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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Dicen los expertos que lo peor está por venir, otros no tan expertos auguran que lo mejor está por venir. Hay que escoger qué queremos y con persistencia y diagnósticos certeros entraremos en un círculo virtuoso ‘cada vez mejor’ pero si nada más nos sentamos a llorar o solo cultivamos la vacilada vendrán la cosas en peor.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; el tema de los presidenciables es en enero, del año cuando es la elección, y de ahí aparece lo real, lo demás actual, es suspiro, el que me gustaría por ejemplo no se ha pronunciado para ser el ejecutivo después de López, no se ha pronunciado, ni he escuchado versiones y tal vez no lo haga; ta... difícil con tanto suspirante y traiciones que se vive en la política mexicana, además, ¿quién sabe qué pasará? Por otro lado, recuerden los que piensan en alzas al impuesto predial y si no lo saben las nuevas generaciones, lo que dijo Lenin "al pueblo muévanle la moneda y verán los disturbios que hacen" incluye federales estatales municipales, hay mucha preocupación por salarios bajos y desempleo, según mis datos reales, tal vez otras personas tengan otros; gracias por el espacio.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Prospectivamente veamos el escenario en el cual, dadas las condiciones políticas y sociales de la comunidad mexicana, se desarrollará para la próxima contienda presidencial: ¿Cual el papel del grupo de la “Contra 4T? ¿Cuál su programa a implementar? ¿Quién los va amalgamar, si nadie figura en la atracción de multitudes? ¿Podrán negociar acuerdos, con objetivos tan disímbolos? ¿Se atendrán a slogans publicitarios, como aquel de “Peligro para México” el cual se les revirtió? ¿Creerán que podrán manejar a la gente, con el prudente convencimiento? ¿Cuáles serán las herramientas para el tal efecto? ¿Podrán esbozar algún proyecto de Nación, como lo hizo el actual presidente? ¿Estará este proyecto aterrizado a la nueva geografía mexicana y además consensuado con la sociedad? Recuerden que Él recorrió cada municipio, y lo está haciendo de nuevo, y que conoce sus anhelos y necesidades... Y, bastas preguntas más, que exigen respuestas reales, y no las publicitarias como acostumbran. Es un gran reto el que tienen y pueden ponerse ya las botas y ensuciarse para recorrer el terreno de la República. Atender que la gente ya cambió y se transformó en este periodo presidencial, que ella está instruida y educada para interpretar realidades, que ya no es la misma y que tienen que superar ostensiblemente el nivel acostumbrado. La gente ya despertó y aprendió en toda la sociedad completa, para bien general nuestro. Forzosamente tendrán que contemplarlo y reiniciar sus procesos formativos a niveles de inteligencia superiores. ¿Quién podrá orientarlos, verdaderamente?
Autor: Ernesto Pi{eyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años". "El Milagro de la Boca". Mis estimados leyentes, ¿Que os parece este título para una película de culto? ¿O para una obra de corte místico, dramático y religioso? O el que queráis, solo decídmelo por este medio. Ya os he dicho que soy un débil creyente, un nulo practicante y un mal e incompleto católico, que ha sido la fe de mis padres y ancestros, por los últimos 200 años. Antes, lo ignoro pues la historia de mi familia, comienza con la llegada del bisabuelo gallego al Puerto de Veracruz, a principios del Siglo XIX. En anteriores colaboraciones he mencionado que, mi profesión de psicólogo y la práctica, aunque débil, de la religión católica. Han generado un curioso, simpático, pero sólido y fuerte sincretismo, entre ambas posturas, la científica y la religiosa. Por ejemplo, dije que he observado que el camino hacia la conversión, son los milagros. Si señor, los milagros y por eso he decidido titular este breve artículo, con ese nombre, "El Milagro de la Boca". Especialmente porque fue presenciado, observado, verificado y aceptado, por varios millones de testigos simultáneamente. Miles de los cuales, participaron en súplicas y oraciones masivas, pidiendo que el Altísimo nos enviara las lluvias, que al fin se hicieron presentes por varias horas. No sé cuántos, suplicantes hubo, pero calcúlenle someramente, la mitad de los habitantes de la zona metropolitana de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, en México. Que pueden llegar a ser más de dos millones y medio de personas, que vieron desarrollarse lentamente, ante sus ojos el milagro, la mayoría a través de los noticieros televisivos. Aunque podemos afirmar, que fueron más los testigos del milagro, pues todos los cinco millones de habitantes, sufrieron por la sequía, en garganta propia y la de sus familiares, niños, enfermos y viejos. Otros ojos, fueron los de paseantes y vecinos del vaso hídrico. Día a día, los locutores y camarógrafos de los canales de televisión, fueron documentando el llenado paulatino de la presa, hasta alcanzar casi el 100% de su capacidad. No recuerdo una situación similar de testimonio colectivo, de un milagro, en otra parte del mundo. Cosa que indudablemente hará que se incremente la autoestima o la soberbia, de los regiomontanos, como pueblo elegido por Dios. La Presa de la Boca, primer vaso de contención de agua para abastecimiento de la ciudad de Monterrey, se había secado hasta el extremo de que su fondo, era una cama de arena. Los barquillos, lanchas y catamaranes colectivos, habían encallado en el fondo seco y arenoso, atrapados, descansando sobre sus quillas y panzas, varados y fondeados. Las personas que se aventuraban a entrar en el vaso, levantaban el polvo a su paso, señal de la sequía padecida. Fueron pasando los días, la lluvia cesó, pero siguió escurriendo el agua desde la sierra y otros sistemas orográficos aledaños. La gente no lo podía creer, pero con júbilo y frenesí, lo celebraba. Cada mañana, los noticieros mostraban el avance del agua a niveles normales. Todas las embarcaciones varadas, se fueron levantando del fondo, como animales acuáticos que se desperezaban lentamente, de un sueño caprichoso. Enderezándose poco a poco, hasta lograr flotar y la vertical. Hace unos días, el bisoño gobernador del estado, anunció triunfalmente, "Resolvimos el problema del agua". ¿De veras? ¿No les das un poquito de crédito a los miles de suplicantes, que invocaron y pidieron la intercesión divina? Por si las dudas, menciónalos y dales las gracias, no seas un triunfalista desagradecido, pues a los ojos de la raza, fue san Pedro el que nos hizo el Milagro de la Boca, no tú. No se cuelguen el milagro ni tu Samuel, Colosio y Menos AMLO.



