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- Categoría: El lector
Autor: José RiveroComentario:
El senado ha exonerado a Trump, el pueblo lo hará o no en noviembre. El partido republicano ha jugado su mejor carta y ha perdido la partida.
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político, el 5 de febrero de 1857 y el 5 de febrero de 1917, se promulgan las constituciones políticas Mexicanas, respectivamente; la de 1917 perdió su esencia de fondo; políticamente fue mutilada con reformas, adiciones, modificaciones; todo es constitucional, pero alguno de los 136 artículos ¿se respeta por los poderes de la unión? ¿Los poderes del estado? ¿las alcaldías? ¿los Ciudadanos? Habría que hacer un estudio de lo qué dice y se hace, como lo hizo Fidel Castro, en su obra "La historia me absolverá", y tal vez desde la percepción de cada quien nos daríamos cuenta lo que dicen algunos políticos: "falta mucho por hacer" o "no han tenido voluntad de arder". La constitución es nuestro estado de derecho, por eso, es bueno leerla y saber lo que tenemos de derechos y obligaciones, no discursos, no grilla, lo que es; una nueva constitución no sirve, ya está todo en la que tenemos y en exceso; los invito a leerla antes de discutir el tema, gracias por el espacio.
Autor: Federico Zertuche
Comentario:
Homosexualidad en la Iglesia católica. Primera parte. Los interminables escándalos sexuales como pederastia, abuso sexual de sacerdotes a monjas, pedofilia contra niños de ambos sexos, que han sido develados no obstante el tenaz encubrimiento y silencio cómplice por superiores de colegios, congregaciones, seminarios, misiones, parroquias, mojigatos y paleros que les acompañan, etc., etc., en muchas ciudades y países, y de la alta jerarquía, obispos, arzobispos, cardenales, destituidos y algunos juzgados y condenados pocos, hasta Juan Pablo II, protector de Marcial Maciel y beneficiario de los millones de dólares que ese perverso aportaba a la Iglesia, atropellos por quienes se supone representan a dios (con minúscula, pues hay muchos dioses en el imaginario colectivo e individual de todos los tiempos), han destapado una inmensa e inmunda cloaca de la que difícilmente se repondrá esa caduca y corrompida estructura de poder que es el Vaticano. No dejo de evocar el cisma y la Reforma del gran Martín Lutero. Las tres religiones monoteístas, a saber en orden cronológico, judaísmo, cristianismo e islam, son profunda y totalmente patriarcales y machistas, excluyen, subordinan y someten a la mujer, aparte de ser furiosamente anti-homosexuales (por lo menos en el discurso), al contrario de la Grecia y Roma clásicas donde la homosexualidad era tolerada y se practicaba libremente. Se les llama religiones abrahámicas pues tienen origen en un patriarca común que reconocen en Abraham o Abram, cuya historia es contada en sus textos sagrados y juega un papel importante como ejemplo de fe. Los dioses son masculinos, los profetas y mesías también, los rabinos, sacerdotes e imanes siempre son hombres, las autoridades de sus iglesias también son hombres, la mujer –desde la ‘pecadora’ Eva que surgió de la costilla de Adán- cumple un papel secundario y despreciable. En la católica, el celibato y la castidad (anti natura) son obligatorios para sus miembros. Así pues, todo ello conforma una cerrada atmósfera masculina y patriarcal en la Iglesia; para todo efecto práctico las monjas se someten a los curas que las explotan como sirvientas y encima abusan sexualmente de ellas como se ha comprobado fehacientemente. Ahora bien, ¿por qué hay tantos homosexuales en la Iglesia? Frédéric Martel (1967) es un reconocido escritor, sociólogo y periodista francés, doctorado en sociología y varios grados en filosofía, ciencias sociales, derecho público y ciencia política, además abierto homosexual. Su investigación Sodoma. Poder y escándalo en el Vaticano, (2019), publicado en ocho idiomas explora la homosexualidad en el seno del Vaticano, constituye un profundo estudio en que demuestra que es clave en las actuales crisis vaticanas. Sostiene que desde los seminarios (auténtico caldo de cultivo) hasta la cúpula del Vaticano, la homosexualidad está omnipresente en la Iglesia y ayuda a entender las crisis que la han golpeado en las últimas décadas, desde la caída de vocaciones sacerdotales hasta el encubrimiento de abusos a menores. La investigación de Frédéric Martel resulta de cuatro años de trabajo en que ha entrevistado a 41 cardenales, 52 obispos, nuncios apostólicos, embajadores extranjeros y más de 200 sacerdotes y seminaristas en busca del “secreto mejor guardado” de la Iglesia. De ahí surgió su libro Sodoma. Poder y escándalo en el Vaticano, más de 600 páginas en las que Martel expone la doble vida y moral en el catolicismo romano. El libro que ha puesto a temblar al Vaticano, coincidió con la cumbre sobre pederastia convocada por el Papa. (Continúa mañana).
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño".- La llamada esperada por 40 años. (1/2).- Un episodio romántico verdadero. Era una tarde de otoño, de las conocidas como de entretiempo. Más frescas, que tibias. Me disponía a beber mi café postprandial, cuando sonó el teléfono. ¡Era ella! Su voz inconfundible, pero ahora con ligeros tonos graves, que la hacían más embelesadora y eufónica. La conversación y lo que acordamos, fue rápido. Parecía que ambos habíamos estado esperándonos, todo ese tiempo. "Hola, ¿Cómo estás?", fueron sus primeras palabras. Sin pensarlo, respondí en automático, "Esperando tu llamada". Nos reímos ligeramente, pues habían pasado 40 años, desde la última conversación, en la que prometimos llamarnos, cuando fuéramos libres. Quedamos en vernos al día siguiente, al mediodía para comer, y colgamos. Toda esa tarde y gran parte de la noche, me dediqué a evocar como había sido nuestra relación, en el pasado. Nos conocimos en mi consultorio, cuando ella tenía 20 años, y estaba soltera. Cursaba el último semestre de la carrera de psicología, en una universidad privada, de reciente formación. Yo acababa de cumplir 38, estaba felizmente casado, ambos psicólogos, tenía poco de haber retornado de mi postgrado en Estados Unidos, e impartía clases en la uni local del estado. No fue mi alumna, pero a ella le gustaba decirme, con cierta picardía, que era su maestro favorito al principio. Un típico caso de mentoría profesional, después, mucho más. Muy común en el mundo académico, entre mujeres jóvenes y hombres mayores que ellas. Desde el primer encuentro, sentimos una intensa, inexplicable y mutua atracción, que se transformó rápidamente en una relación profunda y significativa, para ambos. Nos dimos cuenta de ella, la hicimos consciente y la aceptamos, sin temores o culpas. Ella era la típica "chica fresa", que ya describí en artículos periodísticos. Compartíamos una condición social curiosa, nuestras familias eran de médicos. Ella, su padre, un hermano y unos primos. Yo, dos hermanos, tres primos y siete sobrinos. Bella, educada, fina de modales, de hablar pausado, y movimientos ligeramente felinos. Elegante en el vestir, refinada en cada uno de sus actos, de reír suave. Muy segura de sí, miraba fijamente a los ojos de su interlocutor, sin parpadear. Era una conversadora atenta y cortés. Usaba perfumes finos de suaves aromas florales, casi infantiles. Se notaba a distancia, que su ropa era de calidad. Practicaba deportes y danza de diferentes tipos, por lo que su figura era notoriamente armoniosa, flexible y eurítmica al desplazarse y caminar, como las creaciones de Vitruvio. Esta disciplina coreográfica, le permitía expresar fielmente los tres aspectos del alma: pensamiento, sentimiento y voluntad. De cabello liso, color castaño con tonos obscuros, que casi llegaba hasta sus hombros. Lo mantenía en su lugar con un prendedor de oro. Pues le desagradaba recurrir al tic cefalogírico, que usan la mayoría de las mujeres, cuando les cubre la cara. Sus ojos, cafés y su piel, como la arena del Golfo, ni blanca, ni morena, era dorada. Nariz afilada, cintura breve, cejas pobladas, piernas de bailarina, cuello de cisne. Por los siguientes seis meses, después del encuentro, nos vimos quizá 20 veces, nada más. Siempre en situaciones sociales neutras y aceptables, pero que nos permitieron conversar con profundidad y extensión sobre lo que significábamos el uno para el otro. Ella, como joven soltera, hija de familia pudiente, católica y consciente de la presión social que la rodeaba y observaba, pero sin temor al qué dirán. Yo, desde la perspectiva estable de hombre casado, con hijas y una imagen profesional fiscalizada por alumnos, colegas, familiares y vecinos. (Continuará).
Autor: Ricardo Garrés Valdez
Comentario:
¡Nada de puentes! Cuando era estudiante en la Facultad de Economía de la UANL, su fundadora y directora, la Srta. Consuelo Meyer prohibía cualquier obstrucción en las clases; así que si había un puente, las clases se tenían que reponer dentro de una o dos semanas, en sábado, ¡y ya! Algo así como el desorden de producir autos con diferentes colores y se tiene que tener control de diez inventarios, quedándose unos y escaseando otros, total, un desorden caro. Así que, como Henry Ford “puedes comprarme el auto del color que quieras, siempre y cuando sea negro” ¡Zaz! ¡Si haces puente, tienes que reponer, en sábado, lo que no trabajaste!" Parte de la corrupción es el ánimo festivo de hacer puentes, lo cual se extiende de escuelas a los parásitos profesionales de diputados y senadores, y otros políticos. Ya ven a Samuel García: “se hizo la perra” para ver el juego en Florida. No, pos no. Y ese bato quiere ser gobernador de Nuevo León y seguir con el “Lingo li lingo”: ¡sí, cómo no! ¿Por qué Corea del Sur sobrepasó a México en cuanto a su ingreso por persona en 50 años? Porque los chinos son muy trabajadores, igual que los japoneses… no se la pasan viendo el reloj mientras trabajan. Apoyo con entusiasmo esa medida. Y claro, los escasos de sesos y patriotismo, como el alumno aventajado de Baco, el ex comandante borolas: Felipe Calderón declara que “es un error”... sí, claro, se va a terminar el “milieu” mexicano… Perderemos la alegría, ya no escucharemos las risas de las muchachas, no habrá canciones, el sol ya no brillará, todo será sombras y trabajo… jajá. Me llama la atención que más de 8,000 profesionales, de 26,000 hayan renunciado en un año de gobierno de AMLO: es que trabajar, y ver pasar los billetes, sin lanzar un manotazo es muy duro… Es un claro signo que tenemos 8,000 corruptos menos en el gobierno. Es que en la era de AMLO, algunos proverbios del PRI y el PAN han quedado en desuso, como ese “el que no transa no avanza” o el de “qué pendejo, estuvo de alcalde (o gobernador) y salió pobre!” De eso no son “culpables los ex alcaldes de Monterrey, Guadalupe y otros muchos lugares… solo falta que anden tras de ellos, como "Layito, el infame alcalde de Nayarit que declaró sin vergüenza “sí robé, pero poquito”... Arriba AMLO y la Cuarta Transformación. Ya estuvo “suave” de tanto desorden en México. Los bien nacidos estamos de parte de Obrador… "Semos" de los "Hunos", pues, "no de los otros." ¡Vamos bien! No como Brasil, que va aumentando la corrupción con Jair Bolsonaro.



