- Detalles
- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 80 Años". ¿De Familia Pudiente? Algunas de mis pocas lectoras, me han comentado que, por el contenido de la mayoría de mis artículos, se desprende que pertenecí a una familia pudiente, al menos durante mi infancia. No fue así. Mi familia era de clase media, media, muy, muy media, pero estable, educada y bien alimentada. Por la buena alimentación, el aseo personal, la expresión verbal correcta, la morigeración y los buenos modales, das la impresión de ser fifí, aunque no lo seas. En mi hogar paterno materno, la economía, la disciplina doméstica, y todo su funcionamiento, se manejaban de manera colegiada entre mi padre, mi madre y mi abuela materna. No se daban las incongruencias tan comunes en muchos hogares disfuncionales. El sí, era sí y el no, era no. En varias ocasiones, las agencias calificadoras internacionales más importantes, (Fitch, S&P, Global Ratings y Moody's), perversamente bajaron la calificación de mis activos personales, de media a muy baja. Lo que me causó pérdidas irreparables en mi peculio. Je, je, je. Ya he mencionado que la mitad de mis 80 años de vida, he sido muy pobre. Créanlo o no. La otra mitad, la pude vivir sin exageraciones sibaritas, desahogadamente. Esto, porque decidí a sujetarme a los vaivenes del mercado, la libre empresa, la práctica de una profesión independiente, la enseñanza universitaria y el capitalismo feroz. Procurando darle a mi familia, el mínimo confort, sin desperdicios o excesos, pero siempre compartiendo con otros. No creo ser fifí o popoff, porque consumo champaña, el caviar beluga, el lenguado de Dover Meuniere, los filetes miñón y Chateuabriand, los escargots, el faisandage o perdiz podrida con trufas. Así como sus brandis y caldos vitivinícolas de Jerez y postres franceses obligados. Cuando no los consigo a un buen precio, me deprimo, pero recuerdo que la vida es injusta. Je, je, je. (Se la creyeron, ¿Verdad? ¿A poco nomás en el campo de golf, del Triple Doc/gober Samuel sopla el aire fosfo-fosfo? De lengua, trompa, tripa y oreja, me como 100 tacos). Quise, intenté, porfié, con tesón, vehemencia y singular alegría, ser rico, pero no pude, carecía de las habilidades intrínsecas para serlo. No me educaron para ello y no fui un buen aprendiz autodidacta o imitador. A pesar de que mis abuelos paternos, ellos, sí eran parte de la nimia burguesía pre revolucionaria, insignificante y pequeña, de un pueblo fronterizo de Coahuila. ¡Nada se me pegó! Como san Pablo, puedo decir que, "Se vivir en pobreza (humildemente), y en prosperidad. En todo y por todo aprendí el secreto, tanto de estar saciado como de tener hambre; de tener abundancia, así como de soportar gran necesidad". (Filipenses IV, 12). Hubo noches que dormí en zaguanes, sobre cartones y me tapé con periódicos; pude comprobar que, si son calientitos, como sale en las películas de jodidos. Se y conozco los ruidos de un estómago engañado e inundado solo por agua, por 7 días y por varios meses, me alimenté con sobras de un restaurante popoff del DF. Mi vida, al igual que la de otros muchos millones de mexicanos, ha sido como la montaña rusa. Que comienza desde abajo, sube muy lenta y trabajosamente y baja varias veces rápidamente, con grandes emociones y sobre saltos inesperados. Finalmente termina y se detiene abajo, de nuevo. Pero se de muchos miserables, que jamás han experimentado esas emociones, de sube y baja, siempre están abajo y todo se lo deben a los políticos, como YSQ. (Escoge tu polaco favorito).



