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- Categoría: El lector
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
I believe in my dreams. Nothing can change my mind: Alan Parson. Cambio en la música / Cambio en la transmisión del sonido / Cambio en la electrónica / Cambio en la forma de bailar / Cambio en la comunicación / Cambio en el lenguaje / Cambio en la transportación / Cambio en las costumbres de la sociedad / Cambio en las conductas... etc. Entonces ¿Por qué no ha de haber cambios en la política? Para su propia Transformación. Cuando los partidos dejan de funcionar y no le encuentran su adaptación a los nuevos tiempos del saber y de manejarse, es cuando se diluyen poco a poco, al alejarse de la verdad y pierden su sentido de Ser. Es necesario e importante, como factores de gobernanza, transformarse a la realidad, a la nueva realidad y comprenderla, para poder acercarse gradualmente a la verdad creíble. Transformar siempre intereses hacia el ejemplo social, como lo hizo Don Eugenio Garza Sada. Desde Denver, Co.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 80 Años". La Delgada Línea entre el Placer y la Culpa. Por la Mano del Altísimo o la evolución, (Ustedes escojan), y para la supervivencia, el cuerpo humano está diseñado y programado para experimentar placer y evitar el dolor. Pero usando el segundo, como señal de advertencia de que algo anda mal en nuestro organismo. La generación y la reproducción de la especie, están ligados estrechamente, por sensaciones agradables. Esto cumple con el postulado teórico, de que la conducta satisfactoria y agradable, se refuerza intrínsecamente, de ahí, su importancia en la supervivencia de la especie humana. Aún entre las especies animales, debe darse un tipo de placer, para incitar al apareamiento. Esta estimulación puede ser visual, olfatoria, táctil y hasta auditiva, pues sabemos, por ejemplo, que leones, tigres y búfalos rugen, en la época de celo. Ballenas, delfines y orcas, "cantan", para atraer compañeros. No se diga de las aves, llamadas canoras. Perros, lobos y gatos, son igualmente vocales, en esos momentos. El apego entre individuos de las diferentes razas y especies, es una parte integral de estos procesos evolutivos, genésicos y reproductivos. Que dan por resultado, copias casi exactas de sus progenitores, desde el punto de vista genético, aunque a veces haya disimilitudes. En nuestro tiempo, se le ha agregado a la reproducción, el apéndice de "sexo recreativo", que parece desagradar a moralistas de cuño rígido, tradicional. De aquí en adelante, nos concentraremos en los humanos y sus varias maneras de encarar y enfrentar las demandas genésicas de la Madre Naturaleza. Todas ellas, matizadas, inhibidas, mejoradas, reprimidas y exaltadas, por su capacidad cognoscitiva, valores, su inteligencia, socialización, creencias, religión y experiencias personales, subyacentes en el tejido social humano. Complejo, ¿verdad? Muchas corrientes de pensamiento, morales religiosas y hasta políticas, están en contra del placer, lo ven como la sumisión del ser humano, a fuerzas de calidad inferior a la razón, propias de los animales. Por el contrario, el dolor y el sufrimiento, se consideran como muestras de grandeza moral. En sus varias modalidades y presentaciones, el cristianismo, no es la excepción. Por eso, individuos con una estricta educación religiosa, se sienten culpables cada vez que experimentan placer sexual, aun casados, en el matrimonio. Eso, a pesar de lo intensamente íntimo y satisfactorio, que es la suma de los componentes del acto erótico o amoroso humano. Es muy triste y lamentable, que muchas personas de bien, se sientan defraudadas y culpables por experimentar el debido y merecido placer, en su vida conyugal, aún la consagrada. He conocido y me he topado, con curas católicos y pastores protestantes, que parecen prosélitos de Calvino y Savonarola, de un radicalismo inútil y que va en contra del "Amaos los unos a los otros...", piedra angular del mensaje de El Cristo. También entre profesionales de la conducta, se ha satanizado el placer y se etiqueta como disfuncionales, a aquellos que le dan la debida importancia, al gozo sexual, aun entre los que lo hacen consensualmente. Es decir, de mutuo acuerdo y pleno conocimiento de sus consecuencias. Profesionales que tienen el "Ojo malo como dice el evangelio", que todo lo ven malo. "Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de obscuridad. Mateo; VI, 23. ¡Pónganle luz a su vida sexual y amorosa, pues el placer viene integrado al equipo original, con el que nacemos! Es parte del Plan Divino, para sobrevivir este Valle de Lágrimas. ¡De perdido!



