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Monitor Político
Detalles
Categoría: El lector
Creado: 15 Diciembre 2025

Autor: José Manuel Reyna de la Fuente

Comentario:

Todas las religiones en la historia de la humanidad contienen múltiples Mitos. Además, en otros muchos aspectos la Mitología vino manifestándose hasta quedar permanentemente en Símbolos. De ahí que este tema bien pueda impulsarnos a escribir con letras mayúsculas y decir Benditos Mitos, pues en ellos se basa la fe religiosa, como lo es en cada Virgen, ya que todas están inspiradas en la Madre del Niño nacido en Nazareth en un humilde pesebre. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Federico Zertuche

Comentario:

Estimado señor Óscar Tamez Rodríguez: He leído con atención su artículo en Monitor Político sobre El fervor Guadalupano en México (Parte I), entre otras cosas me ha llamado la atención su contundente afirmación: "De la aparición a Juan Diego no hay discusión histórica, el debate se presenta entre quienes aseguran si fue en la capa de Santo Tomás apóstol donde se imprimió la Virgen." ¿Qué no hay discusión histórica? Hasta resulta irónico que el propio abad de la Basílica, Guillermo Schulenburg, refute su endeble aseveración, quien en 1995 afirmó que Juan Diego era "un símbolo, no una realidad", y que su canonización sería el "reconocimiento de un culto, no el reconocimiento de la existencia física y real de esa persona". Así es que ocurre justo lo contrario: no solo SÍ hay discusión sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe, sino que tales hechos y milagros HISTÓRICAMENTE nunca ocurrieron, como tampoco tal indio existió. Es la vieja y apasionada discusión entre los "aparicionistas y antiaparicionistas", ampliamente conocida que veo usted ignora u omite. Valga una sólida evidencia y prueba histórica al respecto al transcribir el siguiente párrafo de la Carta acerca del origen de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de México, de don Joaquín García Icazbalceta, que da al traste con las apariciones: "El primer testigo de la Aparición debiera ser el ilustrísimo señor Zumárraga, a quien se atribuye papel tan principal en el suceso y en las subsecuentes colocaciones y traslaciones de la imagen. Pero en los muchos escritos suyos que conocemos no hay la más ligera alusión al hecho o a las ermitas: ni siquiera se encuentra una sola vez el nombre de Guadalupe. Tenemos sus libros de doctrina, cartas, pareceres, una exhortación pastoral, dos testamentos y una información acerca de sus buenas obras." ¿Cómo se explica usted tales hechos negativos (no escribió NADA al respecto) tan rotundos y significativos? Don Joaquín, a quien por inferencia lógica al parecer usted no ha leído, aparte de haber sido uno de los hombres más sabios del siglo XIX mexicano, fue notable historiador, biógrafo de varios personajes, entre ellos fray Juan de Zumárraga, filólogo, editor y poseedor de una de las bibliotecas más importantes de la Nueva España, además de conservador y católico practicante. Fue la figura más importante que comprobó que los sucesos de las apariciones de la Virgen de Guadalupe históricamente NUNCA ocurrieron. Igual silencio que el de Zumárraga, sostiene Don Joaquín, lo encontramos en otros personajes importantes de la época como fray Bernardino de Sahagún, fray Toribio de Motolinía, fray Bartolomé de las Casas, fray Jerónimo de Mendieta, fray Gabriel de Talavera, grandes defensores de los indios, notables historiadores, que conocían perfectamente al México de entonces, a sus gentes principales y a los indígenas, que dejaron múltiples y minuciosos testimonios por escrito sin hacer una sola mención a las apariciones de la Virgen, ni a Juan Diego, ni una referencia siquiera. Como tampoco lo hacen Bernal Díaz del Castillo ni Torquemada, ni López de Gómara, ni Cervantes de Salazar y otros escritores que menciona. Le recomiendo leer Destierro de sombras, Luz en el origen de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe del Tepeyac, del eminente historiador y doctor don Edmundo O'Gorman, quien con su agudeza intelectual y rigor histórico pone en evidencia y prueba que tales hechos jamás ocurrieron. Y en cuanto a lo de la capa de Santo Tomás, que inventó o repitió tal especie fray Servando Teresa de Mier, es solo una ocurrencia menor, no hay polémica al respecto por su evidente absurdo. Menciona usted que fray Pedro de Gante edificó la primera ermita guadalupana, es totalmente falso. Por cierto, también él en sus múltiples escritos NUNCA mencionó a la virgen de Guadalupe ni sus supuestas apariciones. Antes bien se atribuye que el autor de la pintura de Guadalupe fue el pintor náhuatl Marcos Cipac de Aquino, por encargo del Colegio de Santiago Tlatelolco alrededor de 1556, quien estudió pintura en una escuela fundada y dirigida justo por Pedro de Gante. Sobre la tilma o ayate, podemos decir con certeza lo siguiente: Primero, que no está estampada sobre un ayate como se suele decir, ya que entonces y desde antes de la Conquista los indios macehuales o plebeyos como Juan Diego, efectivamente vestían tal prenda confeccionada con fibras de maguey –ixtle o hilo de maguey-, que resulta no sólo muy áspera sino tosca para pintar la imagen conocida amén que no resistiría el paso de los años. En una inspección pericial realizada en 1787 por expertos encabezados por don José Ignacio Bartolache y algunos pintores, se determinó que la “fina manta” era de palma iczotl –suave como el algodón, tan fino como bien tejido-, que desde luego no usaban los macehuales que en este punto la etiqueta azteca era muy rigurosa. No es verdad tampoco como usted afirma que al "cerro del Tepeyac pronto se le conoció como el cerro de Guadalupe", ni entonces ni ahora, siempre se le ha llamado por su nombre original, yo viví muchos años en la CdMx y todos le llamábamos Tepeyac. El estilo pictórico es típico de la época, surgido de las escuelas de pintura, como la de Pedro de Gante. Adolece, por cierto, de defectos técnicos muy notorios, por ejemplo, las figuras doradas de la túnica y las estrellas del manto están pintadas como en una superficie plana en vez de seguir los pliegues ondulados de los paños. Adicionalmente ya en 1787 era visible el deterioro del lienzo y deslucimiento de los colores, hasta la corona de oro que tenía desapareció por defectos en los colores (en la delirante hipótesis de haber sido de origen divino eso nunca ocurriría). Luego afirma que "México nace con la llegada de los españoles", otra falsedad, lo que nace es el Virreinato de la Nueva España que duró 300 años, a lo largo de los cuales paulatinamente se fue formando la nacionalidad mexicana, cosa muy distinta. Por último, recomiendo distinguir entre creencias religiosas y veracidad histórica. Reciba un atento saludo. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". El Flautista de Hamelin, Morena, y la 4trera Transformación. ¿Recordáis este cuento infantil, mis amados leyentes? Es una leyenda medieval alrededor de 1284, que trata de la misteriosa desaparición de 130 niños en el pueblo de Hamelín. (Hameln en alemán), que está en Baja Sajonia. Muchos años después, fue reinterpretado con diferentes agregados por varios autores. Hasta que, en 1816, los hermanos Grimm, famosos cuentistas, filólogos y folkloristas alemanes le dieron la forma más conocida, que es la que usaré en su parte final para este artículo. Y digo final porque es la que mejor se acomoda a la actual situación de México. Empecemos casi por el final; El Flautista de Hamelín, es contratado por los ciudadanos para librar al pueblo de una invasión de ratas, enormes y chicas, (o políticos ricos). El pueblo decide no pagarle lo acordado por su trabajo exterminador y liberador, por no haberlo realizado a satisfacción, pues dejó muchas ratas vivas, las más grandotas. El Flautista, que había usado los sonidos de su flauta mágica, para el fallido exterminio, furioso, bradilálico y bradipsíquico, como mal perdedor, en lugar de Recurrir a las Instituciones y a la Ley. Decide encantar a todos los niños del pueblo, con los melifluos tonos de su flauta mágica y llevárselos hasta el pie de una montaña, donde se abre una enorme grieta en la que van entrando los pequeños, uno por uno. La grieta se cierra sin dejar rastro alguno tras de sí, y no se volvió a saber nada de esos 130 infantes. Podéis imaginaros el enorme y agudo dolor de los padres de esos pequeños, que sufrieron hasta el último de sus días por haber engañado al Flautista, que de falsa buena fe, había concertado un trato con ellos. Así veo yo a México, prometido, seducido, incumplido, engañado y abandonado por AMLO, Morena y la 4trera transformación, que a pesar de sus juramentos de amor y entrega. Se han dedicado a saquear al erario, con salarios de gobierno rico, mientras el pueblo Pobre, Bueno y Tonto, se chupa el dedo del poco atole que le dejaron en el fondo de la olla o jarro morenista. Yo deseo resaltar, en mi muy humilde opinión, que los atornillados son los niños, que encarnan al pueblo mexicano. El mentiroso es Morena, AMLO y la 4trera. Los habitantes de Hamelín, es el electorado y la sociedad mexicana que desea librarse de las ratas como Noroña, Adán Augusto, los Monreal, los Batres, las Alcalde y los Godoy. Y el malvado, prometedor, mal perdedor que no recurre a las instituciones y la Ley, es AMLO en su doble papel de líder vengador de las afrentas que le hicieron durante años de publicidad política de sus servicios de exterminador de ratas políticas ricas. Ahora, mis amados leyentes, os invito a que hagáis vuestra propia ensalada personal y escojáis y acomodéis a vuestro gusto, en este cuentecillo, quien es el que engaña, el engañado, el vengativo y los inocentes niños. A mí ya se me hizo bolas el engrudo con tantos participantes. No creo que sea muy difícil colocar cada pieza en su lugar, pues ya visteis que a lo largo de los siglos le fueron agregando nuevos elementos de acuerdo al gusto de los escribidores. Lo que cuenta, en este cuento, es que miles de ciudadanos y niños mexicanos de las futuras generaciones, están siendo encaminados a un destino de esclavitud en el centro de una montaña, de la que difícilmente podrán salir a menos que digamos, ¡Basta, Basta! para sacar a estos parásitos del poder y tener un México nuevo y diferente. Nota bene: Después de hacer sus pejendejadas, el Flautista se fue a la Chingada. uno@Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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