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- Categoría: El lector
Autor: José RiveroComentario:
1/ Enhorabuena Carlos. Ratificado como líder y vocero del Consejo Coordinador Empresarial Carlos Salazar con su muy particular y único estilo ha sabido ganarse la simpatía de los gobernantes, en particular de AMLO. Acuérdate Carlos que eres y somos contrapeso, que los que quieren lograr la izquierda aberrante no han claudicado y solo se han declarado en tregua temporal y que pronto volverán a la cargada. Claro que el empresariado debe ser solidario, claro que tenemos que cambiar y mejorar, pero la libre empresa responsable es la única solución. 2/ ¿Qué no se dan cuenta priistas y panistas? México necesita de ustedes, no es tiempo de claudicar. Reconozcan primero sus culpas, era tiempo de robar, ese tiempo ya se acabó. Ahora es tiempo de la reconstrucción moral. México necesita de ti, México necesita de mí. Mis nietos me necesitan.
Autor: Federico Zertuche
Comentario:
Homosexualidad en la Iglesia católica. Segunda parte. Los homosexuales, según Frédéric Martel, representan la gran mayoría en el Vaticano. No cifra la cantidad, aunque una de sus fuentes le asegura que es “del orden del 80%”. Añade que, entre los 12 cardenales que rodearon a Juan Pablo II en los ochenta y noventa -en plena devastación por el sida y que definieron su política contra el preservativo-, la mayoría eran homosexuales. Se basa en las entrevistas realizadas, algunas con los propios cardenales. “La vida privada de los individuos les concierne a ellos y casi diría que no nos concierne”, dice en una entrevista. “Pero los efectos de este secreto y de esta mentira en la ideología del Vaticano, y sus consecuencias en el mundo, son considerables”. El autor rechaza hablar de “lobby gay”: “No es un lobby, es una comunidad. No es una minoría que actúe, sino una mayoría silenciosa. Un lobby sería gente unida por una causa. Aquí cada obispo o cardenal se esconde ante los otros y ataca la homosexualidad de los otros para esconder su secreto." "Mi tema no son los abusos. Mi tema es la vida banal y trágica de los sacerdotes condenados a una castidad contranatura. Y esta gente está atrapada en la trampa de un armario en el que se han encerrado ellos mismos, del que no saben salir, mientras en el exterior todo el mundo se divierte”. La originalidad de su investigación es que establece la homosexualidad -callada y mezclada de homofobia- como núcleo del sistema eclesiástico. "Cuanto más homófobo es un obispo, más posibilidades hay de que sea homosexual. Es el código", sostiene. Es la llave que permite entender muchos de sus problemas. La reducida capacidad de atraer a futuros sacerdotes, por ejemplo. “Antes, cuando eras un chico de 17 años en un pueblo italiano o español y descubrías que las mujeres no te atraían, la Iglesia era un refugio. Pasabas de ser un paria del que la gente se burlaba en el patio de la escuela a ser considerado Dios”, argumenta. Martel incide en la aparente paradoja de un discurso anti homosexual en un Vaticano mayoritariamente homosexual. Cree que la cultura del secreto derivada de la necesidad de mantener oculta la homosexualidad protege a los abusadores. “Si eres un obispo y proteges a un sacerdote, ¿por qué lo haces?”, se pregunta. “Pienso que, en una gran mayoría de casos, los obispos que protegen a los abusadores se protegen a sí mismos. Tienen miedo. Pienso que la gran mayoría de obispos y cardenales que protegen a sacerdotes pedófilos son homosexuales”. Su nuevo libro, Sodoma -mezcla de reportaje periodístico y ensayo cultural- no se presenta tanto como una investigación sobre una comunidad religiosa sino sobre una comunidad gay, una de las “más numerosas del mundo”. ¿Tren Maya? No, gracias #Yo prefiero la selva.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño".- La llamada esperada por 40 años. (2/2).- Nos acariciábamos verbalmente cada vez que podíamos. "Que bien te ves con el atuendo que te pusiste hoy", a lo que ella respondía "El traje negro combina muy bien con el color de tu piel y tus cabellos". Fue un constante intercambio de elogios, jamás hubo intemperancias, ni sarcasmos o burlas. Tocamos todos los temas posibles, de las relaciones entre hombre y mujer. Cuando llegamos a los de adulterio, infidelidad y amasiato, fueron condiciones que juzgamos inaceptables para nosotros. Pero no en base a la moralidad tradicional, más bien los creímos poco elegantes y faltas de estilo, para personas de nuestra calidad. Convenimos en no hacer nada que violentara nuestra propia imagen, ante nosotros mismos. Pero pactamos el acuerdo, de que si en el futuro llegáramos a estar libres los dos. Entonces no habría un solo motivo que nos detuviera, para realizar plenamente y en toda su extensión, lo que en estos momentos restringíamos por voluntad propia. Nos separamos por circunstancias de la vida. Ella se casó, y se fue de la ciudad, no volví a saber de ella, más que cosas esporádicas, como su divorcio y su gran éxito profesional. Yo me divorcié, pero me quedé aquí. Por lo que fue muy fácil para ella saber de mí, informarse de mi vida, y sus aconteceres, con los viejos amigos de ambos. Así, me localizó esa vespertina hora de otoño. Me llamó, con la seguridad de que yo era tan libre como ella. Esa tarde, después de ¿Cómo estás? me preguntó ¿Recuerdas la promesa que nos hicimos el día que nos separamos, hace "solo" 40 años? Le contesté que sí, y con eso bastó para reasumir los compromisos pactados. Volver a tejer un hilo conductor, en nuestras vidas, que se había cortado mucho tiempo atrás. Hicimos planes, solo para tres semanas, que se correspondían con las vacaciones navideñas de la uni. Cada día, estuviésemos en donde estuviésemos, lo comenzaríamos sin derroteros, ni proyectos. Sus 60 y mis 78, se complementaban, serían aventuras diarias. Pasaron los días, las tardes y los atardeceres, las noches y los anocheceres, las madrugadas y los amaneceres, de 21 días, de tres semanas, que valieron tanto o más que los 40 años de espera. Recuperamos el tiempo perdido en el tálamo amoroso, sin prisa, y sin pausa. Evocamos aquellos veinte encuentros, llenos de dulce ansiedad, expectativas realistas y renuncia dolorosa. Nunca dudamos que volveríamos a vernos, pero tampoco lo creímos factible. La vida da muchas vueltas, como fueron nuestros divorcios. Un día, antes de que se cumplieran las tres semanas, decidimos hacer un balance de lo realizado y vivido, de lo que pensábamos para los próximos años. Yo tomé la iniciativa, y le hice ver que no había futuro entre nosotros, mi edad, mis dolencias físicas, mi salud de bajada y mi total vulnerabilidad e incapacidad económica, para ofrecerle algo. Ejemplo de esas carencias, fue que pagué todo los gastos con mi aguinaldo de la uni, pues no tenía ahorros, era un "Pobresor" de uni. En su turno, ella descalificó cada una de mis objeciones. Me contó que aun poseía una casa en San Pedro, herencia de su padre al morir. En ella podríamos vivir con nuestros sueldos de profesores de psicología, más lo que obtuviéramos por consulta de pareja y psicoterapia. Propuse que tomáramos una semana para analizar las opciones y decidir en consecuencia. Yo sabía, que ella, por su educación, no insistiría más allá de lo razonable, para no aparecer sometiéndose. Solo me hizo una advertencia tremendista ¿Estás dispuesto a esperar otros 40 años, para volver a encontrarnos? ¿Ustedes que habrían hecho, queridos lectores? Dice la canción yucateca... "Un viejo amor, ni se olvida ni se aleja". ¿Será cierto?
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
“Capitalists swines” (“Marranos capitalistas”)... como salió en una película de humor refiriéndose a la Segunda Guerra Mundial: así se comportan estos tipos del PAN llorando, gimiendo, rasgándose la ropa, y fuerte, para que vean los “Privados de Iniciativa” que ellos defienden y promueven el que ganen más lana… a como sea. Igual con el Felipe Calderón, individuo de escaso cabello y aun más escasas luces… pero abundante tequila, eso sí; especialmente si lo pagaban los contribuyentes. Pues no, los puentes no deben de existir ni en las escuelas, o en el gobierno federal, pues cada que uno de estos batos “se hace la perra” como el senadorcillo o el alcalde de Monterrey, que viaja a “la ciudad de los gangsters” para divertirse en horas de trabajo, los contribuyentes pagan por ello. Es muy apropiado el cancelar los puentes: necesitamos una disciplinada “asiática”, es decir, pensar en el trabajo y trabajar duro; e implementar leyes para que los parásitos gubernamentales, inapropiadamente llamados políticos, de todos los niveles, y de todos los poderes se les corra sin ceremonia, y menos con pensiones o “indemnizaciones”... Es hora de trabajar, chavos: se acabo el “Lingo Li Lingo.” Tanto en mi hogar, como en la escuela, y luego en la universidad viví en un ambiente disciplinado, casi marcial; y claro, fue el secreto para salir de “jodidiux”: de clase media con algunas necesidades en tiempos de recesión, a una vida moderadamente acomodada, sin preocupaciones económicas… definido como clase media en Estados Unidos, no en México, el cual es mucho más bajo: fui parte de la “diáspora mexicana” por la carencia de oportunidades para profesionistas como yo en la Tierra Bonita; ni modo. Quien toma un puente es un corrupto y un ladrón. Para nosotros, los estudiantes de economía en la UANL, las vacaciones de diciembre, las semanas extendidas por caer un día festivo en lunes o viernes, eran un simple respiro, para tratar de alcanzar todas nuestras lecturas y avanzar en nuestros trabajos escritos. Nuestros descansos eran sábado en la tarde y domingo en la mañana… “C’est fini.” Ya de profesionales nadie tenía que supervisarnos o enseñarnos, o dirigirnos, pronto aprendíamos “el camino” y trabajábamos con extrema dedicación y creatividad. Y claro “nunca nos enfermamos” o “teníamos emergencias.” esto es lo que México necesita: una fuerza de trabajo disciplinada y educada, y los problemas económicos se resuelven solos, ya ven Irlanda, Corea del Sur, Taiwán, y -especialmente- Singapur. Así que, compañero mexica, al ir a su alcoba a descansar, rece sus oraciones y de Gracias a Dios por un día bueno más en su vida, y ore por AMLO, que es orar por nosotros: “Est-ce que tu comprends?”



