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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Lily. Como no entendí (por mi incipiente sordera) cual era el mensaje de Lily Téllez en el desayuno del sábado en el Casino Monterrey voy a especular. Percibí un nuevo PAN neoleonés diferente al de la santísima trinidad. La señora Lily habló mucho o todo el tiempo de las maldades de la cuarta transformación en lugar de hablar de las bondades de ese nuevo PAN. Por lo poco que oí no se arrepienten de los pésimos cuatro alcaldes que nos endilgaron y perdieron el gran capital político que echaron por la borda. Qué bueno que se recupere el PAN Nuevo León, pero falta un acto de arrepentimiento.
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
En la Selección Mexicana, “mientras” el Chuky anota Gol, por su visión de adivinar y colocarse en posición con su inspirado oportunismo, para hacer ganar a México frente a los Incas del Perú; el Chicharito, al igual o mejor que el Chuky, tanto en visión como oportunismo, anota Gol por segunda vez. Es probable que los goles hayan sido casi al mismo tiempo. Los cronistas narradores, a pesar de sus intereses muy particulares presagiaron la irrealidad del futbol mexicano y al parecer nos quieren hacer ver lo que no es. Por ello saquemos en claro qué en el desarrollo del juego frente a Perú, algunos puntos que se notaron como relevantes para efecto de orientar o corregir. Citemos cronológicamente: 1. A los 32 minutos con avances inefectivos y desperdiciando pases, dándolos al más marcado. 2. Advíncula, el peruano, puede ser factor por su velocidad que no tienen nuestras defensas, y por los avances por su banda. 3. Los jugadores aztecas tienen miedo de encarar y se van por donde están más marcados nuestros delanteros. Falta precisión y energía, sólo el Charly se atreve. 4. Al minuto 58 avanza mejor Perú y da signos de peligrosidad. 5. México, en este momento, podría jugar a un toque y más al llegar a la meta peruana. Ha habido un solo tiro a la portería, por parte de México. 6. Cometen muchos errores. Y Perú comienza a jugar mejor. 7. Hasta que Montes con la parte superior de la cabeza hace un tiro-centro peinado, hacia dónde aparece el Chuky. Es importante la reacción colectiva ante el Gol del Chuky, que al parecer No fue Gol de El Chuky, fue Gol de todo el Conjunto de ahí la importancia de la celebración. Montes corrió hacia el centro de la cancha como si él hubiera anotado. Esto puede transformarse en un factor de Gane. Por ello, que esta reacción se pudiese trasminar hacia las virtudes individuales de cada uno, y brillen todos como lo hizo el Chuky y el Chicharito en Los Ángeles.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño de... 80 Años". ¿Lacayos de Rusia, China y el Comunismo? ¿O Esbirros de los Gringos y el Capitalismo Feroz? En los años 60 y 70, se manejaba en las aulas universitarias, un discurso ideológico radical, que tenía como únicos polos, la afiliación a uno de estas dos corrientes. Sin dejar espacio a ninguna otra posible y necesaria interpretación de la realidad política y económica del mundo mundial. Se acusaban mutuamente de traidores a la patria, a los del bando contrario y se auto adjudicaban la razón de modo incondicional, a los del propio. No había concesiones, posibles acuerdos o avenencias. En sus incompletos mapas de la geografía mundial, solo veían con ojos miopes, o más bien, ignoraban, las fronteras entre los países de sus preferencias ideológicas. Es decir, la lejanía o cercanía de México, de aquellos paraísos, a los que aspiraban adherir por igual, territorios y población. Tan cerca o tan lejos de nosotros, de acuerdo a sus conveniencias del momento, estaban la URSS, China o Gringolandia. Se veía a simpatizantes de Mao, leyendo en voz alta o recitando partes de su Libro Rojo, aunque de chino, no supieran ni la O por lo cuadrado. Se veían patéticos, tragicómicos y ridículos, parecían loquitos de capirote o residentes del pabellón psiquiátrico, de los más deteriorados, con daño orgánico cerebral o psicóticos floridos. Nunca dejaré de agradecerle a mi hermano mayor, Víctor Manuel, (+), el haberme dado la oportunidad en mi adolescencia, de trabajar como 1000 usos, en la clínica psiquiátrica del Dr. Manuel Camelo Camacho. Porque ahí entré en contacto con personas totalmente deterioradas y deschavetadas, a las que se les pudo reintegrar a la vida humana, cuando se comportaban antes como animales, a veces salvajes e indómitos. Aprendí a no temer a los líderes gritones, desorbitados y amenazantes, de ambos lados del espectro ideológico, a verlos como lo que eran en realidad, enfermos mentales en su máxima expresión. De ahí, la poca validez que les otorgaba a sus peroratas. Pude percibir y comparar, la conducta de aquellos "loquitos", con la de estos pseudo líderes radicales, y concluir que compartían gran parte del espectro emocional, afectivo, cognoscitivo y mental. Es decir, se habían bajado voluntariamente del pavimento, agarrando pura brecha, alambres de púas y acequias, cuando a su lado pasaba una super carretera pavimentada, ordenada y fluida. Las únicas condiciones que le daban fuerza y lógica a los de la derecha, eran la cercanía geográfica a gringolandia y los millones de mexicanos que ya residían en su territorio. Las remesas de la raza, aun no hacían su aparición en la escena política nacional. A la pregunta de, cuantos mexicanos residían en cada uno de estos países o cuantos tenían familiares viviendo allá y deseaban irse a vivir con ellos, la respuesta era contundente y mayoritaria, en favor de gabacholandia. Podemos usar esas experiencias, ahora, cuando parece que AMLO, sus concubinos y sus compinches ideológicos, pretenden llevarnos por abajo del pavimento, por la brecha con alambre de púas. Falta usar el famoso "Factor G".



