es seguir en una pelea de box a 100 rounds, o una de lucha libre a 1000 caídas sin límite de tiempo, o una carrera de medio millón de kilómetros, hasta que uno de los dos se canse. A todos ellos, yo los llamo medio marxistas, medio freudianos y medio evangélicos. Porque solo han leído la mitad de los conceptos y de las obras completas de sus autores favoritos. Incluidos los que se consideran inspirados por Dios, que son los libros de la Biblia. Solo se aprendieron fragmentos y pasajes espectaculares, que repiten como periquitos, (Psitacismo), y con los cuales pretenden apantallar a los ingenuos, inocentes y despistados. Por eso, presumen de "léidos y escrebidos", (sic). ¡Ah!, faltan los medio cervantistas o medio quijotescos, que aun con pruebas en su contra, de los más laureados filólogos españoles, siguen usando expresiones que los ignorantes le atribuyen a don Miguel o a don Alonso. (Tomaron un curso de lectura rápida). Todos ellos carecen de pudor, escrúpulos, autocrítica o autoestima, y no les importa que los placeen y exhiban, mostrando su ignorancia, como el caso de su líder, paladín y segundo padre, que es AMLO. Es parte de su entrenamiento para ganar prosélitos, conversos y seguidores. Nunca poner una cara de derrota frente al contrario, sino siempre mostrar la "sonrisa del perro", que así se le llama a esa manera de sonreír. Con las comisuras jaladas hacia abajo, si no, fíjense en los perros, de ahí viene la palabra cínico, (kinikos), la escuela de Diógenes. Cuando un adversario serio, se fatiga, se declara cansado o aburrido del jueguito, ellos no lo entienden así, y se sienten vencedores indiscutibles. Su discurso está lleno de locuciones y expresiones adversativas, con las que pretenden descalificar, al contrario. Como la famosísima: "Pero yo tengo otros datos", de la cosecha AMLOdiana. Otros ejemplos adversativos son; "Pero; Si, pero no; A pesar de; Aunque; Empero, sino; Sin embargo; No obstante; Antes bien; Al contrario; A pesar de; Si bien; Con todo y. Por todo lo anteriormente expuesto, yo recomiendo a mis amados leyentes, que, cuando se topen con este tipo de leguleyos. Sin pensarlo y sin sentirse derrotados, se retiren de la inútil discusión. Pues a ellos les da lo mismo, ustedes, que una pared, a la cual le pueden hablar por horas. Sin darse cuenta que es un montón de ladrillos, que permanecerán impertérritos ante ellos.



