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Categoría: El lector
Creado: 17 Octubre 2022

Autor: José de Jesús Martínez Perales

Comentario:

Me levanté muy temprano, decidido a ir a cazar los mejores textos en la Feria del Libro, su ausencia en los últimos años a raíz de la pandemia, incrementaron mis expectativas. Mi objetivo era claro: educación, historia y arte, después de recorrer 75 km desde Montemorelos, a 23 pesos el litro de gasolina, arribé a la guarida de Alí Babá -perdón, a la Feria del Libro- el primer asalto al despoblado me lo dio el estacionamiento con 95 pesos, cuatro kilos de tortillas, me dije a mi mismo. Adentro, ansioso inicié mi recorrido lentamente por todos los locales, la primera impresión fue que eran muy caros los libros y ausentes las grandes empresas editoriales de México y más abundantes los libros "basura" cargados de color y vacíos de contenido, vi mucha gente observando sin comprar, manos vacías, y muy pocos con algún texto en las manos. Como siempre, los grupos de niños y adolescentes corriendo y gritando sin control, diríamos en pleno recreo, retozando plenamente, mientras sus maestras despistadas y escondidas, se tomaban un café en algún rincón, charlando amenamente sobre la telenovela de moda o el chisme de la semana... ¡Cuidado joven! le reproche a un puberto, que casi me tumba un libro de la mano, él se retiró sin inmutarse, sin una disculpa, sin pena ni culpa. Llegué al local de CONARTE pensando que tenían buenos precios y me encontré dos libros: un refrito de Israel Cavazos y otro de Emilio Machuca, ambos de historia y muy caros, consciente que esos libros ya fueron financiados con fondos y programas de Gobierno, en fin, decepcionado llegué al local de la UANL donde encontré el de Cavazos nuevamente, pero más caro, enseguida encontré un oasis en el INE donde tenían varios ensayos sobre democracia, que aunque no era mi objetivo, no deja de ser atractivo, gustoso recibí el obsequio mientras un jovencito me interrumpió, preguntando si podía cargar su celular, a quien respondí sin dar tiempo a que la encargara pudiera hablar, -sí, pero a condición que leas un texto y a término de la carga, me platiques de qué se trató el contenido- él me vio fijamente y sin pensarlo, con una mueca se retiró con la misma velocidad que llegó. En el local de Coahuila, con dificultad por el barullo de los adolescentes que no paraban de hablar y tomarse selfis con el dinosaurio plastificado, pude al fin negociar dos libros, pues, aunque eran caros, el joven amablemente me otorgó atractivos descuentos difíciles de rechazar. Encontré después en un pequeño local, con libros viejos y usados un tesoro, La Conquista de la Nueva España de Bernal Diaz del Castillo, un clásico con las pastas sueltas, en 950 pesos... un verdadero atraco. En Fondo de Cultura Económica, que, de económica, solo le queda el nombre, encontré dos libros de la Guerra Chichimeca, me decidí por uno, preguntando el costo y anteponiendo si habría algún descuento para un maestro jubilado, senil, decrépito y sexagenario, la respuesta fue contundente no hay descuento y cuesta 260 pesos, cabizbajo regresé el texto a su lugar y salí arrastrando mi pobreza por el suelo. Después de tres horas, sin encontrar algo de neuro plasticidad en la plástica, ni neuro pedagogía relevante, y con varios libros de historia, me retiré tristemente y decepcionado me dije... el próximo año no regreso. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ariel Zapata

Comentario:

Lo que hacen algunos intelectuales del periodismo, casi todos los días. Estos son algunos improperios utilizados con recurrencias y a coro, en sus distintos escritos o publicaciones: Es disruptivo, desmantelar más que construir, énfasis en la violencia, inflación, robos, muertos, extorsión, secuestros, burlas, ataques, contrataques, imposiciones como las del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles. Distorsión en las cuentas públicas e incentivos a no trabajar para quienes son beneficiarios, (o sea los de la tercera edad, los discapacitados y los becarios, considerados como transferencias clientelares), lo impopular (contrario a la ley 80—20%), que dejará las finanzas por los suelos (contrario a la no deuda y con lo realizado funcionando hacia la productividad), considerarle que no ha contemplado la recesión mundial y su inflación acompañante, cuando es el País de los mejor calificados y que la intención general de que no quieren verlo. Todos estos improperios considerados como signos del deterioro que experimenta el País, ya que la realidad nos ha alcanzado, incluyendo al gobierno. Es triste y anticristiano el querer ver solo el reverso de la medalla, cuando se están fundamentando las bases legales y económicas para el despegue real del País a pesar de las descalificaciones internas que se hacen a este sistema que está mostrando una mejor forma de gobernar al arriostrar la corrupción, en mayor medida. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

​"Con Ojos y Oídos de Niño... de 80 Años". AMLO y Las Brujas de Salem. Un hecho de gringolandia, verdadero y reproducido en el México actual. Su parecido histórico, no es simple coincidencia. Se inscribe en un antiquísimo plan orquestado en gabacholandia, desde antes de la independencia de ambas naciones; hacer a toda América protestante. El fanatismo paranoide evangélico de nuestro señor presidente y su simpatía con Trump, lo confirman. Mis amados y muy queridos lectores de ambos sexos, ¿Visteis la película o leísteis la obra de Arthur Miller, titulados las Brujas de Salem? (1952). ¿Les recuerda la campaña de la Cuatrote, contra la corrupción? Les recomiendo que veáis al menos, los cortos de la peli o la sinopsis de la novela, para que puedan hacer las comparaciones pertinentes. Podréis también entender el término, "Cacería de Brujas", en su más amplia acepción. Que describe perfectamente las actividades paranoides persecutorias, de la administración de AMLO, contra los disidentes. Es una señal del radicalismo ideológico religioso de un puñado de evangélicos iluminados, (No los Iluminatti). Estoy convencido de haber sido una de las primeras personas que denunció el activismo evangélico de AMLO y su administración. Esto lo digo, porque fui uno de los primerísimos en asociar sus reclamos y tirria personal, contra España y el Vaticano. Lo deduje, al recordar mis pláticas y discusiones desde hace 50 años, con amigos y conocidos, atrapados en mini iglesias y religiones atomizadas, de reciente cuño. Que surgieron en gringolandia como negocios personales de gringos riquillos, deseosos de ganarse la gloria, por difundir la palabra de Dios, pero enraizados en el protestantismo gabacho. Estas mini religiones, están afiliadas al gran corpus mediático gubernamental gringo. Hace ya muchos años que han visto en la pobreza de las clases marginales de México y Latino América, el terreno y el material valiosos para sus planes imperialistas. Con absoluta certeza, puedo decir que conozco, de primera mano, varias familias conocidas mías, que implacablemente, fueron divididas por estos nuevos mesías. Poco les importó ver a las afligidas madres, llorando por la partida de sus hijos, en especial los varones, convertidos en apóstoles de religiones ignotas. Basta visitar el sur de México, para confirmar estas aseveraciones. No tienen límites de ningún tipo, llegando hasta la seducción de los jóvenes por medio de bellas y jóvenes misioneras. No me lo puede negar nadie, pues yo lo viví en carne propia. (¡Y no sucumbí!) Tanto aquí en Monterrey, como durante mis estudios en gringolandia. Me río al recordar, que hasta me ofrecieron una "nueva vieja", léase esposa, si me afiliaba a su iglesia. Como dije, no tienen límites, es capitalismo y su apartado de trata de personas, pero con la religión como fondo. ¿O no? ¡Ofrézcanmelas, ahora de viejo, de perdido para que me bañen, me corten las uñas de los pies y el cabello, me laven las orejas, me peinen, me rasuren y todo lo demás que se me ofrezca! Je, je, je. Pero no les prometo hacerme Morenista, mi religión me lo prohíbe. Más Je, je, je. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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