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- Categoría: El lector
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; al leer algo sobre la efectividad de las políticas del medio ambiente o ecológicas, su importancia y ver la población en general que si se preocupa o no de las mismas, me llama la atención, que a ojo de buen cubero me atrevo a confirmar no le preocupa a la población porque no veo se tomen medidas en forma personal o individual en serio, y me incluyo, el gobierno está en sus "discursos muy preocupantes", los efectos contaminantes que se están dando ya de años atrás tal vez 50, pero no se ataca el problema en serio, como debió haber sido desde esa época, crear en el ciudadano la cultura de prevención real y efectiva del medio ambiente, o ecológica o como deseen llamarle, el fin es el mismo, el cuidar la salud, el maestro, político y filósofo José Mujica, en forma atinada dice de forma interpretativa "que la solución en la actualidad es de la humanidad de todo el mundo y dejar de preferir el mercado económico contaminante, y que los gobiernos ya trabajen en serio en el problema y no hagan que hacen pero no hacen", eso es real, por ejemplo, he visto en los diversos municipios del área metropolitana conurbada de Nuevo León muchos vehículos a diario que contaminan, así como áreas industriales, también, más la contaminación ya estable y permanente la que se va con un viento fuerte, que considero en mi opinión no erradica el problema de la contaminación ambiental, me quedo con la pregunta ¿qué hacer? gobierno seguir con discursos, y seguir soñando con ganar elecciones, eso es lo más seguro que seguirá con esa política de intereses personales, para lograr cargos públicos, porque qué bonito es el poder, total mientras respiremos aire contaminado y vivamos el pueblo y los políticos, no pasa nada, todos felices, gracias por el espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño de... 81 Años, Clamando en el Desierto". México, no se merece un presidente como AMLO: Hocicón, Bocón, Lenguaraz, Marrullero, Tramposo, Divisor, Echador, Descarado, Jactancioso, Fantoche, Fanfarrón, Rata, Burlón, Zacatón, Abusivo, Traidor, Rajón, Boquiflojo, Comadrezco, Querulante, Bravucón, Picabuches, Perdonavidas, Acosador, Rufián, Truhan, Alevoso, Vengativo, Nepotista, Revanchista y Viola leyes. (¡Todo eso es AMLO!). El 5 de mayo, a las 12:00 horas, me dirigí a la televisión, buscando la tradicional película mexicana en blanco y negro, que pasan por el canal 11, todas las mañanas. Me topé en cambio, con un desfile militar ⚔, que celebraba la batalla de Puebla contra los franceses. Lo observé emocionado por unos 10 o 15 minutos, pues desfilaban decenas de soldados de las diferentes armas nacionales. También, grupos y contingentes, disfrazados como los batallones de indígenas Zacapoaxtlas, Xochiapulcos y en el primer lugar de la línea de batalla, los Tetelenses, que contribuyeron al triunfo de las fuerzas de la república. Además, de los soldados invasores que tenían la reputación de ser el mejor ejército del mundo, en esos años, cuyo general en jefe, había prometido a su jefe y emperador Napoleón III, derrotar y exterminar a nuestros humildes defensores fácilmente. Y digo que me emocioné, pues evoqué los años de mi feliz infancia, cuando mi abuela materna, nos llevaba a toda la chiquillada a mirar y admirar, bajo su cuidado y explicación, los desfiles patrios. Ella era simpatizante de todas las formas de simbología militar patriótica nacional, desde los uniformes pasando por los clarines con sus toques y los tambores con sus redobles, las marchas militares y la caballería, con la bandera y el escudo nacional desplegados y flotando airosos. En esas estaba, cuando la cámara enfocó la cara de AMLO, estaba con una de sus acostumbradas falsas y burlonas expresiones, de sonrisa sardónica tetánica torcida. Se acabó el ensueño patriótico y me di cuenta, qué poco representa este señor, a los mexicanos. ¡No somos iguales! me dije, yo si amo a México, no me burlo, ni me divierto con él, jugando con sus recursos y sus libertades, obtenidas y alcanzadas con el dolor, la sangre y el esfuerzo de aquellos que desfilaban en espíritu, en esos momentos. Que ofrendaron sus vidas y abonaron con los huesos y las carnes de sus cuerpos, las campiñas poblanas, que hoy dan frutos dulces a nuestros paladares. Me pregunto, si AMLO y sus secuaces serían capaces de salir al campo de batalla, a ofrendar y arriesgar sus vidas, por la Patria Mexicana. No se trata de estarle picando las costillas al tigre gringo con fanfarronadas y mamarrachas de peladito de cantina, para parecer valiente y arriesgado, pues sabe que los que irán a la guerra, son los jóvenes, no él y sus compinches. Hay un caso, de honor militar, quizá el más célebre, el del general Miguel Negrete, quien, al abandonar las filas de su partido, siendo militar conservador, se puso a las órdenes del General Ignacio Zaragoza con la siguiente frase: "Yo tengo patria antes que partido." ¡Que huevotes de pelao! Léanlo Morenos, pa´que aprendan a amar a México.



