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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". ¿Austeridad Republicana, Pobreza Franciscana, Humanismo Mexicano? ¡No me hagas reír Andresito! De lengua, sesos y ojo, me como un taco, los de criadillas y nana, se las regalo a ti y a los políticos que te apoyan, les hacen falta. Yo agregaría, Cinismo AMLOdiano, Desvergüenza Morenista, Rapacidad Izquierdista, Corrupción 4trerateísta, Contubernios Petistas, Enjuagues Verdes, Importamadrismo Oficial, Inmunidad de Rebaño López Gatellista. ¿Como la ven desde a´i? Austeridad/. - Con los sobreprecios del Tren Faya, del AIFA, De 2 Bocas, de todas y cada una de las obras faraónicas de tu gestión, las camionetas blindadas que, según tú, nunca ibas a usar. Pobreza/. - Con tus gastos y los de Beatricita en el mantenimiento de Palacio Nacional, tus giras de vacaciones de 5 Estrellas, con todos los gastos pagados a lo largo y ancho del país, dizque inspeccionando no sé qué cosas y obras, con toda tu corte de lambiscones. Humanismo/. - Con los miles de niños con cáncer, muriendo y sus lacrimosos e inconsolables padres, a los cuales acusaron de golpistas, ¡Malditos insensibles! Con miles de muertos de la pandemia, por tu terquedad y los doblemente desaparecidos a cuyas madres, hijas, esposas, hermanas, ignoras olímpicamente. Estás loco de remate, aunque creo que tus actos salen del campo de la psicopatología y entran en el campo de la Ética y la Moral, o quizá de lo Amoral o lo Inmoral. Según tú, tu calidad moral está por encima de la Ley, creo que tienes razón, como lo están el Odio Ciego, la Rapiña Constante, la Venganza, el Rencor Gratuito, la Impunidad Absoluta de que gozan tú y tus concubinos. Pero están por arriba de la Ley, porque ahí los colocan ustedes con su prepotencia, desvergüenza, impunidad y zafiedad. Como me gustaría tener un debate público, en primer lugar, con el mismísimo AMLO, pero con un enfoque clínico, como se hace con un paciente psicótico o al menos agitado, para acorralarlo y confrontarlo, cada vez que saliera con sus mamadas. Para regresarlo al camino, cada vez que se bajara del pavimento, a la brecha y terracerías de su pensamiento delirante, porque esa es su condición más obvia, delira de grandeza, como los loquitos de capirote. Luego, con Fernández Noroña, el "Pachuquito de Barrio, peleonero, hocicón y provocador, bravucón, apantalla pejendejos, pero zacatón". Que le gusta andar asustando inocentes y con eso se siente realizado. Con Claudia, a la que apodan la lagartija parada, Gertz Manero, el Mil arrugas, Citlalli, la curvilínea. Con Bartlett no puedo, pues carezco del "Código Zombi" para comunicarme con él. Pero, con todos ellos y otros más, como Martí Batres, el misterioso Trotsky mexicano, me gustaría darme un quien vive, argumentando. No me duran calentura. He visto muchos de esos tipos en mi consulta, con delirios de grandeza y persecución, omnipotencia, megalomanías y mesianismos. Solo advierto una cosa, ni quiero, ni pretendo, ni intentaré curarlos, ¡Que los cure y mantenga el gobierno!



